Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2017

La danza de la guerra que Trump lleva a la OTAN

Olga Rodrguez
eldiario.es


El terrible atentado de Manchester que ha dejado 22 muertos y decenas de heridos se produjo tan solo tres das antes de la cumbre de la OTAN que este jueves se celebra en Bruselas, con la presencia del presidente estadounidense Donald Trump. Veinticuatro horas ms tarde en crculos oficiales ya se comentaba que el ataque terrorista condicionara la agenda de la reunin de la Alianza Atlntica.

Sin duda Manchester se est usando para condicionar este encuentro. Pero lo cierto es que el guin para esta cumbre lleva tiempo moldendose. Donald Trump tiene dos exigencias claras para sus socios: que especifiquen como tarde en diciembre de qu modo lograrn aumentar su gasto en Defensa hasta el 2% de su PIB y que la OTAN en s misma entre a formar parte de la llamada "coalicin contra el terrorismo" que opera en Siria e Irak. Hasta ahora socios de la OTAN participan en esas operaciones a ttulo individual. El presidente estadounidense quiere el compromiso de la propia Alianza como ente conjunto. La apuesta blica sigue in crescendo.

Para entenderlo bien, conviene recordar qu ocurri en la cumbre de la OTAN del pasado ao celebrada en Varsovia. Aquella reunin, con Obama como presidente de EEUU, pas bastante desapercibida en los medios y el debate pblico, pero ningn historiador del futuro la menospreciar como hecho clave. En ella se subray la obligacin de los pases socios de la Alianza Atlntica de destinar el 2% de su Producto Interior Bruto a Defensa en un plazo mximo de ocho aos y en ella se acord el despliegue de miles de tropas en la Europa del Este, casualmente en cuatro naciones limtrofes con Rusia, cada vez ms cercada.

A nadie le pareci descabellado. No hubo reacciones alarmistas en prensa, ni gestos de preocupacin en las tertulias, ni crticas en las pginas de Opinin de los diarios mainstream. Nada como la apuesta unidisciplinar de la va militar, las armas y el lenguaje blico para tener contentos a los medios y al discurso hegemnico, sin importar los riesgos que tales vas implican para la ciudadana.

Ahora Trump va a insistir en la necesidad de ms gasto y va a exigir pruebas que le garanticen que ese gasto se producir. Tambin quiere mayores compromisos de la OTAN como tal en Irak y Siria. Todo ello en un momento en el que acaba de firmar un contrato por el que EEUU vende 100.000 millones en armas a Arabia Saud, la monarqua absolutista que desde 2011 ha intervenido militarmente o a travs de servicios secretos en Siria, Bahrein, Yemen y Egipto para entregar armas y apoyo a grupos fundamentalistas, disparar a manifestantes, bombardear a civiles y apoyar a un golpista.

El acuerdo entre Washington y Riad, con la presencia de Trump en Arabia Saud, ha sido publicitado a bombo y platillo en los medios de comunicacin estadounidenses. Los ms afines a Trump, como la Fox, hacen malabarismos y aseguran, faltando a la verdad, que Arabia Saud es ahora un pas mucho ms abierto que otros en la regin y que la situacin de las mujeres ha experimentado grandes mejoras. Para ello muestran una y otra vez la imagen de Melania Trump sin velo bajando del avin en Riad. La propaganda est siendo burda y persistente.

Durante todo el tiempo que Trump estuvo en Riad esta semana el hashtag nmero 1 en las tendencias de Twitter en Estados Unidos fue #RiyadhSummit (Cumbre de Riad), pagado y promovido por la cuenta RiyadhSummit, que se define como la "cumbre islmica rabe-estadounidense. Una cumbre histrica. Una visin para un brillante futuro".

El "brillante futuro" pasa por una clara declaracin de guerra a Irn, potencia regional con la que Arabia Saud se disputa poder e influencia en Oriente Medio y con la que combate militarmente a travs de terceros en Siria, Irak y Yemen.

Esta semana Trump ha dejado clara su posicin al acusar a a Irn, estando en suelo saud (lo que lo hace ms significante), de "dar fuelle al fuego del conflicto sectario y el terror" y de "financiar, armar y entrenar a terroristas". Tambin ha dicho que "esta es una batalla del bien contra el mal". Que lo haya afirmado en Riad manifiesta que el bien para l es Arabia Saud y el mal, Irn.

Su hombre para la poltica exterior, el secretario de Estado Rex Tillerson, exdirector ejecutivo de la petrolera Exxon Mobil, se ha expresado en los mismos trminos y ha exigido a Tehern un compromiso con los derechos humanos que en ningn momento ha solicitado a Arabia Saud, al menos en pblico. La secuencia de Tillerson criticando a Irn con el ministro de Exteriores saud al lado sonriendo satisfecho es muy representativa.

Adems, la administracin Trump ha informado de que baraja la posibilidad de impulsar una unin militar de los pases rabes sunes, una "OTAN rabe", la llama. La venta de armas a los saudes supondra el primer paso para su construccin. Su principal objetivo sera luchar contra el terrorismo y combatir a Irn, potencia chi. La iniciativa, lanzada en forma de globo sonda, ha recibido fuertes crticas de expertos y analistas, por tratarse de una clara toma de partido de Washington que sin duda azuzara el sectarismo en la regin.

Hay una imagen del viaje de Trump a Arabia Saud que tiene cierto simbolismo en este momento de la poltica internacional: Trump baila al son de la msica con hombres vestidos con thobes (tnicas saudes), que empuan espadas en sus manos. Termina la danza, el presidente de EEUU se acerca a su esposa Melania y dice, refirindose al baile: "It is beautiful".

"Beautiful", contesta ella.

Detrs, un representante saud explica: "Es la danza de la guerra". "Ya lo veo!", contesta Trump.

El presidente estadounidense lleva su propia danza de guerra a la cumbre de la OTAN en Bruselas, donde varios socios estn dispuestos a bailarla, con ms gasto, ms armas, incluso ms despliegues eventuales, a pesar de que su comps es contrario a intereses europeos.

Washington pretende evitar la expansin de las potencias que pueden hacerle sombra, sobre todo China y Rusia. Estas se resisten y reclaman para s los trozos del pastel que creen les corresponde. La batalla se disputa principalmente en la frontera oeste de Rusia, en Oriente Medio y en el Pacfico. Los dos primeros escenarios afectan de lleno a Europa, por su cercana geogrfica. Y por si fuera poco, Trump quiere de los socios europeos ms implicacin econmica y militar.

La carrera armamentstica avanza, sin prestar atencin al abismo. Solo un brote de sensatez, una reaccin en las urnas y la presin ciudadana global podran detenerla.


Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/danza-guerra-Trump-lleva-OTAN_6_647145305.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter