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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2017

Trump no es Nixon

Eduardo J. Vior
Tiempo Argentino


"A James Comey le conviene que no haya grabaciones de nuestras conversaciones", tuite el Presidente de los Estados Unidos (Potus, por su sigla en Twitter) a las 14,40 (de Buenos Aires) del pasado viernes 12. Desde que el martes 9 despidi al Director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) sus advertencias han ido subiendo de tono. La mayora de los observadores subrayan las similitudes entre esta crisis y el affaire Watergatede 1973-74. Sin embargo, Donald Trump no es comparable con Richard Nixon. Las apariencias engaan.

Cuando fue despedido, Comey conduca una investigacin sobre posibles connivencias entre los funcionarios de la campaa electoral de Trump y Rusia. Segn trascendi, el Presidente no estaba contento con el modo en que su equipo de prensa vena explicando su decisin de despedir a Comey y decidi abordar el tema con sus propias manos.

El argumento de la Casa Blanca para justificar el despido fue que Comey no era digno de confianza por el mal manejo que haba hecho en 2016 de la investigacin sobre el uso por Hillary Clinton de un servidor de correo electrnico personal para enviar mensajes con informacin clasificada, cuando era Secretaria de Estado de Barack Obama (2009-13). En el primer momento el Presidente y su equipo negaron que el despido tuviera que ver con su investigacin sobre las relaciones de ellos con representantes rusos, pero, como el sucesor de Comey en la direccin interina del FBI, Andrew McCabe, dijo el jueves que sigue siendo "una investigacin muy significativa", el Potus acept el desafo y denunci al jefe expulsado por "deslealtad".

La crisis presente es casi indita: desde la creacin del FBI en 1908 es la segunda vez en la historia que un presidente estadounidense despide a un director. La primera ocasin fue en 1993, cuando Bill Clinton destituy a William Sessions acusndolo de faltar a la tica que debe mantener un funcionario de su rango.

No slo demcratas, sino tambin algunos republicanos opinan que el sbito despido responde a que el mandatario quiere frenar las investigaciones y lo asocian con el escndalo Watergate. "Esto es nixoniano", declar el senador demcrata Bob Casey. Esa frase se refiere a la noche del 20 de octubre de 1973, conocida como la "Masacre del sbado a la noche", cuando el Presidente Richard Nixon hizo renunciar al fiscal general Elliot Richardson y a su adjunto William Ruckelshaus por no obedecer la orden de despedir al fiscal especial Archibald Cox.

A mediados de octubre de 1973, este procurador haba pedido formalmente al Presidente que le entregara las grabaciones de las reuniones que aqul haba mantenido con su equipo en la Oficina Oval. De esas cintas esperaba obtener pistas sobre lo ocurrido en torno al escndalo Watergate. El suceso haba empezado con la detencin de cinco hombres por la intrusin en Washington el 17 de junio de 1972 en el complejo de ese nombre perteneciente al Partido Demcrata. El FBI encontr conexin entre los ladrones y dinero negro utilizado por el Comit para la Reeleccin del Presidente (CRP), la organizacin oficial de la campaa electoral de Nixon y el Partido Republicano. En julio de 1973, gracias a los testimonios de antiguos funcionarios y colaboradores del mandatario, las investigaciones del Comit Watergate del Senado de Estados Unidos revelaron que Nixon tena en sus oficinas un sistema de cintas de grabacin y que muchas conversaciones haban sido grabadas.

Nixon no slo se neg a entregar los audios ntegros, sino que orden a su fiscal general, Elliot Richardson, el cierre de la oficina a la que Cox estaba adscrito. Richardson decidi renunciar antes de cumplir esa orden. Su reemplazante, el fiscal general adjunto Ruckelshaus, tambin present su dimisin. Fue entonces Robert Bork, el procurador general de EE UU, quien se qued con el cargo y cumpli con la orden presidencial. No obstante, tras varias batallas legales la Corte Suprema de la Unin dictamin por unanimidad que el presidente deba entregar las cintas a los investigadores gubernamentales, a lo que finalmente accedi.

Las grabaciones revelaron que el mandatario haba tratado de encubrir el robo. Debido a que con casi total seguridad habra sido sometido a juicio poltico por las dos cmaras del Congreso, Nixon renunci a la presidencia el 9 de agosto de 1974.

El pasado 20 de marzo, el propio Comey declar ante una subcomisin del Senado que el FBI estaba investigando los posibles nexos entre miembros del equipo de Donald Trump y Rusia. La catarata de dichos y contradichos abri nuevos cuestionamientos a la credibilidad del Presidente, quien el mircoles mantuvo en la Casa Blanca un inesperado encuentro a puertas cerradas con el canciller ruso, Serguei Lavrov. Manejar a discrecin el ritmo de las investigaciones sobre Rusia que el Congreso realiza por su cuenta parece una tarea cada vez ms difcil para los republicanos. Con semejante ambiente de intriga y la perspectiva de otra batalla poltica para designar al prximo director del FBI, el gobierno puede sufrir atrasos en temas sensibles de su agenda.

Algunos analistas creen que el problema para el presidente est cada vez ms en la dbil lealtad de su propio partido. Comey es republicano y ayud al triunfo del Potus difundiendo pocos das antes del 8 de noviembre pasado la copia de los mails de Hillary Clinton. Sin embargo, como la mayor parte del Partido Republicano, el ex director del FBI slo adhiri a la candidatura triunfante en el ltimo momento y estara feliz si el Presidente fuera remplazado por el Vicepresidente Mike Pence, ms leal al aparato.

A pesar de las aparentes similitudes, Trump no es Nixon. En 1973 el republicano estaba en su segundo mandato y, por lo tanto, sin poder ser reelecto. Era lo que en la jerga poltica norteamericana llaman "un pato rengo". A pesar de llevar nombre de pato, Trump se encuentra al principio de su primer perodo y con ganas de gobernar a su pas ocho aos.

Nixon firm en enero de 1973 los acuerdos de Pars por los que EE UU retir en poco tiempo sus tropas de Vietnam. Estos acuerdos nunca fueron aprobados por el Senado. Finalmente, en octubre del mismo ao se produjo la Guerra de los Seis Das entre Israel y sus vecinos rabes que, como medio de presin, suspendieron las ventas de petrleo, desatando la primera gran crisis econmica mundial de la posguerra.

Es probable que Donald Trump haya mantenido tratativas ilegales con representantes rusos. Tambin lo hizo Kissinger en aquella poca. A diferencia de Nixon, empero, ante la presin el Potus se apoy en los militares y se avino a intervenir en Siria, para delimitar su zona de influencia, aun arriesgando una crisis con Turqua.

A diferencia de 1973, finalmente, la economa est creciendo, el desempleo es bajsimo, EE UU prcticamente se autoabastece de hidrocarburos y la progresiva suba de las tasas de inters obra como una aspiradora que chupa dlares de toda la economa mundial.

Indudablemente la investigacin sobre las relaciones entre el equipo de Trump y Rusia va a perturbar su gobierno durante varios meses, pero el Presidente tiene iniciativa y poder suficientes como para marcar la agenda con nuevos temas cada da. ste puede ser el Watergate de los aparatos partidarios y mediticos, no el suyo.

Fuente: http://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/67189/trump-no-es-nixon-por-eduardo-j-vior



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