Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2017

La guerra del mundo de la post-verdad

Rafael Bautista S.
Rebelin


El mundo de la post-verdad no describe una novedad sino la consolidacin de un mundo sin alternativas. Es el desenlace de una fatalidad que nace con el mundo moderno y que se proyecta globalmente imponiendo un proyecto nico de vida. Pero ese proyecto, desde sus inicios, no es posible para toda la humanidad; por eso la modernidad nace en el diseo de una clasificacin antropolgico-racial que biologiza las diferencias culturales (haciendo aparecer superiores e inferiores), naturalizando, de ese modo, las relaciones de poder y dominacin exponencial a todos los mbitos de la vida. En ese contexto es que se funda la posibilidad de la modernidad como nica forma de vida y su economa, el capitalismo, como la nica economa posible.

Es la Conferencia de Seguridad de Mnich, en vsperas de su reunin anual, la que publica, en su Reporte 2017, la siguiente interrogante: post-verdad, post-occidente, post-orden?. Esta identificacin de los tres conceptos es el marco, en el cual, situamos el mundo de la post-verdad. Un mundo post-occidental, segn la Deutsche Welle, significa un orden mundial frgil, marcado por el ascenso del populismo como una seria amenaza al orden internacional. Lo que no se dice es que, ese orden, del que se sirve Alemania y Europa, bajo la tutela de USA, pasa por la decadencia institucional global creada para preservar, precisamente, ese orden. En ese sentido, la crisis financiera que arrastra a las economas del primer mundo al colapso, exponencialmente mundial, exhibe el aislamiento de USA del escenario mundial, dejando la posibilidad de que las potencias emergentes, los BRICS, pero, en particular Rusia y China, puedan aprovechar el vaco de poder que deja la hegemona en decadencia. Mientras se desarticula la Unin Europea, desde el brexit, el Occidente moderno empieza a vislumbrar el desmantelamiento de su centralidad global.

La imposicin de un mundo sin alternativas es prototpico del mundo moderno; porque la posibilidad de una alternativa la constituye, en ltima instancia, otra forma de vida; pero si la modernidad establece que todo lo pre-moderno no es slo anterior sino inferior, entonces, por inferencia lgica, y de acuerdo a la racionalidad imperante, otra forma de vida es imposible. Un mundo sin alternativas no es entonces una fatalidad histrica sino la imposicin de un proyecto nico de dominacin exponencial. La literatura del siglo XX es recurrente en la descripcin de un mundo convertido en panptico; eso manifiesta una situacin en la que no hay salida.

Con el desarrollo tecnolgico, la comunicacin y la informacin coadyuvan a cerrar an ms las alternativas. El manejo estratgico de la informacin, por parte de las agencias de inteligencia y el Pentgono, que trasmiten las grandes cadenas de noticias, genera la produccin manipulada de opinin pblica. El panptico entonces se introduce en la propia subjetividad de los dominados y ordena la interpretacin de los hechos polticos. Por eso se puede hablar, y con sentido, de un mundo de la post-verdad, pero no como algo coyuntural sino como la conclusividad de un mundo sin alternativas. Slo en esta clase de mundo la verdad ya no importa, porque cuando el negocio se transforma en forma de vida, lo que importa es quin gana, no quin tiene la razn.

El mundo de la post-verdad es la develacin de un mundo forjado en la conquista, por eso fragua sus opciones en la guerra; la guerra se convierte en el incensario de sus holocaustos ofrecidos en el altar del dlar. Si el dlar no crece se muere, pero crece a expensas de todo. La globalizacin expresaba ese afn infinito de crecimiento; por eso el crecimiento econmico no es un indicador de distribucin de riqueza sino de acumulacin monetaria en un patrn financiero nico. Una economa globalizada genera, de ese modo, las condiciones ideales para raptar definitivamente a la humanidad y a la naturaleza en una dinmica concntrica de despojo sistemtico de vida; porque la riqueza es la objetivacin de vida y, si la economa imperante, tiene como fin la concentracin acumulativa de riqueza, entonces eso no puede significar otra cosa sino privacin constante y creciente de vida.

Pero eso tiene un lmite y eso significa la rebelin de los lmites. La crisis climtica y el calentamiento global son la cara dramtica de esta rebelin. Esa es la verdad. La vida misma se encuentra en estado de rebelin. Pero la respuesta de los poderes fcticos no es respuesta sino la aniquilacin de toda rebelin. Para ello hacen uso de toda la institucionalidad creada, a nivel global, para proseguir una poltica de despojo de todo lo que queda. El 1% rico del mundo sabe que el progreso y el desarrollo no son posibles para todos. Es ms, nunca lo ha sido. Por eso la guerra es lo nico que les queda. Siempre ha sido as.

Todas las guerras del mundo moderno siempre se emprendieron en aras de la paz, porque la paz significa la estabilidad y sta significa la mantencin de la desigualdad; por eso de la guerra proviene mucho del progreso y desarrollo actual. El desarrollo es slo posible por el crecimiento, pero el crecimiento slo expresa la acumulacin disponible de capital que concentra, en ltima instancia, el poder financiero a nivel global. Pero esa concentracin no basta, pues el capital debe seguir creciendo y lo que ya no puede la produccin, se propone la especulacin: tasas de rendimiento extraordinarias (que no es otra cosa que despojo salvaje de todo lo que queda). Entonces, qu mejor opcin que la guerra?, porque en la guerra las apuestas crecen y los apostadores tienen el mejor de los escenarios, pues, por sobrevivir, los beligerantes ofrecen todo lo que tienen e, inevitablemente, se endeudan. Esto significa que la guerra es provocada y tiene, como finalidad, un nuevo ciclo de acumulacin. Pero esa constante tambin tiene un lmite y esa es la diferencia que destaca a la nueva guerra que, podra ser la ltima, porque se trata de una guerra inevitablemente nuclear.

Slo en ese contexto se comprende qu clase de mundo nos enfrenta el mundo de la post-verdad. Esta clase de mundo es el escenario del supuesto viraje de la administracin Trump y del triunfo de Emmanuel Macron en Francia, la promocin de focos de conflicto regional con repercusin global, como es el caso de Siria, Ucrania, Corea del norte y Venezuela. El Occidente moderno (USA y Europa, o lo que queda de ella) juega sus ltimas cartas para reponer su condicin de centro, o sea, su hegemona global. No otra cosa significa el informe del gral. Curtis Scaparrotti (comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa, es decir, cabeza de la OTAN), ante el senado gringo, el pasado 2 de mayo: la OTAN nos da una ventaja nica sobre nuestros adversarios [pero que peligra ante] una Rusia resurgente, que trata de socavar el orden internacional bajo la direccin de Occidente. Previamente, el jefe de mando del Pacfico, almirante Harris, se haba referido a dos desafos simultneos que enfrenta USA en esa regin: una China agresiva y una Rusia revanchista. Dems est decir que, en los planes gringos, Europa y toda la esfera anglosajona, extensiva hasta Australia y Nueva Zelanda, se convierten en carne de can en el enfrentamiento con Rusia y China.

Atizar conflictos ms all de las fronteras gringas (ahora en las puertas de Rusia y China, con Ucrania y Corea del norte) haba sido siempre la ventaja que pareca hacer de la guerra un espectculo televisivo para el disfrute de Gringolandia. Pero eso es historia pasada desde que el ministro de defensa ruso, gral. Serguei Choigu, anunci el 2015 la creacin de un sistema unificado de defensa en la regin de Chukotka, al frente de Alaska, cuyo fin, entre otras cosas, es el de fortalecer las capacidades combativas de la marina nuclear rusa. La base militar gringa de Elmendorf en Anchorage, contiene los ms recientes aviones de guerra F-22 Raptor, destinados a interceptar a los bombarderos estratgicos rusos. Pero el ejrcito ruso slo necesitara el emplazamiento de rampas mviles de lanzamiento de misiles balsticos de corto alcance Iskander para hacer imposible el despegue de los F-22 (sin el aadido de que los rusos han demostrado en el episodio con el USS Donald Cook en el Mar Negro que pueden paralizar completamente los dispositivos electrnicos militares gringos).

Las 10 bases que posee la aviacin rusa en el rtico cuentan con aviones de combate equipados con el misil aire-aire Vympel R-37; estos misiles estn diseados para recorrer grandes distancias, de tal modo que los aviones que los disparan son inaccesibles para aviones de combate que hacen de escolta para bombarderos gringos como el AWACS y el C4-ISTAR; tambin, de especial preocupacin para los militares gringos, es el misil aire-aire Nivator KS-17 (que es apodado como AWACS killer) cuya precisin se garantiza a una distancia de 400 km. Los chinos no se quedan atrs con su misil PL-15, que arma al flamante avin caza Chengdu J-20, el cual, por su velocidad y eficacia, preocupa a la armada gringa, ya que con esa tecnologa china queda al descubierto la vulnerabilidad de sus barcos de guerra.

Los bombarderos gringos no podran ingresar a territorio ruso o chino sin ser interceptados por sus sistemas de defensa, como tampoco podran realizar acciones de combate en sus zonas costeras. Lo que s pueden hacer rusos y chinos. Desactivando los sistemas de alerta electrnica, la defensa antiarea gringa queda sin posibilidades de accin, sin contar que, en combate areo, los misiles aire-aire de largo alcance de rusos y chinos son superiores a los gringos. Todo esto cambia por completo la situacin y describe la vulnerabilidad de la defensa militar gringa en su propio suelo.

Y si todo se trata de medir fuerzas, despus de que USA hiciera el alarde del uso de la MOAB (la llamada madre de todas las bombas, que es un acrnimo en ingls de Massive Ordnance Air Burst o municin masiva de explosin area) en Afganistn; no tardaron los rusos en demostrar la posesin del FOAB (el padre de todas las bombas, que se trata de una bomba termobrica de aviacin de potencia aumentada), que supera en un 400% la efectividad de la MOAB, doblando adems su radio de devastacin (la MOAB tiene un peso aproximado de 10 ton. y su rendimiento explosivo es de 11 ton. de TNT, mientras el FOAB pesa 7 y su rendimiento es de 44 ton. de TNT).

Frente a ello, ya que casi todos los informes militares del propio Pentgono concuerdan que, en una guerra convencional, USA acaba perdiendo, la Air Force Nuclear Weapons Center, anunci en abril de este ao que, en el polgono de Nellis, en Nevada, se realiz un ensayo de los componentes no nucleares de la sper bomba atmica B61-12. El peligro potencial que se abre es el siguiente: la utilizacin de este tipo de armas nucleares, de ms precisin y potencia reducida (entre 0.3 y 50 kilotones) abre la siniestra posibilidad de la tentacin de su uso como primer recurso y no como represalia, como seala el gral. James Cartwright, ex comandante supremo del Mando Estratgico de USA.

Por ello, la disposicin estratgica disuasiva que vienen desarrollando Rusia y China es la respuesta contundente a la probabilidad de un primer ataque nuclear gringo. No olvidemos que el ataque con 59 misiles crucero Tomahawk a la base area de Al-Shayrat en Siria, rompe el acuerdo mutuo entre USA y Rusia de cooperacin militar para acabar con el ISIS. Lo inslito de semejante ataque queda evidenciado por la no activacin del sistema ruso de defensa antimisiles tierra-aire S-300 del ejrcito sirio, o del S-400, en manos del ejrcito ruso presente en suelo sirio. Que los misiles hayan atravesado el espacio cubierto por el nuevo armamento radioelctrico ruso (que se demostr capaz de anular los sistemas de comunicacin y control de la OTAN, y anular los sistemas de gua de los misiles gringos), slo demuestra que ese sistema se encontraba desactivado como resultado del acuerdo (aun as, la poca efectividad de los Tomahawk queda al descubierto, pues slo 23 de los 59 misiles impactan en Al-Shayrat).

Por qu Trump restablece la confrontacin si, das antes, por boca de Nikky Haley, embajadora gringa en la ONU, y Rex Tillerson, secretario de Estado, se reafirmaba la postura del candidato Trump, de ya no inmiscuirse en el asunto sirio? Todo da un giro de 180 desde el operativo de falsa bandera sobre un supuesto uso de armas qumicas por parte del ejrcito sirio, montado en la localidad de Khan Shaykhun (que eso era un teatro montado lo demuestra incluso el profesor emrito de ciencia y tecnologa del MIT, Theodor Postol); siendo adems, aquel operativo, demasiado oportuno, pues aquello suceda justo en vsperas de la reunin en Bruselas sobre la paz en Siria que, gracias al incidente que se le atribuye al ejrcito sirio, fue cancelado. Este brusco cambio en la poltica exterior gringa se evidencia con el proyecto de resolucin que presenta la OTAN ante el Consejo de Seguridad de la ONU, donde se impona al ejrcito sirio ponerse bajo control del jefe de asuntos polticos de la ONU, Jeffrey Feltman, ex adjunto de Hillary Clinton y promotor del plan de capitulacin incondicional del gobierno sirio de Bashar al Assad.

Eso reeditara la ilegal intervencin de la OTAN contra Serbia en 1998. Hay que recordar que la balcanizacin provocada en la ex Yugoeslavia ocultaba el propsito de captura geoestratgica de una Europa oriental parte del anterior Pacto de Varsovia. Con la ms reciente aprobacin gringa de la integracin de Montenegro a la OTAN, se cierra el crculo estratgico de cercar nuclearmente a Rusia en su frontera occidental ms inmediata (porque ya el ejrcito gringo, en un comunicado realizado el pasado 4 de mayo, anunci la apertura de un nuevo cuartel general en Poznan, Polonia, donde se concentrarn los 6000 militares gringos acantonados en Estonia, Letonia, Eslovaquia, Hungra, Rumania, Bulgaria y Polonia, con el fin declarado de reforzar el flanco oriental de la OTAN contra Rusia). Con la reunin en la Casa Blanca entre Trump y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se acaba con la indcil prepotencia de Trump y, como si de un hijo descarriado se tratase, el Estado profundo re-encauza su tono prepotente hacia los enemigos del dlar. En aquella reunin, Trump sealaba que ya no crea que la OTAN sea obsoleta y, es ms, le agradeca su respaldo contra Siria.

O sea, nos encontramos nuevamente en una situacin Obama-Clinton, donde los warmongers o deseosos de una conflagracin nuclear global han volcado la balanza poltica a su favor. Esto ya se vena esbozando desde la remocin, por presin del Congreso, del asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn (tambin del alejamiento del consejero especial Steve Bannon y su adjunto Sebastian Gorka), poniendo en su lugar a un rusfobo como el general McMaster. Con la presencia de James Mattis como jefe del Pentgono, Mike Pompeo como director de la CIA, Dan Coats como director de Inteligencia Nacional (ntimo del vicepresidente Mike Pence) y del mismo secretario de Estado Rex Tillerson, todo parece indicar que el Estado profundo se decidi por la conflagracin.

O sea, USA est determinada a abandonar todo escenario diplomtico y amenaza con lanzar la primera ojiva nuclear. Para ello cuenta con un personaje, como presidente, que retrata muy bien la locura de una apuesta que, curiosamente, tiene el nombre de MAD (mutual assured destruction o destruccin mutua asegurada), lo que se traduce como loco o demente. Esta apuesta proviene de la guerra fra y es parte de la doctrina de estrategia militar propuesta por John von Neumann (quien es adems jefe del Consejo de Misiles Balsticos Intercontinentales). Las consecuencias demenciales de aplicar la metfora absurda del MAD, han sido denunciadas incluso por influyentes personajes de los think tanks, como Herman Kahn o Greg Grandin.

Quien podra hallarse detrs de esta apuesta es el influyente Henry Kissinger que, desde 1957, propona la puesta en marcha del MAD a travs de una guerra nuclear limitada; esto en consonancia adems con su propensin al uso de la impredecibilidad y hasta la irracionalidad en materia diplomtica. En palabras de Kissinger, se tratara de que USA abandone la prudencia y, mediante la constante redefinicin de objetivos, descoloque siempre a los rivales en forma permanente, por temor a la volatilidad peligrosa del poder estadounidense. Esto significa, como seala bien Alfredo Jalife-Rahme, borrar los lmites entre la verdad y la mentira, gracias al avasallante control de los desinformativos multimedia: la instauracin del mundo de la post-verdad. Kissinger ha sido, junto a Zbigniew Brzezinsky, uno de los principales asesores en cuestiones de poltica exterior, y su influencia en la nueva administracin es visible a travs de su anterior asistente, Kathleen MacFarland, hoy viceconsejera de Seguridad Nacional.

Por ello la detonacin de la MOAB en Afganistn era previa a dos importantes reuniones diplomticas en Mosc: la conferencia de paz de 12 pases (Rusia, India, China, Irn, Pakistn y dems pases centroasiticos) sobre Afganistn, y la reunin de los cancilleres de Rusia, Irn y Siria. En ambos casos no asiste USA, porque la detonacin del da anterior era ms que suficiente declaracin: en la puesta en marcha del MAD, la diplomacia est de ms. Todo ello no hace ms que convencer a Rusia y China de que USA no est dispuesta a ninguna clase de entendimiento y cree poder imponer su resquebrajada hegemona global a la fuerza. En respuesta, Rusia anuncia al mundo que el 60% de su fuerza nuclear se encuentra actualizada y lista para cualquier eventualidad.

La crisis de los misiles en Cuba de 1962 es el nico parangn con la actualidad; con la siguiente salvedad: all se intensificaron las vas diplomticas para evitar la opcin nuclear (sacrificando a Cuba, por supuesto, con el bloqueo econmico; ante lo cual, ningn pas de la regin ha mostrado nunca ni siquiera gratitud). Ahora que la va diplomtica ya no parece ser contemplada, las relaciones internacionales se muestran ms preocupantes como nunca antes, a decir de los propios actores de la poltica gringa, como Lawrence Wilkerson, jefe de gabinete del anterior secretario de Estado Colin Powell.

Toda esta situacin se reflej en el reloj del Apocalipsis del Bulletin of Atomic Scientist (diseado para medir el peligro al que se enfrenta la humanidad en la era nuclear), que, desde el 12 de abril pasado, se encuentra a 2:30 minutos antes de la medianoche del fin del mundo. Similar situacin se vivi en 1953, despus de que USA y la URSS detonaran las primeras bombas termonucleares de hidrgeno. Nos encontramos muy cerca del desastre total, debido a la proximidad de una conflagracin nuclear y la amenaza de catstrofe medioambiental.

El ataque en Siria no era un hecho aislado sino parte de una escalada blica que amenaza a China y Rusia. La movilizacin de la armada gringa en el mar sur de la China, mediante el despliegue del portaviones USS Carl Vinson, equipado con armas nucleares, desnuda la intencin de llevar la confrontacin nuclear a las puertas de China, tensionando a la pennsula coreana. Fueron las maniobras diplomticas de Rusia y China las que frenaron los intentos de Corea del Norte (que se cree posee una veintena de bombas nucleares) de realizar su sexta prueba nuclear. Anoticiarse de la presencia de un portaviones gringo rumbo a la pennsula coreana o de bombarderos B 52 con capacidad nuclear despierta la memoria de Corea del Norte (que an vive la guerra fra y no tiene todava un acuerdo de paz con Corea del Sur), porque fueron casi destruidos por los bombardeos ms intensos que se recuerde desde la segunda guerra mundial; los gringos no se ahorraron objetivo alguno, incluida infraestructura civil como represas.

Entre tanto, el triunfo de Moon Jae-in, en las recientes elecciones de Corea del Sur, enrarece las opciones belicistas gringas; miembro del Partido Liberal Democrtico, abogado especializado en derechos humanos, ya se haba opuesto al despliegue del escudo antimisiles de USA en suelo coreano y apoy siempre la va diplomtica (siendo adems hijo de un refugiado norcoreano y cuya madre vive en Corea del Norte). Ese historial podra chocar con la poltica gringa en la pennsula, adems de favorecer a China, que no vislumbra, bajo ninguna circunstancia, la idea de vender Pyongyang a los gringos.

Corea del Norte no es Siria y eso se demostr en el ltimo desfile militar, con motivo del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il Sung en Pyongyang, donde se mostr una capacidad militar que cuenta, entre otras cosas, con misiles submarinos con un alcance de hasta 1000 km. Pero Washington parece arrinconarse, a s misma, a la insana opcin de provocar una destruccin mutua (la opcin MAD), arriesgando un desenlace fatal para toda la vida del planeta, basndose en la demencial suposicin de que una ofensiva nuclear eliminar eficazmente toda capacidad de respuesta de Rusia y China. Y esto acompaado por una fiebre belicista que ha despertado en USA y que ha hecho subir considerablemente la alicada popularidad de Trump. El antes considerado enfermo mental es ahora el hroe que festeja el establishment. Todo volvi a la normalidad en Gringolandia.

Tambin en Europa, una vez declarado ganador Emanuelle Macron en las elecciones francesas. La OTAN, la mediocracia global, la Banca Rothschild y la Bolsa de Pars, demostraron la cautividad en la que se halla el pueblo francs por el mundo de la post-verdad, ya que su favorito se hizo pasar por el salvador del fascismo. El partido de Macron, En Marche!, es una creacin de la firma Steele & Holt, cuyos principales clientes son los Rothschild y la transnacional francesa de seguros AXA, cuyo presidente es Henry de la Croix, quinto duque de Castries, quien preside el Club Bilderberg. Macron fue invitado a la reunin anual del Club Bilderberg en 2014 por Henry Kissinger, junto a la tambin francesa Christine Lagarde, presidenta del FMI.

Es la OTAN y la Banca Rothschild, como muestra Thierry Meyssan, las interesadas en el triunfo de Macron y quienes orquestaron el show meditico de la amenaza fascista de Marine Le Pen, apoyndose en las antiguas redes pro-yanquis de la Fondation Saint Simon. Como en el episodio Trump, se trata de desviar la atencin del pueblo mediante la invencin de amenazas focalizadas para no dejar otra opcin que la orquestada por la propaganda, es decir, la capitulacin nacional al mundo de la post-verdad, o sea, la versin de los ricos del mundo.

Si en 1940, los franceses, por miedo al nazismo, apoyan al mariscal Philippe Petain y terminan, para su desgracia, avalando el fascismo que instaura ese mismo mariscal, parece que ahora, votando por Macron, por miedo a la extrema derecha de Le Pen, acaben, otra vez, los franceses, legitimando a la verdadera derecha fascista. No en vano Marx escribe, en El 18 brumario de Luis Bonaparte, que la historia se repite, una vez como tragedia y otra como comedia. Una vez que Europa est destinada por la OTAN, es decir, por el Pentgono, a ser la primera lnea de enfrentamiento con Rusia, lo nico que se necesita son gobiernos tteres. Y Macron y En Marche! estn hechos a la medida de esta decisin extra-nacional.

En el mundo de la post-verdad la guerra es lo nico cierto. Por eso se derrumban todas las coordenadas ticas que permitan sostener una convivencia mutua. El poder de los medios o mediocracia se hace omnmodo e impone una fatalidad que es comn incluso en los medios alternativos: la velocidad de la informacin exige anlisis inmediatos que coadyuvan a la diseminacin del vrtigo social. El caos es premeditado incluso por el uso de las nuevas tecnologas que son exaltadas como insustituibles en el ejercicio informativo; pero ninguna tecnologa ha superado jams al periodismo de lpiz y papel, porque si la informacin se mide por ser veraz, no es ninguna tcnica lo que hace a algo ms o menos veraz. Pero cuando la informacin es manipulada y es el resultado de su manejo instrumental, entonces se entiende la idoltrica tendencia a concebir la informacin como espectculo, donde s cuentan, de sobremanera, las formas aparentes. El nuevo circo romano son los medios y se convierten en los templos donde se gana la guerra por anticipado, como deca Sun Tzu.

El mundo de la post-verdad es slo posible en un mundo nico, con pensamiento nico y con moneda nica. De eso trataba la globalizacin, algo slo posible en la disposicin geopoltica que crea el mundo moderno: centro-periferia. L o cual no quiere decir que antes todo haya sido cierto, quiere decir que nunca antes se haban desplomado, de tal modo, las coordenadas de la verdad; que la nica y necesaria estabilidad de una vida en comn, el acuerdo en algo cierto, quedara a merced de un sistemtico despliegue de una forma de vida basada en la ms absoluta incertidumbre.

Este desplome es tico, pues aunque las coordenadas morales pudieron haber sido artificiosas, se trataban de coordenadas comnmente aceptadas y constituan la referencia obligada de la convivencia. Pero una situacin ms all de la verdad derrumba todo, pues se trata de un derrumbe tico, porque lo que en realidad se derrumba son las coordenadas del bien y del mal. Se trata de una masacre.

Se dice que la primera vctima de la guerra es la verdad, pero se olvida sealar que, cuando la verdad ha muerto, la guerra es la nica verdad que queda. Por eso el miedo se constituye en cultura y devela a una sociedad atrapada en puros mitos que encubren, de tal modo, la realidad, que la enajenan por completo del ser humano. Eso constituye a la sociedad moderna y lo retrata muy bien la cultura gringa de la guerra fra. Con la guerra contra el terrorismo ahora Europa se muestra prisionera de la cultura del miedo, y la constante social pareciera sealar un fenmeno implosivo de desagregacin social, en medio de una cultura de incertidumbre generalizada. En ese marco, la poltica misma se hace intil, porque si la poltica es posible por las utopas que movilizan al presente y le impulsan a producir futuro, en una situacin de incertidumbre, la guerra se presenta como la fatdica ley de supervivencia de la especie (cualquiera que sta sea) y no hay racionalidad alguna que pueda discutir la imposicin de tal fatalidad.

El llamado mundo de la post-verdad descubre la invalidez de la condicin humana actual y es el ltimo proceso de acumulacin que ha encontrado la lgica del capital para condenar definitivamente a la humanidad y al planeta a una situacin ya promovida por la ideologa neoliberal del tiempo de Reagan y Thatcher: el mundo sin alternativas. Esta clase de mundo puede prescindir de la verdad, porque en el reino del mercado absoluto lo que importa es comprar y vender. No interesa quin tiene la razn sino quin gana. El mundo de los ganadores y los exitosos, de los triunfadores y los fuertes, es un mundo donde todos pierden, porque en esa carrera slo uno podra declararse ganador, una vez que haya acabado con todos los dems competidores. Ese es el 1% de los ricos del mundo que pelean incluso entre ellos para seguir ganando.

El mundo de la post-verdad retrata un mundo donde se puede prescindir de la poltica y el derecho, ya que la guerra de conquista cuenta con un derecho que permite todo: el derecho del vencedor brinda tales prerrogativas que, la vctima, se ve obligada, incluso, a pagar los costos de guerra que debe sufragar el vencedor. Madeleine Albright, ex secretaria de Estado de Bill Clinton, lo manifiesta as, cuando sealaba: antes el Departamento de Estado fijaba la poltica exterior y el Pentgono la respaldaba con la fuerza disuasiva de sus armas. Ahora es ste quien la determina, y a los diplomticos nos cabe la misin de explicarla y de lograr que otros gobiernos nos acompaen en nuestra tarea.

Cul es esa tarea? La que viene pregonando el Estado profundo desde los aos de la Comisin Trilateral y que aparece como ttulo de una de sus ms tempranas publicaciones: The Crisis of Democracy. Este diagnstico viene precedido, como recuerda Noam Chomsky, por un memorndum que un abogado corporativo, de nombre Lewis Powell, enviara a la Cmara de Comercio en 1971. En l adverta al mundo empresarial que las fuerzas de la izquierda amenazaban su papel rector en la sociedad norteamericana. El asunto, dir despus la Comisin Trilateral, es que hay demasiada democracia y fruto de ello es que las instituciones responsables del adoctrinamiento de los jvenes, como son las universidades, iglesias, colegios y medios de comunicacin, ya no cumplen con esa funcin.

Por ello, concluyen, la democracia misma es una amenaza; en tal sentido, los think tanks que crea la Comisin, se encargan de producir una nueva idea de democracia acorde a los nuevos intereses/valores que patrocina el mundo financiero. Nace la democracia neoliberal, en cuanto sistema democrtico, que empieza a ser promovido hasta por las academias; y es esa clase de democracia, sin demos, la que se impone en nuestros pases, una vez que acaban las dictaduras. Es la democracia que defienden los grandes medios de comunicacin y toda la institucionalidad creada por el patrn dlar, desde la ONU hasta la OEA, para adiestrar a los pases segn la mitologa del dlar.

Por eso la OEA puede arrogarse la potestad de calificar si un pas es democrtico o no (si cumple o no, con aquella mitologa). Habra que recordar que la Carta Democrtica Interamericana que se pretendi aplicar a Venezuela, se aprob en Lima, el 11 de septiembre de 2001, horas despus del atentado a las torres gemelas en New York. Aquel evento que sirvi como la excusa perfecta para suprimir definitivamente las libertades civiles en USA, sirve tambin para aprobar una resolucin que le da a la OEA facultades extraordinarias de fiscalizacin, injerencia y sancin contra los pases que no cumplan las estipulaciones que dicta un verdadero Ministerio de Colonias.

La primera vctima iba a ser el gobierno de Hugo Chvez, si se proceda a las especificaciones respectivas acerca de qu pas clasifica como democrtico y qu pas no. Tales atribuciones que violan la soberana de nuestros pases, son prerrogativas que se arroga todo el sistema institucional que sirve al dlar. Y que puede constituir razn suficiente, en el mundo de la post-verdad, en la opinin pblica producida mediticamente. La Heritage Foundation, en el 2014, ya public un informe acerca de las amenazas del socialismo del siglo XXI, donde se vincula a Venezuela con el terrorismo islmico. El informe propone que la OEA se convierta en una plataforma de denuncia contra Venezuela y haga valer la Carta Democrtica; en caso de que la OEA fallara, se menciona otras vas, con el respaldo de aliados regionales.

El pasado 6 de abril, el jefe del Comando Sur, almirante Kurt Tidd, ante la Comisin de Servicios Militares del Senado, record que la doctrina de seguridad colectiva de la OEA, faculta una intervencin militar en Venezuela, lo cual no hace sino reafirmar el plan Venezuela Freedom II, que tiene como operadores polticos al secretario general de la OEA, Luis Almagro, el bloque de gobiernos neoliberales presentes en la OEA, a la cabeza del presidente Pea Nieto de Mxico, al consorcio meditico CNN y a Exxon Mobil (que planeaba ser indemnizada por el gobierno de Maduro por 12.500 millones de $US, pero slo recibir 900 millones, gracias al juicio ganado por Venezuela; el actual secretario de Estado Rex Tillerson fue presidente de esa empresa en buena parte del juicio, por ello algunos ven ms que probable una intervencin militar por parte de la administracin Trump).

Carlos Fazio recuerda que el mismo actual secretario de Seguridad Nacional, gral. John Kelly, el 12 de marzo pasado, ante el Senado gringo, declar que la primera fase de la operacin Venezuela Freedom, haba conseguido parte de sus objetivos, esto es, la generacin de caos y desestabilizacin, sabotajes contra instalaciones estratgicas y acciones paramilitares. La operacin completa contempla una fase terminal que requiere la generacin de una matriz de opinin meditica de crisis humanitaria y de colapso institucional en Venezuela. O sea, dentro de la doctrina del espectro completo, que forma parte del concepto de guerras de cuarta generacin, esto significa: la demolicin planificada de un gobierno democrtico.

Colombia forma parte de la base operativa de guerra psicolgica y electrnica contra Venezuela. El propio Comando Sur cuenta con Liliana Ayalde, anterior embajadora en Paraguay y Brasil y ahora vice jefa civil de este Comando (se dice que Ayalde orquest los golpes parlamentarios contra Lugo y Dilma Roussef). Mxico, que se ha convertido en una colonia perfecta, tiene al canciller Luis Videgaray como impulsor de las acciones intervencionistas de la OEA contra Venezuela y, para colmo, son generales mexicanos, como Salvador Cienfuegos y Vidal Sobern, que fungen como edecanes de la jefa del Comando Norte, gral. Lory Robinson y del jefe del Comando Sur, gral. Kurt Tidd, en la V Conferencia de Seguridad de Centroamrica. Pero toda esta informacin es obviada por las grandes cadenas de noticias.

Lo que anida en la opinin pblica como recurrencia pueril, patrocinada por el anlisis meditico, es la figura de la confrontacin, centrada en la polarizacin maniquea que provoca la agudizacin del conflicto. Porque todo se reduce a la defenestracin del contrario. De nuevo, en el mundo de la post-verdad, todo es beligerancia, ya no importa quin tiene razn, porque la nica razn que importa es la ma, dice el beligerante.

Cuando se polariza un pas, no es porque haya posiciones claramente opuestas sino por la estigmatizacin y la demonizacin del contrario. Esto produce el enfrentamiento irracional y es a lo que conduce la polarizacin. Cuando la lucha ya no es ms democrtica, pasar del insulto a la aniquilacin es slo cuestin de iniciativa. Los medios provocan la polarizacin porque de ese modo no interesa la poltica sino slo el conflicto, es decir, ya no se trata de proyectos polticos o de sujetos polticos sino de un reality show, violento y con sangre. Por eso, al final, funciona la tramoya de la intervencin. Eso lo saben los estrategas del caos constructivo; en la banalizacin de la poltica, los medios no hacen ningn esfuerzo por retratar la situacin con justicia. Eso provoca la indignacin formateada, a favor de la versin ya manipulada, para legitimar el derrocamiento del gobierno demonizado; o la indiferencia, que viene a ser lo mismo, ya que sta tambin garantiza el derrocamiento.

Esta promocin de la polarizacin est diseada para hacer desaparecer a los pueblos como sujetos polticos y mostrarlos como el eterno rebao embaucado por embusteros que aparecen de vez en cuando para alterar el orden; conocido, hoy en da, como sistema democrtico made in USA (no hecho en China ni marca sudaquita sino genuinamente americano).

Para eso est diseado ese sistema democrtico, para no permitir su alteracin y limpiar de la consciencia popular todo atisbo de barbarie que le lleva siempre a promover caudillos que le alimentan falsamente con utopas necias, como las que proclaman un mundo ms digno, ms justo, o un mundo en el que quepan todos. Ese sistema democrtico es el encargado de imponer el mundo de la post-verdad.

Por eso, cuando los pobres ejercen ms democracia que la permitida, se promueve la idea de que la democracia se encuentra en crisis. Pero si la crisis se generaliza y se expande, como en la actualidad, hasta al primer mundo, entonces ya no se trata slo de gobernabilidad sino de operacin quirrgica. La guerra declarada es entonces contra todos. El imperio, en su decadencia, ya ha declarado: si caigo, har hasta lo imposible, para que el mundo entero caiga conmigo.

Rafael Bautista S. autor de Del mito del desarrollo al horizonte del vivir bien. Dirige el taller de la descolonizacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter