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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2017

Hechos lbregos que delatan el clsico estilo del trabajo de Inteligencia Militar
Un laberinto oscuro en las Zonas Veredales

Gabriel ngel
farc-ep.co


De la zona veredal transitoria de normalizacin Hroes de Marquetalia, situada al sur del Tolima, cerca del lugar donde nacieron las FARC hace 53 aos, desertaron en estos das tres muchachas. Sus nombres en filas eran Paula, Mnica y Maira. Lo curioso es que las tres fueron a presentarse a la base militar de Planadas, el municipio ms cercano.

Que las guerrilleras desertadas se encontraban en ese lugar fue conocido por informacin suministrada por los delegados del gobierno en el Mecanismo de Monitoreo y Verificacin local. Pese a ello, estas personas se opusieron a que as quedara consignado en el informe de rutina que elabora diariamente el mecanismo para su instancia superior.

Por su parte, el coronel Martnez, del Mecanismo de Monitoreo y Verificacin regional, a leguas del sitio de las deserciones, le coment rpidamente a Jeferson, el delegado nuestro en esa instancia, que de la zona se haban desertado tres muchachas y que se haban presentado en la base de Planadas. A la hora de su comentario era muy dudoso que las desertoras hubieran llegado all.

De lo dicho por los delegados oficiales en los dos mecanismos de monitoreo y verificacin se puede deducir que desde antes de producirse la presentacin, ellos ya saban que las desertoras acudiran a la mencionada base. Los camaradas de la direccin de la zona decidieron convidar al padre de Paula, una de las desertoras, habitante de la regin, para informarlo del hecho.

Servando, como se llama el seor, lleg a la zona veredal en compaa del Presidente y el Vicepresidente de la Junta de Accin Comunal donde habita. De la conversacin con l se concluy que se acercara a dicha base a objeto de averiguar por la situacin de su hija. Para que no fuera solo se acord que convidara al corregidor y al prroco de Gaitania.

En la base los atendi el mayor de apellido Mndez, quien con su actitud les dio a entender que ya conoca el motivo de su visita. Les inform que efectivamente las tres muchachas se haban presentado temprano, pero que ya no se encontraban all, sino que haban sido trasladadas a Ibagu. Servando, muy preocupado, le pidi informacin sobre el modo de contactarlas.

El mayor marc en su presencia varios nmeros en su telfono, sin obtener respuesta alguna del otro lado. Finalmente asegur que lo mejor era que se presentaran a Ibagu personalmente. Aquello generaba desconfianza, en el mecanismo de monitoreo local algunos militares aventuraron que las muchachas deban hallarse en Chaparral. Todo sonaba extrao.

De buena fuente se saba que a las ocho de la maana las desertoras se encontraban en la base. No haba transcurrido el tiempo suficiente para que estuvieran en Chaparral o Ibagu. Ms tarde Servando recibi una llamada en su telfono. Del otro lado le dijo una voz masculina que le iba a pasar a alguien que le alegrara la vida. Enseguida escuch la voz de su hija.

La muchacha, de manera breve, le dijo a su padre que se encontraba bien. Y que ms tarde volvera a llamarlo, porque por ahora no poda hacer llamadas. En cuanto colg, Servando vio el nmero 320 849 8580 en el registro de llamadas, as que ahora llam l. Quien respondi lo salud por su nombre, dijo llamarse Mario y agreg que le marcara cuando estuviera con su hija.

Servando llam a la Defensora del Pueblo en Ibagu e inform el caso que le suceda. Tambin realiz gestiones a fin de entrevistarse con la delegada de derechos humanos de la ONU, a objeto de informarla y obtener ayuda. Cuando por fin se produjo el encuentro de la funcionaria de Naciones Unidas con Servando, la actitud de este los desconcert a todos.

Sencillamente se haba presentado para manifestar que no pensaba molestar ms, que no iba a buscar a la hija ni a nada, por cuanto haba recibido una llamada de ella en la que le haba dicho que si de verdad la quera no la buscara ms. Aparte de su decisin de no realizar ya ninguna otra gestin, era notorio que su preocupacin del da antes haba desaparecido.

El relato anterior, completamente verdico, semeja el guion de una serie de esas que el Ejrcito Nacional presentaba por la televisin a fin de desprestigiar a las FARC. Varios indicios sealan que al menos un par de los muchachos concentrados en la zona veredal Hroes de Marquetalia se relacionan telefnicamente con los servicios de inteligencia militar.

All debe haber gato encerrado, como dice la gente. A lo anterior cabe aadir otro hecho que resulta muy sospechoso. Una semana atrs aparecieron en Gaitania unos panfletos con la firma de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, mediante los cuales se advierte a la poblacin que tienen en mente llevar a cabo una labor de limpieza en la localidad.

A las 18:30 horas de ayer 3 de mayo, un ciudadano de Gaitania result gravemente herido tras recibir varios disparos de parte de un desconocido. El agresor, un hombre alto y delgado vestido de negro, de acuerdo con testigos que lo siguieron tras el hecho, emprendi la huida por un cafetal en direccin a la base militar ubicada en Tol, un sitio de Gaitania.

Para sorpresa de la direccin de la zona veredal Hroes de Marquetalia, que est ubicada a unos veinte minutos de Gaitania, los miembros gubernamentales del Mecanismo de Monitoreo y verificacin local sostuvieron que el agresor huy en direccin a la zona veredal y exigieron que se autorizara el ingreso a ella de una patrulla policial en busca del pistolero.

Si se sopesan los anteriores hechos, salta a la vista que existe un inters predeterminado de enrarecer el ambiente en torno a esta zona veredal. Recordamos ahora que un medio de difusin nacional divulg en das pasados los audios en los que desde el Batalln 21 Vargas con sede en Granada, Meta, personal del Ejrcito promova la desercin de las unidades guerrilleras.

Ya desde el cnclave realizado en Cartagena a fines de marzo, las FARC pusimos en conocimiento del seor Presidente Juan Manuel Santos este tipo de maniobras, incomprensibles a la luz de los Acuerdos firmados para la Terminacin del Conflicto y del cumplimiento de un cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo entre las FARC y el Estado colombiano.

Somos testigos del rechazo a este tipo de actos por parte del seor Presidente, as como de su disposicin de ponerle mano de manera inmediata a una prctica que revela el inters soterrado de algunos mandos militares en poner zancadillas al proceso de paz en curso. Por qu el empeo en incentivar deserciones con promesas de dinero cuando est pactado el fin del conflicto?

Por medios y las redes puede reconocerse la irracional ofensiva de los sectores de ultraderecha, enemigos de los Acuerdos de La Habana y de la paz y reconciliacin para Colombia, contra el proceso de dejacin de armas y reincorporacin de las FARC a la poltica legal. No abrigamos dudas de que esos sectores estn detrs de hechos tan lbregos como los descritos.

Un incidente de ltima hora vuelve a llamar la atencin sobre lo dicho. En la maana de hoy se present un camin, con chofer y ayudante, a dejar material logstico en la zona Hroes de Marquetalia. El aspecto de este ayudante llam la atencin de los mandos de la guerrilla, que procedieron a interrogarlo con los mejores modales.

Se trataba de un polica vestido de civil, Jorge Rivera, patrullero adscrito al distrito 2 de Campo Alegre, Huila, sub estacin Silvania, cuyo mando es el sargento Edier Bermeo Chavarro. Tiene 7 aos en la Polica y portaba la C.C. 1113306907 de Sevilla, Valle. Los muchachos tomaron una fotografa de l antes de que regresara en el camin. Qu misin cumpla y por qu? Qu significa esto?

Fuente: http://www.farc-ep.co/opinion/gabriel-angel/http-www-farc-ep-co-opinion-gabriel-angel-un-laberinto-oscuro-en-las-zonas-veredales-html.html



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