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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2017

Venezuela, constituyente y socialismo

Ricardo Snchez ngel
Rebelin


En Amrica Latina, el nuevo siglo comenz con la aguda confrontacin entre reforma y revolucin -de un lado- y contrarrevolucin y status quo -del otro. En Venezuela se abri el ciclo que dura hasta nuestros das, con tendencia al declive.

Una singularidad de este nuevo curso finisecular del siglo XX y de alborada del siglo XXI es el llamado proceso constituyente. En qu consiste este singular proceso poltico que ha recorrido Nuestra Amrica de pas a pas y an goza de imaginarios movilizadores y de formulaciones jurdico-polticas?

1. La crisis crnica y aguda del constitucionalismo, que deslegitim por doquier a los gobiernos oligrquico-burgueses bajo formas civiles y militares. Adems, la precariedad en la representacin popular y la existencia de sistemas electorales corruptos que se volvieron inoperantes para resolver las contradicciones inter-clase en el bloque de poderes.

2. Con el neoliberalismo y la consecuente liberacin del comercio, las finanzas y la explotacin de las multinacionales, aunado a las complacencias diplomticas e incluso de presencia de bases militares, se recre una servidumbre voluntaria hacia los Estados Unidos.

3. El aumento de los problemas econmico-sociales, el fracaso de los estados territoriales vigentes, la irrupcin de demandas culturales de pueblos, razas y etnias, la exigencia de democracia y libertades reales, al igual que de tierra, territorio, vivienda, trabajo digno, educacin y salud de calidad, complejizaron an ms la eficacia y el propio mantenimiento de la dominacin.

4. De manera muy significativa, las luchas de las mujeres y los LGTBI por sus derechos civiles y sociales y por su constitucin como gnero, resquebrajaron de manera creciente las hegemonas que descansan en el clericalismo de la Iglesia - con sus dogmas sobre la familia, los cultos religiosos y la educacin-, al igual que la permanencia naturalizada del patriarcado y el machismo como artefacto esencial en el rgimen de la partidocracia y del Estado, que moldean la cultura de masas.

5. Como contexto de todas estas crisis, en una onda larga descendente en la economa, se da la sacudida de la crisis ambiental como crisis de la naturaleza y de la vida, que al interrelacionarse con las otras crisis, evidenci la necesidad de una ecosofa para pensar las alternativas de la crisis de civilizacin existente.

II.

El proceso constituyente busca la creacin de sujetos polticos colectivos que se expresen en movilizacin, luchas y con programas comunes. Esto ocurre cuando, recordando un viejo aforismo, los de arriba no puedan gobernar como antes y los de abajo no quieran vivir lo mismo. Es cuando se expresa el momento constituyente, que requiere existir en proceso que deviene, se fortalece, busca y encuentra. Es el anuncio de la revolucin. No obstante anunciarla, abrir las puertas, no es todava la revolucin. S es, en cambio, la entrada en democracia, tal como lo enuncia Antonio Negri en la primera lnea de su libro El poder constituyente: Hablar de poder constituyente es hablar de democracia1.

Tanto el proceso como el poder constituyente, al igual que la democracia, son primero procesos histricos, polticos y sociolgicos que enlazan las estructuras econmicas con las luchas de clases. Pero, al ser generador de formas de Estado y de rgimen poltico, devienen en creadores de las Constituciones y, por ende, de la Repblica. Es el famoso carcter hbrido del poder constituyente. Est afuera y al mismo tiempo en lo jurdico-poltico, en una dialctica de luchas por continuar o ser consolidadas. Es el asunto de la revolucin permanente y cuyo momento de llegada va a ser el Estado-Comuna, la forma comn de construir el poder de abajo a arriba, reuniendo las iniciativas y movilizaciones que permitan superar la divisin del trabajo.

La cooperacin es, en s misma, un poder productivo, el poder del trabajo asociativo. Cada vez la produccin es ms social y la apropiacin es privada. La constitucin social debe resolver este dualismo que se recrea en la constitucin poltica.

La vieja idea de la revolucin francesa, de la abolicin del ejrcito y el armamento general en milicias, fue el primer decreto del gobierno de la Comuna. El poder constituyente se expres en poder constituido bajo el primado de que quienes aprueban las leyes, tambin las aplican y las ejecutan. La justicia pas a depender del poder unificador a travs de la figura del comisario. La representacin fue relativizada con el sistema de revocatoria, de deliberacin pblica y ampliacin del poder democrtico.

La Asamblea Constituyente es la institucin creada al hervor de las revoluciones democrticas de la modernidad: la norteamericana de 1776 y la francesa de 1789, principalmente. Expresa una ruptura con el orden jurdico teocrtico de la monarqua, el papado y la nobleza y del derecho de las instituciones prevalentes que dominaban mediante la servidumbre tanto econmica, social, como religiosa y poltica.

Lo que se logr fue invertir el orden jerrquico colocando al pueblo, a la multitud, en todos sus componentes, como el sujeto social constitutivo del poder poltico-jurdico. La frmula fue que la soberana reside en la nacin y, ms claramente, reside en el pueblo. Se fundaron las formas democrticas y republicanas del poder estatal. Nada de eso fue automtico, ni como las formulaciones tericas lo planteaban. Tuvieron, y lo tienen, un carcter hbrido de acuerdo a la situacin histrica concreta, que es la que moldea en forma mixta, combinando los poderes.

En Inglaterra fue la monarqua constitucional, que se preserv. En Francia fue la repblica democrtica. En Estados Unidos el presidencialismo federal. En Amrica Latina, el presidencialismo, bajo distintas modalidades: centrista, federalista, o con frmulas combinadas de ambos sistemas. La repblica parlamentaria como creacin mxima de la constituyente, no se reedit sino espordicamente en el curso de la historia.

Un proceso constituyente suele devenir en un poder que aprueba, a travs de una Asamblea Constituyente, una Constitucin democrtica, que no busca alterar el curso poltico sino consolidarlo. Hay Asambleas de Asambleas, unas ms democrticas que otras, de acuerdo a la correlacin de fuerzas existentes y a la orientacin programtica de las mayoras. Algo y mucho va de la Asamblea Bolivariana en Venezuela y en la boliviana, a la colombiana. Y a su vez la ecuatoriana expres un grado avanzado de la democracia y contrast con la peruana, que concret el proyecto autoritario de Fujimori.

No se trata solo de la gramtica jurdica del texto constitucional, sino de la Constitucin real, material, que depende de las fuerzas en movimiento y de los logros que se obtengan. Se puede decir que la constituyente y su Constitucin son la reforma al rgimen jurdico-poltico, impulsado la mayora de las veces por fuerzas revolucionarias y/o progresistas, o de fuerzas reaccionarias como en el Per.

En la Revolucin Rusa de 1905 naci ese poder dual que se expres en los llamados Soviets, consejos de obreros, campesinos y soldados. En la Revolucin de 1917 se volvieron a organizar y en octubre tomaron directamente el poder, superando el dualismo, y conformaron el gobierno hacia la Federacin de Repblicas Socialistas Soviticas.

Lenin, el principal dirigente de la revolucin, teoriz la forma del Estado revolucionario bajo los parmetros del Estado Comuna en su libro El Estado y la revolucin, escrito en agosto-septiembre de 1917!!! En sus Tesis de abril que orient la accin de los bolcheviques, define el poder sovitico en luchas contra el poder de la burguesa y sus aliados, as: Este poder es un poder del mismo tipo que la Comuna de Pars de 1871. Es la expresin de los de abajo, constituidos en poder alterno a los de arriba. Es el poder dual, singular momento de la revolucin en pleno desarrollo, pero que no asume el poder total sino que todava apoya el gobierno de los burgueses y social revolucionarios de Kerensky y otros. La mayora de los soviets son todava partidarios de ese gobierno que promete la creacin de una Asamblea Constituyente. Habr que influir con audacia y en forma sistemtica en la conciencia de las mayoras de los trabajadores y, de acuerdo a su experiencia, para que los soviets decidieran apoyar un gobierno dirigido por Lenin y su partido. Se trat de comenzar la transicin al socialismo, donde Rusia era el comienzo de una dinmica internacional. Al capitalismo, en su fase imperialista como sistema internacional, haba que oponer el socialismo en la escena mundial2. Raya Dunayevskaya afirma: La inseparabilidad de la poltica y la economa fue establecida por la Comuna con su propia existencia prctica3.

Existe una larga tradicin del sistema comunitario desde los pueblos fundantes, pasando por los Estados Inca, Azteca, Maya, Chibcha La comunidad sobrevivi a la conquista, la colonia y a la Repblica. No se trata solo de los indgenas, sino tambin de los raizales africanos que vivieron la esclavitud con la alternativa del cimarronismo y el palenque. En ambos procesos est la comunidad. Tambin los campesinos y colonos mestizos, al igual que los artesanos, construyeron lazos de asociacin. El movimiento obrero organiz sindicatos, cooperativas y partidos. Adems, se organizaron asociaciones barriales y juveniles. En la memoria histrica conviene recuperar la revolucin artesanal-militar de 1854, que se realiz en Bogot con ramificaciones a otras regiones, donde lo comunitario estuvo presente.

En Nuestra Amrica, el proceso constituyente ha presentado diferencias notables de pas a pas: en Per fue una movida reaccionaria lo que le da el sello autoritario a la constitucin y a la poltica; en Colombia fue una transaccin la que le dio al proceso poltico un aire democrtico, con favorabilidad a los derechos humanos en la constitucin, pero se mantuvo el presidencialismo y su sustento bonapartista.

En lo econmico, tanto en Per como en Colombia, por la hegemona de las derechas se consolid el modelo neoliberal, con sus aperturas comerciales, financieras, las privatizaciones y el desmonte de institutos de bienestar social, con preponderancia de instituciones liberticidas como la Fiscala, inquisitoriales como la Procuradura y de correa de transmisin del monetarismo internacional y domstico como el Banco Central.

En Bolivia y Venezuela se dieron verdaderas insurrecciones obrero-campesinas, populares, donde el papel de las mujeres y jvenes fue significativo. En Ecuador se vivi una intensa movilizacin. De conjunto, estos tres procesos, con relaciones de fuerza y conciencia diferenciada, lograron constituciones como producto de procesos constituyentes. El constitucionalismo andino enfrenta distintas encrucijadas, una de ellas es la de los lmites de la validez y la facticidad del mismo, su dimensin jurdico-argumentativa y su eficacia social.

La crisis de dominacin es un concepto necesario para comprender el proceso constituyente, al igual que la conformacin del sujeto o sujetos colectivos, lo cuales son designados, desde la revolucin francesa, como el pueblo.

El pueblo como poder constituyente viene a ser un campo de lucha por cual sector o clase va a definir los contenidos de las fuerzas dirigentes y fundamentales. El pueblo dirigido por la burguesa y sus capas medias o el pueblo liderado por los trabajadores. Sin excluir, el asunto decisivo es quin lidera y quin es subordinado. En la segunda ecuacin la burguesa va a ser subalterna.

Solo as se puede descifrar y resolver el asunto de la hegemona en el rgimen poltico: quin en el bloque histrico, para usar la nomenclatura de Gramcsi, va a dirigirlo. En los procesos constituyentes andinos de Colombia y Per la hegemona estuvo en la burguesa, con diferentes combinaciones polticas. En el caso de Bolivia, Ecuador y Venezuela, la hegemona la tuvo el pueblo trabajador, con distintos matices reformistas y revolucionarios.

En Amrica Latina, el constitucionalismo del siglo XIX oscil entre la impronta teocrtica, que garantiz la participacin decisiva de la Iglesia Catlica en los asuntos del poder y en los contenidos reaccionarios de las libertades, y la influencia individualista laica y liberal propia de las oligarquas comerciales y financieras, pero cercana a la presencia de fuerzas internacionales de la modernidad. No obstante, se dieron combinaciones constitucionales producto de las negociaciones entre los actores en pugna. En todo caso, la base de la constitucin era el Estado de Derecho, que es histricamente una definicin de frmulas jurdicas, donde la legalidad es su contenido y forma. Es lo propio del individualismo liberal.

En Nuestra Amrica, el Estado Social de Derecho va a constituir la incursin directa de lo social en los propsitos de la carta poltica desde la Constitucin mexicana de 1917. Ha sido largo este proceso de lo social en el derecho y viene desde la Constitucin jacobina de 1793, las revoluciones europeas de 1848, la Comuna de Pars de 1871, la Revolucin Rusa de 1917, la Constitucin de Weimar de 1919, la de la Repblica espaola de 1936 y sobre todo el desarrollo del Estado de Bienestar Social despus de la 2 Guerra Mundial. La Constitucin social encontr en la declaracin de los derechos humanos de 1949 su expresin internacional. El Estado Social de Derecho va a completarse con la elaboracin del Estado Constitucional como garante de la democracia.

No obstante, tercamente desde los aos 80, el ciclo econmico con su onda larga descendente impuso paulatinamente el recorte social del gasto pblico y el desmonte del Estado de bienestar-social, dando paso a la institucionalizacin del neoliberalismo con sus privatizaciones, libertad financiera y comercial. En fin, la profundizacin de la globalizacin capitalista. Esto, acompaado de una contrarrevolucin cultural conservadora.

III.

El tipo de Estado y de rgimen poltico que termin instaurndose, tanto en el alto capitalismo como en el resto de pases, fue y es el bonapartismo, con su enorme aparato burocrtico, una verdadera capa social y una nomenclatura administrativa cuya expresin contempornea es la tecnoburocracia. Dicha burocracia es la base de la centralidad estatal y de las formas de gobierno presididas por primeros ministros o presidentes y elegidos en forma directa o por colegios electorales como en Estados Unidos4.

El bonapartismo descansa, en forma ms o menos intensa, en las fuerzas armadas como unificador estatal y monopolista de la fuerza. Es un poder especial, con recursos y privilegios suficientes. Las fuerzas armadas asumen el poder, de tanto en tanto, ante la crisis tradicional de dominacin mediante la dictadura, por medio de golpes de Estado que suelen ser sangrientos. Se clausuran entonces las formalidades democrticas. Pero, tambin se dan dictaduras cvico-militares. An los sistemas ms democrticos tienen en los instrumentos bonapartistas su sustento.

El bonapartismo es esto, pero no solo esto. Requiere una forma particular de ejercicio del poder poltico, que lo centraliza y unifica al servicio de intereses dominadores. Aparece como superpuesto a los intereses clasistas, buscando mediar entre ellos y constituyndose en representante de toda la nacin. Sin embargo, expresa intereses particulares de los poderes. Al referirse, antes del triunfo de la Revolucin Rusa, Lenin plante: nos encontramos ante el rasgo histrico fundamental del bonapartismo: un poder estatal que se asienta en la camarilla militar (en los peores elementos del ejrcito) y maniobra entre dos clases y fuerzas hostiles, que se equilibran ms o menos mutuamente5.

En Amrica Latina se configuraron escenarios que abrieron la puerta para la llegada de los gobiernos de reforma, progresistas, que han tenido que enfrentar la realidad de los Estados como articulacin de fuerzas socio-polticas de distinto signo, as como de los poderes institucionales, como el Congreso y la Justicia.

De manera simultnea, encaran la conducta del cuarto poder, los medios de comunicacin masiva, que son a su vez poder poltico-cultural y complejos econmicos. El bonapartismo encuentra su complemento en los medios, prolongacin que recrea a su manera, con la manipulacin, la realidad del Estado y la sociedad. De all el fenmeno del neocaudillismo, carismtico o no.

En todos los gobiernos aceptados como progresistas, de reforma y de izquierda, esta oposicin meditica ha sido intensa. Es el caso de pases donde triunf el golpe de Estado parlamentario como en Honduras y Paraguay, al igual que en Brasil con el golpe de Estado en cmara lenta propiciado a la presidenta Dilma Rousseff. El gobierno del presidente Hugo Chvez y ahora el de Nicols Maduro, al igual que el de Rafael Correa en Ecuador, han vivido una verdadera guerra meditica.

El rgimen presidencial aqu mencionado est condicionado por los intereses materiales y polticos de clase que defiende, que en un escenario amplio se ubica en un reformismo neoliberal o un progresismo social. Esta ltima opcin surge con la reforma social y estatal de horizonte democrtico6.

La denominacin de Cesarismo, acogida por Antonio Gramsci para Italia, responde a la impronta nacional del significado del bonapartismo. En Amrica Latina, respondiendo a la significacin del presidencialismo como figura dominante en el rgimen poltico, Vallenilla Lanz acudi a la denominacin de Cesarismo democrtico en un libro suyo. Su caracterizacin la hizo para defender doctrinariamente la dictadura de Juan Vicente Gmez en Venezuela. De acuerdo con Gerardo Molina, dicha tesis seala que en Venezuela las condiciones sociolgicas e histricas han determinado la existencia del Jefe nico como la base del orden social y de su unificacin. Se trata del buen tirano, que mediante un gobierno fuerte desarrolle el capitalismo7.

IV.

El rgimen poltico que sustent al presidente Hugo Chvez en Venezuela hizo posible ese bonapartismo especial, de independencia nacional, progreso social, movilizacin democrtica de amplios sectores de marginados y humillados, integracin latinoamericana e internacionalismo a nivel global. Tena detrs una potente insurreccin de masas: el caracazo de 1989. Est inscrito en la tradicin de Lzaro Crdenas en Mxico.

Otras dimensiones del internacionalismo: la dinmica de integracin regional expresada en el Mercosur, el Alba y la Celac. De manera especial, Telesur ha desarrollado una poltica informativa internacional alternativa a la hegemona de los medios extranjeros y domsticos.

A lo que asistimos es a un debilitamiento de esa poltica con el presidente Nicols Maduro y su gobierno. La cpula militar en alianza con civiles del Partido Socialista Unido de Venezuela controlan la totalidad del poder con un ostentoso ruido de armas. La democracia y el apego a la Constitucin bolivariana ha sido clausurada con la prohibicin de las elecciones en sindicatos, universidades, gobernaciones y al negarse a enfrentar el referendo revocatorio de su mandato. Igualmente se reprime la protesta por fuera del espacio estatal vigente.

La crisis econmica y social campea por doquier y no es achacable exclusivamente a la cada de los precios del petrleo, ni al sabotaje econmico y las conspiraciones intensas de la derecha internacional, la OEA y el Departamento de Estado. Se debe, adems, a la permanencia de un modelo neoextractivista y a la falta de planes genuinos de diversificacin econmico-social. Sobre todo a no avanzar en una transicin que desmantelara el Estado tradicional e incorporara lo comn, los trabajadores y los intereses nacionales a la creacin de una nueva institucionalidad.

El gobierno venezolano convoc a una Asamblea Constituyente, como alternativa para la solucin de la crisis, que podra obligar a la derecha hirsuta y golpista a comparecer en la justa electoral. Tal vez un poco tarda esta propuesta.

Se le debe garantizar a la oposicin legtima, de derecha e izquierda, sus plenos derechos. El temor a perder las elecciones, lo cual est al orden del da, no es argumento vlido para negar salidas democrticas, la alternacin y la vigencia plena de la constitucin. Pero no est descartado que con la creacin de un nuevo ambiente poltico los candidatos que apoyan el gobierno de Nicols Maduro ganen.

El presidente y el PSUV deben aprender a ejercer la oposicin. Si en Venezuela no se dio la revolucin, y estuvieron dadas las condiciones para ello, ahora lo sensato es ir a la oposicin, manteniendo la iniciativa poltica y liberando la creatividad de las masas para construir instituciones de poder en todos los mbitos de la escena socioeconmica y cultural. Dado que existen amplias redes de organizaciones comunales, barriales y populares. Lo contrario puede conducir a la polarizacin reinante en guerra civil, en tanto no solo existe terrorismo y golpismo, sino tambin se desarrolla una resistencia civil, que no puede ser subestimada.

El cambio en la situacin mundial y en Nuestra Amrica, con nuevas dinmicas que favorecen a las derechas y al intervencionismo de Estados Unidos, tiende a aislar a Venezuela de la poderosa cadena de internacionalismo que gener la revolucin bolivariana. Lo que se est evaporando son las condiciones para que la revolucin bolivariana tenga un contenido anticapitalista y democrtico en transicin al socialismo. As las cosas, lo del socialismo del siglo XXI parece ms un traje con el que se vistieron los gobiernos progresistas.


1 Negri, Antonio. El poder constituyente. Ensayo sobre las alternativas de la modernidad. Madrid: Libertarias/Prodhufi, 1994. p. 17.

2 Ver: Marx, Karl. La guerra civil en Francia. En: Obras escogidas. Vol. II. Mosc: Editorial Progreso, 1973. pp. 188-257. Tambin: Lenin, Vladimir Ilich. Las tareas del proletariado en la presente revolucin. En: Entre dos revoluciones. Mosc: Editorial Progreso, 1974. p. 50-56.

3 Dunayevskaya, Raya. Marxismo y libertad. Desde 1776 hasta nuestros das. Mxico: Fontanara, 2007. pp. 128.

4 Ver: Marx, Karl. El dieciocho brumario de Lus Bonaparte. En: Obras escogidas. Vol. I. Mosc: Editorial Progreso, 1973. pp. 404-485.

5 Lenin, Vladimir Ilich. Entre dos revoluciones. Mosc: Editorial Progreso, 1974. p. 346.

6 Angarita, Pablo Emilio. Seguridad democrtica Lo invisible de un rgimen poltico y econmico. Medelln: Siglo del Hombre/Universidad de Antioquia, 2011. Adems, Snchez ngel, Ricardo. Bonapartismo presidencial en Colombia. Bogot: Uniedicines, 2005.

7 Ver: Molina, Gerardo. Las ideas liberales en Colombia 1849-1959. Bogot: Universidad Libre, 2006. 5 edicin. p. 319.


* Ricardo Snchez ngel es doctor en historia, Universidad Nacional de Colombia


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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