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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2017

Sealan la criminalizacin del aborto, los feminicidios y la brecha salarial en el trabajo
Organizaciones de mujeres denuncian la violencia institucional en El Salvador

Enric Llopis
Rebelin


El Cdigo Penal de El Salvador aprobado en 1998 penaliza el aborto en todos los supuestos. El pas centroamericano cuenta hoy con una de las legislaciones ms restrictivas del mundo, lo que incluye penas por aborto y delito conexo de homicidio -agravado o en tentativa- que pueden superar los 30 aos de prisin. La tipificacin delictiva afecta asimismo a los profesionales de la salud. Movimientos como la Alianza por la Salud y la Vida de las Mujeres, que agrupa a una treintena de asociaciones, han pedido la reforma del artculo 133 del Cdigo penal para que se despenalice la interrupcin del embarazo en las cuatro circunstancias ms graves: cuando ponga en riesgo la salud o la vida de la madre; en el caso de las malformaciones incompatibles con la vida extrauterina; si el embarazo es producto de una violacin sexual o trata; y en supuestos de violacin sexual a nias o adolescentes.

Adems, la extrema derecha salvadorea la formacin poltica ARENA- ha propuesto que las penas por aborto aumenten hasta los 50 aos de prisin, recuerda Sara Garca, defensora de derechos humanos y miembro de la Agrupacin Ciudadana por la Despenalizacin del Aborto. Destaca la importancia de que se despenalicen las cuatro causales mencionadas, pues ello aliviara un tanto la situacin de muchas mujeres. La prohibicin legislativa ha dado lugar al encarcelamiento de mujeres que han sufrido abortos espontneos y complicaciones relacionadas con el embarazo, a quienes se acus de tener abortos y conden injustamente por homicidio, explica la activista antes de participar en un acto organizado por la Assemblea de Cooperaci per la Pau (ACPP) del Pas Valenci, en el Colegio Mayor Rector Peset de la Universitat de Valncia. El debate se halla actualmente en la Comisin de Legislacin y Puntos Constitucionales de la Asamblea Legislativa de El Salvador.

Amnista Internacional se ha sumado a la campaa recordando que, segn el Ministerio de Salud salvadoreo, se produjeron 19.290 abortos clandestinos entre 2005 y 2008. Y que en 2011, segn la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), el 11% de las mujeres y nias sometidas a un aborto ilegal en El Salvador murieron tras esta prctica. La red en defensa de la salud Global Health Council subraya que en el periodo 1995-2000 se produjeron 246.275 abortos en El Salvador.

Uno de los casos seeros es el de Manuela (nombre ficticio). Pobre, grafa, residente en el medio rural y con dos hijos a su cargo, muri en la crcel en 2010, donde cumpla una condena de 30 aos por un delito de homicidio agravado impuesta por el Tribunal de San Francisco Gotera en 2008. Manuela haba tenido un embarazo y, en el sptimo mes, sufri una fuerte cada que le motiv un parto precipitado. Al trasladarse al hospital, la doctora encargada de atenderle acus a Manuela ante la polica de un delito de aborto voluntario. Adems, esta mujer de 33 aos nunca recibi un tratamiento adecuado del cncer linftico que padeca y que caus su muerte en la prisin. Las organizaciones Centro de Derechos Reproductivos, Colectiva de Mujeres para el Desarrollo Local y Agrupacin Ciudadana por la Despenalizacin del Aborto consideran que personal de salud, funcionarios de las prisiones, de la polica, Fiscales y jueces violaron los derechos de la vctima. Por este motivo, presentaron el caso ante la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, que resolvi su admisin el pasado 18 de marzo.

El informe Excluidas, perseguidas y encarceladas publicado en 2013 por el Centro de Derechos Reproductivos y la Agrupacin Ciudadana por la Despenalizacin del Aborto apunta que, entre 2000 y 2011, fueron procesadas 129 mujeres en El Salvador por aborto (68) y homicidio agravado (60). Del total de procesadas, 49 resultaron finalmente condenadas (23 por aborto y otras 26 por homicidio en diferentes grados). Adems, la mayora de las mujeres incriminadas (88) eran jvenes y adolescentes, con edades comprendidas entre 18 y 25 aos. Segn detalla el documento, predominan las mujeres que sufren situaciones de pobreza y totalmente dependientes econmicamente. Otro grupo destacado (95) de las mujeres imputadas no tienen marido o compaero.

Durante casi dos dcadas subraya Sara Garca- el Estado de El Salvador ha criminalizado el aborto en todas las circunstancias, incluso cuando es necesario para salvar la vida de la mujer. El 19 de abril el Centro de Derechos Reproductivos y la Agrupacin Ciudadana hicieron balance de la iniciativa Las 17, que promovieron en diciembre de 2014 junto a otras organizaciones. Se peda el indulto de Guadalupe y otras 16 mujeres con causas similares, acusadas de cometer abortos ilegales y condenadas por homicidio agravado. La nota informativa seala que Mirna fue liberada en diciembre de 2014; Guadalupe tambin accedi a la libertad y el perdn en febrero de 2015, tras una condena a siete aos de prisin. En febrero de 2017 Sonia Tbora tuvo acceso a la libertad permanente. Las mujeres restantes estn cumpliendo condenas de 30 a 40 aos de prisin por crmenes que nunca cometieron, concluyen las organizaciones de apoyo. Salvo Mara Teresa Rivera, cuyo caso reviste algunas particularidades. Sentenciada en 2012 a 40 aos de prisin por homicidio agravado, la pena fue revisada en una sentencia posterior (mayo de 2016) que la absolva. Pero ya haba pasado cuatro aos en prisin. Adems, la Fiscala General de la Repblica no acept el fallo y present un recurso pasado un mes. Ante la situacin de asedio, Mara Teresa y su hijo se desplazaron a Suecia donde han logrado el asilo.

Pero la penalizacin del aborto no es el nico ejemplo de violencia institucional. El Instituto de Medicina Legal registr 524 asesinatos de mujeres en El Salvador en 2016, de las que el 75% murieron a causa de disparos con arma de fuego; segn el instituto pblico el 41,4% de las vctimas tena entre 15 y 29 aos, aunque tambin fueron asesinadas 21 nias y adolescentes menores de 14 aos y otra veintena de mujeres que tenan 65 aos o ms. El departamento en el que se produjo un nmero ms elevado de homicidios contra la poblacin femenina fue San Salvador (172). El balance de feminicidios en el ltimo quinquenio asciende a 1.928, con un promedio de 385,6 anuales. Slo en octubre de 2016 la Polica Nacional Civil constat 41 feminicidios, es decir, uno cada 16 horas.

El Salvador es, en proporcin a su territorio y poblacin, uno de los pases con ms casos de violencia sexual y feminicidios del mundo, afirma Vilma Vaquerano, activista de la Organizacin feminista de Mujeres Salvadoreas por la Paz (ORMUSA). El fenmeno se explica en parte por el contexto histrico de violencia del pas, multiplicado por las pandillas y grupos armados; y en el que las mujeres sobre todo nias y adolescentes- tienen mucho miedo a denunciar los hechos. Con la Ley Especial Integral para una vida libre de violencia para las mujeres se produjeron algunos avances, destaca Vaquerano, pero puede hacerse mucho ms; hay una realidad histrica de impunidad de los delitos, que no puede cambiarse de la noche a la maana. Qu razones explican esta generalizacin de la violencia? Hay en el fondo un sistema machista y de cosificacin de las mujeres. La miembro de ORMUSA resalta los casos en que se usa a las mujeres como elemento de terror. Por ejemplo en una comunidad, cuando el jefe de una pandilla obliga a la mujer a que mantenga una relacin, y ella se niega. Matarla implica un mensaje para el resto de la comunidad.

Vilma Vaquerano tambin subraya las desigualdades histricas en el mbito laboral. El sistema patriarcal asume que la mujer es la reproductora y cuidadora de la familia; y esto es muy grave, porque en El Salvador no existen las polticas de bienestar social. Es una realidad que planea sobre los hogares y las empresas. La Concertacin por un Empleo Digno para las Mujeres recibi en 2016 un total de 111 denuncias en los centros de trabajo, que en la mayora de los casos afectan a ms de una persona, y que figuran en el Balance de Empresas e Instituciones vulneradoras de Derechos Laborales. En el desglose por sectores econmicos, destacan las denuncias en las maquilas textiles (24,32%), otras empresas privadas (44%), trabajo del hogar (4,52%) e instituciones gubernamentales y municipales (27%). Los servicios de asesora y atencin legal recibieron denuncias sobre incumplimientos en las cuotas de la seguridad social, despidos injustificados, impago de horas extras e indemnizaciones y restricciones a la libertad sindical, entre otras.

El informe Mujer y Mercado Laboral de 2016, elaborado por ORMUSA con datos de 2015, seala que ms de la mitad de las mujeres en edad de trabajar en El Salvador (53,3%) no contaban con empleo remunerado, mientras que en el caso de los hombres la vinculacin con el mercado laboral se situaba en el 80,2%. Adems, segn cifras del Ministerio de Economa, el salario medio de las mujeres representaba el 84,5% del percibido por los hombres. Los desequilibrios de gnero se aprecian tambin en las tasas de subempleo, que en 2015 fueron del 33% en el caso de las mujeres y del 30,6% en el de los hombres. Todava era mayor la brecha en los ndices de trabajo informal en el pas: 47,5% en la poblacin femenina y 38% en la masculina. Adems contar con un empleo no supone, siempre, mejores perspectivas. De hecho, la tasa de pobreza entre las mujeres ocupadas se sita en el 27,4%. Y la de sindicalizacin, en slo el 5% (el 14% entre la poblacin masculina ocupada).

La segunda parte del informe Mujer y Mercado Laboral apunta la realidad en los sectores del textil y la confeccin, cuyas exportaciones se dirigen principalmente a Estados Unidos. Las mujeres perciban en 2015, en la actividad de la confeccin de prendas, salarios parecidos a los que se cobraban en el sector informal de la economa. Apenas se cubre la canasta bsica alimentaria, segn el documento publicado por ORMUSA. A ello se agrega la exposicin a punzamientos, golpes, altas temperaturas, ruidos, quemaduras, productos qumicos, fatiga visual y forzamiento de las posturas durante la actividad laboral. La tasa de pobreza entre las mujeres ocupadas en la confeccin de prendas se situaba, en 2015, en el 25,6%. A pesar de los esfuerzos por humanizar las maquilas de parte de trabajadoras y organizaciones sociales, se mantienen los mismos inconvenientes que cuando llegaron a El Salvador en los aos 70 del siglo XX, remata Vilma Vaquerano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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