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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2017

Los economistas entre el qu y el cmo del desarrollo

Pedro Monreal Gonzlez
El Estado como tal (Blog)


En abril de 2016 pareca estar definido el qu de la actualizacin, sabindose desde antes que exista un enfoque pragmtico del cmo. El ao transcurrido desde entonces ha servido para constatar que el tiempo pasa demasiado rpido y que lo que entonces se pens respecto al qu y al cmo parece necesitar una reconsideracin.

Existiran varias razones para ello, pero al menos hay una que es fcil de entender: con su actual trayectoria econmica, el pas no alcanzara las tasas de crecimiento promedio anuales, superiores al 5 por ciento, que le permitiran llegar a 2030 con un estatus de pas desarrollado, o prximo a ese objetivo.

Las cuentas simplemente no salen. Asumiendo un crecimiento anual de 3 por ciento anual (mejor que el promedio real de aos recientes) para 2030 el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cpita de Cuba habra crecido desde los 7,455 USD actuales hasta aproximadamente 11,000 USD per cpita, o sea, un incremento muy modesto del INB para un periodo relativamente tan largo.

Sera, el de 2030, un INB per cpita muy parecido al que ya tiene hoy San Vicente y las Granadinas, e inferior al nivel actual que registran Barbados, Costa Rica y Granada.

Una causa central de tal incapacidad tambin estara clara: la imposibilidad de cerrar el boquete de inversin de aproximadamente 10 mil millones anuales de pesos que se necesita para crecer econmicamente a un 5 por ciento anual, o superior.

La implicacin, en trminos del qu, parecera desembocar en tres posibles opciones:

He afirmado, al principio, que el cmo de la actualizacin -que ya haba sido expresado con mucha anterioridad a los documentos de 2016 sobre la conceptualizacin y el plan de desarrollo hasta 2030″- expresa un enfoque esencialmente pragmtico, en el sentido de representar una exploracin prctica de los medios para transformar la economa que incluye la experimentacin, la retroalimentacin y la adaptacin.

En este punto difiero de otros anlisis que consideran que el cmo cuya mejor sntesis quizs sea la expresin sin prisa, pero sin pausa- es un enfoque ideolgico. En mi opinin no lo es; para nada.

Esa es una visin pragmtica del cambio, que de hecho refleja un proceso relativamente reciente y compartido ampliamente a nivel mundial, que ha relegado el concepto de mejores prcticas (imitar a otros) y de grandes planes maestros, que se sabe que no funcionan bien debido a la existencia de causalidades no lineales (A no es el resultado de B, sino de B, de C, de D, de E. etc.) en el marco de los sistemas sociales complejos que se intentan transformar.

Este enfoque pragmtico coloca el acento de las polticas pblicas en el cambio incremental, tratando de alcanzar cambios modestos que pudieran resolver problemas especficos, y tomando el conjunto de las instituciones existentes como restricciones para el cambio que desea hacerse, y no tanto esas instituciones como objetivos priorizados del cambio. Esto no es incompatible con una visin global del cambio, pero el nfasis no consiste en las grandes promesas.

Una importante expectativa del incrementalismo consiste en asumir que cada avance por modesto que sea- es valioso en s mismo. Quizs ms importante an, se considera que esos pequeos avances pudieran funcionar como catalizadores de cambios mayores.

La literatura reciente sobre el tema es variada y recoge diversos trminos para este tipo de enfoque incrementalista en el campo de desarrollo. Los interesados en leer ms sobre el tema pudieran hacer click en los vnculos correspondientes a los siguientes trminos: trabajando con el grano (Brian Levy); haciendo el desarrollo de manera diferente (Matt Andrews, Leni Wild, Marta Foresti y Salimah Samji); adaptacin iterativa empujada por los problemas ( Matt Andrews, Lant Pritchett y Michael Woolcock); y desarrollo local polticamente astuto (David Booth y Sue Unsworth).

Algunos pudieran decir que nada de esto totalmente es nuevo y supongo que sera cierto, pero trato de llamar la atencin acerca de que el cmo incrementalista de la actualizacin est en sintona con maneras actuales y relativamente populares de concebir la operacin de las polticas pblicas en el contexto de los procesos de desarrollo.

Aado una aclaracin importante: una vez que se acepta esta variante de pragmatismo, pudieran existir criterios divergentes al interior de ese enfoque, los cuales pudieran incluir los ritmos, la amplitud y la profundidad de las acciones incrementalistas. Tengo la impresin, pero quizs me equivoco, de que a veces se considera errneamente, en los debates en Cuba, que las crticas al ritmo y a la radicalidad relativa de medidas de la actualizacin son una crtica esencial al cmo.

En realidad, creo que muchas veces esa percepcin de las cosas es exagerada. La mayora de los comentarios crticos que se hacen a las medidas de la actualizacin se refieren a acciones para resolver aspectos especficos y, en ese sentido, se comparte el enfoque bsico incrementalista de la actualizacin. Creo, por el contrario, que las discrepancias mayores se refieren al qu.

En cualquier caso, considero que hemos llegado a un momento en que las formas especficas en que funciona el pragmatismo del cmo y las definiciones que existen sobre el qu pudieran necesitar una revisin.

Para empezar, creo que pudieran haberse idealizado las posibilidades ofrecidas al pragmatismo por el marco institucional existente en Cuba. Es decir, parece haber sucedido que en realidad el contexto institucional hubiese restringido ms de lo que se pens al inicio- la efectividad de las medidas pragmticas para el cambio. Probablemente me equivoco, pero es lo que creo interpretar de las crticas que Ral Castro ha hecho a la existencia de las viejas mentalidades y a la incapacidad o intencionalidad- de asumir la realidad, por parte de funcionarios, a lo que yo agregara tambin de parte de instituciones (entendidas ampliamente como reglas del juego y no solamente como organizaciones).

En ese tipo de entorno, se necesitara un nuevo tipo de balance entre el qu y el cmo. No se tratara de renunciar al enfoque pragmtico antes mencionado, que considero que ha demostrado ser capaz de ser sincronizado con la realidad del cambio de una manera superior a como tienden a funcionar los grandes planes y la copiadera.

De lo que se trata es de entender que un funcionamiento demasiado preocupado por el incrementalismo pudiera descuidar importantes componentes del qu, especialmente la identificacin de aspectos claves del funcionamiento de la esfera pblica (de la existente y de la que se aspira, como pudieran ser los intereses), de cules son las expectativas razonables de modificar la realidad (margen de maniobra que permiten las instituciones), y de cmo involucrar la mayor cantidad de actores sociales en el cambio.

Renunciar a una definicin activa del qu pudiera conducir a ceder ese importante componente de la explicacin de la transformacin a los idelogos de varios puntos del espectro: los de izquierda, de centro, los de derecha, o los de cualquier otro tipo. No tengo nada contra los idelogos. De hecho, encuentro inspiracin en los grandes, pero esos no participan hoy en el debate del desarrollo cubano.

Simplemente expreso mi criterio de que muchas veces las visiones maniqueas ideologizadas del bien y el mal muy poco tienen que ver con el inters real de gestionar con efectividad el desarrollo en un lugar concreto y en un momento especifico.

Fuente: http://elestadocomotal.com/2017/05/02/los-economistas-entre-el-que-y-el-como-del-desarrollo/



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