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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2017

La Habana no ser gentrificada

Manuel E. Yepe
Rebelin


Una prueba de que el capitalismo neoliberal es universal en su dominacin, est en la especulacin inmobiliaria que fundamenta el sueo neoliberal de que la riqueza es fcil en el mundo capitalista.

Lo ms comn es encontrar un suntuoso edificio construido donde antes hubo muchas viviendas modestas y/o pequeos comercios. Si no hubiera una valla que se lo informe, investigue y generalmente conocer que la nueva construccin alojar o dar servicio a un reducido nmero de familias pero en condiciones muy suntuosas.

Este fenmeno propio del capitalismo se llama gentrificacin. A veces afecta a barrios enteros de poblacin humilde y deja bellos espacios que ciertamente pueden constituir orgullo de amplios sectores de la ciudadana incluso sectores populares- aunque hieran la sensibilidad de quienes se preocupan por la peor situacin en que quedaron quienes habitaban esas reas.

Recuerdo que poco despus del triunfo de la revolucin en Cuba, hace ms de medio siglo, o hablar por vez primera de este fenmeno a un joven soador nombrado Eusebio Leal, quien -si no me equivoco- por ser aficionado a la historia, comenz a trabajar como asistente del anciano historiador de la ciudad de La Habana, Emilio Roig de Leuchsenring (1889 - 1964). Se entregaba con tanto esmero a su labor que se convirti, primero, en fiel e imprescindible ayudante de este sabio y, luego de su muerte, en su sustituto.

El proceso de restauracin del centro histrico de Ciudad de La Habana ha pasado por varias etapas desde que, en 1938, se fund con carcter autnomo la Oficina del Historiador por iniciativa del Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, con el propsito de fomentar la cultura habanera y promover la conservacin del valioso legado monumental que la capital del pas atesora.

Eusebio incorpor a las enseanzas de su mentor sus propias consideraciones y teoras acerca del curso que deba aplicarse a los proyectos de conservacin, reconstruccin y desarrollo de la ciudad capital de todos los cubanos con tal brillantez que bien pronto se hizo evidente que nadie ms que l podra asumir la compleja tarea de conducir esos trabajos. Fue designado oficialmente Historiador de la Ciudad cuando ya haba demostrado, en la prctica cotidiana, que era la persona idnea para impulsar los ambiciosos proyectos que apenas bullan en su mente pero que ya describa como hechos consumados. Haba que convencer a tanta gente de que la necesidad de salvar a La Habana era tan presionante que tendra que ser asumida de manera prioritaria y simultnea con las de educacin, salud pblica y defensa del pas.

Ello implicaba un trabajo de convencimiento y promocin que hizo que Eusebio Leal sobresaliera como tribuno y diplomtico tanto como administrador y constructor. Por supuesto, las obras y proyectos de la Oficina del Historiador de La Habana obtuvieron patrocinio entusiasta de la mxima direccin poltica del Estado cubano, incluyendo el del mximo lder Fidel Castro quien les dio todo su apoyo cuando ello fue necesario.

Con su participacin personal en cada detalle promocional, el centro histrico de la capital cubana fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982, algo que impuls un proceso de restauracin que ha trascendido los marcos de la conservacin patrimonial y se convirti en ejemplo de desarrollo local sostenible.

El proceso restaurador apuntaba a que el centro histrico no sera solamente un acto de alto valor arquitectnico y urbanstico, sino adems un sitio de gran potencial cultural, econmico y social, con la conviccin de que una rehabilitacin exitosa deba ser autofinanciable y socialmente participativa.

El proceso de restauracin del Centro Histrico de La Habana Vieja basado en un modelo de autogestin con enfoque participativo y comunitario ha sido exitoso en el contexto patrimonial cubano y ha aportado al objetivo de garantizar las conquistas sociales logradas por el pueblo cubano con la revolucin socialista.

Un indudable impacto social del proceso de restauracin, es que a partir de su propia labor, se ha creado una nueva conciencia sobre los valores de la ciudad, sus potencialidades y la factibilidad de su recuperacin.

A partir de la restauracin de antiguos hoteles, la creacin de hostales y de servicios extrahoteleros de diverso orden, se ha constituido en la cara ms visible de la economa del centro histrico, junto con la actividad comercial, y ha conformado un perfil que al igual que la actividad artesanal, califica al centro histrico de la ciudad.

La Habana no ser gentrificada. La poblacin que le ha dado fama mundial por su alegra, sus tradiciones, su hospitalidad, su generosidad y su solidaridad seguir siendo duea absoluta de la cada vez ms bella y acogedora ciudad.

Blog del autor: http://manuelyepe.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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