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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2017

La deuda que no pagar Macron

Guadi Calvo
Rebelin


El nuevo presidente francs Emmanuel Macron, ya se sabe, no es una buena noticia para nadie, de no ser si usted al igual que l es accionista en varias empresas del grupo Rothschild o de Nestl. Cuyo actual C.O. y fundamental mentor de Macron, el austriaco Peter Brabeck-Letmathe, considera, entre otras bellezas, que el agua no debe ser un recurso de libre acceso.

Macron, un engendro, ya no tan extrao, de la especulacin financiera y los carteles mediticos, antiguamente conocidos como Medios de Comunicacin, aparece para exterminar lo poco que entre el dueto Nicols Sarkozy - Franois Hollande, han dejado en pie del estado de bienestar francs.

Es por lo menos paradjico que justamente un 8 de mayo, cundo millones de francs, acompaados de otros millones de europeos y dems buenas conciencias del mundo festejan que la democracia ya evitado el triunfo de Marian Le Pen, la ms insigne representante de la ultraderecha europea, por no acusarla abiertamente de fascista, este bao de democracia y libertad le sirva al estado francs para disimular uno de los crmenes ms oscuro y atroz de su historia.

Mientras el mundo libre, respira aliviado por los 63.85 % de Emmanuel Macron, a nadie se le ocurre conmemorar el trgico 8 de mayo de 1945.

Este mismo estado francs, que refuerzas sus resortes democrticos, oculta hace 72 aos, que en las mismas horas que se festejaba la derrota de la barbarie nazi, casi exactamente igual que ahora, en un alejado pueblo argelino el general Raymond Duval, por orden del general Charles De Gaulle, junto al ejrcito colonial, compuesto fundamentalmente por senegaleses, y con el apoyo de los mercenarios de la Legin Extranjera, iniciaba una campaa represiva que solo durara cinco semana, pero servira para poner a Francia, solo por este hecho en la misma lista de estado genocida que con tanta razn le achacaban a la Alemania de entonces.

En el pueblo de Stif, en la regin de Constatina en el centro de Argelia, los pobladores haban salido a marchar, no solo para festejar la victoria sobre Hitler, al fin al cabo Argelia, al igual que muchas otras colonias francesas, haba aportado cerca de 150 mil hombres a esa victoria, sino para reclamar el fin del estado colonial que le haba impuesto Francia en 1830.

Aquel da miles de argelinos, desafiando la autoridad del subprefecto Butterlin, se movilizaron, agitando banderas argelinas, pancartas con consignas como Argelia Libre, o pidiendo la libertad del entonces lder independentistas Messali Hadj y cantando el himno nacionalista Min Djibalina (De nuestras montaas). Butterlin dio la orden de dispersar a los manifestantes que se resisten y se producen los primeros choques, que segn las autoridades dej 100 franceses muertos, aunque tambin se habla de los primeros 1500 muertos argelinos. La revuelta se extendi a las localidades cercanas como Guelma, Biskra, Hueso, Kherata y Constantino. En Guelma, se producen las primeras detenciones extrajudiciales y seguidas de ejecuciones sumarias de argelinos.

Tras aquellos sucesos con el valor que nunca demostr frente a los nazis, esta vez s, De Gaulle orden reprimir las poblaciones civiles de Stif, Guelman y Kherrata, bajo el lema de Una Argelia francesa.

Duval no se detuvo en detalle y durante las cinco semanas siguientes arras aldeas, fusil y tortur, viol mujeres, masacr nios y cada vez que encontr a aldeanos refugiados en cuevas o bien las taponaron para que no puedan salir y mueran all ahogados o bien les prendi fuego. Buques de la armada bombardea las costas de Kherrata, y las localidades costeras de Achas, los Acantilados y Mansouria. Lo que obliga a la poblacin a refugiarse en las montaas, por lo que sern perseguidos por una escuadrilla de 18 aviones que se encarg de exterminar a los aldeanos. La heroica campaa de Duval dej cerca de 50 mil vctimas civiles. La operacin de caza del rabe, como la llamaban los colonos franceses, por parte del ejrcito francs, contra un pueblo inerme, que no solo haba reclamado por su independencia, sino que ayud a liberar a la propia Francia del nazismo, encendi la mecha de lo que pocos aos despus se empezara a llamar la Guerra de Argelia.

De Gaulle, saba que la guerra haba despertado un estado de inestabilidad poltica que se viva en el mundo colonial francs, y que si de alguna manera no daba un buen escarmiento al movimiento independentista argelino, podra replicarse en el resto de las colonias.

Lo que sdicamente la burocracia francesa llamara: los eventos o trastornos del Norte de Constantine se mantuvo ocult durante aos, recin para el triunfo del Frente de Liberacin Nacin Argelino (FLN) en 1962, algunas informaciones surgieron sobre los hechos de que Francia guard un elegante silencio. El nico reconocimiento cuasi oficial de su intervencin en los eventos del Norte de Constantine lleg en febrero del 2005 por medio de su Embajador en Argelia, Hubert Colin de Verdire, en visita oficial a Stif, cundo se refiri al hecho como una tragedia imperdonable.

El colonialismo la nica posibilidad de Francia

Sin dudas los festejos por la victoria electoral de Macron, no se extender por mucho tiempo, ms all de que Francia y es resto de los democrticos del mundo, tal como ha publicado algn medio Francia Liberada, la obviedad es preguntarse de quin? Pero ya no importa, lo interesante de estos festejos tan calurosos porque se ha detenido al populismo nacionalista.

Los que sin duda no tienen nada para festejar, como siempre, son los pases africanos y particularmente las ex colonias francesas, que desde hace ya ms de 20 aos, Francia est intentado reagrupar, relegitimando su rol de metrpolis con el nico fin de continuar con su sangra de recursos naturales, la que a pesar de la independencia obtenida por la mayora de esos pases en los aos sesenta, pretenden evitar la competencia con muchas empresas occidentales, sino y fundamentalmente chinas. Pekn desde fines de los aos setenta ha iniciado una expansiva ola de inversiones en infinidad de rubros, logrando posesionarse con una notable ventaja.

Macron, depende del ordenamiento de esas 31 naciones africanas, que representan casi 120 millones de habitantes francoparlantes por otra parte, para remontar la crisis financiera, la desocupacin y la inflacin en Francia.

Pases extraordinariamente ricos en hidrocarburos, en materiales fundamentales como el coltn o el uranio, pesca y con potencialidades geoestratgicas, en los que China tiene ya fuertes inversiones, obligaran a una poltica mucho ms agresiva de la que tuvieron sus dos ltimos sucesores.

La mayora de las antiguas colonias francesas continan manteniendo con Paris una dependencia econmica y monetaria, como si los 57 aos de vida independiente no hubieran significado nada. El Franco CFA (Colonias Francesas de frica) creado por De Gaulle en 1945, sigue vigente en una quincena de esas ex colonias.

Como parte de los acuerdos de independencia, las ex colonias, por una disposicin implementada por De Gaulle, deban seguir depositando el 100% de las reservas nacionales o Producto Interior Bruto (PIB) en el Tesoro Pblico francs. Aquella usurpacin comenz a reducirse recin a partir de 1973. En 2005 ese porcentaje se rebaj al 65%, para entonces segn algunos informes el total de los depsitos africanos en Francia llegaron a los 72 mil millones de euros. A este ao los depsitos africanos han disminuido al 50%.

Macron en campaa se ha limitado a alguna referencia brumosa sobre cul ser su poltica respecto a frica, mencionado aspecto sobre la lengua y la cultura francesa, sin profundizar en cuestiones de inversiones y asistencias. Macron, ex ministro de economa del saliente Hollande, conoce muy bien esos nmeros y si no ha presentado planes es porque no existen.

Tampoco el nuevo presidente se ha referido claramente a sus polticas para contener los movimientos wahabitas vinculados a al-Qaeda y al Daesh , o la nueva formacin que ha reagrupado a pequeos organizaciones como al-Qaeda para el Magreb Islmico en el Sahara, Ansar Dine y el Frente de Liberacin de Macina y al-Murabitoun llamada Jamaat Nasr al Islam wa al Mouslimin (Grupo para la Victoria del Islam y sus fieles)  que actan en pases de su injerencia, particularmente en la franja del Sahel y en el norte de Mali, donde la operacin Barkhane , del ejrcito francs contina ininterrumpida desde 2012, conteniendo la insurreccin tuareg, al tiempo que protegiendo los ricos y vitales para Francia, yacimiento de uranio. Macron, si de algo sabe es de especulacin financiera y eso se trata de ganar sin invertir, de cobrar sin pagar nada, por lo su respuesta a frica queda bastante evidente.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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