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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2017

La guerra es bella de James Neugass
Diario de un voluntario norteamericano en la Guerra Civil Espaola

Jess Aller
Rebelin


En su introduccin a La guerra es bella, los editores, Peter N. Carroll y Peter Glazer, aportan los datos esenciales de la biografa de James Neugass. Nace este en Nueva Orleans en 1905 en el seno de una familia juda acomodada de origen alemn, y en su juventud realiza estudios variados y viaja por Europa. De regreso a Amrica en 1932, se ocupa en diferentes trabajos, que hace compatibles con una produccin potica cuyos frutos llevan ya tiempo apareciendo en revistas especializadas. En 1937 toma la decisin de viajar a Espaa, y aqu conduce ambulancias y participa tambin en violentos combates hasta marzo de 1938, lo cual constituye la historia que se narra en el libro. De vuelta en Estados Unidos, Neugass trabaj de ebanista y luego de capataz en un taller mecnico, mientras daba forma a una extensa novela, Rain of Ashes, que consigui ver publicada en junio de 1949, tres meses antes de sufrir un letal ataque al corazn en una estacin del metro neoyorkino.

La guerra es bella fue escrito durante su estancia en Espaa y algunos fragmentos se integraron en 1938 en un folleto sobre la Guerra Civil, pero hubo que esperar hasta el ao 2000 para que el librero Burton Weiss localizara una copia mecanografiada del texto en una librera de viejo y la enviara a la biblioteca de la Universidad de Illinois, donde llam la atencin de los editores. Levemente retocado para evitar repeticiones y aderezado con notas explicativas, el libro vio la luz en 2008, y en versin espaola (Papel de liar, trad. de Felipe Osanz) en 2010. El ttulo ironiza con una frase del tristemente clebre poema-soflama de Marinetti, prontuario de locura al servicio de los poderes ms oscuros de la Historia.

La accin arranca el 5 de diciembre de 1937, cuando Neugass, que haba llegado en noviembre a Espaa, es chfer de ambulancias en el hospital americano de Saelices (Cuenca), donde convive con otros jvenes voluntarios estadounidenses, excitados todos por la posibilidad de entrar pronto en combate: Estoy aqu en Espaa porque la historia siempre produce hombres en la lnea de Espartaco, que o ponen sus palabras en accin o se vuelven neurticos mortificndose a s mismos. En Tarancn, tras un bombardeo de los facciosos, ve sus primeros muertos en Espaa.

A partir del 12 de diciembre, James Neugass recorre diversas zonas de Aragn con su novia, metamorfoseada en ambulancia, acompaando a su jefe, Edward K. Barsky (1897-1975), legendario cirujano neoyorquino que tuvo un importante papel en los servicios mdicos del frente republicano. Los dilogos entre los dos hombres son un arroyo de irona inteligente que destella en el corazn de la guerra: Sabes, Jim?, no me preocupa que un chfer se ponga a escribir poesa, pero que un poeta se ponga a conducir Neugass trasporta mdicos, heridos y suministros en un grupo quirrgico vinculado a la 15 Brigada Internacional, y tras unas semanas de consumirse en la retaguardia mientras llegan noticias de la batalla por Teruel, al fin el 31 de diciembre parten para el frente. Las continuas nevadas complican el viaje y tras una noche interminable, la unidad mdica consigue reagruparse en Aliaga, 50 km al nordeste de Teruel. El 6 de enero Neugass est ya en un hospital precariamente instalado desde el que oye el crepitar de las ametralladoras.

Conviene recordar aqu que el frente establecido en el sur de Aragn en el verano de 1936 tena un trazado recto norte-sur con una invaginacin dentro del territorio republicano que dejaba la ciudad de Teruel en manos de los franquistas. Su conquista en diciembre de 1937 fue una gran noticia para las armas leales, pero las acometidas que se producen en ese sector a partir de ese momento tendrn carcter devastador y acabarn poniendo de manifiesto la inferioridad de las fuerzas republicanas en una estrategia convencional de frentes, ofensivas y contraofensivas.

El 13 de enero, Neugass pasa unas horas en Teruel, ciudad en ruinas llena de caballos muertos, y el da siguiente descubre en Tortajada una novedosa tcnica mdica al presenciar cmo un joven doctor ingls extrae la sangre de cadveres recientes para usarla en transfusiones. El desigual equipamiento de los dos bandos es un rasgo esencial de esta guerra, e impregna todas las sensaciones cotidianas. Neugass conduce su ambulancia camuflada con barro por carreteras maltratadas para abastecer de carne doliente los hospitales de campaa que el movimiento de los frentes obliga a improvisar en cualquier sitio, y nos sumerge en los ciclos mentales del que coquetea con la muerte: ocasionales crisis de pnico que domina la voluntad terca de cumplir un deber.

Tras una semana inmovilizado por la fiebre, a primeros de febrero, Neugass disfruta con su unidad de tres das de permiso en Valencia: Nada puede perturbar la tranquilidad de la luz del sol a orillas del Mediterrneo y la pureza relajante de sus olas, ni siquiera los hombres que tienen tantas ansias de demostrar que la humanidad puede ser repugnante. Pero es en ese momento precisamente cuando comienza la gran ofensiva franquista sobre Teruel y el da 14 ya est de nuevo en el frente con su ambulancia. El da 17, Muniesa, 100 km al norte de Teruel y su hospital son bombardeados. Neugass, sin perder jams el humorismo elegante que marca su estilo, nos aporta los detalles sobrecogedores del miedo y la impotencia, del barro ensangrentado y los cuerpos despedazados, aunque luego sus nervios estn de punta y su nimo roto.

Siguen das tranquilos en Muniesa, a donde llegan los heridos de la 15 Brigada Internacional en la ofensiva que sta emprende como maniobra de distraccin en la lucha por Teruel. Para finales de febrero, la ciudad est ya en manos de los facciosos, que en poco tiempo avanzan rpido. Neugass sirve con su cariito en el hospital de Hjar y despus se ve envuelto en el dantesco horror de lo que se ha denominado gran retirada. Tras el 12 de marzo, el diario, fragmentario, deja de consignar fechas y dibuja escenas del herosmo desesperado de internacionales y espaoles en la resistencia imposible. Neugass participa en violentos combates y logra llegar maltrecho a Barcelona, donde toma la decisin de regresar a los Estados Unidos. El 24 de marzo escribe en Cervre (Francia) la ltima anotacin de su diario; resurreccin tras semanas en una sucursal del infierno.

Tenemos en las manos el texto que James Neugass teja en sus ratos libres, a veces sobre el volante de su coche, y en l tienen su lugar las frecuentes bromas de los que lo vean absorto en esta labor. La obra nos acerca a las rutinas y rituales de la guerra, y de la retaguardia ociosa y anhelante a los horrores del frente, una prosa brillante desgrana lo que trae cada da con sabor a vida fresca y un humor ingls y yiddish a la vez. Ante nosotros quedan los hombres animosos y mal equipados que plantaron cara al fascismo mientras el mundo claudicaba, sin que falten descripciones amorosas de un pas que sedujo a Neugass con la dignidad de su pobreza, ni ancdotas del desconcierto poltico que reinaba tras el asalto al poder de los estalinistas. Las notas de los editores aportan un minucioso listado de combatientes internacionales con esbozos biogrficos.

James Neugass, un poeta treintaero espigado y miope, no se lo piensa dos veces a la hora de venir a Espaa y arriesgar su pellejo por lo que cree que es justo. Es un intelectual, pero de otra pasta que los que ms abundan, esos que usan su intelectualismo para arrebatar privilegios y se construyen de esa forma un refugio. Otros como l pueblan las pginas del libro, y algunos de ellos dejaron su vida en el intento de parar al fascismo en Espaa. Paul y Jim, los hijos de Neugass, muy jvenes a la muerte de su padre, descubrieron en las pginas de La guerra es bella a un personaje cautivador desconocido para ellos. Lo mismo le ocurre a cualquier lector de la obra.

 

Por qu vine a Espaa?, se pregunta Neugass recurrentemente, y en un momento cree haber hallado la respuesta: Estas son las claves de la guerra que se libra aqu. Que los tericos y los sofistas hablen cuanto quieran de guerra religiosa, de conspiracin bolchevique y de ley, orden y renovacin de Espaa. Esta guerra es la lucha internacional del campesino pobre, del pequeo comerciante liberal (), de los parados y de los obreros industriales contra las charreteras, mitras y plumas de oro internacionales que se lamentan, con extremas demostraciones de silenciosa paciencia, por la sangre que hay que derramar inevitablemente para renovar Espaa () Por qu vine? No tanto por amor como por asco, supongo.

 

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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