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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2017

La Venezuela de hoy y de maana

Franois Houtart
alainet.org


Despus de una visita en Caracas, quisiera hacer algunas reflexiones sobre la situacin del pas.

La idea de una revisin constitucional sobre bases ms populares es, en principio, buena pero significa un proceso a medio y largo plazo, cuando los problemas existenciales son a corto plazo. Antes del fin del proceso, la gente puede cansarse frente a las dificultades de la vida cotidiana. stas provienen seguramente del boicot y de la especulacin de parte del capital local y del imperialismo, pero tambin de procesos ordinarios en periodos de escasez: mercado negro, acaparamiento de productos, cambios de produccin en funcin de la ley del mercado, usura de los intermediarios, pero tambin de la corrupcin de agentes del Estado.

Sin embargo, hay un peligro de "fetichizacin" de la ley (aqu de la constitucin) que tiende a identificar el texto jurdico con la realidad. Es un defecto muy latino en todo el mundo, desde la Declaracin universal de los Derechos humanos de la Revolucin francesa. Carlos Marx lo seal ya en escrito sobre La Cuestin Juda. Tambin, definir la base de designacin de los electores no va a ser tarea fcil y tomar tiempo. Finalmente, hay un peligro de no-participacin de la oposicin que dejara el proceso solamente en manos de los ya convencidos, sin hablar de un posible rechazo por una mayora de la poblacin.

Por eso, muchas otras medidas parecen necesarias: renegociar la deuda externa que extrae miles de millones de dlares del pas, cuando existe escasez, sabiendo evidentemente que hay el peligro de hacer subir el riesgo pas, ya el ms alto del mundo; revisar la deuda interna que termina por ser un financiamiento de la oposicin; repensar el arco minero del Orinoco, que quiere arreglar el problema de las minas ilegales, pero que tambin es un regreso al pasado neoliberal, con concesiones a las grandes multinacionales y pagos de compensaciones por expulsiones del tiempo de Chvez; actuar sobre la distribucin todava en mano del capital local (una decena de grandes empresas que manipulan la escasez) ya que la produccin y las importaciones han relativamente mejorado; frenar la especulacin financiera que junto con la hiperinflacin, permite a ciertos grupos constituir fortunas enormes al costo del bien pblico y aumenta la fuga de capitales (una suma estimada a ms de 300 mil millones de dlares); luchar contra la corrupcin interna (incluyendo al ejrcito) que obstaculiza la distribucin de bienes que el Gobierno compra al exterior; etc.

Un grupo contrario a la oposicin, pero crtico de ciertas polticas gubernamentales se desarrolla, con propuestas concretas, pero con el peligro de ser identificado, en un clima de confrontaciones extremas, como peligroso o por lo menos utpico y no como proponiendo alternativas dignas de ser consideradas.

Evidentemente, la cada del gobierno de Maduro significara la subida de un Macri o de un Temer, es decir de un rgimen antipopular y por eso se debe defender su legitimidad hasta el fin de su mandato. Por otra parte, el uso de la violencia por la oposicin ha tomado dimensiones inditas, con la destruccin de edificios pblicos (un hospital, un local de la aviacin civil, entre otros), la quema de un joven y el uso de excrementos humanos, frente a fuerzas del orden que tienen la prohibicin de utilizar armas letales. Por su naturaleza propia, los medios de comunicacin amplan la realidad de las expresiones de la derecha, dando la impresin de un caos generalizado, pero la vida cotidiana contina a pesar de las dificultades. Los servicios pblicos, como los buses, la recoleccin de la basura, la limpieza de las calles, funcionan. De verdad, la escasez en un sector como la salud puede ser dramtica y a medio plazo, la falta de repuestos puede afectar la disponibilidad de vehculos. El 21 de mayo, la oposicin llam a un paro nacional: de hecho, en Caracas, la ciudad no se paraliz y la vida sigui su curso.

Sin embargo, para defender su legitimidad, el gobierno tiene que evitar errores que la ponen en duda y que alimentan las campaas de denigracin de la mayora de los medios de comunicacin internos e internacionales. Se podra esperar que Nicols Maduro adopte ms un discurso de jefe de Estado que de militante de base, recordando que habla a la nacin, al continente latinoamericano, al resto del mundo y no solamente a sus partidarios.

En fin de cuenta, se trata en primer lugar de una confrontacin de clases. Las manifestaciones de la oposicin lo indican claramente: el tipo de barrios donde se organizan y el pblico que participa. Una parte de la clase media urbana, muy afectada en su poder de consumo por la cada de la renta petrolera (hoy un repuesto mayor de un carro vale lo mismo que cinco automviles hace 4 aos) juega un papel de apoyo a las clases altas que quieren recuperar el poder poltico. Estas ltimas se juntan a grupos utilizando la violencia (la mayora de las vctimas son chavistas). Pero existe tambin un descontento fuerte en las clases subalternas a la base del proceso bolivariano, por el deterioro de las "misiones" por falta de financiamiento y por corrupcin (sectores de la salud, de la educacin, de los mercados populares, que todava existen como estructuras, pero con menos contenido real).

Si la mortalidad infantil y la mortalidad en partos aumenta, es el resultado de varios factores combinados: la lgica del capitalismo de monopolio mundial que manipula los precios de las "commodities", el boicot interno de los que tienen todava una hegemona econmica sobre la distribucin y finalmente la corrupcin interna y no es seguro que la mejor respuesta fue despedir a la ministra de Salud que revel las cifras.

La gran dificultad est en manejar el largo plazo con el corto. lvaro Garca Linera ha escrito que una revolucin que no asegura (por cualquier razn que sea) la base material de la vida del pueblo, no tiene mucho futuro y los adversarios lo saben muy bien.

La conferencia episcopal ha elegido su campo (la oposicin) y produce textos de gran pobreza intelectual, cuando el Papa no dud en criticar la oposicin por su falta de deseo de dilogo.

En Venezuela, como en todos los pases pos-neoliberales de Amrica latina, se trata de refundar el proyecto de izquierda y no solamente de adaptarlo. Es la nica manera de ser fiel a la meta original de emancipacin popular y de reorganizacin de la sociedad que suscit tantas esperanzas y tanta admiracin en el mundo entero y que, en Venezuela, tiene todava bases en las iniciativas comunales. Es tambin el camino para salir progresivamente de la renta petrolera o minera, fruto de producciones altamente destructivas del ambiente y en total contradiccin con un proyecto postcapitalista.

La adopcin de una visin holstica de la realidad para definir un nuevo paradigma de existencia colectiva de la humanidad en el planeta, que sea de vida y no de muerte, como el capitalismo (muerte de la madre tierra y economa sacrificial de millones de seres humanos) es una base necesaria. Eso implica otra relacin con la naturaleza; no basada sobre la explotacin sino sobre el respeto y la posibilidad de regeneracin; no apoyada sobre el extractivismo, forma capitalista de la extraccin y no construida sobre la renta de productos altamente destructivos del ambiente y finalmente alterando el clima mundial.

Esta visin implica tambin privilegiar el valor de uso sobre el valor de cambio (la nica existente para el capital), con todas sus consecuencias sobre la propiedad de los medios de produccin. Exige tambin una generalizacin de los procesos democrticos, para construir el nuevo sujeto histrico, que no es solamente el proletariado industrial como en el siglo XIX y pide tambin la interculturalidad y el fin del predomino de una cultura llamada occidental, fruto del desarrollo capitalista, predominante instrumental, segmentando lo real, individualista y excluyendo otras lecturas y otros saberes.

Es lo que podemos llamar el Bien Comn de la Humanidad o el Ecosocialismo o de cualquier otro nombre que permite sintetizar el contenido. La conquista de esta meta exige transiciones que tomarn tiempo y que precisamente gobiernos de cambio tienen que definir, cada uno en sus fronteras.

 

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/185683


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