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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2017

La globalizacin de la miseria
Con Mosul en mi mente

Tom Engelhardt
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Lo ms cerca que estuve de Mosul por su tamao, la segunda ciudad de Iraq fue a 2.753 km; al menos, eso es lo que me asegura Internet. A pesar de que siempre me ha interesado la historia, no s prcticamente nada de Mosul y tengo una idea muy somera de cul puede su aspecto; o, para ser ms exacto, cul sera su aspecto cuando todos sus edificios, entre ellos los de la Ciudad Vieja estaban todava en pie. La ciudad tiene o al menos tena en sus mejores tiempos por lo menos 1.800.000 habitantes, a ninguno de los cuales he conocido nunca; en este momento, un nmero importante de ellos est muerto, herido, desarraigado o en situacin desesperada.

Consideremos un indicio de mi ignorancia el hecho de que nunca haya sabido nada de Mosul. Aun as, en los ltimos meses, pese a lo poco que s de ese sitio, Mosul ha estado presente en mi pensamiento, en parte debido a que lo hoy est pasando en la ciudad ser una prdida, tanto mundial como ma.

A mediados de octubre de 2016, con el respaldo de Estados Unidos, el ejrcito iraqu lanz su primera ofensiva para retomar Mosul, que estaba en manos de combatientes del Daesh. Un contingente relativamente reducido de esta organizacin haba capturado la ciudad a principios de junio de 2014 cuando la versin anterior del ejrcito iraqu (en la que EEUU haba volcado ms de 25.000 millones de dlares) se derrumb ignominiosamente y huy abandonando sus armas e incluso sus uniformes. Fue en la Gran Mezquita de Mosul donde se proclam triunfalmente la existencia del Daesh por boca de su califa Abu Bakr al-Bagdadi.

El primer da de la ofensiva para recapturar la ciudad, el Pentgono ya estaba felicitando a las fuerzas armadas iraques por haberse adelantado a lo programado en una campaa que se supona que durara semanas o incluso meses. Los planificadores que haban estado anunciando el comienzo de la operacin durante casi un ao saban bien poco. Una semana ms tarde, todo continuaba avanzando segn nuestro plan, segn el por entonces secretario de Defensa de Estados Unidos Ashton Carter. Al final de enero de 2017, despus de 100 das de intensos combates el sector oriental de la ciudad, dividida por el ro Tigris, estaba ms o menos otra vez en manos del gobierno [de Bagdad] y se haba, segn periodistas del New York Times destacados en lugar, evitado la destruccin total sufrida por otras ciudades iraques como Ramadi y Fallujah, a pesar de que se deca que aquellos residentes que no haban escapado estaban viviendo en condiciones deplorables, sin electricidad, agua corriente ni otros servicios urbanos esenciales.

Y esas eran las buenas noticias. Ms de 100 das despus, las tropas iraques continuaban tratando de llegar a la parte occidental de Mosul, algunos de cuyos barrios entre ellos el peligroso laberinto de calles de la Ciudad Vieja, continuaban en manos del Daesh, en medio de una continua y feroz lucha casa por casa. Sin embargo, el gobierno iraqu y sus generales insistan todava que todo se resolvera en cuestin de semanas. Una fuerza del Daesh estimada en unos 1.000 hombres (de los entre 4.000 y 8.000 que segn se informaba haban estado atrincherados inicialmente en la ciudad) continan defendiendo sus posiciones y se supone que lucharn hasta la muerte. La fuerza area de Estados Unidos fue llamada repetidamente como en otros tiempos, mientras creca la muerte de civiles y cientos de miles de desesperados y hambrientos habitantes de la ciudad continuaban viviendo en una Mosul herida por al empleo de incontables vehculos-bomba conducidos por suicidas del Daesh e incluso de algunos pequeos drones.

Despus de siete meses de continuas batallas en la ciudad, es posible que no debiera sorprender a nadie que Mosul desapareciera de los titulares de la prensa, a pesar del aumento de las bajas civiles, del desplazamiento de medio milln de iraques y de las graves prdidas del ejrcito iraqu.

Aunque de que no se ha escrito casi nada de esto, he aqu algo que parece obvio en este momento: cuando por fin la lucha ha acabado y el Daesh ha sido derrotado, las prdidas sern mucho ms generalizadas que las ya mencionadas. A pesar de que las primeras declaraciones decan que el ejrcito iraqu (y la fuerza area de Estados Unidos) tenan mucho cuidado para evitar tanta destruccin como fuera posible en un entorno urbano poblado por civiles, las reglas de combate han cambiado desde entonces y est claro que, finalmente, importantes zonas de la segunda ciudad iraqu habrn quedado en ruinas. As, la situacin de Mosul se parecer a la de tantas otras ciudades y pueblos de Iraq y Siria, como Fallujah, Ramadi, Homs o Aleppo.

La desaparicin de Mosul

 

En un momento en que cada da casi cualquier cosa que diga Donald Trump se convierte en un titular, la suerte de Mosul ni siquiera califica como historia meditica importante. Sin embargo, lo que sucede en esa ciudad no ser un acontecimiento menor. Importar en este planeta cada vez ms pequeo en el que vivimos.

Desgraciadamente, lo que est por venir tambin es razonablemente predecible. Ocho, nueve meses o ms despus de que se lanzara esta ofensiva, sin lugar a dudas el nefasto Daesh en Mosul estar destruido, pero tambin gran parte de la ciudad de una zona que contina siendo borrada del mapa.

Cuando Mosul est oficialmente retomada, aunque no sea antes de lo programado pero al menos de acuerdo con lo programado, el orgulloso anuncio de la victoria en la guerra contra el Daesh ser un titular de primera plana. No obstante, muy pronto despus volver a desparecer de nuestro mundo y nuestras preocupaciones estadounidenses. Aun as, sin duda solo ser el comienzo de la historia de un mundo en crisis. Catorce aos han pasado desde que Estados Unidos invadiera Iraq e hiciera un agujero en el interior petrolfero de Oriente Medio. En la estela de la invasin, varios pases se han hecho pedazos o simplemente colapsado, y crecido y extendido las organizaciones terroristas, mientras las guerras, los asesinatos tnicos y todo tipo de atrocidades han sumido en el caos a una regin que no ha parado de crecer. Millones de iraques, sirios, afganos, yemenes, libios y otros han sido arrancados de su tierra, desplazados en su propio pas, o han huido cruzando fronteras para convertirse en refugiados. Solo en Mosul, un incalculable nmero de personas cuyos progenitores, abuelos, hijos, amigos y familiares fueron asesinados durante la ofensiva del ejrcito iraqu o por el Daesh son ahora personas sin techo ni recursos, ni trabajo, ni comunidad, en medio de unos lugares reconocibles hasta hace unos das, ahora convertidos en escombros.

La Mosul actual no tiene aeropuerto, ni estacin de ferrocarril, ni universidad: todo ha sido destruido en las recientes batallas. Las primeras estimaciones sugieren que su reconstruccin costar miles de millones de dlares durante muchos aos. Y Mosul no es ms que una ciudad entre muchas que estn en el mismo estado. La pregunta es: de dnde exactamente saldr el dinero para la reconstruccin? Despus de todo, hoy en da el precio del petrleo est por debajo de los 50 dlares el barril, los gobiernos de Iraq y Siria carecen de cualquier recurso, alguien puede imaginar una especie de Plan Marshall para la regin proveniente del Estados Unidos de Donald Trump o, para el caso, de cualquier otro lugar?

En otras palabras, es probable que finalmente los iraques, los sirios, los yemenes, los libios, los afganos y otros se encuentren solo entre las ruinas de unos pases con muy pocos recursos. Con esa situacin en la mente y conocida la historia de los ltimos 14 aos, cmo sern las cosas para los habitantes de Mosul, o Ramadi, o Fallujah u otras ciudades que todava han de destruirse? Qu nuevos movimientos, luchas tnicas y organizaciones terroristas surgirn en semejante entorno de pesadilla?

Planteado de otro modo, si el lector piensa que ese desastre seguir siendo el hbitat de los iraques (o de sirios, yemenes, libios y afganos) es que no ha prestado demasiada atencin a la historia del siglo XXI. Evidentemente, no se ha percatado de que Donald J. Trump gan las ltimas elecciones presidenciales de Estados Unidos en parte por la amenaza de los refugiados de Oriente Medio y el terrorismo islmico, de que los britnicos votaron por el abandono de la Unin Europea en parte debido a los mismos miedos y de que las presiones que sufre toda Europa en relacin con los refugiados y los ataques terroristas han hecho lo suyo para alterar el paisaje poltico general.

Ahora que la necesitamos dnde est la globalizacin?

Para cambiar ligeramente el contexto, permtame que haga otra pregunta: en estos ltimos aos, se ha preguntado usted qu ha pasado con la globalizacin y la siempre presenta atencin meditica que una vez se le prestaba? No hace mucho tiempo se nos aseguraba que este planeta se estaba anudando en una notablemente espesa red de interconexiones que nos asombrara a todos. Segn escribi Thomas Friedman en 1996 en el New York Times, estbamos viendo la integracin de mercados libres, naciones-estados y tecnologas de la informacin en un grado nunca visto antes, en una forma que permite que las personas, las corporaciones y los pases se relacionen en todo el mundo con ms intensidad, velocidad y profundidad y al menor costo de la historia. Todo esto sera alimentado y conducido por Estados Unidos, la nica superpotencia que quedaba en pie; como resultado de ello, el campo de juego global sera milagrosamente nivelado en un mundo convertido en un mosaico de Pizza Huts de venta a domicilio, ordenadores iMac y coches Lexus.

Entre aquellos que tienen la edad adecuada, quin no recuerda los aos despus del derrumbe de la Unin Sovitica cuando de repente nos encontramos en un mundo con una sola superpotencia? Fue un momento en el que, gracias a los muy cacareados avances tecnolgicos, los entendidos tenan clarsimo que este planeta iba a ser nico en todos los sentidos. Todos estbamos a punto de ser absorbidos por un mercado nico de bienes, capitales y servicios comerciales en el que pese a las preocupaciones de los negativistas casi todos saldramos ganando. En un mundo sin mltiples superpotencias pero lleno de supermercados, era posible que en un ao nos convirtiramos en ms democrticos y a la vez en ms capitalistas en la medida que triunfara un entrelazado agrupamiento de corporaciones transnacionales, naciones y personas unidas por un particularmente intrincado conjunto de sistemas de comunicacin (representando nada menos que una revolucin informtica), mientras los empobrecidos, esa eterna plaga de la humanidad, estaban destinados a perderse la fiesta. Por primera vez en la historia, todo estara conectado en lo que sera un planeta nico, aplanado.

No le sorprender, estoy seguro de ello, que alguien le diga que no es ese exactamente el planeta en el que estamos hoy. En lugar de eso, sean cuales sean los procesos en marcha, el resultado ha sido unos cuantos milmillonarios, un nivel rcord de desigualdad y grandes cantidades de refugiados como no se vean desde que buena parte del mundo qued colapsado despus de la Segunda Guerra Mundial.

Aun as conceptualmente hablando, no se pregunta usted si acaso no ser la globalizacin lo que necesitamos en este momento? Quiero decir, era verdad o no que estbamos viviendo en un nico y cada vez ms pequeo planeta? Los globalizadores de otros tiempos, estn acaso viviendo en otro planeta de un sistema solar completamente distinto? O podra ser que la globalizacin an sigue siendo aqu el paradigma rector, pero lo que est globalizado no son (o no solamente) los Pizza Huts de venta a domicilio, los ordenadores iMac y los coches Lexus sino los puntos de tensin donde se agrieta nuestro mundo?

La globalizacin de la miseria no tiene la elegancia que tiene la globalizacin de la abundancia. No contribuye a una lectura alentadora, tampoco lo hace la creciente desigualdad econmica mundial que parece tan inquietante como el aplanamiento de un campo de juego (a menos, por supuesto, que usted sea un milmillonario). Y gracias principalmente a las acciones de las fuerzas armadas de la ltima superpotencia en pie, la desintegracin de importantes regiones del planeta Tierra no suma bastante a lo que los globalizadores tenan previsto para el siglo XXI. Pases fracasados, proliferacin de organizaciones terroristas, demasiadas ciudades como Mosul y tanto ms de lo mismo no era lo que la globalizacin se supona que iba a ser.

Sin embargo, tal vez sea tiempo de empezar a recordarnos a nosotros mismos que todava estamos en un planeta globalizado, aunque sea uno que experimenta tensiones no previstas, entre ellas las desastrosas e interminables guerras estadounidenses contra el terror. Por supuesto, es mucho ms cmodo tirar por la borda la nocin de globalizacin e imaginar que Mosul esta a miles de kilmetros en un universo que prcticamente no tiene nada que ver con el nuestro.

Qu significa realmente estar en planeta aplanado

Es cierto que la semana pasada* la candidata de la extrema derecha Marine Le Pen fue derrotada por un joven y poco conocido ex banquero de inversiones y ex ministro, Emmanuel Macron, y que la Unin Europea se mantiene. Tal como pas en unas elecciones celebradas meses antes en Holanda, en las que perdi otro candidato de la derecha; esto se presenta como la potencial pleamar de lo que ahora ha dado en llamarse populismo en Europa (o el estilo Brexit de fragmentacin en ese continente). Pero, dadas las presiones que probablemente se producirn, yo tomara esas tranquilizantes palabras con una pizca de sal. Despus de todo, tanto en la Pases Bajos como en Francia, los partidos nacionalistas de extrema derecha tuvieron una cosecha rcord de votos a partir de un sentimiento anti-islmico y anti-refugiados, y despus de las venideras elecciones parlamentarias en Francia ambos estarn representados una vez ms, con nmeros rcords en sus respectivas asambleas legislativas.

El crecimiento de esos populismos pensemos en ellos como una muestra de la descomposicin autoritaria del planeta ya es una tendencia mundial. Por lo tanto, solo imaginemos la situacin dentro de cuatro o posiblemente incluso ocho aos despus de que los generales de Trump, ya al mando, hayan hecho todo lo que est en su mano en el Gran Oriente Medio y frica. No existen razones para creer que, bajo su orientacin, el destrozo de regiones claves del planeta no vaya a continuar. No hay razones para pensar que en un mundo con cada vez ms Mosules es evidente que la capital siria del Daesh, Raqqa, es la prxima ciudad que sufrir similar tratamiento esas victorias no producirn un mundo con ms salvajismo tnico, ms extremismo religioso, ms destruccin blica y ms caos. Esto, a su vez, garantiza una mayor proliferacin de grupos terroristas e incluso ms desarraigo de pueblos enteros (por ejemplo, vale la pena hacer notar que desde la muerte de Osama bin Laden a manos de las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos, en lugar de reducirse, al-Qaeda ha crecido y ganado en atraccin en todo el Gran Oriente Medio). Hasta ahora, la permanente guerra contra el terror de Estados Unidos ha contribuido a la creacin de un mundo de pavor, de refugiados en una escala inimaginable y de an ms terrorismo. Que otra cosa podra uno imaginar que surgira de los escombros de tantas Mosules?

Si el lector no cree que este es un planeta cada vez ms interconectado y que continua siendo aplanado (si bien de una forma bastante distinta de lo esperado), que ms pronto que tarde la destruccin de Mosul repercutir tambin en nuestro universo es que no entiende este universo nuestro. Por ejemplo, es obvio que las prximas Mosules no harn otra cosa que producir ms refugiados, y el lector ya sabe adnde conduce eso, desde el Brexit hasta Donald Trump. Destruyamos suficientes Mosules y, hasta en el centro mismo del Estados Unidos profundo, surgirn los miedos de quienes ya sienten que han sido dejados en la cuneta (unos miedos alimentados ms todava por demagogos preparados para utilizar en provecho propio el flujo mundial de refugiados).

Conociendo las transformaciones de los ltimos aos, solo pensemos qu significar desarraigar a poblaciones cada da ms vastas, poner en movimiento a los sin techo, los desesperados, los enfadados, los lastimados, los vengativos millones de adultos y nios cuya vida ha sido devastada o destruida. Imaginemos, por ejemplo, qu significarn esas presiones en el marco de Europa y sus futuros polticos.

Pensemos en lo que vendr en este nuestro enpequeecido planeta; eso sin siquiera mencionar la fuerza que an ha de revelarse completamente con todo su poder de fragmentacin y globalizacin y arrasamiento. Hoy lo llamamos, con bastante ligereza, cambio climtico o calentamiento global. Solo habr que esperar hasta que, en las dcadas por venir, el aumento del nivel del mar y los fenmenos climticos extremos pongan en movimiento a los seres humanos en formas que hoy no imaginamos (sobre todo cuando la nica superpotencia de la Tierra est gobernada por hombres que niegan con furia la existencia misma de esa fuerza o su origen humano.

Quiere usted un planeta cada da ms pequeo? Quiere usted el terror? Quiere usted la globalizacin? Piense acerca de esto. Y se pregunta usted por qu, en estos das, Mosul estaba en mi mente?

* El original en ingls de esta nota fue publicado el 14 de mayo de 2017. (N. del T.)

Tom Engelhardt es cofundador del American Empire Project, autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fra, The End of Victory Culture. Forma parte del cuerpo docente del Nation Institute y es administrador de TomDispatch.com. Su libro ms reciente es Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single-Superpower World

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176280/tomgram%3A_engelhardt%2C_the_globalization_of_misery/#more

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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