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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2017

El Estado de Bienestar es insostenible porque "resulta imposible mantenerlo"?

Juan Torres Lpez
El diario


- Cada euro de gasto que realiza el Estado en sanidad, educacin, pensiones...o en cualquier otro concepto, se convierte en un euro de ingreso del sector privado

- Sexto artculo de la serie Desvelando mentiras, mitos y medias verdades econmicas


Foto: castillalamancha.es

Las palabras que encabezan este artculo son textuales. Las dijo en abril de 2009 el expresidente Jos Mara Aznar (Aznar cree insostenible el actual Estado del bienestar) y las ha vuelto a repetir en nuevas ocasiones, ms o menos de la misma forma que los dems responsables de las polticas econmicas que se han aplicado en los ltimos aos. Y, como ha ocurrido con otros mitos y mentiras, a fuerza de repetirse se ha conseguido que la gente termine creyndose esa idea y que acepte las medidas que recortan sus derechos y los bienes pblicos a los que vena accediendo. Pero, qu hay de verdad en esa afirmacin? Es cierto que los gastos pblicos destinados a garantizar bienestar social son tan elevados y necesitan una financiacin tan exagerada que resulta "imposible mantenerlos"?

A mi juicio, tanto si contemplamos el caso espaol como el de otros pases avanzados, se puede concluir fcilmente que lo que dicen Aznar y otros polticos o economistas de su misma orientacin es el resultado de sus preferencias ideolgicas y contrario a la realidad que muestran los nmeros.

En primer lugar, habra que explicar por qu en otros pases se puede mantener sin demasiados problemas un porcentaje de gasto social sobre el PIB ms elevado que el espaol y en nuestro pas no. Es ms, lo que habra que considerar es que nuestro gasto social ms reducido es una rmora a la hora de generar ms ingresos y actividad econmica. Es decir, que conviene ponerlo a la altura de los dems, en lugar de reducirlo, si queremos que nuestra economa funcione mejor.

Increblemente, los economistas y polticos neoliberales que atacan el gasto social y al Estado de Bienestar lo hacen considerando que es un gasto perdido, una especie de dispendio que se desperdicia en la propia barriga del Estado y que, por tanto, no tiene utilidad ninguna. Digo que resulta increble que se diga eso porque resulta obvio que cada euro de gasto que realiza el Estado en sanidad, educacin, pensiones... o en cualquier otro concepto, se convierte (ms o menos inmediatamente y en mayor o menor proporcin) en un euro de ingreso del sector privado. El gasto pblico lo reciben empleados pblicos que se lo gastan en consumo de bienes y servicios, o empresas que igualmente lo incorporan a la actividad econmica invirtiendo y gastando a su vez, o rentistas que adquieran deuda pblica (otra cosa es, como sealar despus que se tenga que gastar en intereses o que salga de nuestra economa).

Yo no defiendo que el Estado gaste por gastar, sino que se evale con el mximo rigor la conveniencia social del gasto pblico y su forma de realizarse. Pero eso es una cosa y otra creer a los economistas liberales cuando, para rechazar al Estado por preferencias ideolgicas, se inventan el mito de que el gasto pblico no ayuda a la economa privada o a la actividad econmica en general.

La realidad es que el gasto social y pblico en general tiene dos grandes ventajas. La primera, que cuando se realiza puede generar un incremento final en la renta mucho mayor. Es lo que los economistas llamamos el "efecto multiplicador" del gasto pblico (parecido al que tienen la inversin o las exportaciones) y que algunos economistas anarquista-liberales incluso se empean en negar con tal de justificar sus preferencias ideolgicas. Es cierto que puede ser mayor o menor, o incluso anularse en determinadas circunstancias, pero, como las meigas, haberlo, hylo. Como explico en mi libro Economa para no dejarse engaar por los economistas, organismos tan conservadores como el Fondo Monetario Internacional no solo confirman su existencia, sino que han tenido que reconocer que es ms grande de lo que se crea. El gasto pblico no llena la barriga del Estado, sino el bolsillo del sector privado, como saben muy bien los grandes promotores, constructores y banqueros espaoles, sobre todo, pero tambin la inmensa mayora de los empresarios que pueden vender sus productos gracias a que hay quienes reciben ingresos, por una va u otra, del Estado.

La segunda gran ventaja del gasto social (y pblico en general) es que se puede financiar sin coste alguno por el banco central puesto que el dinero que presta se crea de la nada. Es evidente que eso hay que hacerlo garantizando siempre que la demanda que se crea tenga oferta suficiente para que no suban los precios, pero significa que el gasto social puede utilizarse sin problemas para activar la economa cuando el sector privado no consigue hacerlo.

Y esta ventaja del gasto social lleva directamente a descubrir otra de las grandes mentiras de los polticos y economistas neoliberales sobre su sostenibilidad. La que afirma que es el causante de los dficits y de la abultada deuda pblica.

La oficina de estadstica europea Eurostat acaba de publicar los ltimos datos de deuda pblica e intereses de Espaa y del resto de pases europeos y son bastante claros al respecto.

De 1995 a 2016, la deuda pblica espaola ha aumentado en 811.349 millones de dlares (de 295.604 millones a 1,106 billones de euros) y en ese periodo Espaa ha pagado 509.730 millones de euros en intereses. Es decir, que 62 de cada 100 euros del incremento que ha tenido la deuda pblica espaola corresponden a intereses. Dicho de otra manera, eso significa que si nuestra deuda pblica es tan elevada no es porque el gasto social o el pblico en general hayan sido muy grandes sino porque se renunci a que lo financiara el banco central, que puede hacerlo sin intereses. Es fcil deducir que si eso hubiera ocurrido, si el Estado espaol hubiera sido financiado en las mismas condiciones en que el Banco Central Europeo financia actualmente a la banca privada, la deuda pblica espaola no sera superior al 100% del PIB sino que ni siquiera pasara de la mitad.

Los economistas y polticos liberales enseguida me replicaran diciendo que estoy pidiendo que el banco central financie sin lmite al Estado para que derroche. Pero no es eso lo que estoy planteando: he afirmado que soy partidario de que el gasto pblico sea eficiente y lo ms austero posible, no ilimitado, y que se realice sin despilfarro y sin corrupcin. Y lo cierto es que la deuda pblica y, por tanto, el gasto pblico seran mucho ms bajos si el banco central financiara correctamente a los Estados. Por el contrario, es la poltica neoliberal que concede a la banca privada el beneficio de financiar con dinero que crea de la nada y que genera artificialmente escasez de ingresos lo que aumenta la deuda, como mostr en mi anterior artculo Quines son los adictos a la deuda?, publicado en este mismo diario.

Otra falsedad sobre el Estado de Bienestar consiste en afirmar que se benefician unos de l y lo pagan otros, de modo que genera un efecto de inequidad que, entre otras cosas, limita la libertad individual.

Dejar a un lado el debate sobre la redistribucin de ingresos que efectivamente genera el gasto social porque es una cuestin moral y sobre la que solo caben decisiones polticas que dependen de nuestras preferencias y no del anlisis econmico.

Pero s hay que subrayar que se ha podido demostrar que los beneficiarios de los gastos del Estado de Bienestar contribuyen mediante sus impuestos a financiarlo incluso en mayor medida de lo que reciben. Los investigadores Anwar Shaikh y Ahmet Tonak han comprobado, para varios periodos de la economa estadounidense y de otros pases, que el valor neto de las transferencias (es decir, el que queda una vez que se deducen los impuestos que pagan sus beneficiarios) ha sido negativo durante la mayora de los aos que han estudiado.

Finalmente, la mentira que hay detrs de los argumentos de Aznar y dems polticos neoliberales se demuestra si tomamos en cuenta los recursos con que se podra disponer para financiar el Estado de Bienestar. Valga un sencillo razonamiento.

El gasto que realizan anualmente todos los gobiernos del planeta es de unos 20 billones de dlares anuales.

Segn el Banco de Pagos Internacionales, el volumen total de transacciones financieras en todo el mundo fue de unos 9.765 billones de dlares en 2015 (estoy hablando de millones de millones).

Por tanto, todo el gasto pblico mundial (no solo el destinado al bienestar) se podra financiar haciendo desaparecer TODOS LOS IMPUESTOS QUE SE PAGAN EN EL MUNDO (este es el momento en que los economistas liberales deberan levantarse al unsono para hacer la ola a los economistas que hacemos esta propuesta) y estableciendo solo y simplemente una minscula tasa de 20 cntimos por cada 100 dlares de transaccin financiera. Ni un impuesto ms.

S que el ejemplo es algo burdo porque me consta que las transacciones son complejas y que una medida de esta naturaleza requerira medios y voluntad poltica hoy da inexistentes. Pero sirve para lo esencial, esto es, para demostrar que el problema bsico al que se enfrenta el mantenimiento, no solo del Estado de Bienestar existente sino el de uno muchsimo ms avanzado, no es la falta de recursos. Como tambin podra llegarse a la misma conclusin sobre la financiacin del Estado de Bienestar en Espaa: se podra financiar sin dificultad simplemente logrando que todos espaoles y todas las empresas contribuyeran al fisco tal y como se establece en la Constitucin espaola, de acuerdo con su capacidad econmica y bajo los principios de igualdad y progresividad.

No hay falta de recursos, hay miseria de voluntades y una ideologa anarco-capitalista con suficiente poder imponerse a base de mitos y falsedades.

Juan Torres Lpez es economista, miembro del Consejo Cientfico de Attac Espaa y catedrtico de Economa aplicada en la Universidad de Sevilla. @JUANTORRESLOPEZ

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Bienestar-insostenible-resulta-imposible-mantenerlo_6_647845230.HTML



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