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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2017

Apocalpticos, ateos y de izquierda: cambio climtico, guerras nucleares y sexta extincin masiva

Demin Morassi
La izquierda diario

Reflexiones en torno al conocido libro bblico a partir de las ltimas elaboraciones de Naomi Klein, Noam Chomsky y Pedro Prieto y los lmites ecolgicos del planeta.


Cualquiera que haga una lectura crtica del capitalismo termina en algn momento en una visin catastrofista del futuro. En algn momento la avaricia del presente terminar estrellndose en una guerra mundial, en un colapso industrial sin precedentes, en la creacin de un virus transgnico que dejar estril a la humanidad o bien en una dictadura global del 1 %. Pero de catastrofista a apocalptico hay una larga distancia. Veamos.

El adjetivo apocalptico en general es usado en forma descalificativa. A diferencia del trmino colapsista, del que muchos se hacen cargo, el tilde de apocalptico tiene un sentido peyorativo, destinado a los que ante un problema X perciben un desenlace ms desastroso que las peores posibilidades que imagina la media, algo as como el escenario peor imposible. Tal vez el contrario de la utopa, seguramente mejor que el trmino distopa. Las distopas plantean que una espiral descendente de algn problema del presente nos lleva a un mundo catastrfico en trminos de ficcin. Pero el Apocalipsis que no es ledo como ficcin sino como profeca, como hecho que s va a ocurrir plantea que todos los problemas se presentarn juntos, as como la utopa (comunista, anarquista, la que sea) nos lleva a un lugar ideal en todos los sentidos.

La palabra suena en todas las cabezas de una manera distinta. Vemos imgenes apocalpticas cuando un drone nos muestra la ciudad de Aleppo en Siria, despus de un terremoto como el de Nepal, al pasar el tifn Hayan en Filipinas o el tsunami en las costas japonesas por sealar algunos eventos de esta dcada. Pero El Apocalipsis no es eso, quizs esos sean algunos eventos apocalpticos. El Apocalipsis, que no es otra cosa que un captulo del Nuevo Testamento de La Santa Biblia, escrito por San Juan o alguno de sus seguidores, habla de una destruccin a nivel global.

Pero Cmo sera este punto de contacto entre intelectuales ateos de izquierda y un concepto religioso, promocionado quizs para generar miedo y sumisin y respetar un orden moral? Dos escritores muy ledos por la izquierda sacaron sendos libros donde nos dan a entender que estamos prximos a algo semejante al Apocalipsis. Me refiero a Naomi Klein y Noam Chomsky.

Chomsky

Del estadounidense se acaba de publicar en castellano el libro Quin domina el mundo? (Ediciones B, 2016), que nos trae un captulo denominado El reloj del Apocalipsis donde nos apunta dos temores fundamentales: el cambio climtico y el peligro de una guerra nuclear. As comienza:

En enero de 2015, el Bulletin of the Atomic Scientist avanz su famoso Reloj del Apocalipsis y lo puso a tres minutos de la medianoche, un nivel de amenaza que no se haba alcanzado en treinta aos. La declaracin del Bulletin justifica que adelantara el reloj hacia una catstrofe invocando las dos principales amenazas a la supervivencia: armas nucleares y cambio climtico descontrolado. El llamamiento condenaba a los lderes mundiales que no han sabido actuar con velocidad o en la escala requeridas para proteger a los ciudadanos de una potencial catstrofe, poniendo en peligro a todas las personas de la Tierra al no cumplir con su deber ms importante: garantizar y preservar la salud y la vitalidad de la civilizacin humana.

Desde entonces, ha habido buenas razones para pensar en volver a adelantar el reloj y poner las manecillas ms cerca del Apocalipsis.

Cuando continuamos la lectura del captulo encontramos una breve sntesis de los problemas climticos pero sobre todo gran preocupacin (e informacin) sobre la cuestin nuclear. El libro fue publicado antes de la asuncin de Trump y, poco despus de las elecciones, en una conferencia para el vigsimo aniversario de Democracy Now! El autor deca:

Quiero dirigir unas palabras en especial a los jvenes que se encuentran dentro del pblico: Ustedes enfrentarn problemas que no han surgido en ms de 200.000 aos de historia de la humanidad. Sern problemas difciles y exigentes. Se trata de una carga que no se puede ignorar. Y todos nosotros, pero sobre todo ustedes en particular, tendrn que luchar fuertemente para salvar a la especie humana de un destino sombro.

Klein

La canadiense Naomi Klein public Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima (Paids, 2015). Ya no dedicando un captulo sino todo un libro al problema que desde su introduccin nos plantea la gran catstrofe que se avecina:

Muchos de nosotros practicamos esta especie de negacin del cambio climtico. Nos fijamos por un instante y luego miramos para otro lado. O miramos, pero enseguida convertimos lo que vemos en un chiste ( venga ya, ms seales del Apocalipsis!), lo que no deja de ser otro modo de mirar para otro lado.
() El objetivo de los 2 C se nos antoja actualmente un sueo utpico. Y no son slo los ecologistas quienes estn haciendo sonar la alarma. El Banco Mundial advirti en el informe antes mencionado de que avanzamos haca un incremento de 4 C de la temperatura del planeta [antes de que termine el siglo], lo cual provocar olas de calor extremo, disminucin de las existencias de alimentos a nivel mundial, prdida de ecosistemas y biodiversidad, y una elevacin potencialmente mortal del nivel de los ocanos. Y alertaba de que no hay, adems, seguridad alguna de que sea posible la adaptacin a un mundo 4 C ms clido. Kevin Anderson, antiguo director (y actual subdirector) del Centro Tyndall para la Investigacin del Cambio Climtico, que se ha afianzado en poco tiempo como una de las principales instituciones britnicas dedicadas al estudio del clima, es ms contundente todava. Segn l, un calentamiento de 4 C (7,2 F) es incompatible con cualquier posible caracterizacin razonable de lo que actualmente entendemos por una comunidad mundial organizada, equitativa y civilizada.
() Un calentamiento de 4 C podra significar una elevacin del nivel global de la superficie ocenica de uno o, incluso, dos metros de aqu al ao 2100 (y, de rebote, garantizara unos cuantos metros adicionales como mnimo para los siglos siguientes). (). Al mismo tiempo, las brutales olas de calor que pueden matar a decenas de miles de personas (incluso en los pases ricos) terminaran convirtindose en incidentes veraniegos comunes y corrientes en todos los continentes a excepcin de la Antrtida. El calor hara tambin que se produjeran prdidas espectaculares en las cosechas de cultivos bsicos para la alimentacin mundial (existe la posibilidad de que la produccin de trigo indio y maz estadounidense se desplomara hasta en un 60 %), justo en un momento en el que se disparara su demanda debido al crecimiento de la poblacin y al aumento de la demanda de carne. Y como los cultivos se enfrentaran no solo al estrs trmico, sino tambin a incidentes extremos como sequas, inundaciones o brotes de plagas de gran alcance, las prdidas bien podran terminar siendo ms graves de lo predicho por los modelos. Si aadimos a tan funesta mezcla huracanes ruinosos, incendios descontrolados, pesqueras diezmadas, interrupciones generalizadas del suministro de agua, extinciones y enfermedades viajeras, cuesta ciertamente imaginar qu quedara sobre lo que sustentar una sociedad pacfica y ordenada (suponiendo que tal cosa haya existido nunca).
Tampoco hay que olvidar que estos son los escenarios de futuro optimistas: aquellos en los que el calentamiento se estabiliza ms o menos en torno a una subida de 4 C y no alcanza puntos de inflexin ms all de los cuales podra desencadenarse un ascenso trmico descontrolado.
() En 2011, la (por lo general) sobria Agencia Internacional de la Energa (AIE) public un informe con una serie de proyecciones que venan a indicar que nos encaminamos en realidad hacia un calentamiento global de unos 6 C (). (Los indicios sealan que un calentamiento de 6 C har probablemente que superemos varios puntos de inflexin en diversos procesos: no solo en aquellos de mayor lentitud, como el ya mencionado derretimiento de la capa de hielo de la Antrtida occidental, sino muy posiblemente tambin en otros ms bruscos, como las emisiones masivas de metano a la atmsfera procedentes del permafrost rtico).

Si bien estos dos miedos son los principales, tambin hay otros. Este ao la Unin Europea se suma a los estadounidenses en que hay que empezar a tomar medidas de prevencin ante una tormenta solar (Efecto Carrington) que, en principio, dejara sin electricidad a este mundo hiperconectado como en 1859 dej sin telgrafos por dos das a los pases europeos. El efecto social podra desencadenar un evento catastrfico. Ni que hablar la posibilidad de una epidemia global o una plaga que afecte monocultivos de base para la alimentacin o la muerte masiva de polinizadores. Los picoleros afirman que el pico de petrleo dar el punto de inflexin al colapso y mientras tanto en los pases ricos la alarma ms urgente de caos va por el lado de un crash burstil, que muchos prevn de proporciones incalculables, superiores al del 29 o del 2008. La pirmide Ponzi sobre la que se afirma el sistema financiero no parece tener ninguna posibilidad de supervivencia en el corto plazo, sea quien sea que pague por ello (capital o trabajo) el efecto salpicar para uno y otro lado.

Prieto

Pero si queremos ser metodolgicamente correctos para introducir el trmino apocalptico al futuro que se avecina, nada mejor que las observaciones de Pedro Prieto (miembro de ASPO Asociation for the Study of Peak Oil) quien nos compara algunos prrafos del Apocalipsis con la realidad actual [1] y comprueba que en algunos tems la realidad ya le est ganando por goleada al texto escrito.

() En el caso del Apocalipsis de San Juan, las descripciones que da de las destrucciones que se suceden a cada toque de trompeta de los siete ngeles, son totalmente cuantificables, absolutamente objetivables y afectan a aspectos muy especficos de la vida en la Tierra. Y, lo que es peor, la mayora de ellas ya ha sucedido y la inmensa mayora de los que poblamos la Tierra, seguimos sin darnos por enterados.
Invitamos a los que siguen siendo negacionistas y cargan contra los que consideran apocalpticos por denunciar los destrozos y el agotamiento del planeta, pensando en que nos excedemos en la dimensin de los desastres existentes, a que tomen un Apocalipsis (es un libro muy corto, se lee en una hora) y cotejen algunos pasajes de los que les vamos a mostrar aqu, por si piensan que les engaamos:
()La visin de las siete trompetas tocadas sucesivamente por siete ngeles, anuncian, en general, cada una de ellas, la destruccin de un tercio de cosas vitales en el planeta Tierra. Por ejemplo:

Tratar de actualizar los ejemplos que da Prieto con el Informe Planeta Vivo 2016 de la Fundacin Vida Silvestre (WWF):

7. Toc, pues, el primer ngel la trompeta; y fueron hechos granizo y fuego, mezclados con sangre, y descarg sobre la tierra, con lo que la tercera parte de la tierra se abras, y con ella se quem la tercera parte de los rboles, y toda la tierra verde.

Si la historia de la deforestacin por parte del ser humano tiene distintos momentos, se calcula que la mitad de la superficie boscosa del planeta desapareci con respecto a 1850, siendo los que menos sufrieron los bosques tropicales, que segn el IPV 2016 desde 1700 hemos perdido el 25 % (faltaran 8 puntos porcentuales para los niveles apocalpticos).

8. El segundo ngel toc tambin la trompeta, y se vio caer en el mar como un grande monte todo de fuego, y la tercera parte del mar se convirti en sangre.
9. Y muri la tercera parte de las criaturas que vivan en el mar, y pereci la tercera parte de las naves.

En el punto 8 Pedro Prieto lo relaciona con las plataformas de petrleo incendindose en el medio del mar (la pelcula Deepwater Horizon sobre la explosin de la plataforma petrolera seguro le hace honor a ese prrafo de San Juan) y el IPV 2016 nos da una prdida bastante ajustada al Apocalipsis: declive del 36% de vertebrados marinos pero no desde 1700 sino entre 1970 y 2012. En cuanto a la tercera parte de las naves estamos lejos, aunque la fabricacin de barcos est cayendo rpidamente, an no ha empezado a bajar la cantidad.

10. Y el tercer ngel toc la trompeta; y cay del cielo una grande estrella, ardiendo como una tea, y vino a caer en la tercera parte de los ros y en los manantiales de las aguas.
11. Y el nombre de la estrella es Ajenjo, y as la tercera parte de las aguas se convirti en ajenjo, con lo que muchos hombres murieron a causa de las aguas, porque se hicieron amargas.

Me ahorro buscar metforas a la grande estrella y vamos al grano: contaminacin de ros, lagos y acuferos han tenido como resultado la muerte de muchos hombres (tambin mujeres claro). El IPV adems nos da la visin hiperapocaltica (si se me permite la palabra): 81% de prdida de vertebrados salvajes en aguas dulces entre 1970 y 2012. La responsabilidad de esa prdida el IPV lo relaciona en parte con ese ajenjo: contaminacin (12%), enfermedades (12%) y prdida o degradacin de hbitats (48%). En cuanto a la cantidad de seres humanos que no tienen acceso al agua potable en 2015 la OMS nos deca que la cosa estaba un poco mejor que en 1990, slo el 9% no tienen acceso al agua contra el 24% de ese ao pero sabemos que hay dos detalles que pueden complicar esa mejora (ya la tena que arruinar): estamos bombeando agua con petrleo en muchsimas zonas por un lado y, por otro, los glaciares que forman los ros se estn reduciendo en la mayora de montaas. El caso de Yemen es clarsimo, al aumentar el precio del combustible los agricultores no podan pagar su insumo bsico para regar (y beber) cuestin que a los pocos meses voltearon al gobierno y desde 2014 se encuentra en una espiral destructiva de su entramado socioeconmico muy difcil de resolver.

Luego el Apocalipsis se va poniendo menos tcnico y ms metafrico: caballos y sus jinetes, que vestan corazas de fuego, y de color de jacinto y de azufre, y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones, y de sus bocas sala fuego, humo y azufre. A lo que Pedro Prieto encuentra asociaciones con tanques de guerra, ojivas nucleares y todo lo que tu imaginacin pueda asociar.

Y qu dice el Papa progresista que ahora dirige la institucin verticalista, misgina y antropocentrista con ms adeptos en el mundo. No dice cosas muy distintas a Naomi Klein y Noam Chomsky. En su encclica Laudato Si [3], si bien no aparece la palabra Apocalipsis, explica de forma sencilla lo bsico del problema climtico:

24. A su vez, el calentamiento tiene efectos sobre el ciclo del carbono. Crea un crculo vicioso que agrava an ms la situacin, y que afectar la disponibilidad de recursos imprescindibles como el agua potable, la energa y la produccin agrcola de las zonas ms clidas, y provocar la extincin de parte de la biodiversidad del planeta. El derretimiento de los hielos polares y de planicies de altura amenaza con una liberacin de alto riesgo de gas metano, y la descomposicin de la materia orgnica congelada podra acentuar todava ms la emanacin de dixido de carbono. A su vez, la prdida de selvas tropicales empeora las cosas, ya que ayudan a mitigar el cambio climtico. La contaminacin que produce el dixido de carbono aumenta la acidez de los ocanos y compromete la cadena alimentaria marina. Si la actual tendencia contina, este siglo podra ser testigo de cambios climticos inauditos y de una destruccin sin precedentes de los ecosistemas, con graves consecuencias para todos nosotros. (La negrita es ma)

Tambin dedica extensos prrafos al potencial destructivo de los avances tecnolgicos:

104. Pero no podemos ignorar que la energa nuclear, la biotecnologa, la informtica, el conocimiento de nuestro propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido nos dan un tremendo poder. Mejor dicho, dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder econmico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero. Nunca la humanidad tuvo tanto poder sobre s misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien, sobre todo si se considera el modo como lo est haciendo. Basta recordar las bombas atmicas lanzadas en pleno siglo XX, como el gran despliegue tecnolgico ostentado por el nazismo, por el comunismo y por otros regmenes totalitarios al servicio de la matanza de millones de personas, sin olvidar que hoy la guerra posee un instrumental cada vez ms mortfero. En manos de quines est y puede llegar a estar tanto poder? Es tremendamente riesgoso que resida en una pequea parte de la humanidad.

En conclusin, que los ateos (y supongo muchos cristianos) no podemos ser apocalpticos porque no creemos que ese texto sea la verdad pero s lo podemos parecer. Por un lado porque usamos ese texto como metfora y por otro porque las descripciones del futuro que damos a partir de la informacin que tenemos son semejantes a algunos de los datos concretos que predijo San Juan o el que se supone que escribi esto a fines del Siglo I o principios del II de la Era Comn. Lo que hacemos es una especie de Apocalifting.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Apocalipticos-ateos-y-de-izquierda-cambio-climatico-guerras-nucleares-y-sexta-extincion-masiva



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