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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2017

Tesis sobre la situacin poltica y la coyuntura electoral en Mxico

Marcos Tello
Rebelin


1.- Mxico vive un proceso de ocupacin integral de sus territorios, un proceso de anexin neocolonial pactado entre las elites estadounidenses, la clase poltica mexicana y la oligarqua local. Las estrategias neoliberales con sus reformas estructurales, sus tratados comrciales y poltico militares (TLC-ASPAN- Plan Mrida) han sido el vehculo del proceso de recolonizacin del pas, del desmantelamiento de las bases materiales e intelectuales de la nacin.

2.-La crisis que vive nuestro pas es similar a las que dieron origen a las guerras de Independencia, Reforma y Revolucin; un largo proceso de decenas de aos donde se conjugan crisis econmicas locales e internacionales, pugnas entre grandes potencias e intervencionismo extranjero, adems de contradicciones y divisiones entre las diversas facciones dominantes; momentos donde las luchas campesinas, indgenas, obreras, de mujeres y capas medias abrieron causes a las reformas progresistas y a las revoluciones, que estamparon su huella en la fisonoma del Estado Nacional, a pesar de que las burguesas resultaron triunfantes. Momentos de regresiones, pero tambin de posibles reformas y revoluciones.

3.- El eje en que se anudan todos los procesos de la crisis general, polticos, econmicos y culturales, es la crisis del Estado Nacional. Por la naturaleza del momento histrico al que arribamos producto del proceso de implantacin del capitalismo neoliberal, casi 50 aos si reparamos en la introduccin del rgimen laboral maquilador, la nica manera de evitar el desmantelamiento del pas, de superar la crisis en un sentido progresivo, a favor de las clases y mayoras nacionales, es la refundacin del Estado mexicano. Cualquier otra alternativa cancela nuestro futuro como pueblo y nacin, como pueblos y naciones originarias.

4.- La ocupacin neocolonial de Mxico y la desarticulacin del Estado Nacional es una condicin primordial para mantener el sistema de dominacin hemisfrico encabezado por Estados Unidos. Para el Estado y la burguesa estadounidense, el hemisferio americano es su retaguardia, su reserva estratgica en la lucha por el control del mundo; en ella Mxico ocupa un lugar primordial, no slo por los bienes naturales y humanos que an le quedan sino porque como parte de Mesoamrica, es un corredor muy importante para la circulacin de mercancas y para cerrarle el paso a cualquier tentacin independentista del resto de Latinoamrica y el Caribe.

5.- Hoy, este sistema de dominacin regional que integra a las oligarquas criollas del hemisferio tambin est en crisis, la hegemona de los Estados Unidos y la de sus aliados locales sta severamente cuestionada, la implantacin del caos, los golpes de Estado blandos y duros, la dictadura meditica, y el estado de guerra permanente en varios pases como Mxico y otros de Amrica Latina, no han logrado contener el ascenso de la lucha por la democracia, la soberana y la justicia social, convirtindose en su Taln de Aquiles. La naturaleza depredadora del capitalismo neoliberal, su carcter salvaje deterior su capacidad de representacin tica y poltica; hoy tienen mayores dificultades para respetar sus propias leyes, sus procesos electorales y todo el entramado de derechos sociales y nacionales conquistados por nuestros pueblos.

6.- No es accidental que en nuestro pas las insurgencias civiles electorales y sociales no hayan logrado sacar del gobierno a la clase poltica abiertamente neoliberal a pesar de las derrotas electorales de sus principales partidos y de diversos levantamientos civil-pacficos e incluso armados. Los aparatos de seguridad estadounidense y las trasnacionales son corresponsables de los fraudes electorales, los magnicidios, el desmantelamiento de la Constitucin, la implantacin del estado fallido y el terrorismo de estado con su secuela de cientos de miles de vctimas entre [email protected], [email protected], [email protected], adems de los millones de desplazados por la guerra contra la delincuencia; sin contar a los millones de [email protected] [email protected], a los [email protected], [email protected] y [email protected] pol[email protected] por no aceptar el quebranto de sus derechos. El pueblo mexicano ha enfrentado simultneamente a la clase poltica, a la oligarqua mexicana, a los cuerpos represivos y al imperialismo. Eso explica, adems de las incongruencias, vacilaciones y errores de las direcciones polticas de las resistencias ciudadanas y populares, muchos de los fracasos en los momentos de insurgencia en que el cambio de gobierno era factible.

7.- La solucin de la crisis del Estado-Nacin, la superacin del proceso de neocolonizacin capitalista, no puede venir de quienes son los promotores de la ocupacin integral de nuestro pas, de quienes la provocaron. Tampoco ser resultado del accionar poltico de quienes ocultan la naturaleza de la crisis que estamos viviendo; de quienes confunden por ingenuidad o por mala intencin el fondo del problema con sus derivaciones. De quienes suponen que la corrupcin es el problema fundamental y no un asunto derivado de un tipo de capitalismo dependiente y neocolonial; que todo se puede arreglar con la buena disposicin de funcionarios, sin proceder con el desmantelamiento del rgimen poltico partidocrtico y a la recuperacin de las fuerzas productivas nacionales. No podr venir de quienes procuran una alianza con grupos de la clase poltica y sectores empresariales oligrquicos vinculados a intereses de empresas trasnacionales y grupos de la clase poltica estadounidense.

8.- No se pueden revertir las reformas neoliberales, el proceso de neocolonizacin de Mxico sin tomar el gobierno, sin luchar por el gobierno y el poder, sin refundar la nacin y los procesos de gobierno sobre nuevas bases comunitarias y ciudadanas. Lo cual nicamente puede lograrse con la unidad de los opositores al rgimen y al proceso de desmantelamiento del Estado nacional. Pero est unidad de la nacin no puede entenderse ms que como lucha por frenar y revertir el proceso de su disolucin. Como el desarrollo de nuevo protagonismo social que convierte a las clases trabajadoras, a las mujeres, a las y los indgenas, a las y los indgenas-mestizos y a las clases medias en el eje de la representacin y la conduccin del pas; en la nueva coalicin hegemnica antimperialista y anti oligrquica.

9.- La unidad de nacin en aras de superar la crisis, la recolonizacin y desmantelamiento del pas, es viable si los procesos de resistencia civiles y pacficos confluyen en un proceso de levantamiento civil que logre articular la mayora de los procesos de resistencia gremial, comunitarios, ciudadanos, electorales y no electorales, en una o varias propuestas y proyectos que persigan la refundacin del Estado y la nacin sobre bases comunitarias y ciudadanas. Y que, adems, logren trazar un plan de accin poltica concreta, una ruta para disputar el gobierno y el poder; que rebase las declaraciones programticas y las consignas. Sin menosprecio a la accin gremial y a la accin puramente electoral, se precisa la configuracin de uno o varios movimientos que den pasos concretos en el establecimiento de nuevos gobiernos de base comunitaria, por medio de la accin directa combinada, si fuera el caso, con la lucha electoral. El gremialismo, el sectorialismo y el electoralismo son las caras de un solo proceso, el que lleva a la postracin de las clases trabajadoras y de las mayoras nacionales. A convertirse en comparsas, en simples aditamentos del rgimen poltico, meras clientelas a las que se les mantiene en la subalternidad, atrapadas en disputas menores, por demandas de poca monta que revitalizan al sistema e impiden que las y los trabajadores, los pueblos originarios y las clases medias, luchen por lo que les pertenece, la tierra y el fruto de su trabajo.

10.- Los prximos dos o tres aos sern especialmente severos para las mayoras nacionales, los escenarios son de recrudecimiento de la crisis social; pobreza, desempleo, cada de los salarios, despojo de bienes naturales y violencia que se corresponden con las expectativas de un dbil o nulo crecimiento econmico a nivel nacional y la inestabilidad de la economa mundial. Todo esto, en medio de seales de guerra en varias partes del mundo incluida Venezuela. La militarizacin del pas, el intervencionismo estadounidense son el complemento del despliegue de las trasnacionales mineras, energticas, financieras y delincuenciales que van por lo que nos resta de pas.

11.- Quien piense que el resultado de las elecciones presidenciales est resuelto a favor de uno de los candidatos de la oposicin ajeno al PRI y el PAN se equivoca. El grueso de los grupos de poder estadounidenses, incluido Donald Trump, no muestran disposicin a tolerar a ningn opositor sospechoso de populismo por ms moderado que se muestre. En la misma lnea se mantiene la mayora de los grupos que integran a la oligarqua mexicana, tal vez a la espera de mayores seguridades, o de un as bajo la manga. Entienden el desgaste de los partidos y la partidocracia y estn buscando salidas de coalicin a travs de figuras que se ostenten como representantes de la sociedad civil, pero conectadas con la clase poltica. La determinacin de La Casa Blanca de proseguir con su plan de revertir los procesos antineoliberales y de democracia popular y comunitaria en el Caribe, Meso y Sudamrica, que avanza en los preparativos de invasin a Venezuela, dificultan la llegada a la presidencia de Mxico de alguien que no sea completamente aceptable. A pesar de que en este momento dentro del campo abiertamente neoliberal carecen de una posible figura presidencial confiable y con la legitimidad suficiente, que pueda ser aceptado por buena parte de la poblacin en un escenario de nuevo fraude electoral, no han dado su visto bueno al principal candidato opositor, por ms seales que ha dado y sigue dando de que su propuesta no va a tocar los intereses fundamentales del capital trasnacional y de los Estados Unidos.

12.- El deterioro poltico del rgimen, del Estado y del gobierno, amenaza con recrudecerse en pleno proceso electoral. Cuando menos tres sucesos ocurridos en los ltimos aos confirman la existencia y desarrollo de una tendencia social a la ruptura con el rgimen y al levantamiento civil pacifico: las movilizaciones y las muestras de rechazo de amplios sectores de la poblacin incluidos sectores burgueses a la Masacre de Iguala y a la desaparicin de los 43; las jornadas de lucha magisterial dirigidas por la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educacin contra la reforma educativa de 2016, que desencadenaron una especie de levantamiento civil pacfico en varias zonas del pas; y las protestas contra el gasolinazo que cimbraron a buena parte del territorio nacional. (1) Estos acontecimientos apresuraron a la clase poltica y a la burguesa para hacer los arreglos del caso con la finalidad de que la conflictividad social se canalice dentro de las inercias del proceso electoral y el sistema de partidos. En eso todos han coincidido; no obstante, algunos de los ms distinguidos servidores del rgimen alertan de la posibilidad de que en 2018 esta tendencia al levantamiento civil pueda convertirse en un problema mayor. (2) Conscientes de eso toda la clase poltica, opositora y no opositora, han cerrado filas ante esa eventualidad, sacando a relucir que todo candidato opositor asume que la nica manera de llegar a la presidencia depender del respaldo de la oligarqua mexicana, de los dems capitales trasnacionales y de la vena de Washington. Que en ningn momento le apuestan a un levantamiento civil pacifico, a la movilizacin generalizada de la poblacin, de ah su insistencia en quedarse en el mbito del cuidado de las urnas y de todo tipo de alianzas con viejos actores del rgimen y de la oligarqua mexicana.

13.- Sin embargo, la crisis poltica sigue su curso, las contradicciones interburguesas no amainan, en diversas latitudes de la geografa nacional emergen con ms fuerza procesos de gobierno comunitario y popular no sancionados por el sistema electoral. En Chiapas, la crisis poltica sigue su caminar; cada vez es ms evidente el desarrollo de una conflictividad que nos remonta a los escenarios que precedieron al levantamiento zapatista, con otras caractersticas ms civiles y pacficas, aunque con movilizaciones ms extendidas y diversas, mientras tanto el ambiente internacional se enrarece y aumentan las probabilidades de una intervencin militar en Venezuela que sacudira a toda la regin.

14.- La incertidumbre es un dato duro y permanente en la coyuntura; su temporalidad va ms all del 2018; si triunfa Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO), los compromisos contrados por ste con diversos sectores de la mafia del poder son tan numerosos como los derivados de la previsible agudizacin de los problemas econmicos, que neutralizara toda mejora para revertir la crisis social que ya ha tomado las dimensiones de crisis humanitaria. No por nada somos el segundo pas en el mundo si de violencia se trata. Si no gana y las elecciones no son crebles, amplios sectores de la poblacin tendern a levantarse ms all de los curses electorales previsibles; si AMLO repite la inercia que lo ha caracterizado, abortar todo intento de resistencia y levantamiento civil pacfico no simulado. Las posibilidades del establecimiento de un golpe de Estado es una eventualidad que no debe descartarse. De repetir los neoliberales, ya sea bajo la forma descarnada de un presidente priista o panista, o bajo la sombra bienhechora de un personaje del rgimen que se ostente como de la sociedad civil, el futuro no es nada halageo.

15.- La estrategia del levantamiento civil pacifico es una va que asume la lucha desde la legalidad constitucional, el articulo 39 en particular y desde los usos y costumbres que se aplican en una buena cantidad de municipios. Le apuesta a un sujeto constituyente que ha venido emergiendo desde 1988 a raz del fraude electoral o Golpe de Estado Tcnico como se le conoci. Dicho sujeto es diverso socialmente hablando, fuertemente antineoliberal. Igual ha nutrido las movilizaciones sociales en contra de las reformas estructurales o privatizaciones, que algunas de las acciones convocadas por el Ejrcito de Liberacin Nacional, adems de las jornadas electorales opositoras. El problema de la unidad para la refundacin nacional estriba en cmo desbrozar caminos de convergencia de dicho sujeto, ms all de las inercias polticamente dominantes, es decir, de las conducciones de tipo liberal, bajo sus formas tradicionales o progresistas. Esto no se resuelve exclusivamente con un programa, sino con un plan poltico concreto, con una ruta de disputa de la hegemona desde las mayoras nacionales. La nica forma de hacerlo, aprovechando todo lo recorrido y todas las expresiones de la resistencia popular, es apostndole a la potencialidad contenida en la crisis, a los sectores dispuestos a romper con las inercias del rgimen poltico. Aqu, en esta dimensin, los actores que pueden y que en los hechos ya desarrollan un proceso de ocupacin poltica de sus territorios, son las comunidades indgenas y campesinas mayormente. Sus posibilidades de impactar a la sociedad, de convertirse en millones, radica en la crisis misma y en su capacidad de maniobra, en sus programas y en su capacidad de no perder de vista al enemigo principal, en no perderse en disputas menores, por ejemplo, contra el principal candidato opositor, lo que no excluye la denuncia y la lucha contra la partidocracia que est profundamente desprestigiada, adems de los tres poderes.

16.- El levantamiento civil pacfico puede y debe combinar diversos escenarios y planes de accin especfica, dentro de un plan general o ruta de lucha por el gobierno. Los puntos ms avanzados de dicho proceso lo constituyen las resoluciones de organizaciones sociales y comunidades para implantar Concejos de Gobierno Popular, gobiernos municipales o locales que incluyen a toda o casi toda la poblacin del lugar, hay que huir de la idea de estructurar gobiernos con los puros simpatizantes. Aqu se deben apoyar resueltamente a quienes se estn pronunciando por impedir la realizacin de campaas electorales por los partidos, la instalacin de explotaciones mineras y otros emprendimientos de las transnacionales; adems de proponerse la organizacin de sistemas de seguridad comunitarios, y lanzar en los casos que lo vean adecuado candidaturas independientes como parte del proceso de crear gobiernos alternos; como ya se lo estn planteando algunos movimientos sociales y civiles en Chiapas, recuperando la figura del Gobierno en Rebelda de Amado Avendao en 1994 . Adems de exigir que los militares se regresen a sus cuarteles y retiren las bases militares construidas recientemente, con la clara intencin de respaldar a las trasnacionales mineras.

17.- El levantamiento civil pacifico es el proceso de transformacin de luchas y movimientos muchas veces gremiales y electorales en un proceso de ocupacin poltica de los territorios y territorialidades, en la idea de adelantar posiciones frente a un eventual recrudecimiento de la crisis social y de la violencia estatal y, sobre todo, en aras de establecer una ruta de unidad popular desde procesos de lucha por el gobierno y el poder. Cada cual, desde su trinchera grande o pequea, an electoral o gremial, apostndole a sumar fuerzas en la ruta de la Refundacin del Estado y la Nacin y en la ruta de una Constituyente Ciudadana Popular para la descolonizacin y liberacin del pas. En esa ruta es crucial sumar los apoyos internacionales posibles, en particular de los pueblos mesoamericanos y de sus comunidades nacionales en los Estados Unidos. En nuestro caso, la solucin al problema nacional depende en gran medida de cmo nos conectamos con el sur del continente.

Notas:

(1) Flores Olea, Vctor, Insurreccin o apaciguamiento en el pas?, en La jornada, 12 de julio de 2016.

(2) Ugalde, Luis Carlos, La democracia estancada (Mxico 2006-2016), en Letras Libres, 1 de agosto de 2016.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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