Portada :: Espaa :: Rebelin en los cuarteles
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2017

La descomposicin del rgimen

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


La rebelin no nace slo, y forzosamente, en el oprimido, sino que puede nacer tambin ante el espectculo de la opresin de que otro es vctima

El hombre rebelde. Albert Camus


El Valle de los Cados

Como todo el mundo sabe, el Valle de los Cados es un gigantesco monumento funerario, de exaltacin de la dictadura fascista mediante el culto a la personalidad genocida del dictador que orden su construccin. Cientos de presos polticos republicanos contribuyeron forzosamente con su sufrimiento y el de sus familias a tal crimen. Muchos de ellos murieron como consecuencia de las penalidades sufridas.

Una reciente proposicin no de ley del PSOE, sin ningn valor normativo, ha sido aprobada por mayora en el Congreso. Insta al gobierno a exhumar los restos del general Franco, junto a los del fundador del fascismo espaol, que habran de ser entregados a sus respectivas familias.

A dicho traslado se opone sistemticamente el PP, actual partido en el gobierno. Un partido trufado de franquistas no arrepentidos y de innumerables cargos pblicos investigados por corrupcin. Partido que fue fundado por un exministro de la dictadura, responsable de crmenes de lesa humanidad, que no prescriben. Un partido beneficiario directo, junto a los Borbones, del golpe militar fascista de 1936 y de la consiguiente guerra de exterminio auspiciada por Hitler y Mussolini.

Por lo tanto, de qu Estado de derecho se nos est hablando?

El libelo del general

Hace unos das, un general de divisin en la reserva, antiguo ayudante del rey y ex comandante general de la Infantera de Marina, ofuscado por sus delirios patriticos, arremeta contra Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, y por extensin contra Anne Hidalgo, alcaldesa de Pars, que tambin presidia el acto. Se trataba de la inauguracin en Madrid del Jardn de los Combatientes de La Nueve.

Este peculiar militar espaol se expresaba en su artculo El sectarismo de la alcaldesa Carmena con indudable inquina refirindose a la primera autoridad del Ayuntamiento de Madrid; alcaldesa por la voluntad mayoritaria del pueblo de Madrid, que no por la voluntad de un dictador genocida:

Sucede que esto requerira que Vd. y sus correligionarios se desposeyeran del odio que les invade, tarea que se evidencia harto imposible viendo las caras de los pocos que all estaban rodeados de banderas republicanas".

Sin embargo, la actitud de los asistentes al acto de inauguracin del Jardn de los Combatientes de La Nueve fue muy diferente a la que narra este inefable general.

La ley de Amnista

Una de las claves que explican la descomposicin actual del rgimen, y la consiguiente crisis del Estado espaol, es la llamada ley de amnista de 1977, an en vigor. En realidad, no se trat tan solo de una ley de punto final, por la que los crmenes de lesa humanidad del franquismo quedaban impunes, sino que adems blindaba al ejrcito franquista frente a los valores democrticos.

Por la citada ley de amnista quedaban expulsados del ejrcito los militares de la Unin Militar Democrtica (UMD). La UMD fue una organizacin clandestina antifranquista fundada por el comandante Luis Otero. Los compaeros detenidos a finales de julio de 1975 fueron encarcelados y condenados en consejos de guerra, sin ninguna garanta, a largos aos de prisin. Todos los que fuimos miembros de la UMD quedamos, de este modo, sealados y aislados en un ejrcito abrumadoramente franquista.

Nuestros compaeros expulsados fueron reingresados, por la puerta trasera, muchos aos ms tarde, cuando esta disposicin administrativa ya no tena ningn efecto real sobre los valores dominantes en las fuerzas armadas. Algo similar a lo que est sucediendo con nuestro compaero el ex teniente Segura, denunciante de corrupcin, vctima de la misma justicia militar, controlada de facto por el generalato.

El acabar con la corrupcin fue una de las muchas reivindicaciones democrticas de la UMD que, como tantas otras, fueron traicionadas por el rgimen actual. Acabar con esta lacra estructural no ser factible sin un proceso constituyente en libertad, que rompa definitivamente con el franquismo, pues la Transicin se ha ido transformando desde sus inicios en un gigantesco acto de corrupcin poltica, continuada, que nos compromete en el presente a todos por accin u omisin.

El rgimen de la Transicin estableci una autonoma militar cuyos efectos condicionaron el libre desarrollo de un proceso constituyente realmente democrtico. Lo sigue condicionando: Artculos 8 y 62 de la Constitucin espaola.

El poder oculto

La institucin monrquica, adems de ser una institucin esencialmente antidemocrtica -el rey es inviolable y su cargo hereditario- es un serio obstculo para la emancipacin de nuestro pueblo. Es cmplice de la explotacin neoliberal que asfixia a millones de jvenes y familias del pueblo trabajador. Tambin responsable, como mxima autoridad del Estado, de la quiebra de pequeos y medianos empresarios, vctimas de la codicia de las lites financieras, con la que tantos lazos tiene la familia real.

Cmo se puede ser libre con salarios de miseria?

Cmo se puede ser insensible al drama de nuestra juventud, arrojada al paro o a la emigracin econmica sin esperanza alguna de un futuro digno?

Cmo se puede hablar de justicia social cuando la princesa de Asturias, una nia de escasa edad, goza de un sueldo escandaloso con cargo al erario pblico, mientras la pobreza infantil y la desnutricin alcanzan los dos millones y medio de nios y nias en el Reino de Espaa?

Nuestro manifiesto Las Fuerzas Armadas con el pueblo, que tuvo y est teniendo una amplia repercusin, hecho pblico en el Club de Amigos de la UNESCO de Madrid el jueves 23 de enero de 2014, expresa nuestra posicin como colectivo de militares demcratas frente a la monarqua, que seguir siendo franquista y corrupta por mucho que se camufle.

Es urgente que las fuerzas polticas de izquierda promuevan un frente amplio que ponga en primer plano la lucha por una democracia real, sin la cual no habr libertad ni justicia social para el pueblo trabajador, ni tampoco el respeto debido a la soberana de los pueblos de nuestra patria.

Apoyemos, pues, la constitucin de un Consejo Revolucionario de amplio espectro, social y plurinacional, embrin de un gobierno provisional, que de forma democrtica proclame la Repblica y convoque elecciones a Cortes Constituyentes.

Manuel Ruiz Robles es capitn de navo de la Armada, coordinador del colectivo de militares Anemoi, miembro de la ACMYR

Contacto: colectivoanemoi @militaresporlarepublica.org


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter