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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2017

Entrevista al comandante guerrillero Aureliano Carbonell, representante del ELN en la Mesa de Dilogo de Quito
Va contra toda lgica de paz que en varias regiones se multiplique el paramilitarismo

Enric Llopis
Rebelin


Una semana antes que comience en Quito, el 16 de mayo, el segundo ciclo de la Mesa de Negociacin entre la guerrilla del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) y el Gobierno de Colombia, un editorial de la pgina Web ELN Paz destacaba las barreras al proceso; las trabas a que se desarrollen aspectos como la participacin de la sociedad civil o futuros acuerdos de alivio humanitario. Una parte del problema, apunta el texto editorial, radica en la avalancha de persecucin poltica que sostiene el rgimen, por medio del asesinato de lderes sociales, el ambiente de terror contra las organizaciones sociales por medio de amenazas, atentados, destierro y redadas masivas de lderes, a quienes se les acusa de ser lderes de la subversin.  

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos observ 389 ataques contra defensores de los derechos humanos durante 2016. Mientras se negocia la paz, aumenta la represin y asesinato de dirigentes comunitarios y de derechos humanos, y se expande el paramilitarismo en zonas como El Choco, el Putumayo, el Pacfico Caucano y Nariense, Antioqua o el norte de Santander. Son las singularidades de ms de cinco dcadas de conflicto en Colombia. Y tambin muestra, segn Aureliano Carbonell, comandante guerrillero, socilogo y uno de los representantes del ELN en los dilogos de Quito, el carcter terrorista, cruel y regresivo de sectores de las clases dominantes y lites regionales que estn en el poder. Adems Carbonell considera irrenunciable en Quito una participacin verdadera de la sociedad, as como avanzar en acuerdos de carcter humanitario que atenen el enconamiento del conflicto.

-El pasado siete de febrero el gobierno y el ELN iniciaron las conversaciones de paz en Quito, con seis pases garantes (Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela) Qu papel se les reserva a la sociedad civil y las organizaciones populares en los dilogos? En las negociaciones de La Habana entre el Estado y las FARC reclamaron un mayor espacio...

Con el gobierno se acord en marzo del ao pasado, desarrollar una agenda de 6 puntos. El primero de estos es la participacin de la sociedad en la construccin de la paz. Eso indica que en este proceso, la sociedad y en particular las organizaciones sociales, han de tener un papel decisivo. Este no es un proceso slo entre el ELN y el gobierno. La participacin es el corazn de este proceso de dilogos.

-Miembros de la direccin del ELN y del Secretariado de las FARC tienen prevista una prxima reunin en La Habana. De qu asuntos se conversar? Qu diferencias existen entre los dilogos de Quito y los de La Habana?

Esa reunin se realizar en los prximos das. En ella, nos proponemos buscar unas lneas confluyentes de accin conjunta para fortalecer las opciones alternativas y de cambio en el pas, entendiendo que nos acercamos y confluimos en un marco de diversidad. Esperamos intercambiar tambin sobre los enfoques y las experiencias mutuas en el proceso de paz y las posibles sincronas entre los dos procesos.

-El 16 de mayo se inicia el segundo ciclo de las negociaciones en Quito. Qu puntos considera irrenunciables el ELN?

De los temas que se van a tratar ahora, tendran este carcter lo relacionado con una verdadera participacin de la sociedad, la bilateralidad que debe regir todo el proceso, la necesidad de avanzar en acuerdos humanitarios que ayuden a rebajar la intensidad del conflicto y que generen beneficios para la poblacin, sobre todo a la ms afectada por este.

-Qu avances concretos se han alcanzado tras los dos primeros meses de negociaciones en Quito?

El hecho mismo de que se hubiese instalado la Mesa Pblica el 8 de Febrero, es ya de por si un gran logro, un avance. Recuerde que esto estaba acordado desde el 30 de Marzo del ao pasado y que el gobierno se haba negado a hacerlo, condicionndolo a exigencias unilaterales de su parte, las que no haban sido acordadas como previas o como requisitos para iniciar la fase publica.

Se estableci el DIH como el marco comn para abordar el tema de las dinmicas y acciones humanitarias. Se conform y oficializo el grupo de pases de apoyo, acompaamiento y cooperacin y se hicieron preacuerdos sobre unas audiencias preparatorias en las que la mesa va a escuchar a distintos sectores y procesos sociales sobre el proceso de participacin, la metodologa, los mecanismos y las experiencias de participacin que cada sector o proceso han tenido. Esperamos que estas audiencias puedan darse en el ciclo que empieza el prximo 16 de Mayo.

Se dieron tambin unas liberaciones, se complet la delegacin del ELN con 2 extracciones de compaeros. Se estableci igualmente el reglamento de funcionamiento de la mesa.

-El ELN ha informado en un reciente comunicado que en la parte alta del ro Truand, a 50 kilmetros del municipio de Riosucio (Choc), han acrecido los enfrentamientos entre el ejrcito y los paramilitares, y por otro lado la guerrilla del Ejrcito de Liberacin Nacional. Hemos causado ms de 60 bajas a estas bandas paramilitares, agrega la nota informativa Cmo se explica en este contexto de conflicto la Mesa de Dilogo de Quito?

Fjese. Va contra toda lgica de paz que firmndose un pacto de paz con las FARC y desarrollndose simultneamente un proceso con el ELN, este multiplicndose el paramilitarismo en varias regiones del pas, aumente el asesinato de lderes sociales, la persecucin y judicializacin a la protesta social. Una de las regiones en las que por distintas zonas estn haciendo presencia e incrementndose tropas paramilitares, es precisamente la que usted menciona, el Choco. All estn en expansin las acciones paramilitares. Esto se est presentando en varias zonas del pas. No en una sola. Lo mismo se est dando en el Putumayo, en el Pacifico Caucano y Nariense, en varias partes de la Costa Atlntica, en Antioquia, en el Valle, en el Sur de Bolvar, en Norte de Santander y otras regiones.

Ese incremento de las fuerzas y la accin paramilitar se est dando con la aquiescencia y complicidad de las fuerzas militares asentadas en cada regin, de autoridades locales, con el visto bueno y el estmulo de sectores de las clases dominantes, con la pasividad del Estado y las cortinas de humo del ministerio de Defensa y de otras instituciones, que niegan la existencia del paramilitarismo, de sus grupos y de las acciones paramilitares.

-La Defensora del Pueblo ha informado que entre enero de 2016 y febrero de 2017, han resultado asesinados al menos 120 lderes y defensores de derechos humanos. En qu lugar queda esta realidad en la agenda de conversaciones? Qu opinin les traslada el Gobierno de Santos al respecto?

En el primer ciclo, al abordar el tema de las dinmicas y acciones humanitarias, planteamos que tiene que examinarse y buscrsele solucin a todos los dolores y no slo a los que le preocupan a las clases dominantes. Hay que tratar tambin los dolores que afectan a las mayoras y al movimiento popular que se opone al rgimen. Uno de esos dolores y muy grav, es precisamente el asesinato de los lderes sociales y los defensores de DDHH. Fenmeno que se vuelve a incrementar precisamente cuando estamos en procesos de paz. Esa situacin expresa las particularidades del conflicto colombiano e indica la actitud real de sectores de las clases dominantes y de sectores de las elites regionales que estn en el poder. Da cuenta del carcter terrorista, cruel y regresivo de estas elites en Colombia.

Pensamos que con todo esto, est en marcha un nuevo genocidio, de responsabilidad de los sectores dominantes y de gran poder econmico y poltico. Los hechos hablan. Son ellos los que se atraviesan a cualquier salida de paz y de cambio, para continuar con sus privilegios y perpetuarse en el control del Estado. Por eso, por esa actitud de las clases dominantes, son tan difciles los procesos de paz en Colombia.

En la mesa, el ELN ha estado planteando ste, como el tema principal a abordar en el punto de las dinmicas y acciones humanitarias. La fiscala, el ministerio de defensa y otras autoridades, plantean que esos asesinatos son hechos sueltos, sin relacin o conexidad entre s, que no obedecen a una sistematicidad. Con ello niegan el problema, eluden responsabilidades y encubren la situacin, a sus generadores y sus facilitadores.

-Cmo valora los titulares del peridico El Tiempo que vinculan al ELN con los atentados contra lderes comunales en el departamento del Cauca, y con la banda Los Monos? Se trata de una estrategia de criminalizacin? Qu imagen construyen los medios informativos del ELN?

El fiscal general y el ministerio de defensa en varios momentos han lanzado estas falsas inculpaciones. Con ello buscan respaldar su tesis sobre la no sistematicidad de estos asesinatos y su desconexin con los grupos paramilitares, con los servicios de inteligencia, las fuerzas militares y sectores de poder poltico y econmico. Son cortinas de humo.

No hay ninguna relacin entre la llamada banda de los monos en el Cauca y el ELN. Sera un contrasentido que nosotros estuvisemos actuando contra nosotros mismos, contra la dirigencia social que lucha por ideales similares a los del ELN.

En varias zonas del Cauca, las comunidades se estn oponiendo a la explotacin minera en sus territorios. Unas empresas mineras contrataron la banda de los monos, para amedrentar y aterrorizar a esas comunidades, asesinando a varios de sus lderes. Esto ha quedado claro en las investigaciones de la fiscala de la regin, al igual que la inexistencia de cualquier relacin de esta banda con el ELN. Pero ello se oculta, no se informa y se deja que se siga corriendo lo que sali en el Peridico el Tiempo.

-En el comunicado con motivo del Primero de Mayo, el ELN recuerda que Colombia es el noveno pas ms desigual del mundo y que el Estado se convirti en un aliado de los empresarios privados. Por qu ha llegado, sin embargo, el momento de negociar?

El ELN, desde hace varias dcadas est buscando la solucin poltica y un acuerdo de paz con justicia social y cambios. Desde 1991 y con sucesivos gobiernos, hemos estado en varios procesos de dilogos que nunca han culminado exitosamente por la negativa de las clases dominantes a facilitar un acuerdo que habilite nuevas realidades para Colombia. Ellos siempre han concurrido a estos procesos con la idea de que desaparezca la insurgencia. Pero que todo el resto siga igual.

-El Gobierno de Santos y las FARC tardaron cuatro aos en cerrar un acuerdo. Pueden las prximas elecciones presidenciales, previstas para el 27 de mayo de 2018, impedir que los dilogos entre el ejecutivo y el ELN se desarrollen con la serenidad necesaria?

Lo importante en este proceso de paz que ya comenz es lograr el compromiso, de quien llegue a la presidencia, de dar continuidad a la bsqueda de la paz. Es el pueblo en sus mayoras el factor fundamental para impulsar y garantizar dicha exigencia. A l tenemos que recurrir. Hay que fortalecer un movimiento mayoritario, de nacin por la continuidad de los procesos de paz y por los cambios. Ello requiere, ni limitarnos cada cual a nuestros propios contornos, de una gran confluencia y de una visin que vaya ms all de cada grupo o corriente, requiere de alianzas que incorporen amplios sectores, incluyendo los de centro, requiere trabajar por la convergencia, de manera muy amplia, de muchos que le apostamos a unas transformaciones inmediatas bsicas y a una paz sin la violencia de los de arriba y con justicia social.

-Los presidentes del Senado y la Cmara de Representantes de Colombia prohibieron el 29 de abril la entrada en el Parlamento a los representantes de las FARC y el ELN, cuando tenan previsto participar en el Congreso Nacional de Paz. Significa esto que las negociaciones se asientan sobre fundamentos frgiles?

Efectivamente. Eso fue as. Ah ve usted la intransigencia y la exclusin con que varios de estos sectores manejan las opciones de paz. Eso indica como seguirn manejando las cosas a futuro. Hace aos el Parlamento en pleno, recibi con gran entusiasmo, efusividad y aplausos, a tres jefes paramilitares, cuando estaban en conversaciones con el gobierno de Uribe. A Mancuso, Ernesto Bez y Ramn Isaza.

Pero, ahora fue lo contrario. Se les neg a los compaeros la entrada a las instalaciones para participar en el evento de paz que distintos sectores estaban programando. Se dio una conducta hostil y discriminatoria, al tratarse en este caso de integrantes de la Insurgencia. Un compaero del ELN, nombrado gestor de paz, mediante decreto presidencial y varios compaeros de las FARC, organizacin con la que se ha llegado a un acuerdo de paz desde hace varios meses.

-Analistas y medios convencionales destacan que un sector del ELN no apoya los dilogos de Quito. Qu opina?

En la organizacin, como es normal hay diversidad de opiniones. Pero igualmente tenemos espacios para tramitarlas y para tomar decisiones colectivas que nos comprometen a todos. Los dilogos de Quito fueron aprobados en el V Congreso y la decisin de ese espacio democrtico es la que nos rige a todos.

-Por ltimo, en 2017, tras los acuerdos firmados con las FARC y en proceso de negociacin con el Ejrcito de Liberacin Nacional, la segunda guerrilla del pas, el Gobierno ha incrementado el presupuesto de Defensa un 2% respecto al ao anterior. Mueve este dato a la inquietud?

Claro. Qu indica eso? En qu paz estn pensando? Cul es su real voluntad de paz? Ah ve usted la complejidad de la paz en Colombia, Eso expresa el pensamiento y las conductas que caracterizan a las clases dominantes en este pas. Si a lo que usted seala, le agregamos el incremento del paramilitarismo, el asesinato creciente de los dirigentes sociales, las lneas rojas frente a cambios de importancia, las nuevas leyes que estn aprobando, contrarias a los acuerdos con las FARC y a los compromisos realizados en estos aos con distintas organizaciones sociales en el marco de importantes movilizaciones y luchas, estamos viendo una vez ms que ellos no cumplen y que no estn por facilitar salidas de paz, distintas a que todo siga igual, excepto la presencia de la Insurgencia. Otros caminos, otras realidades, slo se lograrn mediante el fortalecimiento del campo popular y democrtico y la fuerza que este logre desarrollar. Para ello es vital la unidad, sin exclusiones, de quienes estamos por los cambios.

La fuerza que da la unidad, la organizacin, la lucha de las masas, la legitimidad, sern decisivas para obligar a la oligarqua colombiana, a aceptar otros cursos de pas. Ellos por su propia voluntad no lo van a facilitar. Estos se lograrn slo si la fuerza de quienes estamos por los cambios, los obliga.

No separamos el proceso de paz, del proceso de acumulacin de fuerzas. En esta direccin le planteamos marchar a todos quienes estamos por otros rumbos de pas. Frente a ello somos optimistas, mantenemos viva la esperanza y confiamos en el futuro inmediato. No tenemos dudas, Colombia si podr encontrar nuevos rumbos de soberana, de democracia, justicia social, de equilibrio con la naturaleza y de cooperacin e integracin continental.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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