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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2017

Paradojas de la nueva Turqua

Sinem Adar
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.



Seguidores del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) manifestndose tras el intento de
golpe de Estado de julio de 2016 (Imagen Wikimedia Commons)

Desde 2014, la nueva Turqua se ha convertido en el eslogan popular que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) utiliza para expresar su proyecto poltico de transformacin del pas. Sin embargo, Turqua est inmersa en un abismo poltico desde las elecciones parlamentarias del 7 de junio de 2015, cuando el Partido Democrtico del Pueblo (HDP) consigui el 13% de los votos, convirtindose as en el primer partido prokurdo en superar el umbral electoral en la historia de la democracia parlamentaria. Una de las consignas que marc la campaa del HDP fue: No vamos a permitir que te conviertas en presidente, en referencia al muy amenazante plan del AKP de aprobar una serie de enmiendas constitucionales que otorgaran amplios poderes a Recep Tayyip Erdogan como futuro presidente del pas. Desde entonces, tanto la violencia simblica como fsica se han convertido en algo habitual en el escenario poltico, facilitando la consolidacin de un rgimen estatal de partido nico, controlado por el gobierno del AKP bajo el liderazgo de facto del presidente Erdogan. El fallido intento de golpe de Estado 15 de julio de 2016 y el referndum constitucional del 16 de abril de este ao -donde gan el voto del SI (por un 51,4%) por un estrecho margen sobre el voto del NO, con serias preocupaciones respecto al pedigr democrtico del referndum y toda una una nube de acusaciones de fraude- constituyen importantes puntos de inflexin en la institucionalizacin de un rgimen estatal de partido nico. Sin embargo, esta consolidacin conlleva implicaciones bastante paradjicas.

A continuacin, tratar de arrojar luz sobre esas implicaciones paradjicas centrndome en lo que es nuevo y en lo que no lo es en la Turqua de hoy en da. Sostengo que las paradojas del actual entorno poltico turco estn profundamente marcadas por continuidades incluso en medio de rupturas.

Violencia fsica y simblica

Tras el atentado del suicida-bomba de Suru el 20 de julio de 2015, en el que murieron 33 personas y resultaron heridas 104, y el asesinato de los policas en Sanliurfa (que fue en principio adjudicado al PKK, aunque el grupo neg su responsabilidad en mismo), el alto el fuego entre el ejrcito turco y el movimiento de la guerrilla lleg a un abrupto final. En la mayor parte de las ciudades y pueblos del sureste y este kurdos se pusieron rpidamente en marcha amplias e intensas polticas de seguridad en lo que se defini como zonas especiales de seguridad, en las que directamente se atentaba contra la vida misma al estar destruyendo las ciudades, los hogares y los cuerpos kurdos. Segn un informe publicado en marzo por la Unin de Municipalidades del Sudeste de Anatolia, alrededor de 400.000 personas se vieron obligadas a desplazarse como consecuencia de esa violencia, trasladndose a otras ciudades de la regin kurda. Un reciente informe de Amnista Internacional seala que slo en el sur, en el distrito central histrico de Diyarbakir, 2.024 hogares resultaron daados o totalmente destruidos.

Durante este tiempo, diversas ciudades de la zona oeste del pas fueron tambin objeto de ataques violentos, reclamando el ISIS la autora de algunos de ellos, como el letal ataque contra un popular club nocturno en Estambul la vspera de Ao Nuevo de este ao. Entre el 7 de junio y el 1 de enero de 2017, murieron asesinados un total de 1.512 ciudadanos, y la cifra de vctimas aumenta a 1.793 si en el recuento se incluye a quienes murieron durante el fallido intento de golpe y a los soldados fallecidos durante la reciente intervencin militar turca en Siria, denominada por Turqua Operacin Escudo del ufrates.

Sin embargo, en la Turqua actual la muerte no se limita a la terminacin real de la vida de uno. Es algo ms fsico. Es tambin algo simblico que trata de apoderarse de las mentes. Que trata de silenciar todas las formas de disidencia. Toda la esfera civil est amenazada por una muerte simblica. De hecho, esta muerte simblica es de alguna manera continuacin de los esfuerzos del Estado turco para estrangular la disidencia y silenciar a la sociedad civil tras los golpes del pasado. Sin embargo, la escala, mbito y alcance del actual impulso aniquilador es ms amplio que en anteriores episodios. Desde el fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016, miles de personas dentro de la academia y la burocracia estatal han perdido sus puestos de trabajo, se les ha revocado su estatuto de funcionarios y se les ha anulado el pasaporte. Segn el ndice de Libertad de Prensa Mundial de 2017, Turqua se sita en el puesto 155 de un total de 180 pases. Adems, y desde esa misma fecha, se han cerrado 560 fundaciones, 1.125 asociaciones y 19 sindicatos.

Qu elementos son nuevos?

Aunque la violencia estatal ha sido una prctica habitual en Turqua desde que se estableci la Repblica en 1923 (e incluso antes de la fundacin de la misma) y el Estado turco no ha sido nunca sustantivamente democrtico ms all de la celebracin de elecciones relativamente transparentes, este momento histrico es muy diferente por dos razones. La primera se refiere a los cambios habidos en el aparato de seguridad del Estado en los ltimos dos aos. Entre esos cambios figuran varias iniciativas legislativas aprobadas en el parlamento en 2014 respecto a la reestructuracin de la Organizacin de la Inteligencia Nacional (MIT) bajo el Consejo de Ministros, y la expansin del acceso de la MIT a la informacin personal y privada; la expansin del poder otorgado a los alcaldes nombrados por el gobierno para el despliegue de medidas de seguridad; y la reorganizacin de la fuerza policial. Adems de estos cambios a nivel nacional en el aparato de seguridad, dos decretos del estado de emergencia emitidos el 29 de abril de este ao anunciaron que iban a crearse 7.000 puestos para guardias de barriada (beki). No sabemos exactamente an cules van a ser sus responsabilidades, pero podemos adivinar con certeza que estos guardias van a ser la piedra angular de las micropolticas totalitarias del Estado de partido nico de Erdogan.

La segunda novedad en el actual entorno poltico turco tiene que ver con la purga masiva que viene producindose desde el intento fallido de golpe de 2016. En trminos de grado, se trata de la purga ms amplia habida en Turqua, superando incluso la que sigui al golpe de 1980. Teniendo en cuenta que hay un total de 135.610 personas purgadas incluyendo miles de miembros del ejrcito, la polica y el sistema judicial-, no est claro cmo va a poder continuar funcionando el mecanismo estatal, dada la gran escasez de personal con formacin y experiencia. Adems, los conflictos y tensiones internas dentro del AKP que van adquiriendo cada vez ms peso en los esfuerzos actuales para reestructurar la base del partido tras la reeleccin de Erdogan como lder real del mismo en un congreso celebrado el 21 de mayo- contribuyen a un futuro ambiguo de las instituciones. Es probable que el constante debilitamiento institucional del Estado tras el fallido intento de golpe acelere la tendencia a utilizar la violencia en un entorno de creciente paranoia y sospecha en las altas esferas del Estado.

Qu no es nuevo?

Sin embargo, hay tambin cosas que no son nuevas en la Turqua actual. La principal fuente de continuidad se basa en un fuerte nacionalismo que sigue ejerciendo un potente papel unificador entre los diversos actores polticos alrededor de sensibilidades polticas profundamente arraigadas y susceptibilidades fuertemente moldeadas por la cuestin kurda en Turqua. La guerra en Siria, especialmente tras la revolucin de Rojava, ha catalizado an ms esas sensibilidades y susceptibilidades preexistentes en Turqua. Como tal, han posibilitado la consolidacin de un frente poltico contra los parlamentarios kurdos y la cuestin kurda de manera ms general, adquiriendo un fuerte carcter regional e internacional con la implicacin de EEUU y Rusia.

Un ejemplo muy revelador de todo esto es la posicin unificada del Partido Republicano del Pueblo (CHP), el principal partido de la oposicin, y del Partido del Movimiento Nacionalista (MHP) durante las votaciones parlamentarias de mayo de 2016, a fin de eliminar la inmunidad poltica de los parlamentarios kurdos. Los colderes del Partido Democrtico de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtas y Figen Ysekdag, fueron detenidos por primera vez el 4 de noviembre de 2016 y desde entonces permanecen en la crcel como consecuencia de su prdida de inmunidad. A partir de abril de 2017, 14 de los 59 miembros parlamentarios del HDP se hallan en prisin.

La exclusin de los dirigentes del HDP de la asistencia a lo que se llam vigilia democrtica, organizada por el AKP en Estambul en agosto de 2016 contra el fallido golpe de Estado, es otro ejemplo en tal sentido. Los lderes del CHP y del MHP, Kemal Kilidaroglu y Devlet Baheli, respectivamente, fueron ambos invitados por el AKP para que mostraran su solidaridad asistiendo a la vigilia. No cabe duda de que merece la pena que los ciudadanos normales y corrientes celebren la resistencia contra un golpe de Estado como manifestacin de voluntad democrtica. Adems, el espectculo de solidaridad desarrollado en la vigilia por el AKP, el CHP y el MHP puede quiz interpretarse como un esfuerzo tctico para sortear las secuelas del fallido golpe de Estado.

Sin embargo, lo que subyace en el esfuerzo tctico de reunir a esos actores polticos, a pesar de las diferencias en sus orientaciones polticas, es su aspiracin a reclamar la propiedad sobre el establishment del Estado. El silencio de los dirigentes del CHP y del MHP frente a la exclusin del HDP de la vigilia es el indicador ms obvio, aunque esperado, de tal aspiracin. Sin embargo, lo que resulta ms sorprendente es su silencio, igualmente inquietante, sobre la disolucin de la alianza, en otro tiempo firme, entre el AKP y Fethullah Glen, a quien el gobierno responsabiliza de estar detrs del intento de golpe de julio de 2016.

Sin embargo, la lucha de los dirigentes del CHP y del MHP para poder participar en la propiedad del establishment estatal se basa en razones frgiles, teniendo en cuenta las tensiones internas dentro de las bases de ambos partidos. La divisin dentro del MHP se hizo visible durante la campaa del referndum cuando un grupo dirigido por Meral Aksener decidi volver a la campaa por el NO, mientras que el liderazgo del partido haca campaa por el SI. La consecuencia fue que Aksener fue expulsada del partido por desafiar a los dirigentes. Por otra parte, las tensiones dentro del CHP se hicieron ms patentes a raz del referndum. La pasividad del dirigente del CHP Kilidaroglu respecto al fraude en el referndum provoc que algunos parlamentarios dimitieran de sus puestos en protesta a primeros de mayo. Ms o menos en las mismas fechas, el liderazgo del partido envi a uno de sus parlamentarios a su junta disciplinaria para que le expulsaran de forma permanente debido a una entrevista que concedi al diario Aksam, en la que criticaba abiertamente al lder del partido por sus dficits democrticos.

Conclusin

Las paradojas del entorno poltico actual de Turqua estn profundamente marcadas por continuidades an en medio de rupturas. La institucionalizacin de un rgimen de partido estatal nico se ha visto irnicamente facilitada por los lderes del CHP y del MHP, a la vez que el nacionalismo y un fuerte compromiso con el establishment estatal sirven para unificar a esos actores por encima de sus diferencias. Sin embargo, el abismo poltico en el que est actualmente inmersa la nueva Turqua responde a diversas razones. La primera y principal radica en que, por una parte, se ha vaciado a las instituciones estatales de conocimientos y fuerza laboral y, por otra, en el clima creciente de paranoia y sospecha, especialmente en los niveles superiores del Estado, que hacen el pas se hunda en el caos hasta las previstas elecciones presidenciales de 2019. En segundo lugar, las divisiones internas dentro del AKP, del CHP y del MHP tensan la poltica, acelerando as los procesos de toma de decisin ya existentes que van de arriba abajo dentro de los partidos polticos. Por ltimo, pero no menos importante, el silenciamiento del HDP contribuye ms an a desestabilizar el pas en medio de una oposicin totalmente inadecuada del CHP y del MHP.

Estamos inmersos en un momento kafkiano. El tiempo fluye velozmente sin darle a nadie el espacio mental y la energa para poder reflexionar y comprender. Quiz hayamos perdido demasiadas oportunidades de reflexionar y comprender en el pasado antes de llegar a este momento. Quiz sea esta una forma de justicia divina por todas las injusticias presentes y pasadas cometidas por la Repblica contra todos los cuerpos y mentes indeseados. Quin sabe? La historia de la Repblica de Turqua sigue siendo la de una violencia constante y sistemtica.


Sinem Adar es sociloga y forma parte del Grupo de Investigacin sobre Diversidad Religiosa, Poltica Constitucional y Derechos Humanos del Lichtenberg-Kolleg, en la Universidad de Gottingen. Sus investigaciones se centran en los temas de nacionalismo y construccin de la nacin; pertenencia, ciudadana e identidad; y religin en Turqua y Egipto.


Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/26602/paradoxes-of-%E2%80%98new-turkey%E2%80%99

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.




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