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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2017

La segunda vuelta de las presidenciales francesas en 2017 no era una repeticin de las de 2002

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


El ciclo de elecciones francesas en 2017 se inici con la primera vuelta de las presidenciales, abriendo un escenario poltico nuevo en Francia. Los principales partidos de las ltimas dcadas en Francia, derecha gaullista y socialdemcratas, quedaron eliminados a la vez de la posibilidad de alcanzar la presidencia. Esto ha sido interpretado por algunos analistas como una expresin ms de la rebelin contra las lites que recorre el mundo. Pero no es cierto del todo.

En el caso francs, la eliminacin en la primera vuelta de los candidatos de ambas familias polticas fue ms bien debida a las propias divisiones internas en ambas y la comisin de errores graves. En el caso de la derecha, eligi en sus primarias al peor de los candidatos, Fillon, en cuanto inmediatamente salieron a la luz graves casos de corrupcin a los que estaba vinculado que le invalidaron y le derrotaron por anticipado, pero dado el resultado en la primera vuelta, es fcil deducir que sin esos escndalos Fillon seguramente hubiera ocupado el lugar de Macron en la segunda vuelta. En el caso del PS, el aparato del partido, en posiciones social-liberales o abiertamente neoliberales, no acept que el candidato elegido en la primarias, Hamon, por estar ms a la izquierda y opt pblicamente por Macron, sentenciando la derrota estrepitosa de su candidato oficial en la primera vuelta.

As, por errores y divisiones de otros, Macron, un exbanquero y exministro de Hollande, un outsider apenas sin partido, se convirti en la tabla de salvacin del stablishment francs en la primera vuelta de las elecciones francesas. El candidato que debera derrotar los desafos de la izquierda representada por Mlenchon y del populismo de extrema derecha de Le Pen.

Ambas formaciones tuvieron buenos resultados en la primera vuelta, acorde con las expectativas que haban levantado, pero fue Le Pen, con 1,7% de votos ms que Mlenchon, quin pas a la segunda vuelta para disputar la presidencia a Macron.

No era la primera vez que el FN pasaba a la segunda vuelta. En 2002 el padre de la actual candidata, Jean Marie Le Pen, se enfrent a Chirac y perdi por una abultada diferencia, 18% frente al 82% del conservador. La razn de esta derrota sin paliativos del FN en 2002 fue la actitud de la izquierda que entonces lanz la consigna de "votar a un corrupto (Chirac) antes que a un fascista". La izquierda francesa en 2002 estaba sensibilizada y seriamente preocupada por el avance de la extrema derecha en su pas.

As que, an cuando pareca plantearse una repeticin de las condiciones de 2002 de eleccin en la segunda vuelta, sin embargo muchas cosas haban cambiado que las convertan en algo claramente diferente. En primer lugar los candidatos que se enfrentaban. Macron no es un poltico experimentado con un slido partido detrs, como era el caso de Chirac, es ms bien el producto accidental e inesperado de una situacin que le haban preparado los errores de otros.

En segundo lugar, y ms importante, el contexto internacional. En 2002 la victoria del FN en la primera vuelta presidencial no se encontraba en un contexto europeo de ascenso de la extrema derecha en Europa, ni haba sido precedida por dos victorias electorales de su misma tendencia, el brexit britnico y la victoria de Trump. Estas circunstancias hacan temer dos cosas, primero que pudiera materializarse la victoria de Marine Le Pen en la segunda vuelta, dado el crecimiento que haba experimentado el FN, y de los "accidentes o imprevistos" que haban supuesto el brexit, Trump y el propio Macron, formando parte de un conjunto de fenmenos polticos que podramos denominar "casos anmalos", en los que tambin podramos ubicar el ascenso de Podemos o el M5E, la victoria de Syriza, la casi victoria de la extrema derecha en las presidenciales austriacas, etc. Es decir, insertos en una poca de fuertes turbulencias, no era descartable a priori la victoria de Le Pen.

La segunda cosa a temer es que de haberse producido la victoria de Le Pen, las consecuencias se hubiesen dejando sentir mucho ms all de Francia, lo cual no era tan evidente en 2002. De un lado, se hubiese podido reforzar un polo peligroso a nivel mundial para la democracia asentado en tres importante dirigentes al frente de poderosos Estados que han mostrado su sintona y simpatas mutas, nos estamos refiriendo a Trump, Putin y Le Pen. De otro lado, y a nivel europeo, posiblemente una victoria de Le Pen hubiese impulsado el crecimiento fuerte de la extrema derecha en Europa, y hubiese contribuido a agravar la crisis del proyecto europeo. En esas condiciones, una ruptura catica de la Unin Europea en medio de un clima de ascenso de la extrema derecha, con un pilar fuerte en Francia, auguraba un panorama bastante negro.

Frenar en seco cualquier posibilidad de victoria de Le Pen era, entonces, una tarea ineludible y urgente. No caban matices. Si en 2002, con un ambiente general menos peligroso que en 2017, la izquierda no dudo en frenar a Le Pen padre en una especie de frente republicano sin complejos, se esperaba como mnimo lo mismo esta vez. Por eso la decepcin provocada por la mayora de la izquierda francesa al adoptar una actitud tibia e irresponsable frente al FN.

Macron es un representante del neoliberalismo y seguir las tendencias gubernamentales ya presentes en Sarkozy u Hollande, en dos versiones diferentes, pero no representa un peligro para las libertades y los derechos polticos, no es portador de una poltica de odio xenfobo como si lo es Le Pen. La mayora de la izquierda no comprendi que si en la primera vuelta intenta que gane su candidato, es decir, es una eleccin genuina por su alternativa, en la segunda vuelta, cuando ya no tiene candidato propio que ganar, la eleccin es para suprimir el peligro mayor. Podra entenderse que si se hubiesen enfrentado en la segunda vuelta dos candidatos de la derecha clsica, la izquierda hubiese llamado a la abstencin, pero siendo Le Pen la candidata, y con las consideraciones que hemos hecho anteriormente, el frente republicano coyuntural, el voto a Macron era una obligacin poltica.

En lugar de eso, Mlenchon acto con irresponsabilidad y clculo corto. Irresponsabilidad porque en lugar de haber adoptado la tctica del frente republicano y, con pedagoga, haber explicado a sus seguidores cual era la situacin y los peligros, traspas esa responsabilidad a estos mediante una consulta, que tampoco serva para nada. Despus de que Mlenchon se pusiese de perfil sealando simplemente que el no iba a votara a Le Pen, los 240000 participantes en la consulta se dividieron en casi tres partes iguales entre los partidarios del voto en blanco o nulo, la abstencin, o el voto a Macron, aun siendo algo superior la primera opcin. Lo cual tampoco se tradujo en la prctica por una campaa en favor del voto en blanco o nulo.

Actu con un clculo corto porque de esta manera intentaba mantener a todos sus seguidores y electores para las legislativas a celebrar inmediatamente, simplemente dicindoles que en la segunda vuelta poda hacer cada uno lo que quisiera, una forma de no contrariar a nadie. Pero tambin con un clculo peligroso e irresponsable que se basaba en que la fortaleza del stablishment (todas las fracciones de la derecha y la socialdemocracia) sera lo suficientemente slida como para no necesitar el concurso de a izquierda para que derrotasen a Le Pen. Es decir, se arriesgaba en un caso a que ganase Le Pen o, en otro caso, a hacer aparecer a la izquierda como un florero, como una opcin irresponsable en momentos histricos y que, en realidad, ni es necesaria - como trasmita la posicin de Mlenchon y una parte mayoritaria de la izquierda -, ni es de fiar para gobernar, porque en ese caso, y ante situaciones difciles, se pondran de perfil sus dirigentes dejando la palabra a los seguidores sin orientarles siquiera?

Porque si Mlenchon no pensaba que la fortaleza del stablishment era suficiente para derrotar a Le Pen, entonces, se situaba ante un escenario que nunca mencion y al que, por tanto, tampoco ofreci alternativas. Qu actitud adoptara la izquierda ante un escenario de victoria de Le Pen? Hubiese llamado a la movilizacin?, despus de la victoria de Trump hubo algunas manifestaciones que pronto desaparecieron, acaso la izquierda no sabe despus de tantas experiencias que obtenida una victoria electoral sta es irreversible a corto plazo, y que es extremadamente peligroso, cuando los resultados son adversos, intentar contrarrestarlos en la calle porque trasmite la idea de que tiene un concepto instrumental de la democracia.

Hubiese dejado que se desgastase el FN en el poder? Acaso no sabe Mlenchon que este tipo de experimentos puede que no se desgasten y, por el contario, generen una dinmica que profundice su fuerza. Pero aunque se hubiese desgastado en medio de un caos, los rditos los cobrara la derecha clsica, pues la izquierda de Mlenchon se haba abstenido o votado blanco, permitiendo as su victoria.

Afortunadamente, a pesar de los errores de Mlenchon y sus seguidores, Le Pen fue derrotada porque el clculo de corto plazo del primero se mostr cierto y el stablishment fue lo suficientemente fuerte para conjurar la amenaza de un gobierno ultraderechista en el corazn de Europa.

Pero como decamos al inicio, el ciclo electoral en Francia tiene que completarse an con las prximas elecciones legislativas. Y tienen que confirmarse o desmentirse ciertas tendencias an en juego. La primera es que el tirn de Macron sirva tanto para construir un partido de derechas slido en torno a l, como para ganar las elecciones legislativas. Siempre queda la posibilidad de que la derecha clsica francesa intente pervivir y obligue a Macron a un pacto con ella, polticamente est situacin puede tener algn inters, socialmente ninguno porque representan los intereses de los mismos sectores sociales. La segunda, si se confirma la debacle electoral del PS en las elecciones presidenciales o si es capaz de recuperar parte de los votos perdidos. La tercera, si Mlenchon es capaz de retener los 7 millones de votos obtenidos en la primera vuelta presidencial y se convierte en el principal referente de la izquierda, desplazando al PS. En cuarto lugar, si el FN - o el partido en que anuncian se va a reconvertir - retiene sino los 10,6 millones de votos de la segunda vuelta, si los 7,6 de la primera convirtindose en el principal partido de la oposicin.

El juego principal queda en torno a la posicin de estos tres ltimos actores, cuyo escenario puede variar desde un FN consolidado fuerte y principal partido de la oposicin, con una izquierda dividida en dos partes que no se entienden, a la conquista por Mlenchon de ese puesto de principal partido de la oposicin desplazando al PS y superando al FN.

El primer asalto ha acabado descartando del poder al actor ms peligroso, pero el escenario poltico no se ha terminado de reconfigurar. Veremos si el clculo corto de Mlenchon se traduce en su esperanza de retener en las legislativas los 7 millones de votos que cosech en la primera vuelta.


[i] Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog : http://miradacrtica.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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