Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2017

El sndrome de la pureza, el fraude tico de la casta poltica y el Frente Amplio

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


En un par de aos se constituy en Chile un vasto movimiento ciudadano de carcter tico (*) contra la corrupcin. No lo ve quien no quiere rendirse a la evidencia. Fueron la gravedad de las prcticas corruptas junto con la revelacin reiterada de la diversa gama de delitos de cuello y corbata (cohecho, financiamiento empresarial de campaas polticas, malversacin de fondos pblicos, colusin empresarial en los mercados, delitos tributarios, incompatibilidad de funciones, evasin en parasos fiscales, etc) las que quedaron a la vista repentinamente.

EL PRIMER MOMENTO FUE NINGUNEAR LA CORRUPCIN

Durante un breve lapso fue subjetivamente abrumador reconocerlo. Primero se habl del vnculo entre el dinero y la poltica (Lagos y Bachelet) como si fuera algo neutro que se instalaba de manera natural. La ultraderecha no tena conceptos ni palabras para nombrar los fenmenos de la corrupcin por el financiamiento empresarial trucho y la captura de la poltica por el dinero. Para ellos eran prcticas estructurales normales, algo propio de la cultura neoliberal en la que respiran. Es parte de su ethos o ADN ver circular plata que lo compre todo. Los estudios demuestran que los electores de derecha toleran la corrupcin. La ningunean. No les afecta mayormente que sus candidatos sean corruptos.

En Francia, Franois Fillon fue acusado de malversacin de fondos e igual obtuvo (20,01%) en primera vuelta. Tercero justo detrs de Marine Le Pen (21,3 %) y antes de Jean-Luc Mlenchon (19.58 %) el candidato de izquierdas.

Este movimiento anticorrupcin en Chile es una potencia en s (un empoderamiento subjetivo de la masa ciudadana y trabajadora), que se expresa en palabras, actos y afectos de empata por quienes representan honestidad; y de repulsin por quienes personifican la casta. Esta nueva cultura poltica no se ha manifestado claramente con una convocatoria poltica a marchar bajo el lema que ningn corrupto sea electo, pero no por eso no es una realidad sociolgica. Se expresa en la subjetividad que surgi: en las conversaciones cotidianas, en las redes sociales y en los comentarios periodsticos sensatos (se manifiesta tambin en el repudio a uno de los Kast en la calle y las funas espontneas a polticos como Valds).

Si en boca del mismo juez de la Suprema no puede ser ms claro: No parece correcto que todo esto ocurra en una sociedad democrtica. Yo creo que no puede haber personas que utilizando esos sistemas de financiamiento absolutamente reidos con la moral estn sentados en el Congreso Nacional o estn ejerciendo un cargo pblico .

Ossandn, el precandidato derechista lo sabe. Bien aconsejado, ataca frontalmente a Piera en este aspecto.

EL FRAUDE TICO POLTICO DE LA CASTA

El fraude tico-poltico que se materializ en los consensos, los acuerdos y el crecimiento con equidad no caus tanto impacto. Fueron los casos de corrupcin reiterados que pasmaron de asombro al pueblo ciudadano. Los sigui el sarcstico humor poltico de los festivales.

El sentimiento de haber sido engaados por una casta poltica, militar y empresarial que se present como el ejemplo de la virtud (*) misma es histrico. Aqul se consolid ayudado por el mpetu inicial de algunos fiscales y por un trabajo periodstico que debi responder a la necesidad ciudadana de estar informado (presionado por la existencia de nuevos medios y las mismas redes sociales), segn los cnones del oficio. Los porfiados hechos se imponan: los polticos no eran probos y los parlamentarios que hacan las leyes caan en la ilegalidad y sucumban fcilmente ante el dinero de empresarios corruptores.

 

LA CORRUPCIN COMO MODO DE VIDA DE LA CASTA POLTICA EMPRESARIAL

Veamos. Nadie se pregunt con rigor en su momento cmo MEO financiaba su jet brasileo ni si haban otros polticos que como L. Golborne tenan dinero en parasos fiscales, o si era normal que Longueira asesora a Contesse de SQM acerca del Litio; que Andrs Zaldvar viviera de las platas de Aguas Andinas cuando no era senador DC. ni de dnde salieron los fondos que obtuvieron Peailillo y los G90 para financiar la campaa presidencial de Michelle Bachelet. Para qu hablar de Orpis ni de los que reciban dinero por intermedio de sus hijos como el senador DC Pizarro. Rossi, Girardi y tantos otros hacan de las suyas sin ser molestados por la prensa. Era la poca en que Andrs Velasco se atreva a hablar de malas prcticas sin que nadie indagara si las suyas eran buenas y en que se crea que la UDI era financiada con aportes legales y no por Penta. Y el 2007 ya haban gruesos antecedentes de que Piera tena su prontuario de prcticas reidas con la ley y una alta propensin a infringirla.

Ah se agregaron La Polar, los dineros de la compra de los helicpteros de la FACH a los belgas, los pollos, Penta, SQM, las farmacias, el papel confort con los Matte, Corpesca y su ley, el caso Luksic-Compagnon-Banco de Chile-Caval y etc, etc

LA PORFIADA CORRUPTELA ESTRUCTURAL

De un repente se impuso la abrumadora realidad. No hace mucho. Que la criminalidad de cuello y corbata se asentaba en Chile. Con esas prcticas ilegales ubicuas atravesando todas las instituciones de la sociedad. Es decir sus partidos, los polticos de carrera, las instituciones del Estado como el parlamento, los institutos policiales y militares (aqu de nuevo quedamos algo perplejos), los grandes empresarios y algunos funcionarios.

Se olvida a menudo que esto ocurra en una sociedad que antes haba sido remecida por movimientos huelgusticos (forestales, subcontratistas del cobre, portuarios, Anef, Confusam, etc), de pobladores por una vivienda digna y deudores habitacionales; por la actividad del pueblo mapuche y por la rebelda en Aysn en el primer mandato de Piera. A los que se agregan los movimientos medioambientalistas de estirpe popular, los estudiantiles secundarios y universitarios de sectores medios y populares por el derecho a la educacin. Despus vino el promisorio NO+AFP por el derecho a pensiones dignas. Ah en ese caudal de movimientos protestarios dispersos haba una clara impugnacin de amplios sectores sociales (y no slo del estudiantado) al neoliberalismo.

Los ltimos casos en el campo de la corrupcin de la poltica democrtica como las inversiones del Partido Socialista en empresas vinculadas con la evasin fiscal ms el descubrimiento del dinero del ex presidente Piera en los parasos fiscales (oculto para no tributar al Estado del cual ha sido presidente) no hacen ms que corroborar la tesis de la crisis institucional con corrupcin galopante en el Chile del 2017.

En otro plano, en el de la representacin sindical de los trabajadores y trabajadoras, se agrega a esta situacin general la crisis especfica de la central de trabajadores CUT.

QU HA CAMBIADO EN CHILE?

La percepcin ciudadana de la realidad adelantada respecto a la de las elites intelectuales y de opinlogos informa que Chile se ha convertido, como muchos otros, y a medida que el neoliberalismo lo penetr todo, en un pas donde buena parte de las estructuras de poder estatal han sido capturadas por el poder de las grandes empresas al punto que voluntariamente, para rentabilizar, partidos socialistas invierten en ellas.

No es la clsica relacin Estado-Mercado capitalista defendida por las teoras liberales. Es corrupta por la maraa de intereses privados donde lo pblico se somete al poder del capital en nombre de la autonoma de los partidos y de la rentabilidad. Se ha franqueado otra etapa en la implantacin subjetiva (en las mentalidades) del neoliberalismo. Como sucede con el CAE donde el dinero pblico es el que le genera ganancias a los bancos!

De tal manera que ha cambiado el carcter de la actividad poltica. Hoy algunos dicen que el pas ya cambi para evitar una narrativa histrica que contemple las causas, los conflictos, los actores, las pugnas entre las clases. Y tambin el debate, en el campo popular, acerca de las estrategias de transformacin social.

A manera de hiptesis, el razonamiento que surge es: como lo viejo est corrodo por dentro, aspiramos a algo nuevo que funcione sin engao ni abusos (transparencia, probidad y regulacin antineoliberal) y, si no, no descartamos brotes de revuelta en un clima de apata. Esta ltima ya ha sido considerada deseable en estos casos por tericos conservadores (La Comisin Trilateral en los 80; Fukuyama en su Fin de la historia, los idelogos de las dictaduras neoliberales) que afirman que las masas (el demos) no pueden gobernarse sin una elite (oligarqua) que las mande. Esta idea es vieja como la poltica misma. Ha sido siempre una de las justificaciones de los sistemas oligrquicos y de las monarquas.

En otros trminos, la democracia, cuando se impuso, fue el triunfo (kratos) del pueblo (el demos) sobre los oligarcas (los pocos que controlan el arkos: el poder y las riquezas).

Este vaciamiento del contenido ciudadano de la democracia (corrompindola) se ha visto agravado tanto por la actitud complaciente de organismos claves en la persecucin del delito tributario como el Servicio de Impuestos Internos (SII), como por la falta de creatividad jurdica y la permisividad de la Fiscala Nacional. Cabe, eso s, sealar la actitud del juez de la Corte Suprema Milton Juica que ha sonado la alarma respecto de las consecuencias de una corrosin del principio de la autoridad jurdica ante los ricos y poderosos que se sienten por encima de la ley porque esta no los castiga. Recordemos que en ciertos pases fue la institucin de la justicia, sus jueces de instruccin, procuradores o fiscales quienes se enfrentaron con la fuerza de la ley, (en Italia algunos entregaron su vida) a la criminalidad y abuso de las mafias sicilianas, vaticanas y a sus polticos.

UN NUEVO PROYECTO POLTICO ES POSIBLE Y NECESARIO

 

Las izquierdas han avanzado rpido en algunos meses. Combatir la fragmentacin del campo poltico de las fuerzas transformadoras es una actitud tctica ms que razonable. En un contexto de crisis larvada debe haber una propuesta clara de las fuerzas sociales populares. Y quienes acusan de sndrome de pureza a los que ejercen la crtica poltica y buscan una alternativa de gobierno en las candidaturas del Frente Amplio, encarnadas en Beatriz Snchez y Alberto Mayol, lo hacen para banalizar y camuflar la crisis de la institucionalidad operada por la casta duoplica desde la dictadura. Es una manera de evitar enfrentarse al capitalismo neoliberal y potenciar un movimiento por Asamblea Constituyente. Y sobre todo ahora que se les cay el proceso constituyente, que manipularon hasta no poder.

Quienes muestran preferencias por el FA lo hacen por la democracia ciudadana. Son los y las que ya no aceptan la corrupcin que se instal y la desigualdad con desidia que campea. Y para combatirlas ansan profundas reformas en el sistema de representacin parlamentaria y en el modelo presidencial en crisis, junto con recuperar poder para la ciudadana y nuevas instituciones para la democracia. Adems de una ley de medios que garantice el pluralismo informativo y el derecho a la informacin veraz y exhaustiva. Ayudara mucho establecer un dilogo con el movimiento sindical ntegro y clasista con el fin de convocar directamente a los trabajadores y trabajadoras a implicarse en una campaa electoral para convertirla en decisiva.

Se trata entonces de infringirle una derrota electoral a los ex? Nueva Mayora y a los Vamos Chile. Por supuesto, se trata de elegir una mayora contundente de parlamentarios y poner un ejecutivo que d buen gobierno a una sociedad en crisis. Y con mayor razn, esto es posible ahora que la campaa del Frente Amplio prendi en las mentes (la razn) y en el corazn (los afectos). Pero bien sabemos que es slo un comienzo.

---

NOTA. (*) Para un buen uso de la razn ciudadana conviene no confundir moral (religiosa y privada) con tica poltica (democrtica y pblica). La primera impone sus valores desde lo trascendente (moral heternoma [impuesta] a base de principios definidos por algunos humanos como sagrados). La tica poltica, o cmo actuar y qu reglas darse en el mundo de la poltica democrtica? se debate de manera argumentada en el espacio pblico (al que accedieron las redes sociales en el siglo XXI).

No olvidar que aquello que se llama virtud ciudadana (prudencia y probidad por ej.), y que es una conducta o prctica razonada en sociedad, la inventaron los filsofos griegos en el siglo V antes de Cristo.

Fue ms tarde que el cristianismo promovi como virtud algo que tiene su propia lgica de poder, pero que no es racional: las prcticas de sumisin de los fieles ante la autoridad de Dios con sus leyes divinas incluidas en la doctrina de la Iglesia que confiere el poder a sus vicarios con el fin de dar a cambio la gracia y la pureza de espritu. Aquellas virtudes que los griegos de la antigedad clsica promovan por el ejercicio corporal y la reflexin filosfica, el cristianismo, el judasmo y el islam las condenaran como materialismo hedonista y hereja (pensar por s mismo).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter