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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2017

El zombie franquista de la transicin y las naciones sin estado

Ren Behoteguy Chvez
Rebelin


A esta altura ya no es ningn misterio que la transicin espaola consisti bsicamente en echarle una gruesa capa de maquillaje democrtico al zombie del rgimen franquista y ponerlo a caminar con una apariencia de libertad y frescura que ocultaba la realidad de que sus cimientos y estructuras podridas y maceradas en el ms puro jugo del nacional catolicismo se mantuvieron inalterables. De esta manera se garantiz la continuidad del predominio social, poltico y fundamentalmente econmico de las lites econmicas que se construyeron en el saqueo inmisericorde y la venganza de los vencedores sobre los huesos enterrados en las cunetas, los asesinados en juicio sumario y los miles de exiliados hijos de la esperanza republicana y libertaria que haba sacudi el estado espaol en los aos treinta.

De esta manera el zombie franquista transicional no supuso, de ninguna manera, una ruptura con el rgimen anterior sino su continuidad por otras vas. Esto se refleja en la constitucin del 78 que, en aras de mantener el statu quo franquista; cierra en falso los que son, a mi juicio, los dos grandes debates del Estado: En primer trmino, la democratizacin econmica que pasa por arrancar los resortes de la economa de las garras de una oligarqua fortalecida y asentada en la dictadura y, en segundo trmino, la democratizacin territorial que pasa por devolver el derecho de autodeterminacin al conjunto de naciones sin estado oprimidas por el Estado espaol, tal es el caso de Canarias, Euskal Herria, Catalua o Galicia.

Lejos de abordar estas cuestiones claves, la constitucin espaola las evita y asienta, por una parte el mantenimiento de los poderes econmicos constituidos por medio del artculo 38 que hace constitucional la economa de mercado y obliga al estado a su mantenimiento. Respecto al tema territorial, el artculo 2 al hablar de la indisoluble unidad de la Nacin espaola, patria comn e indivisible de todos los espaoles cual si fuese una avestruz enterrando la cabeza bajo tierra, se niega a la incontestable realidad de la existencia de las mencionadas naciones sin estado, oprimidas histricamente por el Estado espaol y sus legtimas reivindicaciones de tener el derecho democrtico bsico a decidir su futuro. Finalmente con los artculos 8, que da poder coercitivo a las Fuerzas Armadas para mantener militarmente la unidad del estado; y todos los que componen el Ttulo II referido a la corona y que nombra al rey Jefe del Estado, garantizan la continuidad poltica y el tutelaje de las instituciones por un individuo y su descendencia masculina que, lejos de ser elegidos democrticamente responden a una disposicin del mismsimo Francisco Franco y, cuya principal funcin es garantizar el predominio econmica de las familias de la mencionada oligarqua franquista y el mantenimiento a la fuerza de los territorios dominados por estas.

La crisis econmica desatada en los ltimos aos, sumada a la gestin de la misma, profundamente injusta y lesiva a los intereses de las mayoras populares, adems de ser crecientemente autoritaria tanto en el recorte de los derechos civiles como en la judicializacin de la divergencia sea esta social, territorial o ambas, que han ejecutado los gobiernos del PSOE y el PP ha hecho que, progresivamente se vayan cayendo las capas de maquillaje del rgimen y saltando sus costuras, hasta ponernos cada vez ms frente a su verdadera naturaleza, ante ello no cabe ms que plantearse que este no es ya reformable y solamente cabe plantearse la ruptura completa con este rgimen que abra procesos constituyentes en las naciones sin estado en que sean sus clases populares quienes decidan su futuro.

Killing the zombie

Es importante aclarar que no se puede disociar la lucha social y poltica contra el predominio econmico de las lites oligrquicas de la necesidad de abrir brecha a la autodeterminacin de las naciones sin estado, finalmente el discurso de la sacrosanta unidad de Espaa enmascara en el fondo la necesidad de los sectores acomodados de mantener bajo su control la economa de los distintos territorios dominados por el estado, o dicho de otro modo, el supuesto discurso del inters comn de la patria espaola, enmascara los intereses econmicos comerciales de las lites.

Es as que aquellos sectores empresariales que se reclaman nacionalistas tanto en Euskal Herria como en Canarias, representadas polticamente por el PNV y Coalicin Canaria, lejos de intentar romper amarras con Madrid, han sido y son los garantes de la estabilidad del espaolismo. Finalmente mientras que en el PNV la retrica independentista solamente sirve para fidelizar votos y ser desempolvada en los Aberri Eguna y las noches de triunfo electoral, lo cierto es que acaban de salvar los presupuestos regresivos y antipopulares del PP y, como han hecho siempre, hipotecan el futuro de Euskal Herria a cambio de recursos econmicos que potencian a un empresariado vasco que, al igual que el espaol, hace que la gente confunda los intereses de las clases dominantes con unos supuestos intereses nacionales que no dudan en pisotear y postergar. El caso de Coalicin Canaria es an peor dada la composicin econmica social colonial del archipilago canario, las lites colonizadas representadas por este partido ya ni siquiera disimulan y se venden al estado como verdaderos garantes de la unidad de Espaa a la vez que condenan a su pueblo a tener los mayores niveles de desempleo, los peores salarios y pensiones, los mayores niveles de pobreza, recibiendo prebendas y privilegios a cambio de permitir y facilitar el saqueo ms descarado de los recursos naturales y econmicos del pueblo canario.

Un caso aparte es el sector nacionalista del empresariado cataln representado en la antigua CIU que, empujado por la impresionante ola de movilizacin generada por los movimientos sociales independentistas a partir de la Diada de 2012, ha ledo con acierto que su supervivencia est casada a apoyar un proceso hacia la independencia aunque su historia anterior est plagada de pactos cuasi mafiosos con la derecha espaola. Esto permite albergar ciertas dudas sobre si esta burguesa catalanista resulte verdaderamente fiable para los movimientos sociales y polticos de verdadero cuo independentista.

En todo caso la ruptura con el Estado espaol de las naciones sin estado, solamente puede ser encauzada y liderada por los sectores populares y de izquierda, que son la verdadera esperanza de dar el golpe decisivo que derrumbe definitivamente al zombi maquillado del rgimen franquista. En este sentido el futuro an de las clases populares y trabajadoras del estado espaol pasa por el potenciamiento y fortaleza de las izquierdas propias de dichos territorios. En el caso de Catalua fundamentalmente las CUP y los sectores ms a la izquierda de ERC que podran asumir una hegemona del proces en combinacin con los movimientos sociales y desplazando a los poco confiables sectores de derecha. En el caso de Euskal Herria ser necesario, en base al capital social acumulado por la izquierda abertzale y Sortu como su principal referente, extender su influencia social a nuevos sectores precarios como los inmigrantes a la vez que se combate del discurso engaosamente nacional del PNV, poniendo en el centro del debate la necesidad de combinar el discurso de ruptura con el estado con la construccin de una sociedad futura desde valores verdaderamente anticapitalistas.

Ms difcil resulta el caso de Canarias en que la izquierda canaria est absolutamente fragmentada y debilitada siendo el mundo sindical y particularmente Intersindical Canaria como tercer sindicato ms representativo en las islas su mayor referente. No obstante las recientes luchas contra Repsol y su intento de prospecciones petrolferas o por la preservacin de la montaa sagrada de Tindaya, muestran que existe un pueblo con alta conciencia de defensa y cuidado de su medio natural y cultural que puede ser base para la reconstruccin de una izquierda propia con referentes centrados en su propia tierra y que deje de imitar y dejarse llevar por los proyectos ajenos a estas tierras.

Solamente desde una crisis lo suficientemente profunda que inaugure procesos constituyentes en los diferentes territorios, se puede socavar al rgimen y sus instituciones caducas que al verse descubiertos en el engao, busca asentar su futuro en una combinacin de creciente deterioro de las condiciones laborales y de vida, aderezadas con un cada vez mayor control social y poltico de la poblacin que, en consonancia con Europa busca armonizar una economa ultraliberal con regmenes polticos autoritarios y basados en el miedo pero con caparazn democrtica, o dicho de otra forma volver a maquillar al zombie para que siga caminando pisando las cabezas de los trabajadores y trabajadoras por otros 30 aos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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