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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2017

La cooperativa Arag Cinema de Valencia proyecta La mano invisible, de David Macin
Cine de la clase obrera

Enric Llopis
Rebelin


La filsofa y voluntaria en las columnas anarquistas durante la guerra espaola de 1936, Simone Weil, experiment el trabajo en las fbricas -entre ellas las de Alsthom y Renault- entre diciembre de 1934 y agosto de 1935. En el libro recopilatorio La condicin obrera deja testimonio de lo que all vivi. En una carta a su amiga Albertine Thvenon, escribe: Hay dos factores en esta esclavitud: la velocidad y las rdenes (); una docilidad de bestia de carga resignada. Me pareca que haba nacido para esperar, para recibir, para ejecutar rdenes, como si nunca hubiera hecho otra cosa, como si nunca fuera a hacer otra cosa. Es el punto de partida de la pelcula La mano invisible, dirigida por David Macin (Cartagena, 1980), en la que el realizador aborda lo que considera uno de los tab en el mundo actual: el Trabajo.

El filme, de 80 minutos, proyectado el 7 de mayo en la cooperativa Arag Cinema de Valencia, se interesa por la accin y los comportamientos de la clase trabajadora actual. Los obreros que aparecen en la pelcula -un carnicero, un albail, una costurera, un inmigrante que acarrea materiales, una trabajadora de la limpieza o un informtico- no reaccionan (o lo hacen algunos, slo al final) ante un descarnado conflicto en la fbrica. En general responden con la sumisin, aceptan las situaciones como les vienen dadas y acatan rdenes. No hay una reaccin colectiva desde la ira, que debera ser lo ms instintivo frente a la explotacin laboral, explica el director de la pelcula y guionista, junto a Daniel Cortzar.

La mano invisible est basada en una novela con el mismo ttulo del escritor Isaac Rosa, publicada en 2011 por Seix Barral. La pelcula se estren el pasado 28 de abril en las salas cinematogrficas, ha recibido dos premios en el Festival Internacional Cinema de Tarragona y el reconocimiento con la seleccin en el Festival de Cine Europeo de Sevilla Las nuevas Olas. Fuera del estado espaol se ha proyectado en Italia y Austria. Forman parte del reparto, entre otros, Josean Bengoetxea, Edu Ferrs, Elisabet Gelabert, Christen Fallon, Marta Larralde y Esther Ortega. Se trata de actores profesionales aunque no conocidos por el gran pblico; adems, en la bsqueda de mayor realismo, los intrpretes realizaron cursos previos en los oficios que desempean en la pelcula.

La obra tiene tambin algo de autobiografa. Representa, en cierto modo, un conflicto laboral que el director vivi cuando lea la novela de Isaac Rosa. Las mismas condiciones de explotacin, que le costaba asumir, mientras otros compaeros lo aceptaban de mejor grado. Sugiere el papel del albail, que acaba por rebelarse, aunque finalmente se harta e incurre en el individualismo; busca una salida desde s mismo, y no a partir del colectivo, explica David Macin. La costurera, en cambio, s llama a la huelga y trata de articular una respuesta con sus compaeros: No podemos continuar diciendo a todo que s, quiero denunciar las condiciones laborales a las que nos tiene sometidos esta empresa, exclama la trabajadora textil. El espectador puede presenciar otros picos dramticos, como la prostituta a la que el camarero le ofrece un estipendio por la limpieza de los baos; o los insultos racistas del carnicero.

El director procede de los de abajo, de la clase obrera. Mientras haca sus primeras incursiones en el sector audiovisual, trabaj en una compaa de seguros que empleaba a unos 2.000 operarios. Y ocurra como en La mano invisible. Cada poco tiempo la empresa aumentaba la carga laboral, con un salario que se mantena en las mismas condiciones o incluso peores, y una dependencia cada vez mayor del concepto variables. En la aseguradora no exista siquiera comit de empresa. Esta parte, autobiogrfica, es uno de los aadidos de la pelcula a la narracin de Isaac Rosa, pero el mensaje es muy similar. La novela, de 384 pginas, ahonda en los pensamientos de los personajes y describe muy en detalle los oficios que ejercen, generalmente poco considerados y tratados en las pantallas. Estas descripciones y reflexiones no figuran en el filme, tal vez por su complicada adaptacin cinematogrfica.

Otra fuente de la se nutre el filme es la pelcula Danzad, danzad, malditos, realizada en 1969 por el director Sidney Pollack. Ambientada en los aos de la Gran Depresin estadounidense, trata de un maratn de baile en el que los concursantes aspiran a salir de la pobreza. Tambin la competitividad y los atropellos se anteponen a la solidaridad entre los trabajadores. Pero no hay muchas pelculas que pongan el foco en el factor Trabajo, lamenta el realizador y guionista. En el campo de la ensaystica, la produccin se apoya en textos como Chaws: la demonizacin de la clase obrera (2011), del escritor y periodista Owen Jones. Una de las tesis del libro es la satanizacin que se dio en Gran Bretaa, por parte de polticos y medios de comunicacin, de trabajadores tachados de incultos, paletos y ninguneados por sus empleos poco cualificados. El resto es clase media, apunta David Macin; si no recuperamos la solidaridad, todo ser muy difcil.

Los argumentos del filme corresponden a la ficcin, pero tambin a la realidad. Segn el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el nmero de contratos firmados en abril de 2017 ascendi a 1,6 millones, pero ms de 1,4 millones tuvieron un carcter temporal. Adems, en el primer cuatrimestre del ao se realizaron ms de 6,4 millones de contratos, de los que slo fueron indefinidos 631.110. En abril de 2017 el INE public la Encuesta de Condiciones de Vida del ao anterior. De acuerdo con el indicador Arope (medidor de la pobreza), el 27,9% de la poblacin espaola se halla en riesgo de pobreza o exclusin social; y el 15,3% de los hogares manifiesta llegar a finales de mes con muchas dificultades. En ese contexto, subraya David Macin, hay que empoderarse como trabajador, identificarse como clase obrera y organizarse para reclamar los derechos que nos estn robando.

En la pelcula el director hace intervenir a empleados con diferentes rasgos. Por ejemplo, a una atildada responsable de recursos humanos que realiza las entrevistas y comunica los despidos. Ocupa un rol intermedio, entre la direccin de la empresa y la plantilla. Se trata de una trabajadora -aclara Macin-, aunque se la observe siempre de parte de la empresa; tampoco se la ve una persona feliz.... Tambin se incluye una alusin a la multinacional Ford, que en 2017 espera obtener unos beneficios antes de impuestos que rondan los 9.000 millones de dlares, segn inform la Agencia Efe. En 2016 alcanz unas ganancias antes de gravmenes de 10.400 millones de dlares y en neto, de 4.600 millones. En La mano invisible el gigante del automvil conecta a una trabajadora de la cadena de montaje y a otra obrera de la limpieza, las dos empleadas aos atrs en grandes factoras. El realizador sugiere de este modo el declive de las moles fabriles en favor de los servicios.

David Macin lamenta las reacciones que en el mundo real -no en la ficcin- se estn produciendo ante la explotacin laboral: En parte la rabia de los trabajadores se traduce en votos a la extrema derecha. Y en cuanto a las organizaciones sindicales? Entre 2009 y 2015, durante los aos de crisis, los sindicatos mayoritarios (Comisiones Obreras, UGT, CSIF y USO) perdieron 584.788 afiliados, segn inform el diario Expansin citando datos de estas organizaciones. Algo falla -apunta David Macin-, no estn sabiendo reaccionar y se aprecia una falta de conexin con la ciudadana; tal vez la solucin deba venir ms bien de los sindicatos 'alternativos', pero sobre todo -insisto- de los ciudadanos organizados: la esperanza est ah, en los trabajadores de Coca-Cola en lucha o las limpiadoras de los hoteles. Aunque se dan circunstancias que conducen al pesimismo y evidencian la insolidaridad de clase, seala el realizador. Por ejemplo cuando se acepta el discurso dominante ante una huelga en la estiba, los trenes o el metro. Entonces hay gente que se caga en todo porque llega tarde a casa o al ftbol.

En la produccin de La mano invisible los promotores han mantenido la coherencia ideolgica. Todo ha funcionado de manera cooperativa. Pero la tarea no ha resultado fcil, dado que el coste medio para producir una pelcula en Espaa oscila entre un milln y 1,5 millones de euros. Ningn trabajador ha cobrado, es ms, los salarios se han reinvertido en la obra. Hemos sufrido mucho, revela el director, tras la proyeccin y coloquio sobre la pelcula, en un acto en el que tambin participaron la activista de la Campaa por el Cierre de los CIE, Ana Forns; el escritor y periodista Alfons Cervera; la sindicalista de la CGT, Emilia Moreno; el portavoz de Intersindical Valenciana, Vicent Mauri, el socilogo Jos Manuel Rodrguez. El producto final desde las primeras lecturas y guiones- es fruto de cinco aos de trabajo. Y la financiacin, se bas en campaas para sumar un apoyo econmico que poda oscilar entre cinco y 500 euros. Aunque se dio el caso de empresas cooperativas que aportaron cantidades superiores. De ese modo, se logr concluir una pelcula que adapta una novela y trata de una representacin teatral en el interior de un polgono de fbricas. Y principalmente de la explotacin y antropofagia de la clase obrera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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