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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2017

Mi primera vez

Ana Guimars
Rebelin


No amigo, no No voy a hacer un relato ertico. Siento decepcionarte. Lo que voy a intentar contarte es mi primer desahucio como activista de la Pah Morvedre. Voy a relatar mi experiencia, cmo lo viv yo, cmo vi a mis compaeros luchando unidos contra una de las injusticias actuales mas sangrante de este pas, cmo unos pocos, (por desgracia), superando el miedo, las mentiras y el engao, han conseguido que esta noche una familia de 7 personas de entre 2 y 85 aos duerman en su casa.

No voy a entrar en tecnicismos y medidas legales porque no sabra hacerlo; simplemente te contar por lo que yo he pasado, por lo que pasaron mis compahs, nuestras dudas, preocupaciones y miedos pero tambin nuestras risas y euforia final.

Todo empez el pasado viernes cuando salta la noticia urgente de que una familia va a ser desahuciada en Sagunto, cosa que nos sorprendi a todos ya que llevbamos mas de 4 aos sin desalojos en nuestra localidad. Decidimos reunirnos de inmediato a fin de organizarnos para actuar de forma correcta al da siguiente.

Hay que entender que gran parte de la Pah Morvedre actual no ha tenido que enfrentarse hasta hoy a un desahucio, (yo la primera. Slo los mas veteranos han vivido la poca mas dura de los desahucios mas salvajes) y si bien al principio haba expectacin y curiosidad, pronto los rostros cambiaron y la preocupacin y las risas nerviosas empezaron a marcar el ritmo de la reunin. No olvidemos que en este pas a los miembros de las Pahs y a los afectados se les trata como delincuentes slo por defender nuestros y vuestros derechos. Aqu se defenda a los estafadores y se condenaban a las vctimas. Y si bien las imgenes violentas de la represin ya no estn tanto al orden del da en la televisin, en Espaa se desahuciaba a base de palos. Pues bien... Os reto a no pasar miedo las horas y noche previas a un desahucio.

A las 6:15 de la maana subimos Oscar, Amaia y la que escribe para Sagunto. Porque tan pronto? Porque por experiencia sabemos que algunos desahucios se hacen a horas intempestivas para evitar la resistencia popular en la puerta de las viviendas. Y, porqu nosotros tres? Porque Amaia es la portavoz de la Pah Morvedre, Oscar el asesor legal y yo la encargada de dejar el testimonio grfico de las barbaridades que ocurren aqu.

Ya me haban comentado que lo peor de un desahucio es la espera (Se olvidaron de hablarme de maldito fro!) An as tengo que admitir que segua con esta extraa excitacin por poder vivir esta experiencia, cosa que me haca sentir culpable ya que un desahucio no es nunca tema de alegra ni risa. Pero creo que todos hemos vivido esa mezcla ilgica de sentimientos cuando nos hemos visto obligados a enfrentarnos a situaciones fuera de lo comn.

Sobre las 7:30 u 8:00, la afectada sale de casa temblando a hablar con nosotros sobre su caso. Aqu paso los detalles pero ya podis imaginaros en que estado se encontraba: casi no haba dormido y solo quera avisar a sus vecinos, (todos le apoyaban), de lo que iba a pasar antes de volver a meterse en su casa para no salir de ella hasta el final de todo este trance.

Sobre las 8:30 empiezan a llegar los primeros compaeros: no podis imaginaros la sensacin de alegra, compaerismo y la fuerza que te invade cuando ves llegar a lo lejos esas sudaderas rojas con el Stop Desahucios, tus compaeros, tus amigos dando botes de alegra por poder ayudar y luchar, abriendo los brazos todo lo que da de largo como diciendo Heeey! Que la Pah ya est aquiiii!

Poco a poco van llegando todos; los compaeros, gente afn a nuestra lucha y siempre presentes cuando se les necesita, representantes del Ayuntamiento de Sagunto Se van instalando los carteles, pancartas y se apoya a la familia recluida dentro de la casa.

El ambiente es de tranquila espera y expectacin. Los mviles echan humo, las redes sociales empiezan a despertar con los mensajes de alerta de las diferentes Pahs del pas y las llamadas a abogados, juzgados y dems instituciones intentan parar lo que ya es inminente.

De repente a las 9:50 el tiempo se detiene: todos giran la cabeza hacia el final de la calle y salen del coche 2 personas con un montn de papeles bajo el brazo. No hace falta muchas explicaciones mas y todos nos levantamos de golpe. Este momento fue increble para m: sin mediar palabra y como si todos supiramos lo que tenamos que hacer, (os recuerdo que la mayora no habamos estado nunca en un desahucio), Boom! cada uno ocupa su puesto: unos cuantos suben a los balcones, otros muchos forman una barricada humana delante de la puerta de entrada y yo empiezo a disparar (la cmara). Primero a mis compaeros formando bloque y luego a Oscar que se aleja solo hacia el final de la calle para enfrentarse a los representantes de la parte denunciante acompaados estos, como no, por un cerrajero.

Al ver tanto lo y gente defendiendo el desahucio, se pierden por la calle abajo y se meten en un bar, sin dejar de llamar por telfono. Enseguida aparece la comisin judicial...

A la charla con todos se une Amaia y empieza una conversacin que todos seguimos de lejos sin saber bien qu pensar.

Lo que se poda leer en la cara de los presentes ya no era miedo: era determinacin y seguridad. Si bien las dudas y la expectacin seguan atormentndonos, os puedo asegurar que no vi ni a un solo compaero vacilar. Creedme: la frase la unin hace la fuerza no es una frase en balde. Es el sentimiento mas fuerte que haya sentido nunca. Y no solo en esta ocasin; tambin lo he sentido con mi familia. Y no es por nada que decimos ser la Pah Familia.

Pasar muy por encima las negociaciones porque no las hubo: esto es as, somos unos mandados y el juez es firme en su decisin y blablabl Los nimos decaen un poco y se instala un ambiente tedioso.

De repente oigo gritos de alegra y veo gente salir de unos coches con camisetas verdes y un pato (o pollo segn quien) de peluche sobre las espalda: nuestros compaeros de la Pah Valencia y Paterna que viene a apoyarnos y darnos fuerza en nuestra lucha! Unos campeones y profesionales de los cantos antidesahucios que llenan la calle con sus gritos y lemas de la Pah: S se puede, S se puede!.

A las 10:30 por fin aparece los que faltaban..: La polica! Lo que no esperbamos es que fuera la polica local ya que segn los acuerdos firmados con el Ayuntamiento de Sagunto en el cuadro de la iniciativa popular Sagunto, Ciudad Libre de Desahucios, la polica local no puede actuar de ninguna manera en un desalojo. Fuera, fuera de aqu! gritamos todos. No va a mas; se van rpidamente.

Llega la prensa, el Alcalde; se contestan a preguntas y dudas. El ambiente se relaja.

Y esta vez s que s: a las 11:00 aparece la polica nacional. La gente se crispa. Movimientos y llamadas de los concejales que intentan parar esta locura presionando las instituciones.

Oscar sigue hablando por telfono con la abogada de la afectada por un lado, y luego, acompaado por Amaia, con los representantes judiciales presentes. Hay mucha confusin y no se sabe muy bien como terminar todo. Mientras tanto en el interior de la casa la presin es demasiado fuerte y la familia empieza a derrumbarse. Los nervios no aguantan y llega una ambulancia para atender a la afectada y otros miembros de la familia que no resisten ms.

Por fin una mano se levanta. Se pide silencio y se escucha la noticia tan esperada: desahucio parado!

Aplausos y gritos de alegra: la gente se abraza y se felicita.

Si bien solo se han ganado unos das, esta noche una familia dormir en su casa.

Los compaeros se renen y por fin, despus de horas de angustia, la afectada sale de su casa. Sigue temblando, sus ojos estn hinchados y su mirada perdida, pero saca la poca fuerza que le queda para decirnos, casi susurrarnos un dbil y sentido: gracias

Pues ya est amigo; esta ha sido mi primera vez. As es como lo he vivido y sentido yo.

Todos estbamos rotos, cansados y con esa extraa sensacin de s, pero no.... Sentimiento agridulce que se te queda cuando algo ha salido bien pero no del todo porque esto no es definitivo, no ha terminado. Y no vamos a dejar que nadie nos rompa nuestra racha de tantos aos sin desahucios en nuestra ciudad.

Me quedar por fin con la reflexin del compaero Cristian, que me comentaba en el coche de camino hacia casa algo que los que estbamos fuera en la calle gritando y corriendo de un lado para otro no podamos percibir: y es que el verdadero drama, la verdadera tragedia no estaba abajo en la calle, Ana Estaba dentro, en la casa.

Estaba en esa familia atrincherada en su propia vivienda, temblando por si les sacaban a la fuerza, desesperada por verse tratada como delincuentes que no son, gente que quiere pagar, pero pagar lo justo, que se les de la razn en Sagunto como se les dio ya en Granada

As que ya sabis: que no os engaen, que se haga justicia, que se obligue al gobierno a cumplir con las leyes que cada vez mas nos dan la razn, que escuchen las sentencias Europeas que regaan a Espaa como si fuera el nio tonto y desobediente de la clase y que no paremos nunca, nunca de defender nuestro derecho y el artculo 47 de nuestra constitucin:

Todos los espaoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. los poderes pblicos promovern las condiciones necesarias y establecern las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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