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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2017

Aproximaciones a El siglo sovitico de Moshe Lewin
ltimas notas sobre el estalinismo (IX)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Reconstruir los conceptos de la tradicin socialista. Eso es previo, tal vez, al programa, a la formulacin de alternativas. Pero, qu quiere decir propiamente reconstruir los conceptos? Ponernos de acuerdo -en el marco del pluralismo que ha de caracterizar al socialismo del fin de siglo [XX] y con el respeto debido a la autonoma de los movimientos de masas- sobre unas cuantas cosas esenciales que, por obvias, no se discuten casi nunca y luego nos desbordan hasta hacernos casi irreconocibles los unos para los otros. Por ejemplo: qu pensamos del concepto de "trabajo" en una poca en la que se imponen altsimas tasas de desempleo y se extiende la idea del subsidio universal garantizado? O por poner otro ejemplo. qu es y cmo se practica la solidaridad de clase en la poca de las grandes migraciones intercontinentales y cuando el racismo llega a nuestras ciudades? O: qu idea de comunismo libertario para el fin de siglo? O: qu nuevo internacionalismo para acabar con el etnocentrismo europesta que an domina en la izquierda? O: cmo oponerse a la privatizacin de lo pblico que est caracterizando el despiece del estado asistencial? O: qu democracia alternativa y qu tipo de superacin de la divisin social clasista del trabajo cuando sabemos de la complicacin que tiene la administracin de las cosas en la poca del hombre-mquina? O: qu economa ecolgicamente fundamentada en un mundo tan interrelacionado en el que sea entrecruzan crisis ecolgica, ampliacin de la brecha entre pases ricos y subdesarrollados, parisitismo y hambre? O: qu feminismo que d cuenta a la vez de la diferencia sexual y del malestar y las contradicciones que comporta la progresiva emancipacin de las mujeres en nuestras sociedades? O: qu forma de organizacin para luchar por el comunismo cuando la crisis de la forma-partido se hace evidente y las posibilidades de manipulacin oligopolstica de las masas aumenta sin cesar?

Francisco Fernndez Buey (1990)

Seguimos alejados del libro de Moshe Lewin por el momento (ya no en la prxima entrega). Prosigo con la ltima parte de la intervencin de Manuel Sacristn de 23 de febrero de 1978. Estbamos en la segunda parte, la final, del coloquio que sigui a su conferencia "Sobre el estalinismo". Recojo algunas de las temticas ms importante

 

1. Se le pregunta sobre las condiciones de posibilidad de una cambio revolucionario en Espaa.

A. Una tirana sobre la poblacin sovitica. "[] Si el estalinismo ha sido dictadura del proletariado? A pesar de que has hecho el sutil inciso salvador para que yo pudiera agarrarme de que ha habido muchas formas de dictadura burguesa y as yo poda decir que tambin esa haba sido una forma de dictadura del proletariado, digo que no. El estalinismo ha sido una tirana sobre la poblacin sovitica, una tirana asesina sobre el proletariado sovitico y conservar la nostalgia de eso es estpido y criminal.

() Lo que yo s considerara poco inteligente, y tambin criminal, sera intentar alimentar una nostalgia estaliniana que no fuera la nostalgia por los combatientes del estalinismo. Cuando antes he hecho la alusin a los militantes a los que yo he visto llorar, est claro que no estaba rindome de ellos. S la cantidad de autenticidad de lucha comunista que hay debajo del estalinismo.

Debajo de aquella poca, pero debajo. Los que estaban debajo, no slo merecen todos los respetos, admiracin y a muchos los quiero profundamente. Pero a los que estaban debajo. Es decir, el sistema mismo no puede ser objeto de nostalgia. De ninguna de las maneras, ni puedo admitir que eso fuera dictadura del proletariado. En absoluto. Fue un sistema de acumulacin de capital con crueldades incluso innecesarias. Pero en ningn caso una acumulacin de capital para empezar una industrializacin es dictadura del proletariado. Si eso hay que llamarlo dictadura del proletariado, la revisin del marxismo que hay que hacer entonces es muchsimo ms enrgica, incluso ya prescindiendo de los rasgos tirnicos, limitndome slo a los contenidos sociales de aquello. Una acumulacin de capital no se ha llamado nunca dictadura del proletariado en nuestra tradicin, en nuestro vocabulario.

B. Sobre el eurocomunismo. "Y en cuanto a que los dirigentes comunistas que prescinden de la expresin o del concepto de dictadura del proletariado lo hagan por motivos innobles, eso sera verdaderamente perpetuar el estalinismo que ellos mismos perpetan en otro sentido, dicho sea sin ningn juicio moral, sin ningn juicio de valor. Lo que tiene de estalinista su conducta es, en mi opinin, lo que tiene de pragmtica, lo que tiene de utilizacin de los conceptos tericos para justificar superficialmente prctica. Pero, en cambio, nosotros, los que no creemos eso, cometeramos estalinismo en otro sentido todava peor, en el sentido terrible por el cual Bujarin era un traidor, Zinoviev un terrorista, Trotski un traidor, continuaramos en ese sentido el estalinismo si pensramos que los dirigentes eurocomunistas dicen lo que dicen no porque lo piensen sino porque quieren vender esto o vender lo otro.

No, a eso tampoco me puedo apuntar francamente, eso no es tener una visin como la que estamos acostumbrados de las cosas, una visin materialista. Con esto no quiero despreciar la influencia innegable de ideologa burguesa, esto es evidente, pero no es fcil tampoco sustraerse a ella. Durante cunto tiempo t o yo hemos credo, por ejemplo, que el crecimiento incesante de fuerzas productivas tal como ocurre en el capitalismo es inocente y hasta un factor de socialismo? Yo lo he credo hasta hace pocos aos. Ya no lo creo y comprendo que eso era pensamiento bastante burgus. Tampoco es tan fcil no pensar como los burgueses. Ellos son los que tienen el poder y las ideas dominantes.

Vuelvo a reconocer autocrticamente esto y siento que con esa intemperancia por mi parte pueda haber estropeado algo el clima de la reunin. Lo siento.

 

2. Se le pregunta, muy en general, sobre la Unin Sovitica.

La desestalinizacin. "Yo no he estado nunca en la Unin Sovitica ni leo ruso. Conozco ms o menos, por tanto, lo mismo que cualquiera. Entonces qu dira? Lo que se ve por la informacin que aqu hemos podido estudiar sugiere un momento muy breve, el 56 y el 57, todo lo ms, de cierto atrevimiento en el intento de terminar con los aspectos ms crueles, ms duros, del sistema de gobierno actualmente existente en la Unin Sovitica. Se aprecian bastantes cosas pero tambin, creo yo, que se nota muy pronto el cambio. Creo que el cambio, es decir, la marcha atrs en aquel atrevimiento, que en aquella poca nos dio la impresin que no se produjo antes del XXII Congreso, hoy creo que se haba producido ya antes. Me parece que la presencia combinada de la crisis de Hungra y de la crisis del Canal de Suez, que tal vez recuerden los aqu presentes, fue una ocasin combinada que dio mucho poder en el gobierno sovitico -me parece a m, esto es ya interpretacin- a los partidarios de bloquear el cambio porque les permiti contraponer a su intervencin en Hungra lo que estaban haciendo las potencias burguesas en Suez. En aquel momento me parece producirse en la correlacin de fuerzas internacional una especie de pacto, que tena por objeto Hungra y Suez, y luego en la situacin interior de la Unin Sovitica un refuerzo innegable de los duros, por as decirlo, de los estalinistas de corte ms ortodoxo, o un debilitamiento de los otros, como se quiera decir.

A partir de ese momento, a m me parece que durante bastante tiempo lo que se llam "la desestalinizacin" va perdiendo impulso en dos sentidos. Por un lado, en el sentido de que pierde velocidad. Las rehabilitaciones son cada vez menos, hay una resistencia a ultranza, por ejemplo, a rehabilitar los nombres de Bujarin y Trotski, cuando pareca que estaba en buen camino incluso la rehabilitacin, y luego en el sentido de que se intenta compensar la falta de libertad con tcnicas que manifiestamente el gobierno sovitico reproduce de los pases burgueses. Es decir, las tcnicas a las que el camarada se refera del tabaco, la pornografa no se puede decir, pero cosas parecidas, el tabaco, los bienes de consumo no absolutamente necesarios.

Tal vez recuerden los aqu presentes, al menos los que tengan mi edad, lo deslumbrado que qued Khruschev al ver la publicidad luminosa en colores en los Estados Unidos. En este doble sentido, creo yo, que se debilit el impulso desestalinizador. Luego, adems, los intentos de base, de bsqueda de un cambio de base productiva que permitiera tambin cambios polticos luego, fueron o muy dbiles tericamente o no se llevaron bien a cabo. Un economista sabra opinar mejor que yo sobre eso, sobre aquellos escritos de Libermann y todo aquel grupo de economistas.

Disidencia. "Y as yo veo que eso se ha estancado. Siento que va a ser la segunda vez que diga cosas francamente pesimistas. Si uno coge el Sammisdav hoy da, es decir, la coleccin de escritos de disidentes, con un par de excepciones -Mevdeved, Opliush, algunos otros- uno queda bastante asustado porque si eso es la aspiracin de libertad en la Unin Sovitica, hay que decir que es una extraa aspiracin a libertad protagonizada indudablemente por reaccionarios. Son muy escasos los textos comunistas en el Sammisdav. Se reducen a un poco de resto trotskista, muy poco, mucho ms en Polonia que en la Unin Sovitica misma, y a unos conatos de tendencias que proceden del estalinismo pero estn superndose. Este es el caso de Mevdeved claramente. Y eso se ahoga en un mar de reaccin emparentado en algunos puntos, por lo menos en el irracionalismo, con los nuevos filsofos franceses [Bernard-Henri Lvy] y con algunas otras muestras de irracionalismo contemporneo.

Entonces la verdad es que yo no veo que la evolucin sea muy buena. La represin se sigue ejerciendo ms selectivamente. Parece claro que ya no hay campos de la dimensin de los campos de los aos cincuenta, o cuarenta, o treinta por lo dems, y en cambio hay estas nuevas formas de represin que conocemos que son la mejor ejemplificacin de algunas tesis de Foucault y de filsofos de pases capitalistas, respecto de tratamiento, de represin indirecta del disidente, etc. generalmente orientado hacia los intelectuales, es decir, hacia puntas de vanguardia de la sociedad.

Falsificaciones. Pero a pesar del pesimismo de fondo que me sugiere el hecho de que no vea corrientes renovadoras, sino reacciones, muy naturales, muy sanas, pero reacciones, yo dira de todos modos que incluso en los pases ms cultos que la misma Unin Sovitica en la totalidad de su territorio, por ejemplo, en Checoslovaquia o en Alemania del Este, la impresin algo deprimente que da la situacin respecto a la resistencia a eso, la resistencia a la superacin, puede tambin ser fruto de nuestra psima informacin. Y en todo esto, en ltimo trmino, somos muy juguete de falsificaciones y deformaciones. Recientemente aqu se ha recibido un texto de Alemania Oriental que pareca un texto de disidentes comunistas y parece ya claro que se trata de una falsificacin.

En definitiva, sin poderlo demostrar mucho, mi juicio por el momento no es nada optimista. Hombre no voy a negar que ya los obreros no tienen que ir con la libreta del trabajo con la que tenan que ir en los aos treinta y cuarenta, ni estn sometidos a aquellas prohibiciones de empleo si no tenan certificado de que haban sido autorizados a dejar el empleo anterior...[Breve interrupcin] de todas aquellas tiranas contra la clase obrera que hace completamente imposible llamar a aquello dictadura del proletariado. Eso, segn toda evidencia, toda la informacin disponible, no existe hoy ya en la Unin Sovitica. Pero existe ese otro tipo de represin selectiva por un lado y por otro lado esa falta, por lo menos, ese carcter minoritario de la resistencia o de la disidencia de izquierda. El conjunto, por tanto, no es muy halagador en mi opinin.

 

3. Sobre la primavera de Praga

Cualquiera que hubiera sido el resultado. "Yo pienso que el experimento de Dubcek, cualquiera que hubiera sido su resultado, era lo que haba que apoyar y modestsimamente lo apoy. De las pocas cosas agradables de esos dramas es que papeles mos sobre Dubcek han circulado por Checoslovaquia entonces.

Cualquiera que fuera el resultado digo, porque garanta no haba ninguna. Garanta no haba ninguna lo que pasa es que si, como yo pienso, el rasgo caracterstico malo de la tradicin estalinista es precisamente la falsificacin ideolgica, entonces por desgraciado que hubiera sido el resultado final de la experiencia de los comunistas checos mayoritarios por lo menos iban a poner de manifiesto una verdad sociolgica: se iba a saber de una vez qu era aquella sociedad. Es decir, se iban a ver manifestaciones de voluntad no reprimidas, de la clase obrera y de otras clases sociales claro. De modo que aun en el supuesto de que hubiera salido mal yo estaba a favor y creo que haba que estar a favor.

 

4. La unidad del movimiento obrero.

Cambio de poca, bao de verdad. "Puedes estar seguro, si lo piensas un rato, que el camino para la unidad del movimiento obrero consiste no en que cada cual se empee en defender las injusticias que l lleva a cuestas, y sus errores y sus falsedades, sino en darse cuenta de que ha cambiado la poca, de que no se puede superar la divisin del movimiento obrero sin un bao de todo el mundo en la verdad y en la autocrtica. Es mucho ms til para la unidad del movimiento obrero que los que venimos del estalinismo examinemos qu ha sido el estalinismo y lo autocritiquemos, que en que sigamos empeados en defender algo que significa, te repito, el asesinato de Bujarin, de Zinoviev, de Kamenev, de Trotski, y segn los datos ms modestos de millones de rusos. [Voz del pblico: Y de Andrs Nin]. De Andrs Nin, perdn, en este mismo pas, y de tantos otros.

 

5. Se sugiere la conveniencia de hablar de lo positivo de la URSS. Seala que oyendo a Sacristn se acuerda de lo dicho por Angel Mara de Lera y lo siente. "Hay modos distintos de plantear las cosas. Fernando Daz Plaja le hablaba igual que Sacristn y lo siento".

Sobre la crtica positiva y el poder. "Dos cosas quiero decir sobre ello. Una que esto de la insistencia de la crtica positiva ha sido siempre lo que ha dicho todo hbito de poder. Todo hbito desptico quiere siempre critica positiva, nunca negativa, nunca critica de verdad esto es. Razn por la cual, entre los estalinistas de verdad, cuando alguien dice que va a empezar una autocrtica todos los dems tiemblan.

Lo primero que quera decir. Lo segundo: que a m, si digo la verdad, no me importa con quien coincida, como cualquiera que no tiene ms objeto que decir la verdad. A m no me importa que la doctrina de la lucha de clases de Marx le venga, como le vena, de un polica reaccionario prusiano, de Von Stein. Lo que importa es lo que se dice. En el momento en que se empieza a preguntar para qu sirve, quin lo inspira, en ese mismo momento el que hace esas preguntas insidiosas es l, el que est escondiendo -muchas veces por pura defensa, sin saberlo y sin mala intencin-, est intentando esconder la inseguridad de su propio nimo, porque l no se ha lanzado del todo a decir la verdad".

 

Finaliza aqu la transcripcin del coloquio -creo que no se lleg a grabar totalmente- de esta conferencia de 1978.

Despus de este (interesante, en mi opinin) excursus volvamos al libro de Moshe Lewin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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