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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2017

LGTB & Feminismo en Oriente Prximo
Amores de mujer sin fronteras: ser lesbiana en Oriente Prximo

Nazann Armanian
Publico.es

Sobre la odisea vivida por el amor de dos mujeres: la argentina Jimena y la dubait Shaza, por el hecho de ser mujeres y amarse.


La odisea vivida por la argentina Jimena y la dubait Shaza, dos mujeres que decidieron defender con firmeza su amor y su relacin ante el reaccionario sistema patriarcal, pone en evidencia la profunda falta de derechos de las mujeres sobre su propia vida: a Shaza no slo se le negaban estar con su amada sino que la iban a casar con un hombre, que para ms inri ni conoca.

La oposicin milenaria de los estados y de los hombres (algunos, enviados de Dios) a la homosexualidad femenina tiene sus races en:
  • La escasez de mujeres a causa de muertes en las guerras tribales, por la insuficiencia de alimentos (eran las ltimas en recibirlos), matrimonios y partos prematuros, y otros tipos de maltrato.
  • Las polticas pronatalistas: a menor poblacin y la necesidad de aumentarla, mayor control y presin sobre el cuerpo de la mujer.
  • El honor pblico del varn, representado por la actitud de la mujer; el libre ejercicio de su sexualidad ha sido calificado, como mnimo, de libertinaje. Los crmenes de honor cometidos por los varones de la familia y por motivos exclusivamente sexuales, arrancan la vida de miles de mujeres y nias paquistanes, jordanas, palestinas y kurdas.
  • Impedir que con su desafo desmonten el sistema de privilegios de los hombres.
  • Evitar que cuestionen el orden binario divino fundado en su primera fase en el hombre y la mujer, y en la segunda en la aniquilacin de la mujer para construir en su lugar los conceptos de esposa y madre.
  • El control de quienes ostentan el poder sobre los genitales de las personas ha sido imprescindible para los proyectos totalitaristas, religioso o laico, colectivo o de ejercido en el hogar.
  • Castigar a quienes pretenden transgredir el chollo del orden natural; pues el Todopoderoso ha indicado que ha creado a la mujer para servir al hombre (Corn, 30:21, y Biblia-Gnesis II: 18 y 22) y a l mismo y no para ser feliz ella.
Acaso no hay hombres?

En uno de sus cuentos de Mil y Una Noches, narra Sherezade (La Dama del Pueblo en persa) la historia de una enigmtica joven de El Cairo que cada da iba al mercado, compraba manjares y vino y regresaba feliz a casa. La angustia de la curiosidad provoc a uno de los vendedores que decide seguirla para descubrir el misterio: mira desde un ventanuco de su casa y ve a un oso haciendo el amor con la joven, cocindola en sus brazos mientras ella le otorgaba cuanto de ms fino y delicado otorga la mujer al hombreluego, descans un instante, y la volvi a poseer hasta diez veces seguidas, hasta que cayeron ambos desvanecidos.

Estupefacto, el fisgn aprovechando la indefensin del oso, invade su intimidad para matarle de un cuchillazo. Acaso no hay hombres, para que recurras a semejante procedimiento?, pregunta a la aterrorizada muchacha. Un cuento que une varias denuncias contra el pisoteo impune a los derechos ms elementales de la mujer, con el fin de salvar el poder y la hombra colectiva masculina. Qu ha cambiado desde entonces?

Hoy aquel individuo hubiera matado a la muchacha y hubiera vendido al oso a un hombre rico rabe o europeo, quienes lo hubieran exhibido enjaulado en su gran mansin.

Ser lesbiana en Oriente Prximo

Las actividades sexuales fuera del matrimonio heterosexual no siempre han estado perseguidas en esta zona del mundo. En Irn del siglo XVI, por ejemplo, haba burdeles masculinos legales que contrataban a los maricas (deformacin fonticas de nairica trmino persa para joven imberbe) para atender a los clientes, y en 1974 incluso se celebr una gran boda gay en Tehern entre un diseador de moda e hijo de un militar.

Las mujeres lesbianas, en este clima, podan vivir su vida discretamente, sin ser objeto de persecucin. Los motivos eran varios:
  • A los hombres no se les ocurra que una mujer fuese capaz de menospreciarles de este modo. Era contrario a la literatura religiosa aprendida que sealaba a la mujer como la reencarnacin de la tentacin sexual diablica, y poseedora de una insaciable sed de sexo con los hombres. Ensear a las nias desde pequeas a reprimir sus emociones (y el velo tiene un determinante papel en ello), inculcarles conceptos de decencia, vergenza, etc., y prepararles para ser buena esposa, formaba parte de la estrategia de domar los instintos rebeldes de infancia y entrenarles para jugar su rol natural.
  • Los hombres ven rivales a otros hombres, y no sospechaban que una mujer (un ser inferior) se atreviera o consiguiera ocupar su lugar.
  • Las caricias entre dos mujeres no eran consideradas relaciones sexuales completas que slo pueden ser realizadas por el hombre.
  • Se crea que el amor entre mujeres era una enfermedad mental transitoria, que se les pasara una vez que tengan un buen macho a su lado.
As, las lesbianas de Oriente Prximo han podido sobrevivir, incluso compartiendo piso sin levantar sospechas, aunque el precio de esta ventaja haya sido negndoles el derecho a la visibilidad. Con el avance de la extremaderecha religiosa en la regin a partir de 1978 patrocinada por EEUU en el marco de la Guerra fra, el control sobre la sexualidad de los ciudadanos se convirti en una poltica en mano de los mandatarios para someterlos: enemigos del lema de haz el amor no la guerra, han prohibido cualquier manifestacin de amor, alegra y felicidad, haciendo apologa a la muerte, violencia y guerra.

En Arabia Saud e Irn las lesbianas son castigadas con 75 latigazos, y la pena de muerte en caso de reincidencia por cuarta vez, como manda la Sharia. Los ayatols ofrecen a los homosexuales la posibilidad de cambiar de sexo, costeado en parte por la Fundacin Jomeini. La rgida segregacin sexual entre hombres y mujeres (desde la escuela primaria, hasta en los autobuses) y la imposicin de una moral hipcrita y antinatural a los ciudadanos han hecho que estar con una mujer sea una alternativa provisional a una relacin heterosexual para muchas adolecentes. En Israel, a pesar de que algunos derechos de la comunidad LGBT ha sido reconocido, las mujeres en general sufren el peso de religin y del dominio de los rabinos. En Turqua, Jordania, Bahrin, Irak y Lbano, la homosexualidad no es ilegal, aunque tampoco est protegida. Los pases rabes del Golfo Prsico encarcelan a los hombres y mujeres homosexuales pobres (sobre todo inmigrantes), mientras los ricos cuentan con espacios seguros en hoteles de lujo.

En Qatar y Afganistn a cualquiera que ejerza una modalidad de sexo extraconyugal. Situaciones que contrastan con la de Indonesia, que recibi el Islam tarde y sin guerra, donde se respeta la presencia de las Tombois marimachos mujeres que en la calle actan como hombre y en casa como mujer-, con el objetivo de reconciliar los dos lados de la divinidad. En ste pas los LGTB, de momento y ante la mirada atenta de un integrismo ascendente, cuentan con sus organizaciones y espacios para reunirse. La represin poltico-religiosa ha dividido a las mujeres homosexuales en dos principales grupos, pasando por alto el dualismo maniqueo de los enfoques constructivista y esencialista sobre el tema:

1) las mujeres de las clases altas que practican el amor y sexo de forma clandestina y discreta, y
2) las que reprimen sus inclinaciones sexuales, por el temor a los castigos de Dios, el Estado y/o la familia.

El Islam al igual que otros credos abrahmicos prohbe el sexo fuera del matrimonio heterosexual, tranzando una lnea roja entre la identidad y roles sexual, impidiendo incluso el travestismo por conducir a la confusin. Para los fundamentalistas se trata de un virus enviado desde el Occidente (dentro de la ideologa de gnero) para corromper a sus mujeres decentes y convertirlas en una cualquiera, como lo son las europeas.

A pesar de que El Corn no ordena sed fecundos y multiplicaos como el objetivo de la unin heterosexual, ni condena explcitamente la homosexualidad, s que recomienda en el versculo 4: 15-16 encerrar a las mujeres que hayan cometido inmoralidades en un cuarto hasta su muerte, mientras ofrece la posibilidad a los hombres con el mismo pecado-delito obtener el perdn si se arrepienten.

La reciente aparicin de pginas webs de LTGB religiosas refleja el intento de sus directores de reconciliar la fe con la inclinacin sexual, en una dura batalla interior que libran sus miembros, en la que suele ganar la segunda. Foros como Ahwaa o la revista My Kali son de las pocas voces de este colectivo.

El argumento de su autodefensa es que son como son por la voluntad del creador que no por vicio. No sera mejor devolver a la religin a su espacio privado y personal en vez de interpretar doctrinas y leyes pertenecientes a sociedades y tiempos concretos de un pasado lejano? colectivo en Oriente Prximo.

Hoy como nunca, el lema de Mujeres de todo el mundo, unos por vuestros derechos! es imprescindible.

Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/3889/amores-de-mujer-sin-fronteras-ser-lesbiana-en-oriente-proximo


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