Portada :: Opinin :: 2017, cien aos de la revolucin rusa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2017

A cien aos de la revolucin bolchevique

Valentn Pacho
Rebelin


Me dirijo a la clase obrera y a simpatizantes de la izquierda, para recordarles que este ao conmemoramos 100 aos del triunfo de la Gran Revolucin de Octubre, la que, liderada por Lenin en 1917 en Rusia, mediante una insurreccin de obreros y campesinos organizados en el partido Bolchevique derrib al rgimen zarista y abri la esperanza a la humanidad. Por ello mismo los invito a organizar actos conmemorativos de la efemrides y a participar de las actividades programadas por organizaciones que ya hayan tomado la iniciativa.

El triunfo de esa revolucin fue el acontecimiento ms impactante del siglo XX, fue el misil que removi los cimientos del capitalismo. Esa revolucin cambio el curso de la historia; pero, tambin, sacudi la conciencia de vastos sectores de la clase obrera, campesinos, intelectuales y poblaciones del planeta.

A partir del triunfo de la Revolucin Bolchevique la humanidad supo que es posible construir el socialismo como, igualmente, derrumbar al capitalismo. Desde entonces, millones de obreros se sintieron orgullosos de ser militantes comunistas, libraron heroicas luchas en todos los continentes, soportaron represiones, crueles torturas, asesinados, ofrendando sus vidas y su sangre en esta lucha revolucionaria, en cada lugar del planeta.

La construccin del socialismo en el vasto territorio del imperio ruso dur siete dcadas. Con el desmoronamiento de la Unin Sovitica -URSS- en 1991 la construccin del socialismo quedo interrumpida. En ese contexto se impusieron en avalancha las dictaduras neoliberales, las que arrasaron con los derechos de los trabajadores, siendo los recursos del Tercer Mundo entregados por completo a las corporaciones transnacionales por los gobiernos serviles y traidores a sus pueblos en el marco del Nuevo Orden Mundial impuesto por los imperialistas.

Los idelogos de la derecha neoliberal, el imperialismo, y oportunistas de todo pelaje dieron rienda suelta a su jbilo por el desmoronamiento de la Unin Sovitica, desarrollando una feroz campaa anticomunista para que no se vuelva hablar ms de socialismo ni comunismo, a los comunistas los pusieron en el banquillo procurando demostrar que estaban equivocados o engaados. En algunos casos lo consiguieron, colocando a muchos izquierdistas, incluso militantes de partidos comunistas, en el dilema hamletiano de ser o no ser comunistas.

Por supuesto que gran cantidad de estos dejaron de serlo, otros se convirtieron en analistas y opinlogos. Otros, desde los partidos comunistas o comunistas que decan serlo o se crean y que usufructuaron de la solidaridad del Partido Comunista de la Unin Sovitica-PCUS-, por arte de magia se volvieron autocrticos llegando a la conclusin de que en la URSS no se construa el socialismo. Otros se refugiaron en las ONG como escribidores y otros ms desvergonzados se convirtieron en peones de partidos de derecha, socialdemcratas o gobiernos neoliberales.

Tambin, brotaron como hongos, traidores y oportunistas y otros sufrieron alzheimer ideolgico y poltico.

La clase dominante es ms consecuente consigo misma, son ms clasistas cuando est en dificultades o sufre derrotas o est en peligro, sus miembros se ayudan entre ellos, se unen, no se traicionan ni se convierten en los arrepentidos.

Es una realidad que ha disminuido la militancia comunista, los partidos comunistas han sido muy golpeados; el bombardeo ideolgico anticomunista ha logrado sus efectos en parte, pero ya pasaron 27 aos, es hora de reaccionar, los que quedamos estamos dispuestos a rearmar al Partido y resistir la embestida, desarrollar y pasar a la ofensiva.

La respuesta tiene que ser comunista y no hay otra manera de hacerlo sino tomando el marxismo como teora revolucionaria que afirma el principio universal que la sociedad en el planeta est dividida en clases sociales y no en razas ni creencias religiosas. Por ello, como miembros de la clase obrera y sindicalistas con conciencia de clase, estamos obligados a redoblar la lucha por la construccin de una sociedad sin clases. Del leninismo tomaremos sus principios organizativos y la prctica revolucionaria y no a esperar que el cadver del imperialismo pase por la puerta de nuestra casa, porque nadie va a luchar por nosotros.

Ese es el reto que debemos asumir. El resto es desvaro.

Valentn Pacho, Ex Secretario General de la CGTP (Per) y actual Vice Presidente de la Federacin Sindical Mundial.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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