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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2017

El Pas de Nunca Jams

Editorial de Punto Final
Rebelin


Peter Pan y el hada Campanita tienen domicilio en Chile y no en la isla que invent el escocs Barrie. El Pas de Nunca Jams, poblado de nios que nunca crecen, hadas, piratas, indios y sirenas, est en el extremo sur de Amrica Latina y su poblacin adulta todava cree toda clase de cuentos, sobre todo en periodoselectorales. Por eso tal vez los hijos de esta tierra son tratados como nios por una casta poltica que peridicamente los convoca a elegir entre candidatos que representan variantes de los mismos intereses. As nada cambia y el sistema se perpeta.

 

Eso volver a ocurrir a fines de este ao. Todo apunta al consabido esquema que convierte al mal menor en un antdoto de la decepcin y en una nueva ilusin que no tardan en desvanecerse.

 

El sistema de dominacin -que no ha cambiado un pice en los casi treinta aos de transicin a la democracia- ha hecho de los chilenos los nios perdidos de Peter Pan. Ellos pasaban la mayor parte del tiempo divirtindose con aventuras irreales. Eso son los ciudadanos -si se puede llamar ciudadanos a quienes no ejercen derechos de tales-, que vivimos en este Pas de Nunca Jams: nios que no maduran.

 

Mientras la casta poltica hace su juego -repartirse los recursos del presupuesto-, Chile camina hacia lo ms profundo de una crisis institucional. Los cimientos -construidos por una tirana- estn socavados por una desenfrenada corrupcin y una pavorosa injusticia social que la tarjeta de crdito, los automviles y celulares no son capaces de ocultar. Sin embargo, a los actores de la poltica no se les mueve un msculo de sus caras de palo y repiten una y otra vez el libreto electoral que ha demostrado su inutilidad hasta la saciedad.

 

Vamos otra vez a elecciones de autoridades que dan la espalda a la crisis de la democracia representativa. Los candidatos, candidatas y dirigentes polticos la esquivan con una palabrera que entrega ms oxgeno a la abstencin. Por su parte, los medios de desinformacin hacen lo suyo creando espantapjaros y corrientes de opinin que a su turno las encuestas convierten en mandatos para los partidos polticos. En Chile se trata a los ciudadanos como si fueran los eternos nios felices del Pas de Nunca Jams. Los mandones creen que los ciudadanos no se dan cuenta de su juego: prometer que algo cambiar para que no cambie nada. Chile necesita mucho ms que un Peter Pan o un hada Campanita. La realidad exige un cambioprofundo para cerrar la brecha en el desarrollo democrtico, la justicia social y la soberana nacional que el terrorismo de Estado y el neoliberalismo minaron durante 17 aos. Hace falta una experiencia democrtica real para avanzar sin temor hacia el futuro.

 

Esa experiencia tienen que hacerla el pueblo y sus organizaciones sociales y polticas, y debe tener como objetivo dotarse de una nueva institucionalidad democrtica , participativa y solidaria. Mientras no exista esa nueva institucionalidad, que se origina en la Constitucin, las carencias en salud, educacin, previsin social, salarios, vivienda, derechos humanos, autonoma del pueblo mapuche, etc., no tendrn solucin. Se les opone la fortaleza material e ideolgica de un sistema hecho a medida de explotadores nacionales y extranjeros. La Constitucin Poltica de 1980 -y sus parches- es un engranaje que asegura la integridad del modelo. No se puede sacar ninguna pieza sin que se derrumbe la estructura completa. Hasta las reformas ms aguachentas, como las del actual gobierno, son rechazadas por un sistema que aspira a la eternidad.

 

Esta realidad hace prioritaria la lucha por una Asamblea Constituyente como ineludible etapa para los cambios que el pueblo anhela. No se trata de reformar la Constitucin. Se trata de una nueva Constitucin -elaborada y plebiscitada por el pueblo- que construya una institucionalidad distinta. Las prximas elecciones no significarn un avance en esa direccin. Los sectores polticos en competencia no se lo proponen. Lo que viene solo ser un reacomodo de fuerzas y reparto de cuotas de poder. Todo dentro del ms riguroso respeto a la Constitucin dictatorial.

 

Y qu pasar con los nios perdidos del Pas de Nunca Jams?

 

Sus problemas se agudizarn si sus organizaciones sociales no asumen la responsabilidad poltica que hasta ahora rehyen los partidos: impulsar una Asamblea Constituyente. Se requieren millones de conciencias y una verdadera revolucin cultural para rescatar a los chilenos de la interdiccin a que estn sometidos. Una batalla de ideas para recrear valores humanistas y democrticos y desterrar los abusos.

 

El pueblo sufre gravesproblemas que afectan su vida cotidiana. Sus padecimientos tienen su origen en la injusticia social. Es vergonzoso, por ejemplo, que el ao pasado casi 25 mil personas murieran esperando atencin hospitalaria. La mayora necesitaba una consulta con especialistas y otros una ciruga que nunca se efectu. El Ministerio de Salud seala que casi dos millones de personas esperan atencin mdica que puede tardar hasta dos aos.

 

En materia de previsin social la lucha del Movimiento d e T rabajado r e s N o+AF P dej a e n cla ro qu e e l trabajador est condenado a una v ej e z de miseria mientras sus ahor r os aumentan la riqu e za de unos pocos.

 

La imagen del pas prspe r o y feliz es el pol v o de hada s que hace v olar la imaginacin, pe r o que impide const r uir la patri a d e homb r e s y muje r e s solidario s y dueo s d e s u destin o .

 

La c o yuntura poltico-electoral debe se r vir al menos para iniciar un debate que ponga en accin a quienes r echazan vivir en un pas de ficcin y en flagrante complicidad con a mentira.

 

 

Editorial de Punto Final, edicin N 875, 12 de mayo 2017.

www.puntofinal.cl


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