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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2017

Perspectivas sobre el futuro de la Unin Europea

Alejandro Nadal
La Jornada


Durante ms de dos siglos la teora econmica ha estado dominada por el paradigma del equilibrio. La idea es sencilla: el enfrentamiento entre fuerzas econmicas, como las de la oferta y la demanda, conducen a una situacin de reposo o equilibrio. Pero en el mundo real las cosas no funcionan as. La inestabilidad y el desequilibrio dominan los procesos econmicos y conducen a senderos explosivos y crisis.

Al adoptar el arquetipo del equilibrio, la teora econmica convencional se cerr las puertas al conocimiento y eso explica por qu le cuesta tanto trabajo a los economistas convencionales entender el aprieto por el que hoy atraviesa la Unin Europea. Y eso a pesar de los avisos de alerta de algunos importantes economistas, que como Wynne Godley y Charles Goodhart percibieron con gran lucidez los peligros de una unin monetaria mal concebida.

En un artculo publicado en 1992, Godley escribi que el proyecto de la unin monetaria europea (UME) estaba basado en la premisa de que la integracin poda llevarse a cabo con una moneda comn administrada por un banco central nico e independiente. Los promotores del proyecto consideraban que no se requera nada ms, pero eso tena sentido slo bajo el supuesto de que las economas nacionales fueran sistemas estables que se ajustan automticamente. Esa idea falaz es el marco de referencia del Tratado de Maastricht. Lo nico que deban hacer los gobiernos era mantener un balance fiscal mientras que el Banco Central Europeo (BCE) administrara la oferta monetaria a escala supranacional.

Pero para Godley la entrega de soberana monetaria inscrita en el tratado es un sacrificio maysculo que reducira a las economas nacionales europeas al estatus de autoridades locales e incluso el de colonias. Despus de Maastricht los pases integrantes de la unin monetaria abandonaron su capacidad de utilizar al banco central como prestamista de ltima instancia, renunciaron la potestad de fijar el tipo de cambio y cedieron la capacidad de fijar la tasa de inters de referencia.

En el caso de una recesin prolongada, o una crisis deflacionaria y altas tasas de desempleo crnicas, las autoridades nacionales y el BCE seran incapaces de aplicar polticas macroeconmicas para superar los problemas. En esas condiciones, seal Godley, como los miembros de la unin monetaria no tendran el beneficio de un mecanismo fiscal para compensar los desequilibrios, se encaminaran en un proceso acumulativo (de rendimientos crecientes) y declinacin terminal en el que slo la migracin podra hacer frente a la miseria y el hambre.

Escribiendo en 1997 Goodhart, los promotores del euro compararon la reduccin de costos de transaccin (al remplazarse las mltiples divisas europeas por el espacio monetario comn del euro) con el costo de un deterioro macroeconmico. Sobrestimaron la reduccin de costos de transaccin y minimizaron el riesgo de cualquier desajuste macroeconmico. De esta forma, no tomaron en cuenta las complejas relaciones entre la poltica fiscal y la creacin monetaria y prefirieron ignorar el peligro de un debilitamiento de la postura fiscal de los gobiernos miembros de la unin o de que una crisis en el mercado cambiario se trasladara al mercado de bonos. En esos casos, los gobiernos no tendran ms opcin que la de aplicar medidas deflacionarias, como las que vaticin Godley.

El Tratado de Maastricht impone una restriccin sobre el balance fiscal para someter a los gobiernos a la disciplina del mercado de capitales. Pero confrontados con una crisis deflacionaria, esa disciplina slo se mantiene aplicando una poltica de austeridad que aade gasolina al fuego. El estancamiento por el que atraviesa Europa en estos tiempos es el trgico resultado.

Las reformas que urgen en la unin monetaria incluyen el manejo de la deuda mediante bonos europeos y la reforma a fondo del pacto de estabilidad y crecimiento para erradicar la carrera hacia la austeridad. Los obstculos para estas reformas son considerables. Alemania no quiere or hablar de ellas porque el proyecto monetario le ha funcionado muy bien. Pero si el esquema de integracin no se modifica, muy bien tendra que decirle adis al proyecto europeo.

Los focos rojos siguen alertando sobre las amenazas que rodean a la unin monetaria. Hoy la crisis del euro sigue su camino inexorable, pero el Banco Central Europeo ha anunciado que continuar por el camino de la flexibilizacin monetaria. En los meses que vienen las dificultades pueden intensificarse y el epicentro podra cambiar, acercndose ms al quebradizo sistema bancario italiano.

El Tratado de Maastricht y las polticas para afrontar la crisis son el resultado de una teora econmica aferrada a la postura ideolgica sobre estabilidad de las economas nacionales. Si no se adopta un marco analtico ms riguroso y menos comprometido con los dogmas del neoliberalismo, el resultado terminal del proceso ser la destruccin del euro y el fin del proyecto de integracin europea.

Artculo publicado originalmente en La Jornada

Nuestra fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/perspectivas-futuro-la-union-europea/



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