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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2017

Trump rene al imperialismo, el wahabismo y el sionismo

Pablo Jofr Leal
HispanTV


La visita del presidente estadounidense Donald Trump a Arabia Saud e Israel, otorga nuevos ares a una alianza poltica y militar destinada, no slo a recomponer confianzas en la triada de ideologas como el imperialismo, el sionismo y el wahabismo, sino que a partir de sus coincidencias e intereses, intensificar las agresiones contra los pueblos de Oriente Medio.

Tras un periodo de cortsimo y relativo alejamiento, bajo la administracin del ex presidente Barack Obama, entre Washington y sus socios de la Casa al Saud y la entidad sionista, el nuevo mandatario estadounidense ha decidido insuflar nuevos alientos a la relacin con sus hijos putativos en Oriente Medio y de pasada incrementar la venta de armas en una regin, que es el principal cliente del complejo militar industrial estadounidense. Slo el ao 2016 Arabia saud gast 67 mil millones de dlares en armas, presionando, igualmente, para que sus aliados del denominado Consejo de Cooperacin del Golfo inviertan cifras multimillonarias en la compra de armas a Estados Unidos y pases aliados como Gran Bretaa y Francia.

El presidente estadounidense, en la ampulosamente denominada Cumbre Islmica-rabe Estadounidense, ante representantes de 50 naciones musulmanas, con Jefes de Estado o de gobierno de 37 de ellas llam a combatir al terrorismo. "Explsenles. Explsenles de sus lugares de culto. Explsenles de la tierra santa sostuvo en dicho encuentro en Riad. A lo que falt agregar que esos intentos de expulsin debe hacerse con armas, fundamentalmente, Made in USA pero, adems, declarar aquello sin rubor alguno frente al papel desempeado por Washington y precisamente Arabia Saud en el nacimiento y desarrollo de gran parte de los movimientos terroristas que actan en el Magreb, Oriente Medio y Asia Central.

Imperialismo y Wahabismo Ms Unidos que Nunca

Donald Trump comenz as, el da 21 de mayo, por tierras sujetas al dominio de la Monarqua Wahabita, un periplo evangelizador. Acompaado por sus apstoles : la primera dama, Melania Trump; su hija mayor, Ivanka; su yerno, Jared Kushner; el jefe de gabinete, Reince Priebus, el principal asesor econmico de la Casa Blanca, Gary Cohn; su asesor estratgico, Steve Bannon; su asesor de seguridad nacional, Herbert McMaster y el secretario de Estado, Rex Tillerson, entre otros.. Un viaje en lo que este mandatario considera implcito un objetivo, que debe ser el eje de la poltica exterior mundial: simples instrumentos para la gloria y beneficio estadounidense. Un viaje acompaado de declaraciones tan surrealistas, ridculas como tambin peligrosas como aquella en la cual Trump apel a las personas decentes de todas las confesiones a dar batalla a los salvajes criminales que buscan aniquilar la vida.

Indudablemente tal apelacin no era una autocrtica a la labor desempeada por los gobiernos estadounidenses y sus aliados de Oriente Medio, que son los verdaderos salvajes y criminales contra gran parte de las sociedades del mundo magreb, de Oriente Medio y Asia Central, donde radica gran parte del mundo islmico. La apelacin de Trump tampoco iba dirigida a sus aliados, como la propia Arabia Saud e Israel que llevan dcadas aniquilando vidas humanas, ocupando territorios que no les pertenecen, construyendo muros, asesinado nios, reprimiendo las aspiraciones de libertad de los pueblos como Yemen, Bahrin y Palestina. Difundiendo doctrinas terroristas como el wahabismo y el sionismo, asociadas en el crimen y la violacin de los derechos humanos de millones de seres humanos.

En un discurso tan hipcrita como falso, Trump, bajo el beneplcito de Monarquas reaccionarias como la Casa al Saud, los Al Jalifa que gobiernan en Bahrein, Qatar, Kuwait, Omn, Emiratos rabes Unidos, Jordania, entre otros puso la guinda a la torta del surrealismo al acusar a Irn de avivar las llamas de los conflictos sectarios y del terror en Lbano, Irak y Yemen y de apoyar los indescriptibles crmenes de Bashar el Asad en Siria. Esto, porque segn Estados Unidos Irn financia, rearma y adiestra a terroristas, milicias y grupos extremistas que esparcen el caos por la regin.

Una confusin tan execrable como interesada, pues no es posible confundir a quien apoya los esfuerzos del Eje de la Resistencia frente a las agresiones del Wahabismo y el sionismo, que aquellos, que como Estados Unidos y sus aliados, en funcin de sus intereses geoestratgicos se han dedicado a agredir a pases como Irak, Siria, Afganistn, Yemen, Bahrin, Libia entre otros generando, desde el ao 2001 a la fecha 2.5 millones de muertos, 30 millones de desplazados internos y 15 millones de refugiados, que han ido a incrementar las cifras de hombres y mujeres que buscan, allende su patria, mejores perspectivas de vida.

Paralelo a los encuentros entre la delegacin estadounidense y la casta gobernante saud, el surrealismo y los enredos interesados a las que hago mencin se consolid con la celebracin de un Foro Para la Lucha Contra el Terrorismo y el Extremismo patrocinado por la coalicin militar islmica antiterrorista, creada en 2015. De los resultados de este inusual encuentro nada se concluyo respecto a exigir que precisamente estas Monarquas cesen el suministro de dinero, armas y milicianos destinado a expandir el terrorismo wahabita.

La prensa occidental, en general, ha signado sin apenas un esbozo de crtica lo que indudablemente representa una falsedad en materia de lo que cotidianamente sufren los pueblos del Magreb, Oriente Medio y Asia Central que es, precisamente, la agresin de fuerzas militares extranjeras donde Estados Unidos participa activamente junto a sus socios de la OTAN. La creacin, financiamiento y dotacin de armas a grupos terroristas como Daesh, Fath al Sham, Boko Haram, Ansar al Dine, Al Shabat, Ahrar al Sham, que nacen, precisamente bajo el amparo del rgimen wahabita y sus aliados. Esto es el uso de la estrategia nacionalsocialista al estilo Goebbels y la propaganda sionista bajo el marco de la Hasbara miente, miente que siempre algo queda. Estados Unidos con ayuda de sus medios de comunicacin miente descaradamente, sin asumir, en modo alguno, su responsabilidad en la inestabilidad en que vastas regiones del mundo viven hoy sumergidas.

La travesa de Trump por Arabia Saud y posteriormente por Israel ha mostrado la verdadera dimensin de los objetivos extramuros de Washington bajo la presidencia de este multimillonario. Devenido en el lder de una nacin que transita de la poltica del leading from behind del anterior mandatario estadounidense Barack Obama, a una polica decidida a comprometerse activamente, junto a sus socios sionistas y wahabitas, en la agresin contra los pueblos de Oriente Medio. Pero tambin, sobre todo aquel que ose enfrentarse a una poltica imperialista que persigue, fundamentalmente, destruir a Siria, fragmentar Irak, cercar a la Repblica Islmica de Irn e impedir el afianzamiento del avance a occidente por parte de la Federacin Rusa.

Para el cumplimiento de estos objetivos la administracin estadounidense no escatima esfuerzos y est dispuesta a involucrarse de lleno en las guerras de agresin que la Casa al Saud y el sionismo encabezan, como punta de lanza contra los pueblos de Libia, Siria, Irak, Bahrin, Yemen y Palestina. Contando para ello con el apoyo de las monarquas Feudales del Golfo Prsico, Jordania, Egipto y organizaciones como la OTAN con la activa participacin de Francia e Inglaterra.

Al mismo tiempo que Trump sostena ante representantes de 50 naciones en la denominada Cumbre Islmica-rabe-Estadounidense Vengo con un mensaje de amistad, esperanza y amor el ejecutivo estadounidense, como todo viaje que se precie de tener fines beneficiosos, llevaba consigo el mandato del complejo militar industrial, As, bajo el escudo de las palabras de buena crianza, llamados a la paz, a combatir el terrorismo, entre otras frases altisonantes, se firmaron acuerdos militares con la Casa al Saud que involucran 110 mil millones de dlares en equipos y pertrechos militares para las fuerzas armadas saud que sobrepasan los 230 mil efectivos, a lo que se sumaran proyectos por otros 200 mil millones de dlares en obras que beneficiarn a empresas occidentales y de aliados europeos que se comprometan a cerrar los ojos frente a los atropellos a los derechos humanos llevados a cabo por la Casa al Saud.

La multimillonaria venta comprende 84 aviones F 15 SA, 150 helicpteros Black Hawk Apache, navos de guerra, blindados, tanques, bombas guiadas de alta precisin y un sistema de radar diseado para derribar misiles balsticos. El paquete incluye armas ligeras, mantenimiento de 115 tanques M1A2, cuatro buques de guerra, sistema de defensa antimisiles THAAD, seguridad martima, radares y comunicaciones y tecnologa de la seguridad ciberntica. Como excusa para esta compra, nuevamente irn ha salido al ruedo, tras la declaracin de un portavoz de la Casa Blanca frente a esta venta "El contrato de material y servicios de defensa refrenda nuestro tradicional apoyo a la seguridad de Arabia Saud y del Golfo ante las amenazas iranes, y contribuye a incrementar la lucha antiterrorista en la regin para liberar la carga que recae sobre las tropas de EE UU

Las armas compradas por la Monarqua wahabita servirn para seguir masacrando a la poblacin de Yemen, reprimir al pueblo de Bahrin, traspasar parte de ellas a las fuerzas terroristas como Daesh, Fath al Sham, Ahrar al Sham al amparo de lo que el propio Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saud, Adel al Yubeir sostuvo la administracin estadounidense tiene una visin que encaja con la visin del reino sobre el papel de Estados unidos en el mundo; la erradicacin del terrorismo, al confrontacin con irn, la reconstruccin de las relaciones con aliados tradicionales, el comercio y las inversiones. He aqu, sin tanto eufemismo los objetivos de compras multimillonarias en una monarqua con alto desempleo juvenil donde la poblacin del pas menor a los 30 aos constituye el 65% del total - con un dficit fiscal derivado de la baja del precio del petrleo pero empeada a seguir actuando en su papel del gendarme del mundo rabe en la regin.

Medios estadounidenses sealaron, que adems de la venta de armas, la empresa petrolera nacional Saud Aramco firm acuerdos por 50 mil millones de dlares con empresas estadounidenses. El ministro de Energa, Khalid al Falih dijo que los convenios que incluyen a todas las empresas ascendieron a ms de 200 mil millones de dlares EE.UU. Otro convenio, entre Saudi Basic Industries Corporation y la estadounidense Exxon Mobil, una empresa dirigida hasta hace poco por el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, fue firmado para construir un complejo qumico por 20 mil millones de dlares. Ello en una conducta que ha sido clsica en la dirigencia estadounidense: firmar contratos multimillonarios donde alguna vez tuvieron intereses y lo tendrn en el futuro cuando dejen sus cargos pblicos.

A pesar de los lazos, cada da ms estrechos entre Riad y Tel Aviv, algunas voces del sionismo alertaron sobre la compra de armas saud. El Ministro de Infraestructura, Energa y Recursos de Aguas, Yuval Steinitz, expres su preocupacin por el acuerdo de armas entre Riad y Washington Cientos de millones de dlares en acuerdo de armas es algo por lo cual necesitamos recibir una explicacin. Sobre todo porque la Monarqua saud es un pas hostil y debemos asegurar que se mantenga la ventaja militar cualitativa de Israel. Este no es pas con el que tenemos relaciones diplomticas y nadie sabe qu es lo que depara el futuro. Espero que recibamos pronto respuestas. Esto es algo que definitivamente debera preocuparnos. El ministro Ayoob Kara de origen druso - tambin expuso el tema durante una reunin de ministros del Likud, preguntndole al primer ministro, Benjamn Netanyahu, si no estaba preocupado por el hecho de que Riad se est convirtiendo en una potencia mundial superior a nosotros. Netanyahu dijo que discutira el asunto en el Gabinete.

Tras el viaje a Arabia Saud, como primera etapa para la consolidacin de una alianza con fines de dominio donde Washington exige a Riad que se mantengan los niveles de cooperacin con el sionismo Donald Trump dirigi su Air Force One a los territorios palestinos ocupados. Aterriz el da lunes 22 de mayo en el Aeropuerto de Tel Aviv donde fue recibido por la dirigencia sionista en pleno. En un acto claramente de mayor acogida y beneplcito que aquella que se otorg a una Barack Obama en fines del ao 2016, en que a pesar de otorgarle 38 mil millones de dlares en ayuda militar por la prxima dcada, fue intensamente criticado por sus tibias opiniones respecto a la poltica colonial sionista en Palestina. Israel quiere incondicionalidad y lo ha encontrado en este Donald Trump cuya propia familia tiene fuertes vnculos con el sionismo.

Los alcances del viaje a la entidad sionista y los territorios ocupados sern parte de un prximo anlisis. Por ahora la imagen de un Donald Trump agasajado por el Wahabismo es ms que suficiente para preocuparnos por el futuro de una regin que ve con temor esta triada entre Washington-Riad-Tel Aviv. En principio la hipocresa encabeza la carrera por definir de mejor forma este periplo del mandatario estadounidense.

Fuente: http://www.hispantv.com/noticias/opinion/342289/viaje-trump-arabia-saudi-israel

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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