Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-05-2017

La corrupcin en Carabineros

Editorial de Punto Final
Rebelin


Hace ms de un cuarto de siglo se inici en Chile la transicin de una dictadura a la democracia, y an es imposible arribar a la meta. Desde luego contina pendiente lo ms importante: promulgar una nueva Constitucin Poltica que para ser democrtica en su origen, tiene que ser fruto de una Asamblea Constituyente. Ese paso es fundamental para construir una institucionalidaddistinta, junto con un estatuto de los derechos y deberes del ciudadano en una democracia de participacin popular.

La institucionalidad que establecieron la dictadura militar, los intereses extranjeros y el gran empresariado es el factor que dificulta el desarrollopoltico, social, cultural y econmico del pas. Es una mscara de seda queoculta el verdadero rostro del autoritarismo y la segregacin social.

Del funcionamiento clasista de esas instituciones provienen el desaliento cvico y la desconfianza en la poltica y sus actores. Estos sentimientos han penetrado a la mayora de la poblacin y a ellos se suman las escandalosas revelaciones sobre corrupcin que aumentan la distancia entre el pueblo y el ejercicio de la poltica. El derecho y deber de cada chileno de participar en la construccin de una sociedad ms justa, se ha reducido a una insignificante expresin. Se ejercita solo a medias en la rutina electoral de optar entre sectores polticos ms o menos identificados con el sistema. La ausencia de una alternativa popular que permita forjar la democracia prometida hace 27 aos, es un estmulo innegable del creciente fenmeno de la abstencin electoral.

Han pasado 37 aos desde que se impuso al pas una Constitucin oligrquica quesolo ha experimentado reformas superficiales. La crisis de las instituciones que prohij la dictadura viene aumentando aceleradamente. Las revelaciones sobre corrupcin son la marcha fnebre de un sistema condenado al derrumbe.Estamos en el umbral de decisiones trascendentales que deben tomar los ciudadanos, entre ellas la ms importante: devolver la soberana al pueblo mediante la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

No obstante, entretanto, se requieren medidas que acten como cortafuego a la corrupcin en las reas de mayor peligro. En este sentido, una de las instituciones claves es Carabineros de Chile. La investigacin del Ministerio Pblico, que tiene en prisin preventiva a un general y varios oficiales que se coludieron para robar miles de millones de pesos, rompe todos los moldes enmateria de corrupcin institucional.

Es inquietante la indolencia del gobierno, que en vez de remover a la plana mayor de Carabineros y decretar la reorganizacin del cuerpo, permanece a brazos cruzados hasta que termine la investigacin generando una situacin insostenible y riesgosa. Los miembros del alto mando de Carabineros -como el general director, Bruno Villalobos- se formaron en dictadura. Pertenecen a la promocin de oficiales que hicieron uso y abuso de los mtodos del terrorismo de Estado. En el caso del general Villalobos, como oficial de las fuerzas especiales y del servicio de inteligencia. Por cierto, lo mismo ocurre en las instituciones de la defensa nacional, cuyos mandos son oficiales modelados en la horma antidemocrtica de la dictadura.

El robo al Estado de enormes recursos por una mafia que oper durante aos enquistada en altos niveles de Carabineros, tiene que ser castigado de modo ejemplar. Deben terminar de inmediato los irritantes privilegios de que goza la cpula de la institucin mediante la apropiacin indebida de fondos reservados. Carabineros tiene a su cargo delicadas funciones, desde actuar en numerososasuntos que ataen a la vida cotidiana de la poblacin hasta el resguardo de las fronteras del pas. Miles de carabineros, suboficiales y oficiales estn confrontados con la vergenza de los delitos cometidos en su institucin y que el alto mando ha reconocido, aunque deslindando responsabilidades. Esto debe causar desmoralizacin en los funcionarios honestos que entienden su profesin como un servicio pblico que se basa en la confianza y respeto que le dispense la comunidad.

Resulta inadmisible suponer que el alto mando ignoraba el robo que por aos se vena cometiendo con el presupuesto de Carabineros. Se trata de una institucin policial militarizada y jerarquizada, dotada de servicios de inteligencia ycontrainteligencia, capaz de infiltrar agentes encubiertos en organizaciones polticas y sociales y en bandas delictuales para reunir informacin operativa. Solo de extrema ingenuidad -inaceptable en un gobierno- sera creer que el alto mando ignoraba lo que ocurra.

En la prctica, es lo que hace el gobierno con una pachorra que slo podran explicar los recnditos motivos de la influyente familia militar, heredera de los fastos belicistas y golpistas de la dictadura. Pero el pueblo no es parte de esa subcultura de la impunidad. Los ciudadanos son ajenos a la corrupcin y privilegios de generales, empresarios y polticos. Por eso tienen derecho aexigir que se adopten medidas que aseguren la legalidad y honestidad en losprocedimientos de Carabineros de Chile. El futuro, cuando el pas se haya dotado de una nueva Constitucin, traer instituciones policiales y de la defensa impregnadas de una doctrina democrtica, respetuosas de los derechos humanos y con severas normas internas para impedir hechos tan vergonzosos como los que el pas est conociendo.

 

Editorial de Punto Final, edicin N 876, 26 de mayo 2017.

[email protected]

www.puntofinal.cl


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter