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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2017

Antonio Guiteras, un fundador del comunismo cubano

Fernando Martnez Heredia
La pupila insomne


Dos veces escogi el sistema de dominacin existente en Cuba tener un gran crecimiento econmico con gran explotacin social, y sin revolucin. La primera vez fue en el primer cuarto del siglo XIX: convertirse en el primer exportador de azcar del mundo, y seguir siendo colonia de Espaa mientras la Amrica ibrica se independizaba. La opcin fue muy criminal y le dur bastante, pero no pudo evitar que en el ltimo tercio del siglo sucedieran dos revoluciones, que conquistaron la identidad nacional y el Estado y una cultura nacionales.

La segunda vez que los dominantes tomaron esa alternativa fue en el primer cuarto del siglo XX: abandonar los objetivos radicales de la Revolucin del 95 y lograr otro gran crecimiento econmico con gran explotacin social, y sometida a la relacin neocolonial con Estados Unidos. Pero esta vez solo le dur ese primer cuarto de siglo, porque a fines de los aos veinte se combinaron los graves lmites de aquella estructura econmica y la deslegitimacin del sistema poltico en 1927 con el alto nivel y la profundidad de oposicin activa al rgimen dictatorial que permitan el gran desarrollo previo que haban tenido la conciencia poltica y las experiencias prcticas revolucionarias a escala masiva en la sociedad cubana.

Entonces sucedi la tercera revolucin cubana, la Revolucin del 30. Fue muy profunda y abarcadora, y gener transformaciones muy importantes, pero no pudo acabar con el sistema de dominacin y crear un orden nuevo liberado. En cuanto a conciencia poltica y experiencias prcticas, en la Revolucin del 95 la vertiente radical dentro de los independentistas avanz mucho ms de lo que pareca posible, plante la repblica democrtica con liberacin nacional y justicia social, y produjo el proyecto de Jos Mart. El radicalismo dentro de la Revolucin del 30 parti de aquellos avances y de la cultura poltica ms avanzada, y plante que en Cuba era obligatorio ser antimperialista para ser revolucionario y que el carcter del proceso deba ser socialista de liberacin nacional.

Julio Antonio Mella y Antonio Guiteras fueron los dos lderes principales en aquella poca. Mella logr ser el pionero de esa nueva posicin en Cuba, cuando no estaba todava entre los pensamientos posibles ni entre las opciones prcticas. Aunque fue asesinado a los veinticinco aos de edad, abri el nuevo camino y se gan ser el smbolo del joven rebelde. Antonio Guiteras s lleg a vivir la etapa de la crisis revolucionaria de los primeros meses de 1933 a marzo de 1935, en que esa solucin ms radical era planteable, y se lanz a tratar de hacerla realidad.

Primero fund y dirigi una organizacin poltica insurreccional independiente de toda poltica burguesa, Unin Revolucionaria, en 1932-1933, que combati sobre todo en Oriente, con un proyecto de liberacin nacional y social. Despus encabez una gestin prctica formidable, como ministro principal del Gobierno Revolucionario Provisional que existi entre septiembre de 1933 y enero de 1934, bajo el ataque incesante de Estados Unidos y de la contrarrevolucin cubana. Guiteras implant medidas y emprendi actuaciones muy radicales de justicia social, soberana nacional, pelea frontal contra el imperialismo y sus cmplices nativos, tratando de darle bases al socialismo de liberacin nacional en Cuba, mediante el ejemplo de los hechos y la creacin de motivaciones que llevaran al pueblo a grados altos de movilizacin y de conciencia. Y en una tercera fase, otra vez en la clandestinidad, cre y dirigi una gran organizacin poltica de lucha armada a escala nacional, la Joven Cuba, que intentaba tomar el poder mediante la insurreccin armada, y desde l liberar a Cuba e implantar el socialismo.

Los enemigos de esa revolucin tuvieron muchas fuerzas a su favor, y los grados de conciencia y organizacin independientes del pueblo de Cuba eran todava muy insuficientes para que se pudiese llevar a cabo aquella tarea. El viejo nacionalismo era patritico, pero los lmites puestos a la Revolucin del 95 y tres dcadas de desgaste liberal-conservador ya no le permitan enfrentar nuevos desafos y vencerlos. El liberalismo democrtico tena la enfermedad incurable de temerle a los Estados Unidos y requerir su tutora, y de no ver ms all de un buen ordenamiento burgus.

Entre las ideologas y los movimientos del siglo XX, el comunismo nacido de la expansin internacional del bolchevismo y de la influencia de la Unin Sovitica era lo ms prometedor para las revoluciones que comenzaban a necesitar las colonias y neocolonias del mundo para liberarse realmente. Pero lo que sucedi desde la segunda mitad de los aos veinte, sobre todo a partir de 1928, result negativo en la prctica para la comprensin acertada, la estrategia y la tctica de las organizaciones, y las ideas de los seguidores de la Internacional Comunista. El caso cubano fue un ejemplo claro de esto. La teora de Marx y las ideas y la prctica poltica de Lenin, el ejemplo y la esperanza de una gran revolucin triunfante, la llegada del marxismo como un instrumento de potencialidades muy superiores, propiciaron un gran salto hacia delante de la cultura de liberacin en Cuba. Pero fue una paradoja trgica que los comunistas cubanos obedecieran orientaciones y tuvieran creencias emanadas de una cultura poltica manifiestamente inferior a la que haba ganado Cuba en los sesenta aos previos.

Por su parte, Guiteras ya pudo asumir el socialismo anticapitalista y utilizar las ideas ms avanzadas sin pertenecer a aquel movimiento comunista. A fines de 1932, escribi el manifiesto programa de Unin Revolucionaria, en el que reconoca que haba varias ideologas entre los opositores a Machado y aspiraba a que unieran sus esfuerzos, al mismo tiempo que presentaba una propuesta que sirva de aspiracin comn al pueblo de Cuba. Pero al explicar con muchos detalles todo lo que pretenda la organizacin, queda claro que llevarlo a cabo exiga todo el poder para los revolucionarios, y que, aunque no usara la palabra socialismo, por su alcance no caba dentro del capitalismo neocolonial, y dara lugar a una revolucin socialista de liberacin nacional. Este revolucionario iba a la raz de los males de Cuba y propona el nico remedio eficaz a ellos, que implicaba que los cubanos se apoderaran de su pas, liquidaran la explotacin y se fueran transformando a s mismos.1

La actuacin de Guiteras lo ratificaba como un valiente y un ser humano fraternal y muy austero, pero sus ideas iban mucho ms all de lo que pareca posible hacer en Cuba, inclusive podan parecerle una locura a las personas ms juiciosas. Ya estaba compartiendo las cualidades y el destino de Cspedes, Maceo, Mart, Mella, y el que tendran despus Fidel y el Che.

Hay muchas expresiones de su posicin socialista cubana antimperialista durante los cuatro meses en que form parte del gobierno revolucionario. Aado lo que expresa segn el acta de una reunin del Gobierno Revolucionario: Que en distintas ocasiones haba hablado de tal necesidad, de que el gobierno se trazara un programa y que ese programa fuese explicado ampliamente al Ejrcito y al pueblo, para que supieran qu era lo que estaban defendiendo, pues de lo contrario iban a creer que todo se reduca a cambiar un gobierno por otro.2

A la cada de aquel gobierno, Guiteras declar desde la clandestinidad: Actualmente estoy en la oposicin y luchar por el establecimiento de un Gobierno donde los derechos de los Obreros y Campesinos estn por encima de los deseos de lucro de los Capitalistas Nacionales y extranjeros.3

Estudiar su artculo Septembrismo es fundamental para conocer sus ideas. Son marxistas su anlisis de los acontecimientos y las fuerzas en pugna, y los instrumentos de accin poltica que propone; pero el punto de partida de Guiteras y su lenguaje es su pas, neocolonizado pero dueo de una maravillosa epopeya nacional y presa de un ansia inmensa de justicia social. Es decir, Guiteras parte del potencial revolucionario de la cultura nacional. Logra hacer la valoracin ms atinada de una revolucin que no ha terminado todava: mostr un mundo de posibilidades al pueblo de Cuba () esa posicin erguida mostr a los revolucionarios el camino. Concluye con una profeca que es a la vez una definicin: Esa fase de nuestra Historia es la gnesis de la revolucin que se prepara, que no constituir un movimiento poltico con ms o menos disparos de can, sino una profunda transformacin de nuestra estructura econmico-poltico-social. La revolucin ser el gran cambio de todas las estructuras fundamentales del pas, implicar liquidar todo el poder de la burguesa y el imperialismo, y las relaciones sociales en las que ese poder se basa. Menos, no sera suficiente. Y se despide con la profesin de fe del revolucionario comunista, en la lengua nacional: espero confiado el momento oportuno para nuestra liberacin absoluta, que es la que responde al clamor de las masas que todo lo sufren, que todo lo padecen.4

El fundamentado y extenso Programa de Joven Cuba, publicado en el diario Ahora en agosto de 1934, es uno de los documentos polticos trascendentales del siglo XX en Cuba. En l se afirma que Cuba tendr que asumir el socialismo para lograr completarse como nacin.

Guiteras se comporta como un comunista, aunque no se identifique como tal. En aquellos tiempos, en Cuba ese apelativo slo se aplicaba a los miembros del Partido Comunista. Si hoy puede resultar inusual llamarle as es solamente porque despus que la revolucin socialista de liberacin nacional triunfante en Cuba en 1959 convirti en algo natural comprender qu es un comunista y cmo este proviene de una lucha y unas ideas comunistas, y no de una organizacin determinada, la cuestin volvi a oscurecerse en la ideologa estructurada durante una etapa prolongada, y sus efectos se sienten todava.

El pensamiento y la actuacin de Antonio Guiteras configuraron el tipo de comunismo cubano procedente del encuentro de las luchas de liberacin nacional con el socialismo, en las nuevas condiciones creadas por la crisis de la primera repblica y por la Revolucin del 30. Guiteras fue de los que ms aport al legado revolucionario que ella dej, y adems le aadi un smbolo y un ingrediente sintetizador de ideologas, y de las necesidades cubanas que padecieron abandonos o anduvieron muy discordes durante las dos dcadas siguientes: la personalidad ms trascendente de aquel evento result ser un joven combatiente, valeroso y carismtico, dueo de ideas claras y muy radicales, antimperialista, socialista e insurreccionalista. No es asombroso que el movimiento de jvenes del centenario martiano que desat la insurreccin de los humildes, por los humildes y para los humildes en los aos cincuenta se encomendara tambin a Antonio Guiteras cuando fue al asalto del Moncada.

Notas:

1 Ver Fernando Martnez Heredia, La revolucin cubana del 30. Ensayos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007, pp. 55-58.

2 Ramiro Capablanca, Acta del Consejo de Secretarios de 15 de noviembre de 1933. En Olga Cabrera, Guiteras, la poca, el hombre, Arte y Literatura, La Habana, 1974, p. 355.

3 Antonio Guiteras, diario Luz, 20 de enero de 1934. En Pensamiento Crtico nm. 39 (especial), La Habana, abril de 1970, p. 284.

4 Bohemia, La Habana, 1 de abril de 1934, pgs. 20 y 22.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/05/11/antonio-guiteras-un-fundador-del-comunismo-cubano-por-fernando-martinez-heredia/



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