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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2017

Venezuela y los intelectuales

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


La Secretara Operativa de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, coordinada por la historiadora venezolana Carmen Bohrquez, hizo pblica el 28 de abril su protesta por una carta abierta del poeta y escritor colombiano William Ospina, dirigida al presidente Nicols Maduro Moros y publicada en El Espectador de Bogot, el 26 de abril de este ao. Ospina, despus de alabar al comandante Hugo Chvez como el hombre ms grande y el poltico ms visionario que ha tenido Amrica Latina en las ltimas dcadas, y de considerar que la revolucin bolivariana ha demostrado ser con xito en el mundo la primera transformacin revolucionaria pacfica y democrtica, reclama al presidente Maduro su virtual capitulacin al demandarle cuatro decisiones que constituyen la esencia del programa poltico de la oposicin subversiva y fascista: convocar a elecciones regionales aplazadas, fijar la fecha de las elecciones presidenciales, conceder una amnista presidencial a los prisioneros por causas polticas y revocar la inhabilitacin de lderes de oposicin.

La Red de Intelectuales, por su parte, responde a Ospina, a quien se crea compaero solidario, con un contundente: NO, DE NINGUNA MANERA [] Ospina, reconocido muchas veces por Venezuela por su talento y su obra, comete ahora un error muy costoso y un desvaro de lesa humanidad. No se puede estar del lado de los criminales ni se puede pedir que se los perdone a costa de mancillar el dolor y la memoria de las vctimas. No se puede negociar la paz al precio de arrodillar a la justicia. Es una sinrazn y es una claudicacin inaceptable [] Y qu lo mueve, adems, a dirigirle una carta al legtimo Presidente Constitucional de la Repblica Nicols Maduro, casi ordenndole que entregue la revolucin? Por qu no se la dirige ms bien a la oposicin, pidindole que en aras de la paz del pas asuma de una buena vez el camino democrtico, deje de clamar por una intervencin extranjera, vuelva a la legalidad desincorporando los tres diputados ilegtimos y espere con calma las prontas elecciones de gobernadores y alcaldes, y ms adelante, las presidenciales, y con ello contribuir a que ningn otro venezolano o venezolana tenga que morir en manos de sus huestes enloquecidas? Eso s sera digno Sr. Ospina y la Amrica toda se lo reconocera.

Es particularmente indignante considerar como prisioneros polticos a reconocidos delincuentes sociales, como Leopoldo Lpez, quien se encuentra recluido, informa La Red: por causas cuyo proceso judicial cuenta con evidencias de todo tipo y que en Estados Unidos merecera cadena perpetua o pena capital; suponer que la inhabilitacin de Capriles es un capricho revanchista o acaso un rencor juvenil, sin enterarse de las mil y una aventuras delincuenciales y antisociales que lo someten al escrutinio de la ley. Son absurdas las propuestas de Ospina y las repudiamos por impertinentes, ilgicas e irrespetuosas.

Es evidente que los mritos literarios, por ms excelsos que sean, no exentan del escrutinio de una intelectualidad crtica y comprometida con la causa de los pueblos y de sus procesos revolucionarios y libertarios. Recordamos la digna respuesta de Pablo Gonzlez Casanova ante posiciones equivocas del Premio Nobel de Literatura, Jos Saramago, con respecto a Cuba, publicada por La Jornada el 26 de abril del 2003 con el ttulo: Con Saramago hasta aqu, con Cuba hasta siempre, en la que afirmaba: Es lamentable que en tan dramticas condiciones hombres como Saramago presten su fama, ganada en desiguales batallas, para defender al gigante intervencionista. Creo que el magnfico escritor es un comunista ontolgico, como l mismo se defini, y que por eso hoy ha hecho tanto dao a la lucha por la democracia, la liberacin y el socialismo que encabezan entre contradicciones el pueblo y el gobierno de Cuba. [] Cada quien escoge sus contradicciones. El hombre sin contradicciones es una entelequia. Los muchos escogemos nuestras contradicciones con el pas caribeo, su pueblo y su gobierno y esperamos ser miles de millones quienes luchemos, con firmeza, por la defensa de esa pequea isla que ha llevado mucho ms lejos que cualquier otro pas del mundo la prctica de la liberacin, la democracia y el socialismo. Cuba merece nuestro apoyo contra cualquier argumento falaz que se sume a las justificaciones del bloqueo y de la intervencin anunciada. Venceremos. Venezuela, su bravo pueblo y su gobierno revolucionario, en sus contradicciones, son hoy en da el blanco de una gama de ataques que van desde la guerra de amplio espectro apoyada por el Pentgono, pasando por el terrorismo meditico que no cesa un momento su labor desinformativa y contrainformativa, hasta el fuego amigo de quienes pretenden, desde la izquierda, la academia y la intelectualidad, asumir, en la prctica, las mismsimas posiciones de una derecha que pretende aislar internacionalmente al gobierno legtimo, romper el orden constitucional y violentar la justicia y el estado de derecho, impuesto por la Constitucin chavista-bolivariana. El poeta e intelectual peruano Hildebrando Prez, a propsito del XXXV Congreso de la Asociacin de Estudios sobre Amrica Latina (LASA), que tuvo lugar la semana pasada en Lima, Per, advierte: Todo indica que ms de algn conferencista o ponente tratar de deslizar abiertamente o sutilmente, a nombre de la libertad y la democracia, alguna lectura sospechosa sobre Venezuela, Bolivia, Cuba y otros pases. Tratarn de hacer circular las tesis de la rancia OEA contra el gobierno y el pueblo bolivariano de Venezuela. Se harn eco de las jornadas violentas que se viven en Caracas, propiciadas por la derecha y apoyadas por el imperio y ms an manipuladas por el poder meditico, las redes sociales que ofrecen noticias, crnicas cuyo objetivo es desestabilizar el gobierno legtimamente elegido, como el de Nicols Maduro o Evo Morales. Pues bien, hay que encararlas, criticarlas, denunciarlas, repudiarlas porque son cmplices de la administracin estadunidense. Hoy ms que nunca estn vigentes las trincheras de ideas martianas.

La intelectualidad crtica debe hacerse responsable de las disyuntivas ticas y polticas en la guerra del imperialismo contra el pueblo y el gobierno de Venezuela.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/05/05/opinion/020a2pol


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