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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
Antonio Gramsci es el mayor pensador de la poltica, el mayor filsofo de la praxis que ha existido nunca

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano. 

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Seguimos en la segunda parte del libro: "La Repblica es una cultura comn de vida. Crtica del republicanismo liberal". Est divida en seis captulos y un apartado de conclusiones. El primero de estos seis captulos se titula: "Tres republicanismos y sus momentos histricos". Antes de entrar de nuevo en l, dos previas si no te importa. Estuviste a principios de mayo en la Universidad de Salamanca en unas jornadas sobre republicanismo y marxismo si no ando errado (corrgeme por favor). Qu tal fue, qu impresin sacaste? 

La jornada de estudio sobre Gramsci, que se celebr en Salamanca durante el da 3 de mayo, en la facultad de Geografa e historia, organizada por Izquierda Unida la FIM, la Coordinacin de Iu de Castilla y Lon, la Fundacin Europa de los Ciudadanos- fue francamente muy estimulante y esperanzadora: polticamente, muy esperanzadora.

Por qu? 

En primer lugar por el pblico asistente. Formado en su ncleo por un grupo gramsciano de estudiantes universitarios. En segundo lugar por la calidad de las ponencias, buena, slida. Y en el caso de algunas de ellas, una calidad excelente, extraordinaria, y pegada a la reflexin poltica. En tercer lugar por el ambiente de las jornadas. Un estilo, obra, mrito de los organizadores de las jornadas, de elaboracin y debate, entre camaradas, fraterno. No es retrica, era ese el ambiente que crearon los organizadores inmediatos, Eddy Snchez, Jos Sarrin, Marga Ferr, Gustavo Hernndez, quien es, precisamente, el coordinador del grupo de estudios culturales Antonio Gramsci, formado por estudiantes universitarios. Eddy Snchez y Jos Sarrin intervinieron con ponencias en la ltima mesa de la tarde.

Qu tal? 

Fueron sendas intervenciones de calado poltico tengo tomadas notas de las mismas- en las que el pensamiento de Antonio Gramsci, bien conocido y rectamente interpretado, atenindose al autor, sin manipulaciones, era un instrumento al servicio de la elaboracin de un proyecto poltico que parte del reconocimiento de que nos hallamos, tras una enorme derrota, en el inicio de un ciclo largo de lucha que exige paciencia. Un ciclo de lucha capilar, y de marcha lenta. Donde no tiene lugar, no cabe, la poltica como espectculo y escaparate. Porque no se trata de disputar lingsticamente el protagonismo discursivo que los poderes ejercen desde su instrumental colosal de dominacin de los medios de comunicacin, sino de vertebrar, de organizar una realidad social de masas nueva. Unas intervenciones que reclamaban el comunismo, y que nos recordaban que la recuperacin del debate en sentido afirmativo sobre el comunismo, y sobre el marxismo que justo ahora despunta en Espaa, est ya en marcha en Occidente, desde hace tiempo, sin complejos, de forma masiva. Y resuena en las grandes capitales intelectuales, en Berln, en Nueva York. Unas intervenciones que se reclamaban comunistas porque entendan que esa es la denominacin orientativa para un proyecto real, anticapitalista, a la sociedad neoliberal de nuestros das. Salan al paso de la utilizacin falsificadora que se haba hecho de la obra de Gramsci para justificar la transicin poltica, la infundada interpretacin eurocomunista, y tambin salan al paso del nuevo, peregrino, uso que se trata de hacer ahora, de Gramsci: una interpretacin sobre el bloque histrico de Gramsci, como bloque electoral.

S, s, algunas veces he reparado yo mismo, mal conocedor del tema, en ese reduccionismo. 

Se insista en que dicho concepto, por el contrario, abre la reflexin sobre el modo de crear un sujeto social organizado, microfundamentado, que incluya a los mundos campesinos, y a los mundos sociales provincianos de los pueblos y ciudades que quedan excluidos de la red mundializada neoliberal; a los obreros de las barriadas de las grandes ciudades, excluidos ellos tambin, tambin ellos perifricos dentro de la nueva divisin del trabajo, aun viviendo en el centro integrado de la red de las grandes ciudades conectadas. Segmentos de trabajadores formados por migrantes, por mujeres, todo un nuevo asalariado urbano que irrumpe. Estas entre otras mltiples ideas polticas de inspiracin gramsciana. Estos cuadros, miembros del nuevo grupo dirigente de Iu, son verdaderamente una gran esperanza. A nuestra generacin nos toca la responsabilidad de ayudar comprometidamente al xito de este nuevo proyecto de creacin de un Bloque histrico, un bloque nacional-popular, que pone en pie este joven grupo dirigente, y termino aqu este resumen de las ideas terico polticas expresadas por ambos cuadros polticos, que iban an ms all.

T mismo presentaste una ponencia: "La Filosofa de la Praxis, concepcin marxista de Gramsci". Nos haces un resumen muy apretado? Me atrevo a sealarte una ideilla (la que me va a caer!): no estamos dando demasiada importancia a Gramsci? Parece que el marxismo del XX se pueda resumir en un slo nombre, el del autor de los Quaderni. Lo dems, nada, cas nada o naufragio total. Por cierto, se van a editar las ponencias y conferencias? 

 Antonio Gramsci es el mayor pensador de la poltica, el mayor filsofo de la praxis que ha existido. Y es imprescindible: lo es si se concibe la poltica, no como lo hacen todas las fuerzas que han aceptado el modelo poltico liberal que, por el momento, son todas las fuerzas- esto es, la poltica entendida como representacin institucional y la actividad poltica entendida como aplicacin de tcnicas de ingeniera social empleando para ello los recursos o medios que ofrecen las instituciones poltico administrativas del Estado; esa interpretacin de la poltica en la que el Soberano es solamente llamado a participar cada cuatro aos en los procesos electorales, segn la cual el Soberano delega su soberana perpetuamente, y a lo sumo se le invita, como figurante o gregario de los polticos institucionales, a participar en manifestaciones de protesta o en adhesiones inquebrantables a los lderes y lideresas polticos. En que la movilizacin es por tanto, tcitamente, la de los cuadros polticos profesionales, que administran, y que, adems, promueven y organizan los baos de masas como instrumento subsidiario para ellos y eso, cuando lo hacen-.

Gramsci no concibe as la poltica 

Gramsci concibe la poltica como medio de auto generacin de un nuevo Sujeto social histrico que auto protagoniza su propia creacin y su propia actividad poltica constante, el Bloque Histrico, un sujeto social constituido por las clases subalternas, los explotados. Que desarrolla actividad poltica organizada cotidianamente, creando los instrumentos para que los subalternos puedan cambiar su propia forma de hacer en la vida cotidiana, puedan enfrentarse al enemigo de clase, puedan hacerse con el control sobre la actividad que produce y reproduce la vida y que generan ellos con su hacer, aunque bajo yugo de la clase dominante. Un sujeto social que se propone ya desde el presente crear una nueva cultura material de vida o eticidad, en lucha contra la cultura dominante y contra las fuerzas que traten de impedrselo. Una cultura material de vida que, en la medida en que se desarrolla y concita la incorporacin de nuevas masas de personas, se va convirtiendo en hegemnica. Un quehacer que no puede ser realizado por unos cientos o unos miles de polticos profesionales, ni tan siquiera por unas decenas de miles de militantes, sino que es tan solo inherente al creador de costumbres, esto es la creacin de un nuevo vivir eticopoltico es una gnesis de algo nuevo slo producible por inmensas masas sociales organizadas, por el protagonismo creciente sobre su propio hacer cotidiano. Una tarea que debe ser emprendida antes de alcanzar el gobierno. Una tarea cuya ejecucin es la que garantiza el poder: es el Poder. Precisamente Gramsci dice en algn paso de su obra en los cuadernos maduros de sus Quaderni Del carcere- que el Prncipe la denominacin que le da en mltiples ocasiones al sujeto social organizado que auto protagoniza y auto dirige su praxis poltica- alcanza el poder al desarrollar esta nueva eticidad, y controla el poder sin necesidad de ocupar el gobierno, el cual puede estar delegado en servidores suyos, que, en ese caso, cuando se ha comprendido que el centro del Estado es la cultura material de vida que organiza la Sociedad Civil, est en manos de quien la vertebra, como lo est ahora en manos de la burguesa, y no en manos de tal o cual gobierno. Porque el Estado es fundamentalmente este entramado tico poltico que organiza la Sociedad civil, este ethos o cultura material de vida.

Gramsci adems, en tanto estudioso de la praxis poltica, desarrolla en grado sumo la gran caracterstica especfica del marxismo.

Y qu caracterstica especfica es esa? 

Que no es si bien es una caracterstica suya, una parte, la crtica de las ideologas econmicas capitalistas, crtica de la economa poltica, desenmascaramiento del capitalismo estudio de su forma de explotacin-, sino la capacidad de estudiar la gnesis de los acontecimientos histricos, de los sujetos sociales emergentes, antes inexistentes, y que comienzan a constituirse; inexistentes en un momento, nacientes pero dbiles, poca cosa, en otro -subalternos-, y paulatinamente, mediante su praxis auto gentica, fuerzas organizadas capaces de organizar la praxis social en su totalidad, capaces de generar hegemona. La historicidad de la humanidad. Una reflexin sobre la historicidad de la humanidad que indaga sobre cmo surge en ella, capilarmente, lo antes inexistente. Por supuesto, es un estudio para tratar de acompaar el viaje de auto generacin de un nuevo Sujeto, cuando este comience a autoconstituirse. No para disearlo y prescribirlo, pues la historicidad humana, precisamente, no obedece a leyes del tipo de las ciencias fsicas, y nada es prescriptible, pronosticable. Antonio Gramsci, considerado por otro gran praxelogo comunista marxista, el viejo Georg Lukcs, como el mejor de todos nosotros.

Como sabes los dos fueron centrales en el filosofar de Sacristn y tambin en el de Paco Fernndez Buey. Nos falta hablar de tu ponencia. 

Mi ponencia iba en este sentido. Trabaj a propuesta de los organizadores, cmo es el marxismo de Gramsci: la Filosofa de la Praxis. Expliqu cmo bebe de Hegel y del hegelianismo para elaborar esta interpretacin, cmo es consciente de la relacin entre Hegel y Marx. Qu significa Praxis, y qu tarea, qu misin se encomienda al filosofar -Filosofa de-, que no es un pensamiento creado por elites intelectuales para dirigir a los subalternos, sino reflexin segunda sobre el quehacer, la praxis que despunta en los momentos en que el nuevo sujeto social formado por los explotado obra organizadamente. Porque el bho de Minerva no va por delante, sino que solo levanta el vuelo, ex post de los acontecimientos prxicos, histricos, desarrollados por el nuevo movimiento en conato de auto constitucin, en proceso, en ciernes. Creo que esto es lo fundamental de mi ponencia.

Me hubiera gustado mucho poder haber ido a escucharte, a escucharos. Espero que se editen las ponencias y conferencias. Seguimos en la segunda parte del libro. Lo dejo para la prxima.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


 




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