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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2017

Jorge Enrique Botero y el compromiso con Colombia

Dalila Castro Fontanella
Contexto Latinoamericano


Durante ms de 50 aos el conflicto en Colombia ha causado daos inmensos a ese pas, con unos 300 mil muertos, casi siete millones de desplazados de sus lugares de origen y ms de 60 mil desaparecidos.

Luego de cuatro aos de intensos debates en La Habana, el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejrcito del Pueblo (FARC-EP) firmaron en 2016 el Acuerdo de Paz y, actualmente, se encuentran enfrascados en el cumplimiento del plan de desarme.

Contexto Latinoamericano se acerc al trabajo y la perspectiva del periodista colombiano Jorge Enrique Botero, quien es fundador de Telesur y autor de los libros Las siete vidas de Tanja Nijmeijer (Ocean Sur, 2014), Simn Trinidad, el hombre de hierro (Ocean Sur, 2014) y Esprame en el cielo capitn (Ocean Sur, 2016).

Qu opinin tiene de la situacin actual del proceso de paz en Colombia?

El proceso en Colombia avanza, sigue, ha tomado una cierta dinmica, el ambiente poltico que sirve de teln de fondo al proceso no es nada bueno y el pas est muy polarizado polticamente hablando. Hay una animadversin de un sector muy grande de la poltica y de la sociedad colombiana hacia los acuerdos y eso, digamos, que ha maniatado un poco al gobierno en el proceso de ejecucin de los acuerdos.

Pocas veces la mxima de que es ms fcil hacer la guerra que hacer la paz se ha cumplido como est sucediendo ahora en Colombia; hay muchas dificultades, hay un alto nivel de improvisacin. Aqu en la Mesa, cuando acordaron todas las cosas que finalmente se firmaron, no tuvieron en cuenta todo lo que es la paquidermia del Estado, la burocracia, los trmites que tienen que hacerse para que lleguen los recursos a una zona donde se acord implementar los acuerdos; todo est muy lento.

Y digamos que las seales que reciben, por una parte, los guerrilleros, y por otra quienes apoyamos el proceso de paz, decididamente, no son buenas. Son seales como borrosas, poco claras, a veces no sabes si es ineficiencia estatal, falta de planeacin, improvisacin o falta de voluntad poltica. Las cosas transcurren de una manera muy atropellada, muy difcil, y hay cosas que hacen pensar lo peor, como el asesinato de tantos lderes sociales, populares, que sin remedio evocan lo que ya ha sucedido muchas veces en la historia de nuestro pas.

Eso de cantar victoria y poder gritar con todas sus letras Colombia est en paz!, an no se puede hacer. La suerte es que las FARC han demostrado a cabalidad su decisin poltica de sacar adelante los acuerdos y de no volver a hacer poltica con armas, y digamos que eso es la base sobre la cual uno puede decir que el proceso va a terminar bien.

Yo conoc a lo largo de la cobertura de la guerra a muchos muchachos guerrilleros y guerrilleras, con los cuales me he reencontrado ahora en poca de paz y estn llenos de dudas, de incertidumbres. Tienen una voracidad, unas ganas de comerse el mundo, de hacer cosas, de formarse acadmicamente, estn llenos de vitalidad, de entusiasmo, pero tambin estn cargados de incertidumbres. Ellos ven que los prisioneros de las FARC no salen de las crceles, que han muerto gentes, que lo que les dijeron que iban a pasar cuando la entrega de las armas no est sucediendo. Durante la guerra, a estos muchachos estamos hablando de 10 mil, 15 mil colombianos, la mayora de ellos jvenes, tenan salud, dnde vivir en la precariedad de sus campamentos, coman muy bien, sufran los avatares de la selva pero de una manera muy digna, y ahora es una precariedad, como si estuvieran pidiendo limosnas.

Hace poco acompa una marcha guerrillera de la zona donde ellos estaban a donde deben trasladarse para hacer su proceso de incorporacin, y cuando bamos llegando al sitio en el que ellos hacen su trnsito a la vida civil no haba nada. Yo iba al lado de unos guerrilleros y uno le dice al otro: Hermano, todava tenemos seis meses para pensrnoslo. Como diciendo: si esto comienza as텻.

Hay que ver cmo se da en adelante. Tenemos la mala suerte de que este es un ao electoral en Colombia y el ao que viene se elige el nuevo presidente. Digamos que la contaminacin poltica que hay respecto a la implementacin de los acuerdos de paz es enorme, todo est mediado por la campaa electoral. Incluso, Uribe y sus seguidores han dicho que si vuelven a la presidencia en el 2018 van a revisar todo lo pactado. Entonces, imagnate que despus de este esfuerzo tan monumental de cuatro aos de negociacin todo se caiga como un castillo de naipes.

Los acuerdos de paz establecen lo que se llam Acuerdos de gnero, porque las mujeres en realidad han sido las principales vctimas de la guerra en Colombia, entonces se acord darle un enfoque de gnero, un nfasis en el tema de vctimas a reparar. Sin embargo, en Colombia esto se tom, fjate la perversidad de esas mentes, como que significaba la disolucin de la clula de la familia como base de la sociedad y que le abra las puertas a la posibilidad de que los homosexuales tuvieran un protagonismo en la sociedad e incluso llegaran al poder. La gente lo crey solamente porque el acuerdo deca enfoque de gnero. Es de tal magnitud el aparato meditico que se ha construido para deformar la realidad y para asustar a la gente.

Qu herramientas se hacen necesarias desde los medios de izquierda en la regin y en Colombia, para hacer frente a la competencia y las campaas de desinformacin de la derecha?

El gran reto es ser competitivos, y no es un reto utpico. Hace unos 20 aos uno deca: Vamos a competir con los grandes monstruos de la comunicacin, y no tenamos con qu. Ahora la tecnologa est al alcance de todo el mundo, hacer televisin hoy es un asunto de ponerse en eso. Si sumamos los esfuerzos de cien iniciativas de medios alternativos y los agrupamos en una sola cosa, los volvemos ms contundentes que si seguimos hacindolo de la manera medio atomizada en que ahora estamos trabajando.

Creo que es admirable lo que hacen los medios alternativos en Amrica Latina; la perseverancia, la creatividad, el esfuerzo por mantenerse..., es seal de que se puede. Pero insisto en que tenemos que agrupar fuerzas, recursos, talentos, para poder competir en las grandes ligas a nivel de televisin, radio, medios impresos o plataformas digitales que son el nuevo escenario de los medios de comunicacin.

Cules sern los pasos a seguir en la construccin de la paz, teniendo en cuenta la fuerza del paramilitarismo y del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) como otro movimiento insurgente en armas?

Es importantsimo que se hayan aprobado en el Congreso una parte de los acuerdos que se llaman Jurisdiccin especial de paz. Constituyen el mecanismo a travs del cual los guerrilleros van a poder acogerse a un sistema de justicia que les permitir, sin pagar penas punitivas, reincorporarse a la vida civil. E s decir, los guerrilleros no van a la crcel, ya eso est aprobado. Lo que hay es que empezar a ejecutar los acuerdos. Si empieza a llegar bienestar, infraestructura, progreso a las zonas que han sido marginadas histricamente, se desactivara de inmediato, digamos, el gran detonante de la confrontacin.

Otra cosa clave para demostrarle al mundo los beneficios de un acuerdo de paz, es que se pueda ejecutar lo acordado en materia de cultivos de uso ilcito asociados al narcotrfico. El acuerdo establece un mecanismo para que todo el campesinado que se dedica al cultivo de coca, sustituya esos cultivos por otros que le sean igualmente rentables. Si se cumple como est pactado, se desactivara al principal productor de cocana del mundo.

El paramilitarismo hoy en da es un fenmeno totalmente vinculado al narcotrfico, si el cultivo de coca deja de ser una realidad, el paramilitarismo pierde su base, su sentido de sustento.

El problema ahorita es el tiempo, por lo que te deca, estamos en plena campaa electoral y eso contamina mucho. Si llegara a suceder la desgracia de que regrese el uribismo al poder, quizs nos volveremos a ver dentro de cien mil muertos ms.

Qu cree que cambiar en la sociedad colombiana una vez que se logre la paz?

Colombia tiene 2 millones de kilmetros cuadrados, cuestas sobre los dos ocanos, todos los climas, recursos naturales, casi 50 millones de habitantes muy trabajadores; si se desactivan todos los factores de la violencia que convivieron con nosotros durante cinco dcadas, y se aplica el espritu incluyente que est contenido en los acuerdos, te digo que Colombia puede llegar a convertirse en una de las grandes potencias econmicas de Amrica Latina.

Si se cumple un 50 o 60% del contenido de los acuerdos de La Habana y pasan, no dira que un par de aos sino una generacin; si se cierran las heridas dejadas por la guerra, odios, rencores y nimos de venganza; si se atemperan los nimos y se logra crear una cultura de convivencia, de tolerancia, de respeto por la opinin del otro, de no apelar a la violencia para resolver las cosas; y si se cumple la parte econmica de los acuerdos, yo le dira entonces a cualquier persona que se fuera a vivir a Colombia. Y aunque estoy hablando con el deseo, coincido con los pensadores polticos y guerrilleros que han dicho que el deseo eterno de Colombia no puede ser la guerra.

Por qu cree que es pertinente hablar y reflejar el conflicto en Colombia desde la literatura?

Lo que pasa es que me pas la infancia y la adolescencia leyendo, y como el ejercicio reporteril me ha llevado a situaciones tan extremas, he encontrado en las orillas del camino del periodismo una cantidad de historias que en la profesin se quedan muy estrechas, no cobran la vida que podran llegar a tener. Entonces me ha dado por el mundo de los libros, como una manera de tener un marco ms generoso para contar lo que he visto.

Creo firmemente en el poder de la literatura, adems de que escribir es un placer, es una cosa mgica. Cuando ves que los personajes empiezan a cobrar vida por s mismos, es como darle un soplo de vida a algo.

Uno como periodista y escritor no puede abstraerse de cierto compromiso con su poca, con su lugar de nacimiento, con su pas. No hablo de periodismo o literatura hechos militancia, sino que uno tiene la responsabilidad de guiarse por la verdad.

Cules son las alternativas de lucha, incluyendo el papel de la intelectualidad, para evitar retrocesos en las polticas progresistas impulsadas en la regin?

El imperio siempre est vivo, agresivo, y las clases dominantes oligrquicas estn al acecho tratando de destruir lo que se pueda construir con otra visin del mundo, con otros modelos econmicos y sociales. Hay que desarrollar capacidades para enfrentar eso, y el ejemplo emblemtico es Cuba, que ha sido objeto del asedio ms implacable, y sigue firme en sus principios y posiciones.

La nica manera de impedir que esas fuerzas echen a la basura todo lo alcanzado, es pararse firmes en la raya, buscar las herramientas, los recursos para mantenerse y seguir bebiendo de la fuente de aquellos personajes que cambiaron la historia como Fidel Castro y Hugo Chvez, que no slo fueron actores de su poca, sino que dejaron un legado.

En estos das que he pasado en Cuba me he encontrado con mucha gente citando a Fidel, para cosas desde las ms trascendentales hasta las ms elementales, y eso me encanta, porque quiere decir que el hombre no slo fue protagonista de su momento y actu cuando tena que hacerlo, sino que dej una herencia llena de sabidura.

La intelectualidad, los pensadores y los periodistas estamos llamados a cumplir un papel. Yo no creo en la objetividad pues desde que decides un tema ya hay una disposicin subjetiva, pero s creo en el equilibrio, creo que el periodismo tiene que lograr el punto medio. Debemos ofrecer todas las versiones posibles sobre un mismo hecho y consultar muchas fuentes. El mundo est lleno de historias, la tarea nuestra es ir a sacarlas del anonimato y hacerlas pblicas; hacer a la gente sentir. Creo que el periodismo tiene que disparar mucho los sentimientos.

Fuente: http://www.contextolatinoamericano.com/site/article/jorge-enrique-botero-y-el-compromiso-con-colombia



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