Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2017

Est bueno ya de culpas

Arturo Arango
OnCuba


Haca mucho tiempo que Elsa y yo no nos encontrbamos. Mantenemos ese tipo de amistad intermitente, que permite que dos personas conserven el afecto, la simpata que se profesan uno al otro, aunque se vean una vez al ao. Y Elsa y yo nos conocimos en la residencia estudiantil universitaria de 3ra y F. Ella estudiaba Derecho; yo, Letras. Como suele decir, tenemos historia y prehistoria.

El tema principal sobre el que debamos ponernos al da eran los nietos. Elsa acumula cuatro, yo he llegado a dos. Pero eso a lo que llamamos la cosa, como una liebre (o como una rana), salta cuando menos lo esperamos, se cuela en cualquier espacio y termina por dominarnos. Nuestro dilogo fue derivando del precio de los paales desechables al desabastecimiento de las tiendas, y de ah, quin sabe cmo, a las recientes y reiteradas entrevistas concedidas por Mariela Castro a diferentes medios, donde le preguntan por el prximo presidente de Cuba y ya Elsa y yo estbamos metidos en lo inevitable. Porque faltan nueve meses (El tiempo de un embarazo, dijo ella) para que Cuba tenga un nuevo presidente.

Y no sabemos nada, me dijo: Ni siquiera quines son o sern los posibles candidatos. Mariela Castro asegura que ella est observando a varios, que todos, como seres humanos que son, tienen virtudes y defectos. Pero yo quisiera saber a quines ella observa. T tienes idea?, pregunt, porque a m no se me ocurren muchos nombres. En estos momentos, all, la mano de Elsa seal un sitio impreciso por encima del cine Riviera, puede estar pasando cualquier cosa. A lo mejor el silencio significa que todava no hay nada definido, apunt.

Se est hablando de una nueva Ley Electoral, dije. Y no te parece que cualquier cosa, por mnima que sea, que vaya a cambiar en esa Ley es un problema sobre el que todos tenemos derecho a opinar?, contest.

Habamos decidido irnos a algn lugar acogedor y caminbamos por la calle 23, hacia H.

Qu t cambiaras de la Ley Electoral?, pregunt. Ella comenz a usar el lenguaje de su profesin: El sistema electoral cubano se define en la Constitucin. La Ley y otras resoluciones regulan los procedimientos. Trat de que fuera al grano: Olvdate de la Constitucin, que de lo que se est hablando ahora es de la Ley Electoral, qu te parece esencial o urgente modificar?. Por lo menos, la manera como se eligen los miembros de las asambleas provinciales y los diputados. Estuvimos de acuerdo, como casi siempre. Lo que hacemos es aprobar los candidatos, no elegirlos, dijimos casi a do. Se elige cuando se opta por A o B. Ahora votamos para que A y B alcancen los votos necesarios para ingresar a las asambleas provinciales o al parlamento.

Como soy curioso, antes de escribir estas pginas me dediqu a buscar en Internet la Ley Electoral. En La Gaceta Oficial di con la nmero 72, de 1992, firmada por Juan Escalona Reguera. Lo desconcertante para m fue que en el sitio web de la Asamblea Nacional del Poder Popular la que est es la 37, de 1982, con la rbrica de Flavio Bravo Pardo. En la ms actual, los delegados a las asambleas provinciales y los diputados se eligen de forma directa. En la anterior eran elegidos respectivamente por las asambleas municipales y las provinciales. Uno tropieza con errores que pueden ser reveladores.

Regreso a mi conversacin con Elsa. Habamos llegado a un caf cuyas terrazas se abren a 23. Nos ubicamos cerca de la calle y en la mesa de al lado, un grupo de jvenes se diverta a su manera. Un celular pasaba de mano en mano, y sonrean, celebraban.

Se est perdiendo un tiempo que va a ser muy difcil recuperar, dije.

Elsa se acerc a m, en plan confidencial: En estos das varias amigas, revolucionarias de toda la vida, me han dicho: Yo quisiera poder votar por el prximo presidente de Cuba.

Tampoco creo que la reforma electoral vaya por ah, dije. Ni yo, contest: Y eso es constitucional. Pero me conformara con conocer quines son nuestros presidenciables y, lo ms importante, saber qu piensan. Qu piensan de verdad, me entiendes? S que esa es una de sus obsesiones desde que dirigentes de los partidos comunistas de Europa del este encabezaron la restauracin del capitalismo en sus pases.

T y yo, me dijo Elsa, tenemos un sentido de la disciplina, del compromiso, que no podemos quitarnos de encima. Est en los genes, dije. As mismo. Pero ellos, y seal para la mesa vecina, t crees que van a respetar a alguien, y seguirlo, solo porque lo elijan desde arriba? Los jvenes parecan felices, es decir, cumplan con su deber de ser jvenes. Y te parece que ellos se preocupan por estos temas? Que les preocupa quin va a presidir su pas?, me pregunt. No te pongas esquemtica y maternal, le dije, que hay indiferentes de cualquier edad, y jvenes lcidos y con ganas de participar. Pero si a los jvenes no les inquietara todo esto, no sera culpa de ellos, sino de nosotros.

Elsa salt en su silla y estuvo a punto de derramar el t que an no haba probado. Est bueno ya de culpas. Ni una ms, me oste bien? De eso, no soy yo la culpable, dijo. Levant las manos como si me estuviera apuntando con una pistola. Ni t tampoco, remat. Sac de su taza la bolsita de t verde y se ech hacia atrs en su silla.

Quedamos callados por un rato, pero me importaba no perder el curso de la conversacin. Prob a tomar otro rumbo: Lo que s, a partir del ao que viene va a ser ms fcil diferenciar lo que ha estado mezclado.

Fue Elsa quien qued confundida.

Tener ms claro que la nacin no es lo mismo que el sistema poltico, que el sistema no es equivalente al Estado, que no es lo mismo el Estado que el gobierno.

Su mirada me dijo que empezaba a comprender.

En este caso, sobre todo el gobierno, dijo: Yo quisiera alguna vez poder criticar al gobierno sin que me confundan con los que quieren el capitalismo para Cuba.

Elsa y yo siempre nos hemos comprendido muy bien. La enorme mayora de los que se oponen a Trump no quieren derrumbar el capitalismo en los Estados Unidos, dije, para impulsarla. En mi taza apenas quedaba una gota de caf, y ped la cuenta. Yo invito, advert.

Elsa no tena ninguna intencin de que nos furamos de all. El da en que incluso podamos oponernos a un gobierno cubano porque sea inepto o corrupto, sin que nadie nos acuse de ser anexionistas o de estar manipulados por el enemigo, ese da seremos ms fuertes y ms libres.

Quines?, le pregunt. Cmo que quines?. S, qu quieres decir con podamos, seremos?.

Se ech a rer: T y yo, por lo menos, no?.

Fuente: http://oncubamagazine.com/columnas/esta-bueno-ya-de-culpas/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter