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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2017

El holocausto nacional: acerca de por qu Mxico es el segundo pas ms violento del mundo

Arsino Orihuela
La digna voz


En un pronunciamiento reciente, Luis Videgaray Caso, el novicio canciller de Mxico (aquel que concert a espaldas del pblico la visita de Estado de Donald Trump a Mxico en la vspera de la eleccin en Estados Unidos, y que catapult al ahora presidente anti-mexicano en las preferencias electorales), dijo sobre Venezuela que [a los gobernantes mexicanos] nos interesa que se reestablezca, de una manera clara, con un calendario, la plenitud de las instituciones de la democracia. Aproximadamente 15 das despus de ese obtuso anuncio diplomtico, el Instituto Internacional de Estudios Estratgicos (IISS) de Londres , present un informe anual que reporta que Mxico es el segundo pas ms violento del mundo, slo detrs de Siria. Y exactamente al da siguiente de ese informe, la prensa nacional filtr un video que capta el momento en que un elemento militar ejecuta a un civil (rendido en el piso e inerme) con el tiro de gracia. Este incidente ocurri en el municipio de Palmarito Tochapan, en el estado de Puebla, en el marco de un presunto operativo militar cuyo presunto objetivo era desmantelar una presunta banda de ladrones de combustible. La accin no es tan diferente de otra de reciente factura en la comunidad de Arantepacua, en el estado de Michoacn, donde policas estatales ejecutaron a cuatro personas, despus de que el grupo de efectivos policiales acudieron a retirar un presunto bloqueo carretero y rescatar unas presuntas unidades vehiculares que gente de la comunidad presuntamente haba retenido. En Mxico la presuncin de los hechos es la sombra obscena que escolta el nico hecho fehaciente en el pas: que Mxico es un holocausto en cmara lenta. Pero para Luis Videgaray eso no tiene ninguna relacin con esa infrecuente urgencia por restablecer eso que l llama la plenitud de las instituciones de la democracia .

Estos dos casos de ejecucin sumaria extrajudicial antes referidos, abonan al ya de por s largo inventario de atrocidades impronunciables cometidas por personal de la fuerza pblica. Mxico registra centenares de masacres. Y de esas masacres es posible identificar algunas que involucran manifiestamente al Estado. Trtase de ejecuciones sumarias extrajudiciales cuya sistematicidad pone al descubierto un modus operandi conscientemente concertado. Por un ejercicio de memoria, cabe recordar algunos casos no tan apartados temporalmente: Villa Purificacin, Jalisco (104 muertos); Tlatlaya, Estado de Mxico (22 muertos); Tanhuato, Michoacn (43 muertos); Apatzingn, Michoacn (16 muertos); Iguala, Guerrero (6 muertos y 43 desparecidos). Con el estribillo gubernamental de una supuesta cacera de delincuentes, el Estado habilita el holocausto nacional.

A propsito de holocaustos, el 14 de marzo de este ao, el fiscal de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, anunci el hallazgo de lo que podra tratarse de la fosa clandestina ms grande del mundo. Hasta ahora han sido exhumados 250 crneos. El exgobernador de ese estado y exprfugo de la justicia, Javier Duarte de Ochoa, contina detenido en Guatemala, a la espera de una extradicin que el gobierno de Mxico sigue sin solicitar formalmente (sic!). En las imgenes difundidas por la prensa guatemalteca, el exgobernador, acusado de delincuencia organizada y desfalco maysculo del erario pblico, figura campechanamente sonriente: es la confianza que concede la filiacin al Partido Revolucionario Institucional, que es el partido que lo subi al poder, y acaso el nico partido en Mxico (aunque con ramificaciones blanquiazules, amarillas, verdes etc.), que, cabe subrayar, tiene casi un siglo ininterrumpido de monopolio en la escena poltica nacional. Por cierto que en esa misma entidad, el pasado 5 de enero (y tan slo un mes despus de estrenar mandatario estatal), dos turistas originarios de Oaxaca fueron ejecutados a quemarropa y otros tres desaparecidos por personal de las fuerzas armadas. El peritaje del ministerio pblico confirma que la Polica Naval falsific documentos oficiales que constatan la culpabilidad de elementos de la Marina.

Pero no slo los militares lo pasan cancheramente bien en este Mxico ensangrentado. Tambin los delincuentes. El ao pasado (2016), la justicia nacional concedi el beneficio de crcel domiciliaria a Ernesto Carrillo Fonseca, Don Neto , y en 2013 a Rafael Caro Quintero, criminales de alta ralea, y antiguos lderes del crtel de Guadalajara. Algn tribunal colegiado maiceado decret falta de pruebas e irregularidades en el proceso de enjuiciamiento, casi 30 aos despus! Pero en Mxico, la impunidad es un deporte gubernamental que no slo involucra a las altas esferas de la delincuencia organizada: reiteradamente, la CIDH ha denunciado que el 98% de los delitos en Mxico no llegan a tener una sentencia condenatoria.

En ese mismo ao de 2016, centenares de maestros fueron arrestados por oponerse a la contrarreforma educativa. Algunos fueron liberados. Pero otros no pocos fueron confinados en crceles de mxima seguridad. Tambin dirigentes estudiantiles denunciaron que en 2016 el gobierno fabric numerosos delitos en su contra que no tenan ningn asidero probatorio. Mientras el holocausto nacional discurre en un silencio ensordecedor (cortesa de la negligencia de los actores de la arena internacional y los medios de comunicacin), el gobierno de Mxico atiende eso que entiende por inters nacional:   exonerar delincuentes de alto perfil, y recluir y fabricar delitos a maestros y estudiantes.

En Mxico, el crimen organizado es un conjunto de actos que la ley considera delictivos, pero que son cometidos por funcionarios del Estado en la persecucin de sus objetivos como representantes del Estado. Esto sostena el profesor espaol Carlos Resa Nestares, en su libro Sistema poltico y delincuencia organizada en Mxico. La caracterstica fundamental del crimen organizado en Mxico es que se origina, alimenta y sostiene desde las estructuras del Estado. Y aunque eso lo saben o intuyen todos, en 2006, el presidente espurio, Felipe Caldern Hinojosa, decidi declarar la guerra contra el narcotrfico. Y, para ello, dispuso el despliegue de 45 mil militares en las calles del pas. Pero dejo intocada la estatalidad; esa que coincidentemente aloja a los actores del narcotrfico. Si lo imaginamos en formato de dibujo animado, la imagen es la de un perro persiguiendo en crculos su propia cola. Con el agravante de que las fuerzas de seguridad nacionales ya estaban habilitadas para matar con licencia de impunidad. Porque en eso consiste una guerra interior. Y, en efecto, la guerra cataliz la muerte a gran escala.

La guerra nunca fue contra el narcotrfico, sino por el control del narcotrfico, con la poblacin civil inerme en medio del fuego cruzado. La guerra respondi a la urgencia de romper las aejas alianzas del PRI con los crteles de menor envergadura, diseminados en la geografa nacional (Jurez, Golfo, Zetas, Familia Michoacana etc.), con el propsito de recentralizar el narcotrfico bajo la gida de la confederacin de Sinaloa. Por eso en la administracin de Vicente Fox (correligionario de Caldern), El Chapo escap de la crcel. Y por eso el prismo de Pea Nieto reaprehendi al connotado capo di tutti capi , acaso para seguir con el designio de la recentralizacin, pero ahora bajo la tutela del Crtel de Jalisco Nueva Generacin (que, segn la DEA, actualmente es el crtel con ms presencia en el pas). La guerra contra el narcotrfico es una utilizacin especfica de la fuerza pblica que una cierta nomenclatura de Estado instrumenta para perseguir una agenda polticamente inconfesable. La guerra habilit el escenario blico que requeran las elites dominantes en Mxico: a saber, la destruccin de la dimensin social del Estado ( derechos laborales, derecho al usufructo del territorio, derecho a la seguridad, sindicalizacin etc.) , y el enseoramiento de la dimensin militar-criminal que permite la continuidad del bandidaje de Estado.

Mxico est dirigido por un puado de castas beligerantes (en disputa intermitente) que cogobiernan con el narcotrfico, y que compran la impunidad en Estados Unidos a un altsimo costo poltico: i.e. el Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte, el Plan Mrida, la guerra contra el narcotrfico etc.

Y acaso por eso Mxico es un holocausto en cmara lenta, y el segundo pas ms violento del mundo.

Fuente:http://lavoznet.blogspot.com.br/2017/05/el-holocausto-nacional-acerca-de-por.html  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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