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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
La derrota de la Revolucin Francesa se produce por la ruptura, hbilmente instrumentada, del bloque popular

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

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Te deca que me alegraba que citaras al autor sueco recientemente fallecido, a H. Mankell. Hablas de la derrota de la revolucin francesa, una revolucin que durante aos llamamos revolucin burguesa. Un error? Por qu ese error?

Es un error denominar burguesa a la Revolucin Francesa porque sta estalla, no porque la burguesa inicie un proceso revolucionario, sino porque las clases populares urbanas y el campesinado, se levantan en una colosal accin revolucionaria. Los seis grandes momentos de empuje revolucionario se corresponden con otras tantas colosales jacqueries campesinas de mbito estatal. La burguesa se atemoriza desde el inicio, porque comprende qu es lo que se cuece y no era ese su proyecto, sino el pacto con la corona. Su pensamiento orgnico, tal como nos lo explica Gonzalo Pontn en su obra La lucha por la desigualdad. Una historia del mundo occidental en el siglo XVlll, el del grueso de los pensadores ilustrados, estaba por la creacin de una sociedad en la que se desregulase el mundo de la economa moral y se explotase a la mayora de la sociedad.

Tambin antes he citado yo el libro de Pontn.

Fue una revolucin a la que se abocan en torrente las organizaciones capilares, las movilizaciones y experiencias de lucha de las masas populares, muy seeramente, el campesinado, que en una longue duree de cien aos, se haban ido generando en Francia, desde fines del siglo XVll, como muy atinadamente insiste en recordarnos Joan Tafalla, que ha estudiado esto. Masas campesinas que ya haban dado colosales aldabonazos: los levantamientos generalizados de 1775, la guerra de las harinas, la guerra del trigo contra el proyecto capitalista del ministro ilustrado Turgot, contra la Fisiocracia, es decir, la mayora de la Ilustracin, contra su ncleo de Enciclopedistas, intelectuales orgnicos del incipiente capitalismo.

Por cierto, quines derrotaron la revolucin francesa en tu opinin?

La derrota de la Revolucin Francesa se produce por la ruptura del bloque popular. Una ruptura hbilmente instrumentada. La burguesa, que era el sector intelectualmente ms puntero, ateo, materialista, se percata de que el pensamiento religioso es la weltanschauung en que se elaboraba y expresaba la experiencia de lucha, y a la vez, y consiguientemente, que las masas populares eran religiosas. La burguesa azuz a los sectores ultraradicales como medio para destruir la unidad popular a partir de este eslabn dbil de la cadena. Esto era sabido tambin por los dirigentes revolucionarios que se opusieron, en todo momento, a la apertura de los procesos descristianizadores y ultra radicales, sabedores de lo que ello representaba. Ellos eran partidarios, creyesen o no, de una iglesia galicana y republicana, constitucional, cuyo clero fuese elegido democrticamente por los feligreses, etc. Es el caso de Robespierre, que amenaza de pena de muerte a los comisarios ultraizquierdistas, convencionales que han ido en misin a provincias y estn de vuelta tras haber destruido el bloque campesino all por donde pasaban a base de descristianizacin. Esto es lo que le cuesta la vida a Robespierre. Ellos toman la iniciativa, y pueden hacerlo en un momento en que la movilizacin popular ha cado vctima de esas tropelas. Franoise Brunel, Florence Gauthier, el cat Henri Gillemin, nos explican la grandeza de Robespierre y su prudencia. Y lo hace tambin el gran historiador clsico Albert Mathiez, por supuesto.

Por lo dems, no nos dejemos engaar, se acusa a la Revolucin de Terreur, de Terror, pero la palabra terror fue utilizada desde el mismo comienzo de la revolucin en 1789, por parte de los diputados de Saint Domingue Hait-, contra la revolucin, para denominar la declaracin universal de los derechos del hombre, que pona en riesgo la existencia de la Esclavitud. Para aquellos probos hacendados, escandalizados, eso era la Terreur y son ellos quienes crean y usan dicha palabra. Ah nace el terror, el terrorismo de la Revolucin Francesa.

Conviene recordarlo, es importante.

Tambin haba mulatos entre los grandes propietarios es muy interesante leer La aristocracie de lepiderme. Le combat de la Socit des citoyens de Couleur, 1789-1791. Editions du CNRS, Paris, 2007, escrito por Florence Gauthier. El captulo que se inicia en la pg. 90 se titula: La Dclaration des droits de lhomme et du citoyen est la terreur des colons: la declaracin de los derechos del hombre y del ciudadano es el Terror la terreur- de los colonos. El terror, lo que los aterroriza es el decreto inspirado en este asunto por el iusnaturalista abate Gregoire, obispo constitucional. Incluyo informacin bibliogrfica, porque es algo que no resulta creble por ser contrario a la Propaganda Fide contrarrevolucionaria proburguesa actual.

Copio una expresin suya: El capitalismo exige la desregulacin del entramado social y cultural, esto es, de la comunidad, mediante la que los pobres podan controlar y acceder a los bienes de primera necesidad, a la tierra, los bosques y dems recursos naturales. No personalizas en exceso? Cmo exige el capitalismo, con qu procedimientos, eso que dices que exige?

Es histrico; eso es histrico, tal cual. El capitalismo no tiene nada que ver con el comercio de larga distancia, de bienes lujo para la aristocracia, desarrollado por capitales comerciales, anteriormente. El origen del capitalismo est en el proceso de la expulsin de los campesinos de sus tierras, en toda Europa occidental, el cierre de tierras las enclosures con el fin de poner la tierra en manos de los capitalistas agrarios, una lucha promovida por ellos mismos y por los aristcratas arrendatarios. El capitalismo nace en el campo; su gnesis comienza durante el siglo XVl y arranca con fuerza desde finales del XVll y durante el siglo XVlll. Esto iba acompaado de la nueva legislacin tan violentamente, tan terroristamente impuesta que implantaba la expulsin del campesinado de sus tierras, de sus aldeas, y que declaraba fuera de la ley todo el conjunto tradicional de prcticas culturales de control por parte de cada comunidad de los bienes de primera necesidad producidos en la comarca. Control tradicional, control de su precio, control para que no circularan fuera de la regin y para que abastecieran a los pobres de la comarca y se respetase su derecho de primera compra, y les fuesen ofrecidos a precio justo. Control para que no fueran acaparados y ocultados, y para fuesen llevados al mercado local. Control para que se aceptase imperativamente la compra al menudeo, al detalle, por parte de los pobres, y solo luego, en caso de excedente, se pudiese vender al por mayor. Control del uso de tierras, que una vez segadas, podan ser utilizadas pblicamente para meter una vaca, un cordero, que paciera los sobrantes, el derecho consuetudinario de espigueo. Control para que las tierras privadas cultivaran los vegetales necesarios para la subsistencia de la comunidad. Todo ello iba acompaado por el dominio pblico de las tierras comunales, por el acceso pblico a la lea cada de los rboles del propio bosque privado, etc. Era todo ello algo regulado por un entramado tico, por un ethos, que E. P. Thompson denomina la economa moral de la multitud. Un ethos de cuya persecucin final nos da cuenta el joven periodista Karl Marx, en un artculo sobre el hurto de lea.

Que publica, si no recuerdo mal, en La Gaceta Renana. Paco Fernndez Buey sola hablar de ese escrito que citas.

Ese mundo era desigual, pero se controlaban los bienes imprescindibles para la vida del pobre, y el uso de las tierras. No era posible tomar el trigo de la comarca y llevarlo a Inglaterra, por ejemplo, donde se pagaba ms dinero por l. El mercado si reparas en lo que te he resumido y que est en los libros de historia- no era una institucin desregulada era una institucin pblica vigilada por la comunidad. No era lo que hoy se denomina mercado. El mercado, eso que los capitalistas denominan mercado, no exista, era una fantasa demencial en la mente de los Fisicratas, de los filsofos economistas ilustrados. La palabra mercado posea otro sentido, que es todava el que usa Robespierre en sus discursos contra los vampiros acaparadores.

Todo esto, imposibilitaba el desarrollo del capitalismo en estas condiciones en el campo, y lo imposibilitaba tambin, subsiguientemente, en las ciudades. Los pobres podan subvenir a sus necesidades. Tenan un habitculo, podan tener pan y alimentos de primera necesidad y acceder a los elementos que les permitan elaborar su ropa y vestirse. Ni su fuerza de trabajo estaba a disposicin de los capitalistas industriales -al putting out o trabajo a domicilio, al taller-, ni las necesidades de los campesinos dependan de un salario y de la compra de esos bienes bsicos, la tela basta, etc. al comerciante textil, al panadero. Solo una vez destruido ese tejido social habra masas famlicas de personas dispuestas a trabajar en los talleres por un msero salario durante jornadas extenuantes, para poder comprar ahora los bienes producidos por los capitalistas en realidad producidos por ellos mismos, mediante su trabajo, para el capitalista- que antes se procuraban ellos mismos, pan, ropa barata, cobijo. Surge as el mercado de bienes de primera necesidad, el mercado universal, desregulado, el mercado recin inventado, e impuesto manu militari, por el capitalismo. El capitalismo entra, as, en esa poca, en la vida cotidiana de las masas. Solo entonces existe de veras una sociedad capitalista, cuando lo barato masivo y de primera necesidad es producido por el capitalismo esto es, por los pobres asalariados para proveer a los mismos pobres. No es el comercio del lujo.

El capitalismo, la gnesis del capitalismo estaba cortocircuitada por la existencia de esas culturas campesinas, populares, de masas, seguramente surgidas tras las grandes pestes de los siglos Xlll y XlV y la subsiguiente merma de poblacin.

Y el capitalismo, por decirlo de algn modo, necesitaba la destruccin de esas culturas. Te pregunto ahora sobre esta temtica.

Cuando quieras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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