Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
La teora de la accin racional parte de la existencia de algo que debe probarse: una racionalidad universal reconocida como tal por todos

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y Estado republicano.

***

Seguimos en la segunda parte del libro: La Repblica es una cultura comn de vida. Crtica del republicanismo liberal. Est divida en seis captulos y un apartado de conclusiones. El primero de estos seis captulos se titula: Tres republicanismos y sus momentos histricos. En l seguimos situados. Por cierto, hablas en nota a pie de pgina (p. 80, nota 4) de una obra maldita y silenciada, un ensayo editado por de Polonyi y Arensberg. Por qu maldita y silenciada? Recomiendas especialmente la tercera parte de la obra.

La obra, de la que no se habla, que no ha vuelto a ser editada, dedica todas las intervenciones colectivas de la tercera parte a mostrar que la teora econmica mayoritaria, la capitalista, se basa en una metafsica o modelo antropolgico, que esas intervenciones ponen en claro que es inverosmil. Esa metafsica antropolgica, esa ontologa antropolgica es el individualismo antropolgico. Un ser humano constituido por unas caractersticas innatas, biolgicas, transhistricas por naturales, al margen de la sociedad, y que es egosta, propietarista, individualista, ahorrador, frugal, diligente, propenso a comerciar y por tanto a producir para comerciar. Ese ser que va acompaado siempre por una institucin tambin transhistrica a travs de la que l se relaciona individualmente, segn una racionalidad prefijada, y que es el mercado, entidad tambin natural. Los estudiosos que participan en la obra muestran cmo ese modelo es el que orienta los estudios de las corrientes fundamentales en todas las ciencias sociales, que son, en consecuencia, cuerpos tericos altamente ideolgicos en el mal sentido del trmino. Unos modelos de interpretacin segn los cuales la historia de la humanidad ha sido la historia del desarrollo de la economa y que sta, a su vez, se ha desarrollado como consecuencia de esa antropologa innata universal. Un desarrollo econmico que ha determinado a su vez en el progreso socio histrico de la humanidad. Muestran adems, que Marx no copertenece a esta tradicin de pensamiento a pesar de que muchos marxistas as lo hayan credo.

Pero no es este el primer y nico libro con estas ideas...

No es este, desde luego, el nico libro o el nico texto en el que desarrollen estas ideas, pero s el ms abiertamente polmico, de combate ideolgico contra las corrientes procapitalistas de las disciplinas sociales. En este y otros libros de este grupo de economistas sustantivistas, padres de la Antropologa Econmica -desde luego, tambin en otros autores-, se pone de manifiesto que no es cierto que el mercado capitalista constructor de precios haya existido siempre, sino que, por el contrario, es una institucin histrica reciente. Ha habido y hay, intercambio sin comercio. Y este a su vez se ha dividido, en primer lugar, en intercambio igual/desigual: yo cambio contigo una armadura ma de poco valor social contra la tuya, de materiales nobles, porque nosotros estamos renovando los votos de relacin de hospitalidad entre nuestras familias. O podemos intercambiar cosas de aproximadamente el mismo valor social. Y en segundo lugar, en intercambio simtrico/asimtrico; ejemplo de intercambio asimtrico, yo sustento a la familia de mi hermana, mientras que el hermano de mi mujer sustenta la ma. Por otro lado, puede haber intercambio comercial. Una caravana acude a un puerto comercial punto de intercambio no necesariamente martimo; la primera parte de la obra mencionada antes trata de esto- en busca de un producto, por orden del Gran Rey. Por fin llega otra caravana que trae ese producto y tiene inters en lo que la caravana del enviado por el gran rey, trae y ofrece no tiene por qu ser as-. No hay posibilidad de contrastar precios, hay una sola oferta, hay una sola demanda. Existen unos precios de tradicin, no surgidos como precio construido por la oferta y la demanda sistmica, que encima, quiz solo conocen los habitantes del puerto, porque lo normal es que quien participa en estas caravanas, cuyos preparativos, viajes, etc. duran aos, a lo sumo lo haga en dos o tres viajes, como mucho, en la vida. El inters de quien comercia, adems, no tiene por qu ser lograr barato el producto con el fin de llevarse una comisin y tener una ganancia personal, sino que, puede ser, por ejemplo, cumplir a satisfaccin con la orden que le ha dado el rey. Y si esto es as, el rey le premiar con palacios y tierras, le nombrar dignatario de su confianza, etc.

Algo parecido puede pasar si, por ejemplo, el comerciante es Marco Polo. En este caso, el comerciante s tendr inters, eso s, en lograr ms dinero en plata del que he invertido. Trae seda y porcelana de la China, pero cuando llegue a Venecia es muy posible que, en ese momento, l sea el nico que pone a la venta ese producto, que es un bien d e lujo y que es solo consumible por un reducido grupo de personas interesadas. Comercio sin mercado, nuevamente. Pero es que mercado, tal como nos muestran los estudios de E.P. Thompson, por ejemplo, o los escritos de Robespierre, que se escandaliza por el hecho de que se quiere destruir lo que se entiende tradicionalmente por tal trmino, es una institucin comunitaria, local y pblica, intervenida y controlada por la comunidad, a la que se exige que sean llevados todos los bienes de primera necesidad de la comarca. Comunidad que, en caso de caresta, impide que sean sustrados de la misma para ser vendidos fuera. Se impide la salida de granos y harinas, se impide el acaparamiento, o no llevarlos al mercado local. Se impide la venta al pormayor hasta el final de la jornada y se estipula el precio justo por presin social. Eso es lo que se denomina mercado hasta que, tras la Revolucin Francesa o con el capitalismo agrcola del siglo XVlll y el pensamiento de los Fisicratas- se destruye la red social cultural comunitaria dentro de la cual era orgnico. Sobre estas realidades existentes en Francia durante el siglo XVlll, y antes, han escrito tambin autores franceses, Florence Gauthier, Gui Robert Ikni, C.A Bouton, Sophie Wachnich, etc.

Has mencionado antes a Robespierre.

He mencionado a Robespierre, que escribe escandalizado e indignado contra una nueva aristocracia emergente, la del dinero, a quienes llama vampiros porque viven de la sangre del pobre, y que clama por la libertad de comercio: la libertad que posibilite al pobre la adquisicin a precio asequible de los recursos que garantizan la vida, la libertad que garantiza el mercado organizado por la red o entramado social de la comunidad popular local, que est siendo destruido artificialmente por medio de las leyes, de la violencia. Una red que impona, adems, los tipos de siembra a realizar, segn las necesidades de las comunidades. Unas culturas populares activas, en proceso de auto modificacin constante, que establecan e imponan usos comunitarios mltiples de bosques, de tierras ya segadas etc. Todos estos tipos de intervencin comunitaria, democrtica, en el verdadero sentido del trmino, de los intercambios, son, han sido alternativas posibles, reales, a la mtica construccin de precios en el mercado auto regulado, o sea, al capitalismo ese es su nombre-. Mtica porque nunca se cumplen en las realidades concretas, socio histricas, las premisas fantsticas, imaginarias, que se suponen necesarias para la existencia de una creacin equilibrada de precios. Informacin igual, posicin entre iguales, etctera. Existen mltiples posibilidades de alternativa al capitalismo, adems del control central planificado de la economa, el de Keynes, el ingls, el de Roosevelt, el de los suecos, o el alemn, o el de Stalin, -pero no olvidemos el colosal esfuerzo de planificacin econmica mediante leyes actual, impuesto por el neoliberalismo, cuya tarea constante de legislacin de nuevas leyes es colosal: recordemos en nuestro mundo, las leyes econmicas de la UE, leyes del comercio mundial, estilo TTIP, para destruir la regulacin y control del comercio internacional, leyes sobre economa internas a los pases para desregular las economas.

Existen tambin otras muchas posibilidades de intervenir en el planeamiento de la economa de forma microfundamentada, que pueden ser combinados y explorados frente a la gran mentira inexistente, ahistrica, del mercado equilibrado constructor de precios capitalista, ese mundo imaginario cuyas condiciones haran que respecto de cada mercanca, toda la informacin estuviese en su precio. Es una frase ridcula ellos que son tan despreciativamente condescendientes. El mercado de hecho no es sino un saber hacer interiorizado que dirige nuestra praxis cotidiana, que se repite, pero no porque haya automatismo objetivo, sino porque las relaciones sociales concretas, la relacin de fuerzas existentes imponen un determinado saber hacer. Es lo que Antonio Gramsci -si me permites- denomina mercado determinado.

Mercado determinado?

Dice Gramsci: mercado determinado(.)[:] que determinadas fuerzas [sociales, humanas] decisivas y permanentes han aparecido histricamente, fuerzas cuyo operar se presenta con un cierto automatismo que consiente una cierta medida de previsibilidad y de certeza para el futuro de las iniciativas individuales (.) Mercado determinado equivale por tanto a decir, determinada relacin de fuerzas sociales en una determinada estructura del aparato de produccin, relacin garantizada (es decir, convertida en permanente) por una determinada superestructura poltica, moral, jurdica. Donde la causa de que las fuerzas sociales establezcan una relacin de fuerzas ms o menos estable son, tal como se explicita las superestructuras. Esto se puede leer en Quaderni del Carcere, Q 11, pargrafo & 51, pg. 1476, texto que repite aadiendo a continuacin ms cosas- el del Q.8 pargrafo & 128, pg. 1018.

Precisamente para Antonio Gramsci, tal como nos destacan los estudiosos, la primera y ms inmediata superestructura que acta es la poltica. La poltica mediante la que se trata de crear el Bloque Histrico cuyo proyecto en proceso de auto creacin es generar una nueva sociedad y una nueva infraestructura econmica. La Causa es la praxis poltica y el efecto es la nueva infraestructura o economa. Como nos explican los estudiosos, en el devenir de la reflexin de Gramsci, en sus Quaderni, pone en crisis el par conceptual base/ superestructura, que considerar, con razn, una metfora. En realidad, la inflexin sobre su propia, previa, elaboracin intelectual, ya de por s muy creativa desde el inicio de los Quaderni y desde antes- comienza en el cuaderno 7. superestructura/base, como rubro de una entrada en sus cuadernos solo se da 6 veces, y todas ellas, si no recuerdo mal la opinin de sus estudiosos, solo en el Cuaderno 4.

Gramsci ya haba sealado por dnde iban los tiros en su texto periodstico de juventud La revolucin contra El capital. pero me estoy yendo de tu pregunta y esto de divagar a mi aire no ayuda al lector.

El lector/a se enriquece de tus reflexiones centrales y tambin de las anexas. Si me permites la broma, est acostumbrado.

Bueno, solo recordar aquella aguda nota en la que, sin mencionarlo, Gramsci reflexiona sobre el genial talento prxico poltico de Lenin, ejemplo verdadero de poltico que considera la praxis poltica generada por las masas subalternas organizadas las que toman la tierra sin encomendarse ni a dios ni al diablo, sin pedir permiso-, la superestructura, causal causante de una nueva economa. Es de uno de los grandes cuadernos maduros de Gramsci.

Me has hecho recordar reflexiones de Paco Fernndez Buey sobre Lenin y Gramsci precisamente. Adelante con la cita de este ltimo.

Puede suceder que una gran personalidad exprese su pensamiento ms fecundo, no en el lugar que aparentemente debera ser el ms lgico desde el punto de vista clasificatorio externo, sino en otro lugar que aparentemente puede ser considerado extrao. Un hombre poltico escribe de filosofa: puede suceder que su verdadera filosofa deba buscarse por el contrario en sus escritos sobre poltica. En toda personalidad hay una actividad predominante: es en sta donde hay que buscar su pensamiento, implcito las ms de las veces y en ocasiones en contradiccin con el que se expresa ex profeso. Es del Cuaderno 11, 6, pargrafo, 65, que en la edicin de Gerratana est en la pg. 1.493.

Gracias por la referencia. Hablas en este apartado de la teora de la accin racional y de la teora de juegos. No parecen ser santos tericos de tu devocin. Nos indicas, nos das cuenta de tus crticas principales?

La accin racional, de la que la teora de juegos es un derivado, parte precisamente de la existencia de algo que debe ser probado: que existe una racionalidad universal reconocida como tal por todo ser humano en todo lugar y tiempo histrico, una etologa humana innata, arraigada en nuestra animalidad antropolgica. Es una reelaboracin a partir del fetiche de la Ilustracin, la Razn universal con maysculas. La cual es consecuencia de una insuficiente crtica del pensamiento religioso, que sustituye la nocin de la divinidad por una Razn a priori universal, sustitucin de una heteronoma por otra. Esta racionalidad universal que pauta uniformemente el comportamiento de todo individuo humano en todo lugar es un a priori ahistrico, que se basa en la presuposicin de una naturaleza innata humana universal.

Desde esa hipottica racionalidad universal innata, que es la del individualismo antropolgico, la de la robinsonada que es la denominacin que le da Karl Marx, la relacin entre personas, que es un ex post, tiene tambin unas caractersticas universales, tabulables y a eso se dedican las teoras de juegos, con sus dilemas y posiciones fijas abstractas, supuestamente universales, entre los individuos que con-tratan y con-traen. La multiplicidad de comportamientos generados por las diversas culturas materiales en la historia, creadas histricamente en el nivel social prioridad ontolgica de la comunidad sobre el individuo- e interiorizadas por cada uno de los miembros de cada cultura y comunidad social generadora, son metidas en el lecho de Procusto, ahormadas por el frceps de la racionalidad. Qu ganancia tiene una madre que cuida a su hijo, el que asume la crcel para defender al camarada poltico, el que decide utilizar sus capacidades no para enriquecerse, el mismo comportamiento en los grupos de pares, en el que la aceptacin como miembro, no el inters individual ganancioso, es lo fundamental, e incluso la honorabilidad mafiosa.

Claro, siempre se puede reelaborar la teora, dotndola de mltiples cinturones tericos, "lakatosianos", defensivos, que tratan de salir al paso, justificndolo, de evidencias empricas que, a la luz de las teoras elaboradas por el propio programa de investigacin, resultan ser anomalas que contradicen la prognosis hipottica. As, el mayor acto de generosidad y desprendimiento personales, puede ser reinterpretado de modo que no sea prueba concluyente en contra de la ontologa metafsica del individualismo antropolgico, matriz de la accin racional y la teora de juegos, o, incluso pueda ser reinterpretado como caso ad hoc, considerando la accin generosa como una accin racional individualista que busca el propio inters individual, la emulacin competitiva con otras madres por tener el nio ms lustroso, en fin, cualquier burrada .etctera.

Me ha hecho gracia y te agradezco tu referencia "lakatosiana". Sealas tambin una crtica, muy oportuna en mi opinin, a la nocin de sociedad de las cosmovisiones neoliberales y afines. La sociedad no es, afirmas, un conjunto atomizado de individualidades preconstituidas en sus relaciones mutuas ex post. De acuerdo. Qu es entonces para ti la sociedad? Te pregunto algo tan general como eso a continuacin.

 Ya me estoy preparando.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter