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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2017

Anlisis comparativo sobre la revocatoria del mandato a alcaldes en Colombia

Carlos Meneses Reyes
Rebelin


A raz de la ola de solicitudes de revocatorias del mandato a ms de cien alcaldes en Colombia; desde el alcalde de Bogot D.C, al alcalde de Ccuta y llegar a la revocatoria del mandato a la alcaldesa de Ocaa y dado el comps de espera que se ha abrogado el Magistrado ponente del Consejo Nacional Electoral (CNE), generando la creacin de un ilegal proceso, argumentando un debido proceso para los Alcaldes encartados; conviene precisar algunos razonamientos de lgica popular en cuanto a la interpretacin de la Carta Poltica colombiana, en un denodado esfuerzo por no acudir a los anlisis eruditos de los juristas o jurisconsultos; como al alcance de la mano o de interpretacin de Pedro Pueblo.

La Constitucin poltica y las leyes se leen, para entenderlas y luego interpretarlas, en su contenido textual, por parte de todos los ciudadanos y ciudadanas (y por respeto al gnero al mencionar solo el masculino, entindase que se incluye a ambos). Pero la aplicacin de la Constitucin Nacional (CN) y de las leyes, corresponde a los jueces. En el caso de la Corte Constitucional, son sus magistrados quienes dicen que dicen, que dice, la Constitucin. Todo conforme a su concepcin ideolgica.

Sobre el tema de participacin ciudadana

El artculo 40-4, de la Constitucin Poltica de Colombia 1991, dispone: Todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformacin, ejercicio y control del poder poltico. Para hacer efectivo este derecho puede: 4. Revocar el mandato de los elegidos en los casos y en la forma que establecen la Constitucin y la ley. Esta forma de participacin del pueblo en ejercicio de su soberana qued consagrada en el artculo 103 de la CN, en lo de revocatoria del mandato, que aplica para alcaldes y gobernadores. Pero el artculo 259 de la CN, reza as: Quienes elijan gobernadores y alcaldes, imponen por mandato al elegido el programa que present al inscribirse como candidato. La ley reglamentar el ejercicio del voto programtico. Pues bien, este Quienes, como pronombre, identifica y como tal da un vuelco torticero al principio del voto universal. El derecho de toda persona a elegir y ser elegido del artculo 40-1, de la Constitucin Poltica de Colombia 1991, por redaccin a posteriori, dentro del mismo cuerpo normativo, qued revocado. Tambin el derecho de todos los ciudadanos a revocar el mandato de los elegidos. Ello conlleva a que la sentencia de la Corte Constitucional C- 184 de 1994, que declara la constitucionalidad de la Ley 134 de 1994, defina que solo el nmero de votos de quienes eligieron a ese alcalde, sea el tenido en cuenta para estimar el margen y/o porcentaje de votos vlidos para la aplicacin de la revocatoria del mandato. La marrullera de la mayora de constituyentes- que no lo fueron de origen ni de inspiracin popular en 1991- despojaron a los electores inscritos en la correspondiente circunscripcin electoral para decidir sobre la revocatoria. Aunque la Sentencia en cita aclara que ello no constituye una sancin a quien o quienes no votaron en esa eleccin, porque en Colombia impera el voto libre. Ello no basta para el entorno y comprensin de la comunidad internacional; porque precisamente si en Colombia imperara el voto obligatorio, pues sera vlido lo aplicado y al consagrar-la misma sentencia- que ello representa un estmulo a quienes votaron en esa eleccin, en particular; aplica la espada justiciera a los abstencionistas y peor an, a los contradictores del programa no votado en torno al nmero de votantes de la correspondiente circunscripcin electoral. Acudiendo a la lgica popular: en que queda, en Colombia, que el gobernante elegido lo es de todos y no solo de los que votaron por l?

Sobre el indebido proceso que el magistrado del Consejo Nacional Electoral pretende aplicar

La Ley 134 de 1994, desarrolla la norma constitucional de la revocatoria del mandato. Dos artculos fundamentales de interpretar para la aplicacin de esta ley son los numerales 65 y 66. En la citada ley se reglamenta el requisito o margen de los electores que pueden ejercer ese limitado derecho. Se exige (artculo 65, ibidem) el lleno de un formulario de solicitud de convocatoria para la revocatoria, mediante votacin, en la que se exprese en forma sencilla y sumaria las razones que los peticionarios ciudadanos fundamentan para esa revocatoria, que taxativamente son: una, por la insatisfaccin general de la ciudadana. Dos, o por el incumplimiento del programa de gobierno. Ahora bien, el artculo 66, subsiguiente, dispone que, aprobada la solicitud, el Registrador del Estado Civil correspondiente, dentro de los cinco das siguientes, informar del hecho al respectivo funcionario. Este acto administrativo de informar al encartado, en modo alguno implica el carcter de una notificacin, como para trabar litis, pleito o pendencia, alguna. Aqu comienza el rastro calculador y prevaricador de pretenderse o invocarse un debido proceso al encartado, ad puertas de la revocatoria del mandato. Comenzando, Seor magistrado ponente del Consejo Nacional Electoral (CNE), que en Colombia no existe El Poder Electoral, como en la Repblica Bolivariana de Venezuela, por ejemplo, en que el equivalente al CNE tiene carcter jurisdiccional. El CNE no tiene competencia para dirimir ningn contencioso entre el pedido ciudadano de revocatoria y el parecer del funcionario encartado. Por eso afirmo que ese inventado proceso con audiencia pblica llevada a cabo, es indebido. Constituye un exabrupto que indigna al electorado colombiano, enfada y no de ja de pensar qu acto de viveza clientelista y corrupta encierra.

Como corolario de lo anteriormente expuesto, tngase este vergonzoso pasaje de la vida nacional respecto a la revocatoria del mandato a los alcaldes, como premisa para que el movimiento popular imponga una verdadera reforma de fondo y revolucionaria del sistema electoral colombiano; reivindicando el ejercicio de la democracia directa y participativa en una implementacin realista del Acuerdo de La Habana, en cuanto a este tpico respecta.

Queda mucho en el tintero sobre el tema. Pero para la opinin pblica nacional e internacional, ante la corrupcin galopante en Colombia y siendo que lo de la revocatoria del mandato es letra muerta y que as las cosas, ninguna revocatoria prosperara; asuman esos mandatarios locales, la actitud noble de la tica y sepan que as engaen con que estn cumpliendo el programa, solivien el hecho poltico de las firmas en su contra, producto de la insatisfaccin general hacia ellos, por parte de los electores, y sobre aquellos que estn sub-judice -como en el caso de la Alcaldesa de Ocaa- asuman la dignidad del comportamiento moral de renunciar.

Bogot, D, C. 16 de mayo de 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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