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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2017

Fui testigo de una de las ejecuciones de Arkansas: una hora de sufrimiento y agona

Jacob Rosenberg
The Guardian / El Diario (Espaa)

Arkansas llev a cabo en abril la primera doble ejecucin de EEUU en 16 aos y Jacob Rosenberg presenci el momento de la muerte de uno de los condenados. Desde que el preso fue atado a la camilla hasta la hora de la muerte pas una hora, segn lo relata Rosenberg.El proceso est hecho para que el espectador no pueda ver el sufrimiento del condenado, pero este no ha sido el caso


Arkansas (Estados Unidos)

 
Imagen de archivo sobre la pena de muerte en Estados Unidos. / EFEArchivo.

El protocolo se asegura que para el momento en que se administra el potasio clordico, que paraliza el corazn y puede ser extremadamente doloroso, incluso si el preso siente ese dolor, el espectador no lo vea. EFE

A las 21.34 entramos en la sala de ejecuciones. Paso por una puerta con un gran cartel con dos letras, SE, y me siento entre unas pocas filas de sillas que dan a cuatro ventanas rectangulares. Algunas luces estn encendidas, pero el ambiente es sombro. Una cortina negra del otro lado del cristal tapa las ventanas frente a nosotros.

Detrs de la cortina, atado a una camilla en una habitacin todava ms pequea, est Marcel Williams. En Arkansas no se muestra el momento de colocacin de la va para la inyeccin letal as que, desde el momento en el que entramos hasta que se abre la cortina, no podemos ver nada.

Simplemente miramos fijamente esas ventanas, esperando que pongan al descubierto a Williams. Este preso de 46 aos fue enviado al corredor de la muerte por la violacin y el asesinato en 1994 de Stacy Errickson, de 22 aos, a quien secuestr en una gasolinera.

Ya habamos vivido este mismo momento haca unos minutos. Un aplazamiento de ltima hora nos tuvo esperando en la habitacin aproximadamente una hora. Durante ese tiempo, segn supimos ms tarde, Williams haba estado atado a la camilla.

La espera ha terminado y, ahora, exactamente igual que antes, simplemente veo la cortina negra sin saber prcticamente nada de lo que le est pasando al preso. La cortina crea un reflejo de lo que tengo detrs, como un espejo. Puedo ver a otros testigos, y a m mismo. Todos inquietos.

A las 22.16, 32 minutos despus de colocar la va, se abre la cortina.

La luz de bombillas fluorescentes dan un extrao tono amarillo a la habitacin de enfrente. Los ojos de Marcel Williams miran directamente al techo. Est en una camilla, atado. Su cabeza est inmovilizada y vemos el lado derecho de su cuerpo.

No pronunci unas ltimas palabras.

En este momento se supone que se le administra al condenado la sustancia letal: un polmico sedante, midazolam, cuya fecha de caducidad vence a finales de este mes ha provocado esta ola de ejecuciones judiciales sin precedentes en Arkansas. Nadie nos anuncia que se le est inyectando la sustancia. Simplemente el proceso sigue su curso. Yo miro e intento seguir lo que ocurre.

Sus ojos empiezan a languidecer hasta que, finalmente, se cierran (el derecho resiste ligeramente abierto). Su respiracin se vuelve profunda y agitada. Su espalda se arquea mientras coge aire. No puedo contar el nmero de veces que repite este movimiento, intentando levantarse de la camilla.

El proceso dicta que cinco minutos despus de la inyeccin de midazolam no debera haber ningn movimiento. Pero, a las 22.21 horas, Williams sigue respirando fuerte y sigue movindose. El hombre en la sala comprueba su pulso, le toca los ojos y dice algo que al otro lado de la ventana no podemos or.

En este momento, es probable que le estn dando otra dosis de midazolam. No estoy seguro. Le veo respirar agitado y retorcerse. Entonces su respiracin empieza a apagarse. A las 22.24, parece que Williams ya no se mueve.

La primera prueba de vida se realiza claramente a las 22.21 horas y, unos minutos ms tarde, su respiracin empieza a disminuir. Pero un agente comprueba continuamente el estado de Williams tocando su cara y sus manos, la situacin es confusa. A las 22.27 el agente vuelve a pasar el dedo por los prpados de Williams. Un segundo examen? Han determinado que est inconsciente? Se le administrar una segunda dosis?

Estas preguntas son cruciales porque la siguiente sustancia es un paralizante que impide cualquier movimiento. No s exactamente cuando se le inyect esta segunda droga, que esconde el dolor. No veo la va intravenosa. El audio est cortado, as que no puedo escuchar si se est quejando. Tampoco puedo ver cuntas veces se le administra cada droga. En definitiva, incluso siendo testigo, no puedo decir si Marcel Williams sinti dolor o lo que pas exactamente durante su muerte por el protocolo e inyeccin letal.

El proceso est diseado para alimentarme de detalles que, como espectador, sugieran una muerte tranquila. Pero este no habr sido el caso de Marcel Williams.

El protocolo se asegura de que para el momento en que se administra el potasio clordico, que paraliza el corazn y puede ser extremadamente doloroso, incluso si el preso siente ese dolor, el espectador no lo vea. El paralizante est haciendo su trabajo.

Cerca de las 22.31 horas, le retiran la va. El hombre que haba estado comprobando si estaba consciente saca un estetoscopio y lo pone en el corazn de Williams. Llama a un forense. Recuerdo ver a Williams, ah postrado en la camilla, sin moverse.

Y entonces llega el nico detalle inconfundible y que nadie puede esconder. La hora exacta de la muerte es a las 22.33.

Traducido por Javier Biosca Azcoiti

 Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/testigo-ejecuciones-Arkansas-sufrimiento-agonia_0_637286454.html 


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