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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2017

La derecha venezolana exporta su violencia al Estado espaol

Rafael Silva
Rebelin


"La derecha venezolana es una cobra de dos cabezas que serpentea al ritmo de la flauta de Estados Unidos"
(Laila y Basem Tajeldine)


Nuestro pas se ha convertido, desgraciadamente, en el estercolero de la derecha venezolana (en expresin de Marcos Roitman), dando argumentos al Presidente Nicols Maduro en sus frecuentes ataques a nuestro indecente Gobierno. El PP y Ciudadanos, y un amplio sector del PSOE, se han empeado en promover en nuestro territorio las bondades de la "oposicin" venezolana, y en presentarla como vctima de la "dictadura chavista" de la Revolucin Bolivariana. Es un proceso que no es nuevo, ya se viene dando de forma activa desde la colaboracin de Aznar en el intento fallido de golpe de 2002, durante la etapa de Hugo Chvez. Los medios de comunicacin dominantes nos presentan cada da la cara oscura y catica de las calles venezolanas, mostrndonos un paisaje de cuasi guerra civil. No entran a detallar las verdaderas causas de dichas movilizaciones, ni a explicar los verdaderos motivos del desabastecimiento de productos bsicos. Esconden la extrema violencia de los "opositores" al chavismo, y nos presentan, como siempre, una visin sesgada e interesada de la realidad venezolana. Su alianza con la extrema derecha norteamericana es evidente, as como con el resto de pases donde el sistema neoliberal campa a sus anchas. Es ese mismo sistema el que quiere volver a sus fueros, derrotando todas las conquistas populares del chavismo, que lgicamente disminuyen los privilegios de los ms ricos y poderosos.

Pero incluso todo ello ha llegado a expresarse en nuestras ciudades, en forma de una nueva escalada en las estrategias desestabilizadoras, donde tambin cortan el trfico, agitan pancartas, persiguen a los diplomticos, boicotean manifestaciones de los que defienden el gobierno venezolano, abortan actos pblicos, amenazan de muerte a los que no se alinean con sus tesis, y promueven la violencia para derrocar al rgimen chavista. Nuestro gobierno y muchos lderes polticos de la derecha, as como los ex Presidentes Aznar y Gonzlez, han celebrado numerosos actos de acogida y expresin de ciertos personajes de la derecha venezolana, tales como el padre del golpista Leopoldo Lpez, su mujer Lilian Tintori, o Mara Corina Machado, as como algunos lderes de la MUD. Como ejemplo de todo ello, el pasado jueves 11 de mayo se perpetr un ataque a la sede de la Embajada de Venezuela en nuestro pas, donde se celebraba un acto informativo del Comit de Vctimas de la Guarimba y el Golpe Continuado. Dicho local como es lgico goza de inviolabilidad diplomtica, pero sin embargo, las fuerzas de seguridad del Estado permanecieron pasivas ante el ataque de los violentos manifestantes (de hecho, se confirm que la Delegacin del Gobierno haba dado rdenes de no intervenir). A raz de todo ello, ms de 100 organizaciones sociales han denunciado en un Manifiesto que la oposicin venezolana est exportando su violencia callejera al Estado Espaol, al sentirse perfectamente acogida por nuestras autoridades (con algunas excepciones, claro est, como por ejemplo la Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ejemplo de tolerancia en la inmensa mayora de asuntos).

A todo este clima de acoso al legtimo Gobierno de Maduro se unen por supuesto los medios de comunicacin dominantes, propiedad de los grandes grupos econmicos y financieros, que no slo hacen continuo eco de la tensin vivida en las calles de Venezuela, sino que adems insisten en su manipuladora campaa de presentar al gobierno bolivariano como corrupto y autoritario, mientras difunden el papel de una oposicin que nicamente desea para su pas libertad y democracia. Nada ms lejos de la realidad. Lo que se est viviendo en Venezuela es lo ms lgido de un proceso de desestabilizacin conspirado a nivel internacional por las derechas de los pases latinoamericanos (auspiciados por la OEA, de la cual Venezuela ha salido recientemente), y bajo el paraguas de la derecha imperialista norteamericana. Y nuestro pas, por supuesto, bajo el Gobierno del PP y de sus aliados de la triple alianza, participa de forma entusiasta en la desestabilizacin del rgimen, bajo indecentes proclamas que dicen interesarse "por un pas amigo como Venezuela". La derecha no tiene amigos en ningn sitio, slo obedece a intereses. Y cuando dichos intereses se ponen en juego, son capaces de desatar la violencia ms extrema para revertir los procesos democrticos y populares que los amenacen. Como se indica en el manifiesto de referencia, estamos ante una actuacin absolutamente coordinada con las campaas de injerencia del PP contra la Repblica Bolivariana de Venezuela, junto con otros partidos polticos del arco parlamentario neoliberal, y la constante manipulacin de los medios de comunicacin.

Resulta muy significativo comprobar hasta qu punto Nicols Maduro tena razn cuando indicaba al eje "Madrid-Caracas-Miami-Washington" como el responsable de la desestabilizacin que sufre Venezuela, no como consecuencia de un Gobierno represor y antidemocrtico, como la derecha meditica nos cuenta, sino como consecuencia de la constante ofensiva de las derechas polticas espaola, latinoamericana y estadounidense. Hoy ms que nunca hemos de pedir solidaridad con la Revolucin Bolivariana, y denunciar tanta falacia y tanta hipocresa, porque el inters de la derecha espaola por la cuestin venezolana no tiene nada que ver con la defensa de los Derechos Humanos, de la democracia y de la libertad, sino con la clara injerencia poltica y el intervencionismo, y con la intoxicacin meditica permanente, bajo un proceso de apoyo a los sectores ms violentos para el derrocamiento del Gobierno del Presidente Nicols Maduro. Y es que bajo una sarta de mentiras amplificadas con la inestimable colaboracin de la prensa dominante, se vierten un conjunto de acusaciones sin fundamento, y se teje toda una construccin absolutamente falseada de la realidad. Se nos presenta a los manifestantes como inocentes disidentes polticos, injustamente encarcelados por un gobierno represor. Pero esto no es cierto. Lo que se esconde detrs de la "oposicin" venezolana es toda una organizacin dedicada a alterar por la fuerza el orden constitucional vigente en su pas, y a derrocar mediante la violencia a un gobierno elegido democrticamente. Para ello cuentan con la colaboracin de mercenarios sufragados por Estados Unidos, y con el patrocinio de otros ex Presidentes latinoamericanos, que son los mismos que aparecen de vez en cuando firmando colectivamente documentos que hacen llamamientos al respeto a los derechos humanos en Venezuela. Toda una autntica farsa puesta al servicio de las fuerzas de la ultraderecha ms retrgrada.

Por qu todo esto en Venezuela? Por qu este clima de terror callejero, de violencia continua y extrema? Por qu el desabastecimiento de comercios, de alimentos y productos bsicos? Por qu tanto eco meditico, cuando otros puntos del planeta resultan ms calientes para la destruccin de los derechos humanos? Est bien claro, pero ofrece varias vertientes: Venezuela est en el punto de mira porque desde la llegada al poder de Hugo Chvez representa un mensaje que postula democracia frente a dictadura de los mercados, que postula fraternidad contra racismo, que postula cooperacin y solidaridad contra discriminacin, que postula servicios pblicos frente a privatizacin, que postula patriotismo frente a entreguismo, que postula paz frente a violencia golpista y terrorista, y que postula educacin, salud y asistencia social para todos, y de forma gratuita, frente a recortes y "planes de ajuste estructurales". Y a su vez, Venezuela es un pas rico en petrleo y recursos naturales, esencial para controlar la geopoltica de la regin, pero que se niega a servir a los intereses de las grandes corporaciones y empresas transnacionales, representantes del gran capital, cuyos siervos son estos indignos polticos de tres al cuarto que dicen "luchar por los derechos humanos". Por ltimo, Venezuela, sobre todo durante los mandatos de Chvez, ha conseguido sembrar esa semilla, la semilla del Socialismo del siglo XXI, por muchos sitios de Amrica Latina, desmontando las organizaciones que servan a los intereses imperialistas norteamericanos, y avanzando en la autntica integracin regional de los pueblos latinoamericanos y caribeos. Todo eso es lo que pretende ser destruido. No lo permitamos. Hasta la Victoria Siempre!

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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