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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2017

Estados Unidos: oligarqua versus mundo

John Saxe-Fernndez
La Jornada


Tanto en asuntos de guerra y paz, como de calentamiento climtico antropognico (CCA), la fraccin dominante de la cpula poltica de Estados Unidos acta da a da contra el mundo, incluidos su poblacin y territorio. Esta autodestructividad la capt Noam Chomsky cuando calific a Estados Unidos de la nacin ms peligrosa del mundo, y agreg que el resultado de las elecciones presidenciales coloc el control total del gobierno el ejecutivo, el Congreso, Suprema Corte en manos del Partido Republicano, y de Trump, quien adems acelera la ruta al abismo climtico. Esta tendencia se intensific desde que la Corte Suprema con mayora republicana aprob la Ley Citizens United (2010), que abri el financiamiento sin lmite de las campaas presidenciales a los grandes monopolios y al 0.1%.

As se instaur lo que Jimmy Carter calific de una oligarqua con capacidad ilimitada para el soborno poltico en la nominacin y eleccin de presidente, que luego, en 2014, se ampli a las campaas de senadores, diputados y jueces. Esto ocurre nueve aos despus del 11/S, cuando se formaliz un estado de excepcin(Ley Patriota, Ley Marcial, Leyes de Comisiones Militares), disimulado. Desde entonces se acenta una pulsin hacia el abismo climtico y/o nuclear que emana de un capitalismo senil as calificado por Jorge Beinstein, de la Universidad de Buenos Aires, en una de cuyas hiptesis percibe a esa formacin social en un recorrido descendiente donde el sistema se va apagando, desarticulando, caotizando, perdiendo vitalidad, racionalidad. Es un capitalismo parastico, que va a la explotacin hasta la extincin de naturaleza y recursos planetarios, incluidos bienes comunes esenciales a la existencia de la biota global, la humanidad y su civilizacin incluidas: ocanos, forestas y atmsfera.

En Alertas rojas: seales de implosin en la economa global, el capitalismo global a la deriva (beinstein.lahaine.org) que algunos atribuyen a los desequilibrios financieros de China, a la recesin en Brasil o a las turbulencias europeas, dejan a un lado lo que para Beinstein es una seal de alarma desde la economa de Estados Unidos: la hiperconcentracin financiera agravada cuando constatamos que dicha masa financiera se est desinflando de manera irresistible. Por ejemplo, en diciembre de 2013, los derivados globales llegaban a unos 710 billones de dlares y dos aos despus el Banco de Basilea registraba 490 billones de dlares, en slo 24 meses se evaporaron 220 billones de dlares, cifra equivalente a unas 2.8 veces el producto bruto global de 2015. (Ibid)

La de Estados Unidos es una oligarqua con rendimientos de fabulosas apuestas para la guerra (sea la tercera o las masacres en Irak, Libia, Yemen o entre los sauditas e Irn, con la reciente venta de armas a Riad cerrada en 110 mil millones de dlares (mmd) ahora y 350 mmd ms hasta 2027.

En medio de negocios/masacre hay sntomas de implosin de la economa global. Se profundiza el desequilibrio entre la economa real y la especulacin financiera desatada desdefirmas bancarias y de inversin too big to fail receptoras entre 2007 y 2010 de un magno rescate estimado por la Auditora Gubernamental de Estados Unidos en 16 billones de dlares, orden de magnitud mayor al PNB de Estados Unidos entonces. Es cuando se visibiliza ms que la prdida de sensatez dio un salto cualitativo con Trump hacia el CCA. Irracionalidad concretada en la institucionalizacin de la posposicin de toda medida regulatoria sobre las emisiones de gases con efecto invernadero (GEI) un tema sociolgico analizado en revistas de alto calibre (R. Brulle Climatic Science 2013) y a una profundizacin del negacionismo climtico que hoy prevalece como nunca antes en la cpula poltica que dirige los destinos imperiales, con efectos planetarios de inusitada gravedad, dado el peso econmico y militar de Estados Unidos en el mundo.

Esto se detecta en un valioso texto, Silencing science (2014) de CommonCause.org, que contrasta la centralidad que gozaba el CCA en el debate nacional de 2006 y en la primera campaa de Obama (2008), cuando a diario en todo peridico o programa noticioso de tv se destacaban el reto y los riesgos climticos y ambos candidatos debatan el asunto. Era cuando Al Gore discuta el documental Una verdad inconveniente y del bipartidismo salan filmes de los daos del CCA. Todo acab de un plumazo al entrar en vigor la Citizens United. Se abrieron las compuertas a cientos de millones de dlares, a ms de los 900 mil millones anuales que la industria fsil, va indirecta, usa para mantener el vigor de la base social del negacionismo climtico y sus redes, desde un entramado conservador dedicado a la institucionalizacin de la posposicin de todo intento por regular los GEI. Ante el magno flujo de dinero diputados, senadores, radio y tv callaron. Entre Romney y Obama ni po sobre el clima. Nada. En Estados Unidos el cambio climtico sale de pantalla cuanto ms se deja sentir en el mundo.

jsaxef.blogspot.com

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Javier Valdez in memoriam

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/05/25/opinion/023a1eco



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