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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2017

Torreblanca ataca de nuevo, y esta vez con nombres y apellidos y mucho anticomunismo

Rosa Guevara Landa
Rebelin


Para las y los que, consistentemente, llaman oposicin golpista a una oposicin de derecha extrema que sigue abonando, con insaciable voluntad de poder y sin ningn miramiento, un golpe de Estado.

 

Ser comunista hoy es el ttulo de un nuevo artculo de Jos Ignacio Torreblanca que sigue siendo, por supuesto, Jefe de Opinin de El Pas y profesor de Ciencias Polticas o similar s e la UNED. Son cuatro prrafos. El primero:

Era una votacin sencilla. Tuvo lugar en el Parlamento Europeo el pasado 27 de abril, justo despus de que la Corte Suprema venezolana decretara la suspensin de la Asamblea Nacional. Se trataba de instar a la Corte y al Gobierno venezolano a, en cumplimiento de su propia Constitucin, retirar dicha resolucin, liberar a los presos polticos y poner fin a la represin y violencia contra la oposicin.

Lo de votacin sencilla es una consideracin ms que discutible del autor y no es nada usual que el Parlamento europeo apruebe resoluciones sobre la poltica interna de pases latinoamericanos o de otros pases del mundo. Salvo error por mi parte, ninguna resolucin ha sido aprobada en el citado Parlamento sobre lo sucedido en estos ltimos aos en Honduras o en Brasil por ejemplo. Presos polticos remite a individuos golpistas o progolpistas como Leopoldo Lpez y poner fin a la represin y violencia contra la oposicin refiere a las actuaciones de las fuerzas gubernamentales contra una oposicin, sin ningn lmite conocido, abonada por la derecha extrema venezolana y las prolongaciones imperiales, una oposicin que no se anda con muchos miramientos (como se ha denunciado una y mil veces) y que intenta hacer creer, con xito parcial, que los verdugos son vctimas. Nada nuevo bajo el sol del realismo poltico sucio. De hecho, el propio diario en el que colabora Torreblanca informaba el mismo da, jueves 3 de mayo, de lo siguiente: Los manifestantes respondieron lanzando piedras y ccteles molotov a los militares de la Guardia Nacional y policas que se encontraban en el lugar apoyados por carros blindados. Es decir, pacfica, lo que se dice pacfica, esta oposicin progolpista est lejos de serlo. No les recuerda en su hacer e incluso en su decir a la estrategia que sigui la oposicin chilena al gobierno socialista de Salvador Allende? No es de nuevo la eterna repeticin de la misma historia antidemocrtica y antipopular?

Segundo prrafo: Slo un 6% de los eurodiputados presentes ese da (35) votaron en contra de la resolucin, frente a los 450 (77%) que lo hicieron a favor (100 se abstuvieron, un 17%). Quines destacan entre ese selecto grupo de personas que encontraron razones polticas o morales de orden superior para no condenar un asalto a la democracia tan burdo que hasta el propio Maduro, instado por su fiscal general, se vio obligado a retirar?.

No he comprobado los datos; los doy por buenos. Razones polticas o morales de orden superior? Qu orden superior ni qu historias! Se trataba simplemente, como es evidente, de no apoyar una resolucin que favoreca a una oposicin de derecha extrema y con marcada tendencia golpista como demostrara en 2002. No recuerda lo sucedido Jos Ignacio Torreblanca? No ve nada raro en las actuaciones de esa oposicin no pacfica?

Tercer punto, el que muestra la verdadera finalidad de la nota:

Segn el registro, una extraa mezcla. Votaron en contra los filonazis griegos Synadinos, Epitideios y Fountoulis, de Amanecer Dorado, a los que se sumaron Ciocca, Fontana y Salvini, de la derechista Lega Nord italiana, y Voigt, del partido nacional-democrtico alemn (es decir, lo peor de lo peor). Como tambin lo hicieron los 20 eurodiputados del grupo Izquierda Unida Europea ms directamente vinculados con partidos comunistas. Entre ellos, Marina Albiol, Javier Couso, Paloma Lpez Bermejo y Lidia Senra, de Izquierda Unida y afines; Papadakis y Zarianopoulos del Partido Comunista Griego; Ferreira, Lopes y Viegas, del portugus; Chountis, Kouloglou, Kuneva y Papadimoulis de Syriza, y Le Hyaric del Front Gauche de Mlenchon (16 miembros de ese grupo, entre ellos los cuatro eurodiputados de Podemos, se abstuvieron).

No queda claro a qu grupo se refiere al final de este punto , pero, ms all de esa imprecisin, lo esperado: se mezcla lo que no puede y no debe ser unido y no se informa de las razones antagnicas para justificar su voto de unos y otros. Que tendrn que ver las razones de Amanecer Dorado y las de la Izquierda Unida europea? Por lo dems, a favor de la resolucin se unieron como un solo hombre gentes impresentables del Partido Popular europeo y eurodiputados no mucho ms presentables del grupo llamado o mal llamado socialista socialdemcrata.

Sea como fuere, recuerden ustedes algn artculo en el que se citen, con apellidos e incluso con nombres, de 21 eurodiputados Veintiuno!? Retengamos lo de ms vinculados a con partidos comunista porque es el rovell de lou, la esencia del escrito.

El cuarto prrafo, la puntilla final: Alberto Garzn, lder de IU, recorre Espaa estos das explicando qu es ser comunista hoy. Reconoce que el principal error del comunismo fue abandonar la raz republicana, que permite la defensa de la libertad de expresin, los sistemas pluripartidistas y la democracia procedimental. Justo el mismo error que est cometiendo en Venezuela, otra vez el mismo error, siempre el mismo error. Menos una vez: cuando el PCE de Carrillo acept esas tres cosas, una posicin (eurocomunista) que critica por moderada y que desprecia porque solo nos ha trado males. En qu quedamos? Qu empanada ms grande.

Lo de la empanada ms grande, nada gentil ni corts por parte del autor, una expresin muy de hombres, tal vez sea autorreferente porque, como es obvio, el olvido de la tradicin republicana al que alude Alberto Garzn est relacionado con la prdida de identidad republicana del PCE que, en algunos momentos de su historia reciente, se extravi en una defensa numantina y sin matices de la monarqua parlamentaria. El miedo, razonable, a volver atrs explica su actitud.

Nada que ver con lo que est sucediendo en Venezuela. Nada. Las tres cosas a las que alude y que acept Santiago Carrillo, el que fuera secretario general del PCE, son tambin seas de identidad del actual partido comunista, de los partidos comunistas en general, de IU, de Unidos Podemos y de cualquier fuerza de izquierda digna de ese nombre, siempre y cuando consideremos la libertad de expresin, los sistemas pluripartidistas y la democracia procedimental (que no es contradictoria con otras consideraciones democrticas complementarias ) en serio, no como meros adornos publicitarios como sucede en la mayora de ocasiones.

El asunto del eurocomunimo tiene poco que ver con lo discutido: el eurocomunismo, que critica Garzn con buenas razones y conocimiento del tema , fue una estrategia fallida (y acaso incomprensible) de avance hacia el socialismo de algunos partidos comunistas europeos (tambin del japons y de algunos partidos latinoamericanos) en los aos setenta. Mucho ha llovido desde entonces.

En sntesis: de empanada mental garzoniana, nada; de inconsistencia, nada de nada, y de oposicin democrtica venezolana, menos an. Eso s, de oportunismo desinformado anticomunista, un montn de montones como dira seguramente Zenn de Elea sin precisar estrictamente la nocin de montn.

Nota.

1) http://elpais.com/elpais/2017/05/03/opinion/1493831125_281490.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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