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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2017

Me voy a volver de los caminos del Che

Kintto Lucas
Rebelin


Adis muchachos

Qu decir hoy que no sea el panfleto acostumbrado y repetitivo de unos o la cola de paja de otros que recuerdan al Che como algo de la juventud?

Tal vez decir provisionalmente (en la vida todo es provisorio) que si un da la izquierda del mundo se qued sin el Che, tambin el mundo lo ha perdido aunque tarde en darse cuenta. La izquierda y el mundo lo sienten. En ambos, esa muerte redujo el espacio moral sin el que la poltica carece de su sentido humano ms profundo y queda limitada a los manuales. Sentido humano sin el cual las sociedades dejan de estar vivas y libres en su marcha hacia la transformacin cualitativa del futuro, como dira Carlos Mara Gutirrez.

Ms all y ms ac de las ideologas, el Che se transform en la imagen moral de la poltica, paradigma de la entrega total por un ideal, desde aquellos das en que emprendi viaje por Amrica Latina, junto a su amigo Alberto Granados en La Poderosa, cantando aquel tango de Carlitos Gardel que dice as: Adis muchachos, compaeros de mi vida, / Barra querida de aquellos tiempos. / Me toca a mi hoy emprender la retirada. / Debo alejarme de mi buena muchachada.

Al otro lado del ro

El camino estaba ah, el viaje y los sueos eran parte del camino y eran tambin el propio camino. Y en el camino una vez y tantas veces se preguntarn: qu es lo que hay al otro lado del ro? Ahora podramos irnos a volver para escuchar a Jorge Drexler cantar: Clavo mi remo en el agua / Llevo tu remo en el mo / Creo que he visto una luz al otro lado del ro / El da le ir pudiendo poco a poco al fro / Creo que he visto una luz al otro lado del ro / Sobre todo creo que no todo est perdido / Tanta lgrima, tanta lgrima y yo, soy un vaso vaco / Oigo una voz que me llama casi un suspiro / Rema, rema, remaa. Rema, rema, remaa / En esta orilla del mundo lo que no es presa es baldo / Creo que he visto una luz al otro lado del ro.

La luz a veces se mueve, a veces no se ve, pero est ah, al otro lado del ro al otro lado del camino.

El camino es largo y el camino es corto. El camino del Che es su propia vida. De aquellos viajes en motocicleta, al viaje del Granma, la Sierra Maestra, la construccin en Cuba y en cualquier parte, el camino es la vida, la vida es el camino. Donde pongo la vida pongo el fuego, dice una cancin de Angel Gonzlez y Pedro Guerra. Eso es lo que hizo el Che, entonces es necesario irnos a volver para escuchar esa cancin interpretada por Ana Beln y Miguel Poveda: Donde pongo la vida pongo el fuego / de mi pasin volcada y sin salida. / Donde tengo el amor, toco la herida. / Donde dejo la fe, me pongo en juego. / Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego / vuelvo a empezar, sin vida, otra partida. / Perdida la de ayer, la de hoy perdida, / no me doy por vencido, y sigo, y juego / lo que me queda: un resto de esperanza.


Poetas y Quijotes

El camino del Che va y viene hasta hoy. El camino sigue. Es posible que por ah, por el camino ande algn Quijote siguiendo la vida, poniendo el fuego en la vida y la vida en el fuego de los sueos. Sueos imposible los del Quijote? Sueos imposible los de Che? Tal vez sea posible, que los sueos sean imposibles. Pero son sueos, y el camino esta ah. La sombra del Quijote y del Che estn en el camino. Ahora podramos escuchar a Plcido Domingo cantar "Sueo Imposible" del Quijote de la Mancha que dice as: Con fe lo imposible soar / al mal combatir sin temor / triunfar sobre el miedo invencible / en pie soportar el dolor / Amar la pureza sin par / buscar la verdad del error / vivir con los brazos abiertos / creer en un mundo mejor.
 El Quijote se fue por los caminos de la Mancha, y el Che se fue por los caminos del mundo. Y los caminos del mundo fueron los caminos del Che. Como los caminos de la Mancha fueron los caminos del Quijote. Y en los caminos de la Amrica Latina, el Che se qued, un octubre. Juan Gelman lo cont con su poesa del dolor: de este pas de fantasa / se fue Guevara una maana y / otra maana volvi y siempre / ha de volver a este pas aunque no sea ms que / para mirarnos un poco un gran poquito y / quin se habr de aguantar? / quin habr de aguantarle la mirada?"

La palabra de Juan y la del Che se juntan en el camino. A esas palabras, sentidas, se une la voz Julio Cortzar: Yo tuve un hermano / no nos vimos nunca / pero no importaba. / Yo tuve un hermano / que iba por los montes / mientras yo dorma. / Lo quise a mi modo / le tom su voz / libre como el agua. / Camin de a ratos / cerca de su sombra / no nos vimos nunca / pero no importaba. / Mi hermano despierto / mientras yo dorma. / Mi hermano mostrndome / detrs de la noche / su estrella elegida.

Entre la voz de los poetas se fue el Che, y Pablo Milans le dijo en una cancin: Si el poeta eres t, / como dijo el poeta, / y el que ha tumbado estrellas / en mil noches de lluvias coloridas eres t, / Qu tengo yo que hablarte Comandante?"

Papeles en el bosque

La palabra en el camino del Quijote, o sea del Che. La palabra en el camino de todos. Vamos y venimos por los caminos del Quijote. Vamos y venimos por los caminos del Che. Del camino de La Mancha al camino de la Amrica Latina. Del camino de la palabra a la palabra en el camino. La palabra de Fidel: Un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo. Un modelo de hombre que pertenece a los tiempos futuros, de corazn digo que ese modelo es el Che.

El Che se convirti en la imagen tica de la poltica, esa imagen cuya fidelidad ejemplar a la vida necesaria dur hasta su ltimo instante. Coherente en sus concepciones y en su prctica, modesto como dirigente y como ser humano, obstinado para retomar el camino despus de cada tropiezo, comprometido con un mundo mejor. Hasta hoy, la muerte del Che sigue dejando hurfana a la izquierda, sigue empobreciendo este mundo destrozado de nuestros das. Y tal vez hoy se siente mucho ms la orfandad, cuando tantos burcratas lo siguen matando. De pensar en esa realidad surgi el poema "Papeles en el Bosque", que dice as:

Hoy tengo demasiados papeles en la cabeza. 
Hay un papel que dice nadie debe morir como Lber o Susana con un libro en la mano, 
para que los estudiantes del futuro puedan ser burcratas
 de algn gobierno o partido,
 incluso de un buen gobierno o un buen partido; 
nadie debe morir como Ibero con un poema en la mirada, 
para que los poetas maana sean burcratas de la palabra 
de algn ministerio o frente; 
nadie debe morir como mi hermano Enrique 
con un fusil en la mano, 
para que los guerrilleros del futuro 
puedan hablar de la revolucin 
mientras cuidan la silla en algn parlamento 
y caminan por arriba de la ola; 
nadie debe morir como tantos jvenes 
asesinados en cualquier parte, 
para que algn compaero o pariente 
maana pueda ser burcrata de la participacin.


Voy a quemar los papeles de la cabeza, 
y decirle a los jvenes que no mueran,
 vivan y combatan a los burcratas de las ideas 
dentro de cualquier gobierno,
 partido, oenege ambientalista, universidad, sindicato
 Hablen, griten, lloren, pataleen, renuncien, 
luchen contra los burcratas y contra ustedes mismos,
 no es fcil pero tampoco imposible,
 por suerte, tambin hay ejemplos.
Despus, si quieren se mueren, y si no quieren no se mueran 
que al fin de cuentas la muerte es solo un papel en la cabeza 
y la decisin es de uno, 
pero tampoco maten al Che, como dira Juan, 
porque todos matamos al Che y lo seguimos matando,
 y ahora el Che es una camiseta,
 una cancin mal cantada en una tertulia...


Hoy tengo demasiados papeles en la cabeza,
 papeles que en algn momento fueron rbol.
 
Hay un papel que dice todos debemos morirnos alguna vez,
 como los rboles que a veces ni si quiera echan races, 
pero se mueren los rboles tapando el bosque. 
Hay que talar los rboles de la cabeza 
para que podamos ver el bosque
 y mirar a los ojos de los burcratas que siguen matando al Che

Quemar las naves

En este mundo de guerras infames y totalitarismos, de fundamentalismos alejados de la vida, de ciudades superpobladas y contaminadas, de soberanas de papel, del imperio globalizado, de la farsa poltica y tantas cosas ms, seguimos esperando, seguimos creyendo, que sin la tica del hombre nuevo que anticip Guevara, el mundo no cambiar. El cambio de la sociedad solo ser posible con el cambio de cada persona. Parece que la izquierda latinoamericana y el mundo, en medio de sus confusiones y sus crisis, nunca ha podido superar la desaparicin del Che. La desaparicin quien, como dijo alguien por ah, mantiene verde el rbol de la vida. Alguna gente hasta santo lo cree. El documental San Ernesto nace en la Higuera refleja esa devocin. Pero tal vez, la leccin ms perdurable del Che empez desde su muerte, entregada en aras de la vida por venir, pero la izquierda no fue capaz de entender su vida, mucho menos su muerte. El mundo, en cambio, tampoco fue capaz de entender la vida del Quijote, entregada en aras del camino por construir, mucho menos su muerte. Uno y otro entraron en el camino para construir sus vidas, sabiendo que el camino era la propia vida. Como dice el grupo de rock Cecilia Krill Contesta en su cancin 67: Tocan el viento sin temor, entre las nubes. / Abren la celda con el sol, en las montaas. / Saben que ellos, no van a volver. / No van a dejar, de quemar las naves si es mejor.

Rocinante

Rocinante sigue cabalgando. Los tiempos se cruzan en la cruz de los caminos. Salvador Allende habla del Che: Pocas veces he visto un hombre ms humano, ms profundo. Con una mirada que llegaba a unos antes que la respuesta, dando la respuesta. Con una seriedad cuando quera tocar los problemas, que evidenciaba su gran capacidad, su cultura. Y al mismo tiempo una irona mordaz, que desarmaba, que golpeaba, que castigaba. Pero esencialmente era un hombre en el ms amplio sentido de la palabra. Creo que muy pocas veces se ha visto en la historia una consecuencia similar, por lo menos en esta poca contempornea, entre un hombre que dice los que siente y hace lo que dice. Un hombre que, como el comandante Guevara, fue tan consecuente con sus ideas y con su propia vida. Adems, en el libro que me regalara, Guerra de guerrillas, puso: Para Salvador Allende, que por otros caminos, busca lo mismo. Con lo cual estaba diciendo que comprenda, que sabia que yo discrepaba de los caminos que ellos haban planteado y crea que Chile tenia otro camino No era un hombre sectario, ni dogmtico, si no que era un hombre abierto. Con una gran disciplina interna, pero al mismo tiempo capaz de comprender la disciplina de otros hombres y las caractersticas de otros pueblos.

Me deca Jos Mujica el otro da refirindose a otro Quijote, a Ral Sendic, ese revolucionario en alpargatas que su lucha es una muestra de cuanto es capaz el ser humanos cunto cree en algo. Cunta fuerza. En el mundo de hoy tanto Quijote, tanta poesa es impensable. Tanta poesa. Tanta

Sobre la poesa, deca Juan Gelman: los poetas ahora la pasan bastante mal / nadie los lee mucho/esos nadie son pocos / el oficio perdi prestigio / para un poeta es cada da ms difcil conseguir el amor de una muchacha / ser candidato a presidente/que algn almacenero le fe / que un guerrero haga hazaas para que l las cante / que un rey le pague cada verso con tres monedas de oro / y nadie sabe si eso ocurre porque se terminaron las muchachas / los almaceneros/los guerreros/los reyes / o simplemente los poetas / o pasaron las dos cosas y es intil romperse la cabeza pensando en la cuestin

Me voy a volver con la poesa en la mirada. Con el Quijote en el camino. Con el Che en la memoria. El viaje no tiene fin, porque como deca Guevara: Ahora s, la historia tendr que contar con los pobres de Amrica, con los explotados y vilipendiados de Amrica Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos para siempre su historia.

Texto del autor basado en su programa radial "Me voy a volver".

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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