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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2017

Punto muerto en Venezuela

Federico Fuentes / Steve Ellner
Green Left Weekly

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


Desde hace algunas semanas, Venezuela vive estremecida por manifestaciones casi diarias de protesta (y contraprotesta) con las que los oponentes de derechas del presidente Nicols Maduro intentan derribar su gobierno.

Los medios de comunicacin describen estos sucesos como una rebelin popular contra el gobierno autoritario, mientras que los seguidores de la revolucin bolivariana a favor de los pobres iniciada por el anterior presidente Hugo Chvez afirman que el pas est siendo testigo de una escalada de la campaa contrarrevolucionaria que pretende devolver el poder a las lites tradicionales venezolanas y revertir los avances conseguidos por Maduro y Chvez para la mayora pobre.

El periodista de Green Left Weekly Federico Fuentes entrevista en estas lneas a Steve Ellner, reputado analista de las polticas de Venezuela y Amrica Latina y profesor jubilado de la Universidad de Oriente de Venezuela, para que d su punto de vista sobre estos acontecimientos recientes.

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Federico Fuentes: Los medios de comunicacin ofrecen una versin unnimes sobre la tormenta poltica que agita en estos momentos Venezuela: El rgimen de Maduro est en las ltimas a causa de la abrumadora oposicin popular a la que se enfrenta, incluyendo a los sectores ms pobres que anteriormente apoyaban al gobierno, por lo que su ltimo recurso para sobrevivir es la represin violenta. Son exactos estos argumentos de los medios?

Steve Ellner: Es una conclusin apresurada. No hay mejor indicador de la falsedad de la narrativa de los medios de comunicacin que fijarnos en la naturaleza espacial de las protestas antigubernamentales conocidas como guarimba que tuvieron lugar a comienzos de 2014 y se han repetido este ao.

Las protestas se centran en los distritos de clase media y alta regidos por alcaldes de la oposicin. La estrategia en la que se basan es la desobediencia civil masiva, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y destruccin generalizada de propiedad pblica que se extiende a las zonas ms pobres.

Es cierto que las clases populares tienen una larga tradicin de protestas en la calle, especialmente contra los servicios pblicos deficientes. Pero en este caso los sectores populares se han mantenido pasivos por lo general, aunque con ms excepciones que en 2014. Es evidente que la oposicin cuenta con ms apoyo popular que en 2014.

De modo similar, el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) ha sido ms perjudicado por la abstencin electoral (de los chavistas desencantados) que la oposicin. Dicho comportamiento electoral es lo que explica su derrota en las elecciones legislativas de diciembre de 2014.

Pero los dirigentes chavistas mantienen una impresionante capacidad de movilizacin, como se demostr en dos manifestaciones recientes, una el Da de la Independencia de Venezuela, el 18 de abril, y otra el 1 de mayo.

La precaria situacin econmica de la nacin as como el viraje poltico que afecta a todo el hemisferio refuerza a la oposicin. En anteriores crisis polticas, como el intento de golpe de Estado de 2002 y la huelga general de 2002-2003, el gobierno de Chvez poda contar con el respaldo de otras naciones sudamericanas, incluyendo algunas cuyos gobiernos no eran de izquierdas.

Pero ahora, los gobiernos vecinos de Venezuela, a pesar de su considerable falta de apoyo popular y de descontento interno, han apoyado explcitamente la causa de la oposicin venezolana.

Dicho lo cual, yo describira la situacin en Venezuela como de empate, de punto muerto, desde luego muy alejada de la afirmacin de que el gobierno est en las ltimas. Pero claro, dada la volatilidad poltica del pasado ms reciente, las predicciones, en el mejor de los casos, solo pueden ser provisionales.

En ltimo trmino, los sectores populares tienen la ltima palabra. Si finalmente se unieran a las protestas, la afirmacin de que el gobierno de Maduro ha llegado a su fin, como dices, sera acertada. En ese caso, la situacin sera similar a la de la Unin Sovitica en 1991, cuando los mineros se manifestaron contra el gobierno marcando la cada del rgimen.

En la actualidad, incluso algunos de los antiguos partidarios del gobierno hablan de que Maduro ha adoptado un giro autoritario. Hay algo de cierto en esa acusacin?

 Antes de contestar a esa pregunta es preciso sealar que Venezuela no est en una situacin normal, no cuenta con lo que los politlogos denominan una oposicin leal, que reconoce la legitimidad del gobierno y acta respetando las reglas del juego. Por ese motivo, hablar de las acciones del gobierno sin situarlas en contexto como suelen hacer las corporaciones mediticas- es engaoso.

Los lderes de la oposicin actuales son, en su mayor parte, los mismos que participaron en el golpe de Estado y la huelga general de 2002-2003, los mismos que se negaron a reconocer la legitimidad de los procesos electorales de 2004 y 2005 y que cuestionan una y otra vez la legitimidad del Consejo Electoral, excepto en los casos en los que el gobierno fue derrotado.

Son tambin los mismos que se negaron a reconocer el triunfo de Maduro en la eleccin presidencial de 2013, provocando una docena de muertes, y luego promovieron cuatro meses de protestas que incluyeron desobediencia civil a gran escala junto a una considerable violencia, lo que provoc 43 muertes, entre ellas las de 6 miembros de la guardia nacional.

El periodo actual se inici con el triunfo de la oposicin en las elecciones para la Asamblea Nacional de 2015, cuando el presidente de dicha institucin, Henry Ramos Allup, anunci inmediatamente despus de tomar posesin que lograran un cambio de rgimen en menos de seis meses; posteriormente, la Asamblea Nacional rechaz la dotacin presupuestaria del ejecutivo. La oposicin ha rechazado todo el tiempo las propuestas de llevar adelante un dilogo nacional, exigiendo concesiones como requisito previo a las negociaciones.

Las protestas realizadas las pasadas semanas son un calco de la guarimba de 2014. Los lderes opositores evaden por completo el tema de la violencia, limitndose a declarar que la rechazan en un sentido abstracto.

Prcticamente cada da convocan manifestaciones en el este de Caracas que intentan alcanzar el centro de la ciudad, donde se ubica el palacio presidencial. Portavoces del gobierno han declarado numerosas veces que las marchas de la oposicin no estn autorizadas para llegar hasta el centro de Caracas y las fuerzas de seguridad suelen emplear gases lacrimgenos para evitarlo.

Las razones para ello son evidentes. Si un gran nmero personas opositoras se establecen en el centro de la ciudad durante un periodo indefinido de tiempo, lo que vendra a continuacin sera el cerco al palacio presidencial y la violencia, todo ello en medio de un caos incontrolado.

Los enfrentamientos se veran agravados por la cobertura que realizaran los medios de comunicacin internacionales, que siempre han informado sesgadamente de los hechos a favor de la oposicin. El hecho de que las ltimas semanas los principales lderes de la oposicin hayan convocado a diario manifestaciones en direccin al centro de Caracas, a pesar de saber demasiado bien que provocaran enfrentamientos, sugiere que la estrategia escogida para hacerse con el poder pasa por los altercados y el combate en las calles.

La naturaleza espacial de las protestas es clave. Se puede decir que el gobierno acta justificadamente al evitar que las protestas lleguen al centro de Caracas. Pero habra que preguntarse: Toleraran los chavistas manifestaciones pacficas que partieran de la mitad oriental acomodada de la ciudad en direccin a los bastiones chavistas de los sectores populares?

La pregunta se ve enturbiada por el hecho de que las marchas de la oposicin casi invariablemente implican desobediencia civil y violencia.

Dira usted que tanto chavistas como oposicin estn adoptando posturas intransigentes?

 Ambas partes estn jugando duro pero, para apreciar lo que est en juego, es indispensable describir el escenario poltico en que nos encontramos. El hecho es que la naturaleza democrtica de algunas de las decisiones del gobierno, en concreto dos de ellas, es cuestionable.

Hace un mes, el excandidato presidencial (en dos ocasiones) y gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles fue inhabilitado del derecho a participar en elecciones acusado de corrupcin.

En segundo lugar, las elecciones municipales y de gobernadores programadas para diciembre de 2016 han sido retrasadas sobre la base de que otros procesos electorales pendientes han forzado su aplazamiento. Aunque el presidente Maduro ha manifestado que su partido est listo para tomar parte en dichas elecciones, la fecha todava no ha sido fijada. Si se celebraran hoy, posiblemente los chavistas sufriran prdidas.

El ncleo duro del movimiento chavista, encabezado por el diputado de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, es el que tiene la sartn por el mango y es partidario de mantener una lnea dura hacia la oposicin. La voz ms visible de la lnea blanda es el antiguo vicepresidente Jos Vicente Rangel, partidario de realizar gestos que permitan las negociaciones y refuercen al sector de la oposicin opuesto a los enfrentamientos en las calles.

Lo mismo ocurre en la oposicin, dominada por los radicales. Estos han manifestado claramente que, una vez en el poder, encarcelaran a los lderes chavistas acusndoles de corrupcin y violacin de los derechos humanos. Su consigna, no a la impunidad, implica en realidad una caza de brujas contra el movimiento chavista y una represin que allanara el camino para la imposicin de polticas neoliberales impopulares.

En realidad, la plataforma creada por Capriles para las elecciones de 2012 y 2013 es claramente neoliberal. Hay una relacin evidente entre las tcticas radicales y la intolerancia exhibida por la oposicin, por un lado, y el programa neoliberal que impondra la oposicin si retomara el poder, por el otro.

Es decir, la narrativa que tilda de autoritario al gobierno de Maduro es una tergiversacin flagrante de lo que est ocurriendo. Pero tambin es cierto que los dirigentes chavistas se han distanciado en ocasiones de los principios democrticos. De cualquier modo, sus acciones deben ser contextualizadas.

Cul ha sido el impacto de las interferencias del gobierno estadounidense y de la Organizacin de Estados Americanos (OEA), junto al cambio de actitud de algunos gobiernos de la regin?

Los actores extranjeros a los que hace referencia no han conseguido situarse por encima de la poltica interna de Venezuela para poder as promover la resolucin pacfica de un conflicto que bien pudiera degenerar en guerra civil. Las declaraciones emitidas tanto por la Casa Blanca como por Luis Almagro, secretario general de la OEA, coinciden por completo con la narrativa y las demandas de la oposicin.

En lugar de alinearse con una de las partes del conflicto interno venezolano, la OEA debera haber hecho un llamamiento a un dilogo nacional y nombrado una comisin imparcial que investigara las cuestiones en disputa. El presidente Maduro tom la decisin de retirarse de la OEA en respuesta a la falta de imparcialidad de dicha organizacin, que solo ha contribuido a exacerbar la polarizacin poltica en Venezuela.

La OEA y otros actores internacionales refuerzan la narrativa de la oposicin venezolana que fusiona los acuciantes problemas econmicos y el supuesto autoritarismo del gobierno de Maduro. Esta lnea argumental refuerza involuntariamente el poder de la oposicin ms radical.

El nico modo de justificar el cambio de rgimen por medios no electorales y la intervencin de actores extranjeros, como la OEA, es tratar de demostrar que la nacin va camino de convertirse en una dictadura y que viola sistemticamente los derechos humanos.

Pero la faccin moderada de la oposicin que en este momento no cuenta con ningn lder nacional visible- es partidaria de hacer hincapi en los temas econmicos con el fin de llegar a los sectores populares de la poblacin, atraer a algunos chavistas desencantados y, al mismo tiempo, aceptar el dilogo con representantes del gobierno. Por tanto, los moderados ponen el acento en los temas econmicos, ms que en los polticos.

En este aspecto, la intromisin de los actores extranjeros que cuestionan las credenciales democrticas del gobierno venezolano solo sirve para apuntalar la posicin de los opositores radicales y polarizar an ms la nacin.

Hablando de los actuales problemas econmicos, cun grave es la escasez de abastecimiento?

El problema de la escasez de productos bsicos es innegable, aun cuando medios de comunicacin como el Wall Street Journal afirmen que la nacin est al borde de una hambruna generalizada. El hambre es un flagelo que aflige a los estratos ms bajos de otras naciones latinoamericanas, si no a todas. Pero la clave desde el punto de vista social y poltico es el contraste con los niveles existentes en Venezuela en aos anteriores. Se ha producido un marcado deterioro en relacin al periodo anterior a la cada de precios del petrleo, a mitad de 2015.

Qu cree que va a ocurrir en un futuro inmediato? Est destinado al fracaso el gobierno del presidente Maduro? Qu opina de la propuesta de celebrar una Asamblea Constituyente?

No est claro si la propuesta de celebrar una asamblea constituyente servir para estabilizar el pas.

Por un lado, se trata de una iniciativa novedosa- diseada para romper el punto muerto en que est atrapado el pas. Si todo fuera bien, los chavistas podran poner en marcha sus bases y las de los movimientos sociales para lograr un nivel importante de participacin electoral.

Adems, en el mejor de los casos, los delegados de la asamblea constituyente podran formular propuestas viables para abordar los asuntos apremiantes, como la corrupcin, y los chavistas que detentan el poder podran demostrar una genuina receptividad ante ellas.

En resumen, una asamblea constituyente basada en una participacin desde abajo podra cambiar la situacin.

Pero en el caso de que las cosas salieran de otra manera, la propuesta de asamblea constituyente podra entenderse como un modo de prolongar la situacin y dejar de lado el proceso electoral.


* Steve Ellner es actualmente coordinador de un nmero sobre polticas de clase en los gobiernos progresistas latinoamericanos de Latin American Perspectives, una revista en la que participa como editor. Su trabajo Implications of Marxist State Theories and How They Play Out in Venezuela ver la luz en el prximo nmero de Historical Materialism.

Fuente:  https://www.greenleft.org.au/content/standoff-venezuela

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, su traductor y a Rebelin como fuente del mismo

 



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