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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2017

Periodistas: Una soledad demasiado ruidosa

Ricardo Hernndez Ruiz
Black Magazine


T no sabes,/ Mi delicada bailarina,/ El amargo sabor a luto/ Que tiene la tierra

Donde mi corazn humea./ Si alguien toca a la puerta,/ nunca sabes si es la vida/ o la muerte/ la que pide una limosna.

Otto Ren Castillo

 

En la ltima dcada, las agresiones hacia el periodismo han escalado a tasas imparables. Ah donde la verdad es subversiva, es decir, que vuelve cabeza abajo porque as se aprecian mejor las cosas, hay una agresin. Los periodistas resultan incmodos para aquellos quienes se ayudan de las mentiras para preservar el statu quo, pues el periodista es aquel que devela los entramados de los escndalos de corrupcin, los abusos de autoridad (fsica y moral), las colusiones entre lo legal y lo ilegal, lo ilegal e ilegal, lo ilegtimo e ilegal donde las facciones de poder tienen todo que ver. Y las notas, como mensaje en una botella, pueden llegar a buen puerto o, simplemente, perderse en la marea; todo depende de si es un periodismo comprometido o uno liberal.

De cualquier manera, ejercer el periodismo en Mxico se ha vuelto una actividad de extrema peligrosidad. El periodista hace de Gulliver en el desencuentro entre Liliput el pueblo y Brobdingnag ese Leviatn que cuando conjunta su poder militar, policial, econmico e ideolgico, encarna una figura bestial de inmensas proporciones y, cada vez con mayor regularidad, resulta atado por ste ltimo.

A guisa de ilustracin podemos decir que el nmero de agresiones a periodistas alcanz su pico mximo el ao pasado: 426 casos. As lo dio a conocer recientemente el informe Libertades en Resistencia, publicado hace unos das por la organizacin Artculo 19. Segn el documento, del total de agresiones, 81 fueron ataques fsicos, 79 intimidaciones, 76 amenazas, 58 privaciones de la libertad, 43 hostigamientos y acosos, y 11 asesinatos. Un Estado tremendamente autoritario el nuestro. Autoritario y garante de la impunidad, pues el 99.7% de los delitos quedan sin castigo. Todo ello hace de Mxico uno de los pases ms peligrosos para profesar en el mundo.

Lo verdaderamente preocupante es que los agresores son, en su mayora, funcionarios pblicos, los cuales acumularon 257 agresiones; contra 17 del crimen organizado. Es justo aqu cuando todo informador padece una soledad demasiado ruidosa.

Cada periodista agravado puede apenas sentirse reconfortado al saber que Mxico ha ratificado 181 tratados relativos a los Derechos Humanos o que los primeros 29 artculos de la Carta Magna versan sobre lo mismo, adems, se cuenta con el Mecanismo de Proteccin para personas defensoras de los DDHH y periodistas, pero exigir la aplicacin de la ley a quien es juez y parte del problema resulta algo sumamente contradictorio, peligroso y frustrante.

Por otro lado, las entidades con mayor incidencia en las agresiones son: CDMX (71), Oaxaca (60), Veracruz (58), Puebla (28) y Guerrero (26); juntas concentran el 57% de los casos. En Oaxaca, tierra de cronopios (Cortzar dixit), pero imperio de famas, es donde se reporta un mayor nmero de periodistas asesinados. De hecho, como dio a conocer el informe, es en las regiones del norte y suroeste del pas donde los nmeros se incrementan y, an ms, es en los contextos de las protestas donde la violencia hacia los periodistas se acrecienta.

Pues es en tales regiones donde hay una muy especial confluencia entre empresas transnacionales, construccin de megaproyectos y crimen organizado, las cuales, a su vez, generan procesos de resistencia locales; especialmente las dos primeras. Son lugares muy relevantes, ya sea como corredores de trnsito tanto de mercancas como de personas, ya como lugares de extraccin y explotacin de recursos naturales o para la generacin de energa, ya sea porque estn atravesados por corredores multimodales o industriales, son regiones geoestratgicas a nivel regional y nacional.

Es, pues, en ese doble nodo (el del desencuentro del pueblo con el Leviatn y el del crimen organizado-empresas transnacionales-megaproyectos) que el periodista tiene que reportear, transmitir, informar, solicitar informacin, escribir, publicar, investigar y sobrevivir.

Hasta que la dignidad no se haga costumbre no cesara el intento de acallar esas voces que hagan pblico todo sucio entramado, de amedrentar al mensajero que trae malas noticias y con ello sepultar cualquier posibilidad de informacin veraz. En Mxico, los servidores pblicos a sesinan la verdad, la esperanza y, adems, nos dicen que se puede manchar la imagen de este lugar, que no es el mejor de los mundos posibles, pero que es el menos peor, y aquel que contradiga cualquier "verdad histrica" u oficial, va en contra del progreso, igualdad, oportunidades y felicidad que el capitalismo te va a llevar hasta la comodidad de tu hogar . Pero los que mueren por la verdad, su muerte no podr ser sino mentira.

A Regina Martnez, Gregorio Jimnez, Rubn Espinoza, Anabel Flores, Salvador Olmos, Pedro Tamayo, Jess Adrin Rodrguez, Cecilio Pineda, Ricardo Monlui, Miroslava Breach y a tantos otros periodistas les dedico este artculo.

Al pie del verano.

Link de la publicacin: http://www.blackmagazine.mx/periodistas-una-soledad-demasiado-ruidosa/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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