Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Egipto
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-05-2017

Egipto de nuevo ante el estado de emergencia

Sherif Mohieddn
Sada Journal


El 9 de abril, Abdelfattah al Sisi decret el estado de emergencia durante tres meses en todo el pas. Eso tuvo lugar tras los dos atentados a las iglesias de San Jorge en Tanta y de San Marcos en Alejandra, que causaron 45 muertos y ms de 125 heridos, civiles todos ellos. Egipto vuelve al estado de emergencia total que se haba prolongado durante dcadas hasta la revolucin de enero de 2011. Mientras tanto, los beneficios del estado de emergencia para la lucha contra los peligros del terrorismo y de la violencia armada quedan en entredicho.

Desde 1956 hasta 2017, Egipto vivi bajo el estado de emergencia durante ms de 53 aos. El estado de emergencia se convirti en la norma general y tan solo se pudo romper con l por periodos muy cortos e intermitentes: tres aos durante el gobierno de Abdel Naser y 18 meses durante el gobierno de Anuar al Sadat. El periodo ms largo de la historia de Egipto sin estado de emergencia fue en 2012, despus de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas lo decretara tras la revolucin y, exceptuando algunos meses del 2013, dur cinco aos.

Durante todas esas dcadas, el pas presenci numerosas tensiones, disturbios y levantamientos, as como algunos atentados terroristas (como los de Taba y Nueiba en 2004) y asesinatos (como el del presidente Sadat en octubre de 1981). Como respuesta a esos dos acontecimientos, el gobierno ofreci dos discursos contradictorios. Segn el primero, son acontecimientos normales que suceden en todos los pases del mundo. Con ello intenta eludir la responsabilidad o huir de una investigacin real sobre la negligencia de las fuerzas de seguridad. En cuanto al segundo, intenta describir esos hechos como una excepcin en un pas en el que preside la estabilidad y la seguridad e intenta persuadir a los egipcios de que para hacer frente a ello no hay otra salida que la prolongacin del estado de emergencia.

El estado de emergencia impuesto de forma semipermanente fracas en la prevencin de nuevos atentados, puesto que no soluciona la evidente negligencia de la seguridad, confirmada por distintos testimonios. As por ejemplo, algunos testigos del ataque a la iglesia de Tanta aseguraron que el detector de metales en la entrada no funcionaba.

La ineficacia de este recurso se refleja en el innegable empeoramiento de la situacin en el norte del Sina, donde el estado de emergencia y el toque de queda siguen vigentes desde 2014. Segn los informes del Tahrir Institute for Middle East Policy, antes de anunciar el estado de emergencia en 2013 fueron registrados 261 atentados terroristas. Cifra que se multiplic tras la imposicin del estado de emergencia para llegar a 681 en 2016. A partir de ese ao, los ataques empezaron a expandirse en el centro del Sina hasta llegar al sur. El grupo Provincia (Wilaya) del Sina, perteneciente al movimiento del Estado Islmico, reivindic el 18 de abril su autora en el ataque de un puesto de control cercano al histrico Monasterio de Santa Catalina en el sur del Sina. Eso tuvo lugar diez das despus de haber sido decretado el estado de emergencia tras los atentados contra sendas iglesias. Por consiguiente, los ataques se incrementan y el estado de emergencia no responde al objetivo principal por el que fue impuesto. Todo lo contrario, se est usando para encubrir ms represiones y abusos.

El estado de emergencia no es ms que una excusa para consolidar un rgimen autoritario y fomentar la represin de la oposicin, en lugar de aprovecharlo realmente para luchar contra la violencia armada y el terrorismo. La represin durante el estado de emergencia aument ms que en ningn otro momento de la historia de Egipto. Incluso antes de adoptar el estado de emergencia, el rgimen intent (desde su llegada al poder el 3 de julio de 2013) de forma consistente recurrir a las medidas extraordinarias. As por ejemplo, segn el decreto nmero 136/2014 publicado por Al Sisi en ausencia del parlamento, las fuerzas armadas comparten con la polica la labor de proteger los edificios pblicos en todo el pas. Esa misma orden permiti que miles de ciudadanos fueran condenados en tribunales militares no especializados, lo que contradice las leyes internacionales. Dichos civiles estn acostumbrados a sufrir duras condenas, desde largas prisiones hasta penas de muerte.

En sus ltimos aos, la excusa a la que recurra el rgimen de Hosni Mubarak para justificar la prolongacin del estado de emergencia es el vaco generado por la inexistencia de una ley antiterrorismo. A sabiendas de que el comit legislativo que prepar el proyecto de ley no lo present ante el parlamento para su aprobacin. Con la llegada del rgimen de Al Sisi al poder, se promulg efectivamente una ley antiterrorismo, que tuvo lugar tras el asesinato del fiscal general, Hishan Barakat, en 2015. Esa ley fue controvertida y mucho peor que los borradores propuestos por el rgimen de Mubarak, segn numerosas ONG egipcias independientes que en su momento lo calificaron como la consolidacin de un estado de emergencia no anunciado. Dicha ley otorg al presidente un gran poder para proteger la seguridad del pas sin indicar especficamente las situaciones que implican semejante intervencin por su parte. Antes y despus de la promulgacin de la ley, Egipto presenci diversos tipos de violaciones de los derechos humanos, como las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad. Incluso en la vigencia de una ley tan estricta y brutal como la ley antiterrorismo, Al Sisi recurre tambin a la imposicin del estado de emergencia, que causar ms violaciones, legalizar la destruccin de los opositores y asfixiar a la esfera pblica. Con la imposicin del estado de emergencia se intensifican las violaciones. Eso es lo que ms preocupa y hace que la lucha contra el terrorismo se convierta en un asunto extremadamente complicado.

Para la mayora de los egipcios, la imposicin del estado de emergencia y la violacin de los derechos humanos ms bsicos por parte del Estado forma parte de su da a da, se haya decretado la ley o no. Eso se ve reflejado en el miedo abrumador que generan la opresin, los arrestos extrajudiciales y la sistemtica etiquetacin de cualquier hecho o actividad civil o expresin de una opinin contraria a la del rgimen como apoyo al terrorismo o pertenencia al grupo de los Hermanos Musulmanes. Esas acusaciones tienen graves repercusiones para cualquier individuo o grupo. Se trata de una forma egipcia peculiar de aplicar el nuevo macartismo. Eso hace que el simple hecho de oponerse al estado de emergencia o pedir ciertas mejoras, incluso si esa opinin procede de los propios partidarios del rgimen, se convierta en un hecho arriesgado. De este modo, despus de que el peridico privado Al-Bawaba publicara en su portada una peticin para que el ministro del Interior, Magdi Abdel Gaffar, dimitiera de su puesto por su negligencia en el control de la seguridad durante los atentados a las dos iglesias se prohibi al peridico publicar durante dos das seguidos, a pesar de ser propiedad del vocal Abdel Rahim Ali, uno de los periodistas partidarios de Al Sisi.

Est claro que el estado de emergencia no excepcional en el mbito egipcio es el desarrollo de un mtodo basado en las detenciones arbitrarias y el castigo colectivo. Con l se conseguir la captura de algunos terroristas, pero a costa de miles de inocentes. Y a pesar de las serias dudas acerca de su xito real para enfrentarse a la violencia armada y al terrorismo (supuesto origen de dicha imposicin), no queda otra respuesta que no sea la consolidacin del rumbo que se sigue desde julio de 2013 y que recrea el peor autoritarismo que haba vivido nunca Egipto. La emergencia se convierte en la norma general y no en la excepcin y con ella se legalizan las transgresiones cometidas en el pasado y las futuras, antes de ser cometidas siquiera.

Sherif Mohieddn es un investigador en contraterrorismo y derechos humanos en la Iniciativa Egipcia de los Derechos Personales. Sguelo en Twitter: @Shereqoo

Traducido del rabe por Eman Mhanna en el marco de un programa de colaboracin de la Facultad de Traduccin e Interpretacin de la Universidad de Granada y la Fundacin Al Fanar.

Tomado de http://www.fundacionalfanar.org/egipto-de-nuevo-ante-el-estado-de-emergencia/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter