Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2017

La cultura cubana de luto
Se despide Guillermo Rodrguez Rivera, amigo entraable

Karla Esquivel Bez
Rebelin


La tarde del 17 de mayo se torn gris para intelectuales y artistas. Con profundo pesar se despidi para siempre a quien fuera una de las figuras ms ilustres de las letras cubanas: Guillermo Rodrguez Rivera, quien dej al pueblo que tanto am una vasta obra literaria y una vida entera de acciones a favor de la cultura autctona. De esa estirpe estn hechos los grandes hombres y mujeres que saben honrar a la patria con su impronta.

Desde joven se sum a la lucha contra el dictador Fulgencio Batista y particip activamente en la obra cultural de la naciente Revolucin.

Doctor en Ciencias Filolgicas por la Universidad de La Habana, miembro de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y colaborador de la Fundacin Nicols Guilln, apost siempre por la universalizacin de la cultura, de ah su apoyo al programa Universidad para todos.

Public en 1966 su primer libro de poemas, Cambio de impresiones, y particip en la fundacin de la revista cultural El Caimn Barbudo, donde sera el primer jefe de redaccin.

En 1970 result finalista del Premio Casa de las Amricas en poesa con El libro rojo, y en 1976 escribi junto a Luis Rogelio Nogueras la exitosa novela policial El cuarto crculo.

En 2003 public Canta, antologa personal de su obra potica, que le vali el Premio de la Crtica. Dos aos despus lanza la primera versin de Nosotros, los cubanos, libro que fue un acontecimiento literario y que ha sido calificado como una de las ms entraables aproximaciones contemporneas a las esencias de nuestra idiosincrasia.

Escribi tambin los ensayos Exploracin de la poesa (1981, en colaboracin con la doctora Mirta Aguirre), Sobre la historia del tropo potico (1984) y Crnicas del relmpago (2008).

Como buen santiaguero orgulloso, Guillermo Rodrguez dedic a su ciudad natal dismiles escritos. Luch siempre por que se reconocieran los grandes aportes de esa ciudad a la conformacin de la cultura y la identidad nacional.

Gran defensor de la trova cubana y amigo de Silvio Rodrguez, no tard en colaborar en el blog del trovador, Segunda Cita. Recientemente se present en la pasada Feria del Libro una recopilacin de sus crnicas realizadas en este espacio, cuya edicin corri a cargo del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. Este volumen, titulado Las crnicas de Segunda Cita, sirvi como una suerte de homenaje a la valiosa obra del ensayista santiaguero.

A propsito de la presentacin del libro, Rivera expres:
"Desde los das de mi adolescencia, pens que me gustara seguir diversas profesiones.

Cuando escuchaba a Benny Mor, al primer Elvis Presley, a Miguelito Cun o a Johnny Mathis, habra querido ser cantante. Pero la naturaleza, que me dio el gusto por la msica, me neg la voz para cantar.

Despus pens ser abogado y hasta director de cine. No me hice periodista porque me di cuenta que la del periodista es una habilidad que se adquiere escribiendo y leyendo a los maestros sobre la base de una formacin humanstica. El mayor de los periodistas cubanos, nunca estudi periodismo: Jos Mart fue abogado y doctor en Filosofa y Letras.

Al fin, estudi Letras y me hice escritor y profesor. Sin embargo, los primeros trabajos que tuve fueron de periodista: la revista Mella, Radio Reloj Nacional, la revista Cuba.

En Mella hice grandes amistades: Vctor Casaus, Carlos Quintela, Silvio Rodrguez, Norberto Fuentes. La vida se encarg de separarme de algunos y unirme ms a otros.

Intervine en la fundacin de El Caimn Barbudo y a los viejos amigos se unieron otros: Jess Daz, Luis Rogelio Nogueras, Orlando Alom, Aurelio Alonso.

Quien lea lo que escribo, aunque sea un poema de amor, advertir que del periodista mantengo el gusto por la realidad de todos los das, por esa historia que ir a los libros pero que ahora transcurre ante nuestros ojos junto a lo menos trascendente, y mi espritu polmico ante lo que creo que no est bien (los dogmticos de los aos setenta le pusieron el nombrete de diversionista) acaso sea la supervivencia litigante del abogado que nunca llegu a ser".
El Centro Pablo expresa sus ms profundas condolencias a familiares y amigos. No es un adis cuando se ha vivido con honra, cuando se ha regalado a todo un pueblo tan valiosa obra. La cultura cubana est de luto, pero bien se sabe que quedar en sus pginas la huella de este intelectual, pues su aporte es, desde hace mucho, imborrable. Hasta siempre amigo, sirva la historia de esta nacin como refugio para tu eternidad!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter