Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2017

A quin interesa un conflicto en Corea del Norte?

Federico Pieraccini
Fundacin de la Cultura Estratgica


En caso de guerra con Corea del Norte, Estados Unidos se enfrenta a un desafo militar quizs como nunca antes en los ltimos setenta aos. Esta es la razn del por qu un poder disuasivo convencional es en realidad ms importante que un poder disuasivo nuclear si pensamos de manera realista una situacin de guerra. La desventaja es que la Repblica Popular Democrtica de Corea es plenamente consciente de que si responde a un ataque de EEUU, aunque sea de carcter limitado y solo contra instalaciones militares, el pas sera catalogado como agresor allanando as el camino para una mayor intervencin extranjera.

Para responder esta pregunta, es necesario examinar lo que implicara un ataque de EEUU contra Corea del Norte. Baste decir que, como ha admitido el senador neoconservador John McCain, que EEUU no sera capaz de defender Sel (ni sus bases militares cercanas) en las primeras 24-48 horas de conflicto. Una ciudad de 20 millones de habitantes, junto a bases militares que contienen miles de soldados sufrira una prdida indescriptible de vidas.

Sin duda EEUU sufrira grandes prdidas, revelando as debilidades que podran ser aprovechadas en futuros conflictos, estimacin que necesitara ser considerada si se contempla derribar los misiles de Corea del Norte.

Ciertamente China no sera feliz con el riesgo de una catstrofe humanitaria en su propia frontera, por no mencionar que se vera obligada a intervenir en defensa de su aliado (existe un tratado entre ambos pases). Japn y Corea del Sur seran golpeados duramente al quedar claramente expuestos a un ataque de represalia de parte de Corea del Norte, por lo que claramente no quieren una guerra con Pyongyang. La gran verdad sobre la pennsula de Corea es que a pesar del hecho que cada pas flexiona sus msculos y pareciera listo para actuar, nadie quiere esa eventualidad ya que nadie podra ganar esta guerra y todo el mundo sufrira efectos devastadores tanto econmica como militarmente. Eso sin mencionar el alboroto popular que habra con tantas muertes de civiles, y menos an si ello escala hasta lo nuclear.

En la pennsula de Corea nos enfrentamos a un gran juego estratgico en el que la Repblica Democrtica Popular de Corea (RDPC) se vuelve cada vez ms difcil de atacar cada da que pasa, gracias a sus fuerzas convencionales ms que a su podero nuclear. Esto es algo que los planificadores occidentales tienden a ignorar con el propsito de evitar acentuar el poder de la RDPC. Desafortunadamente para ellos, esto es algo que es demasiado bien conocido por los soldados de EEUU y especialmente por los surcoreanos, por lo que un verdadero ataque contra la RDPC est absolutamente fuera de cuestin para Sel.

Por ltimo, hay un aspecto preocupante a considerar por los enemigos de la RDPC: las supuestas modalidades en que la RDPC mantiene y opera sus fuerzas convencionales. En el desfile del 15 de abril se mostraron una gran cantidad de plataformas mviles para el lanzamiento de misiles de combustible slido. Esto les proporciona dos grandes ventajas: la primera sera la capacidad de lanzar misiles dentro de un breve espacio de tiempo, cosa que minimiza el riesgo de deteccin durante operaciones tales como recarga de combustible y la segunda, por supuesto, es tener la capacidad de lanzar un misil y luego rpidamente cambiar de posicin (disparar y largarse). Con plataformas mviles de lanzamiento es imposible rastrear y destruir todos los sistemas en un ataque preventivo. Esto sera sin introducir en la ecuacin los submarinos, que se dice son capaces de lanzar proyectiles balsticos de alcance corto y mediano con ojivas convencionales y nucleares.

Una seal que indica la confusin que prevalece entre los planificadores militares respecto de Corea del Norte puede verse fcilmente con la historia del portaviones USS Carl Vinson. Trump dijo que navos con gran capacidad de ataque estaban navegando hacia la RDPC con la intencin de inducir a Kim a conversar a travs de la intimidacin militar. Sin embargo, la realidad fue que el grupo del portaviones estaba en realidad a miles de kilmetros continuando su navegacin en direccin opuesta. An sin esta ridcula situacin la ventaja militar norteamericana apenas si funcionara con la RDPC por las razones expuestas anteriormente.

Con esta metedura de pata sin precedentes, EEUU est por lo menos internamente dividido en cuanto a lo que tiene que hacer enviando un mensaje conflictivo a sus aliados, dejndolos con un conjunto de interrogantes como ser Tiene Trump verdaderamente el control de las fuerzas armadas? Se pueden tomar sus palabras en serio? Es coherente con sus intenciones? Los primeros 100 das de la presidencia de Trump plantean estas preguntas, y en escenarios difciles, como en la pennsula de Corea. Al final del da en Corea estamos enfrentados con muchas cortinas de humo, amenazas y promesas. Pero, siendo realistas, nadie quiere un conflicto.

Por el contrario, la retrica belicista virtualmente recompensa a todos los actores involucrados.

Japn y Corea del Sur tienen como objetivo una mayor participacin de EEUU en la regin pero por muy diferentes razones. La lite de Corea del Sur est en crisis. Park Geun-hye, hija del fundador del pas, ha sido multada por corrupcin y el nuevo presidente pareciera tener posiciones respecto de la RDPC y la alianza con Estados Unidos que difieren bastante con las de sus predecesores. El peligro que ve EEUU es que una parte considerable de la lite surcoreana prefiera un cambio de una poltica fuertemente anti RDPC y pro Estados Unidos hacia una ms equilibrada, especialmente con China, socio principal de Corea del Sur. La mejor solucin para impedir este cambio es elevar el nivel de tensin con Corea del Norte (y, como consecuencia, con China) con el objetivo de consolidar su presencia en el pas (vemos el urgente despliegue del sistema THAAD, al que el nuevo presidente Moon Jae-in parece oponerse).

El caso japons es an ms explcito, con la visin nacionalista de Abe apuntando hacia una revisin constitucional que eliminara los lmites impuestos sobre las fuerzas armadas de Tokio. Por supuesto que la industria de guerra de EEUU se beneficiara, siempre lista para vender armamento de todo tipo a Japn con el objeto de asegurar a su aliado contra "la amenaza de Corea del Norte". China y Rusia parten desde supuestos diferentes en sus relaciones con Corea del Norte, pero ambos tienen suficientes problemas en el escenario mundial como para involucrarse en una crisis abierta en torno a la RDPC. Obviamente que a Mosc y a Beijing les gustara una resolucin diplomtica razonable, negociada entre varios actores, con el teln de fondo de conversaciones con la Repblica Islmica de Irn sobre asuntos nucleares.

Esta ltima cuestin, como hemos visto, es difcil de alcanzar entre Washington y Pyongyang debido a la falta de confianza mutua. En el caso de una negociacin prolongada con otros actores regionales y globales, quizs Beijing y Mosc podran asegurar la inviolabilidad del territorio de la RDPC a cambio de un desarme que podra conducir hacia el levantamiento de las sanciones y del embargo sobre Pyongyang.

Esto sigue siendo una consideracin controvertida, ya que Rusia y China tendran que proporcionar ayuda militar a la RDPC al no contar esta con disuasin nuclear. Desde otro punto de vista, son las fuerzas convencionales de Corea del Norte las que brindaran la verdadera disuasin de manera tal que una propuesta de paz planteada por diferentes actores debera ser considerada como una segunda salida posible para las tensiones en la regin.

Qu pasar despus?

En primer lugar, un resultado probable es la inmovilidad y la falta de accin enrgicas declaraciones llenas de amenazas, tanto de EEUU y sus aliados como tambin desafiantes respuestas de parte de Pyongyang. Personalmente, estoy convencido que a Kim le agradara el reconocimiento del status de su pas como potencia nuclear a cambio de poner fin al desarrollo de armamento nuclear y por ende estandarizar las relaciones con sus vecinos y Estados Unidos y obtener as una mayor independencia de China.

No debe sorprender que Pyongyang tenga tambin una visin ms multipolar en su poltica exterior, pero esto depende ms de Washington que de Beijing. Desgraciadamente, es difcil imaginar una resolucin inmediata de la situacin dado que Japn y Corea del Sur estn comprometidos en mantener un clima hostil hacia la RDPC en la regin, apelando a la participacin de EEUU. Es probable que la situacin no degenere, sino ms bien regrese a la normalidad en la medida que las tensiones en la regin disminuyan progresivamente sin contemplar ninguna concesin en particular desde ningn lado.

Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por Mara Valds

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2243



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter