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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2017

La crisis del capitalismo global y la marcha de Trump hacia la guerra

William I. Robinson
Rebelin


La discreta escalada de la intervencin norteamericana en el Medio Oriente en las ultimas semanas llega en un momento en que el rgimen de Trump enfrenta una creciente escndalo sobre la presunta injerencia rusa en su campaa electoral de 2016, adems de los ndices histricamente mas bajos de aprobacin para un presidente entrante y una resistencia cada vez mayor entre la poblacin. Los gobernantes estadounidenses a menudo han lanzado aventuras militares en el exterior para desviar la atencin de las crisis polticas y los problemas de legitimidad en su ajuar.

Mas all de la intervencin en Siria, Iraq, y Afganistn, Trump ha propuesto un incremento de $55 mil millones de dlares en el presupuesto del Pentgono. Ha amenazado con utilizar la fuerza militar en varios polvorines alrededor del mundo, incluyendo a Siria, Irn el Sudeste Asia, el flanco oriental de la OTAN con Rusia, y en la Pennsula de Corea. En la medida que surjan centros competidores de poder en el sistema internacional, cualquier aventura militar podra desembocar en una conflagracin global con consecuencias devastadoras para la humanidad.

Los periodistas y comentaristas polticos han centrado su atencin en el anlisis geo-poltico en su esfuerzo por explicar las crecientes tensiones internacionales. Por muy importante que sea este enfoque, hay profundas dinmicas estructurales en el sistema de capitalismo mundial que empujen los grupos gobernantes hacia la guerra. La crisis del capitalismo global se viene intensificando, no obstante el optimismo de los economistas tradicionales y la elites mareados por ndices recientes de crecimiento y la repentina inflacin de los precios de las acciones a raz de la eleccin de Trump. En particular, el sistema enfrenta una insoluble crisis de la sobre-acumulacin y de la legitimidad.

La crisis actual, mas que cclica, es estructural, lo que quiere decir que la nica solucin es una reestructuracin del sistema. La crisis estructural de los aos 1930 fue resuelta mediante un nuevo tipo de capitalismo redistributivo, o sea, la social democracia, el Keynesianismo, y el corporativismo. El capital respondi a la crisis estructural de los aos 1970 con globalizarse. La emergente clase capitalista transnacional (CCT) emprendi una vasta reestructuracin neo-liberal, liberalizacin comercial, e integracin de la economa mundial.

La globalizacin facilito un boom en la economa global en la ultima dcada del siglo XX en la medida que los ex-pases socialistas se integraron al mercado global y el capital transnacional, liberado del estado-nacin, emprendi una enorme ronda de despojos y de acumulacin a nivel mundial. La CCT descargo los excedentes anteriormente acumulados y reanudo la generacin de ganancias en la emergente sistema globalizado de produccin y finanzas mediante la adquisicin de los bienes privatizados, la extensin de las inversiones en la minera y la agro-industria a raz del despojo de centenares de miles de personas del campo en el antiguo Tercer Mundo, y una nueva ola de expansin industrial asistido por la revolucin en la Tecnologa de la Informtica y la Computacin.

No obstante, la globalizacin capitalista ha dado lugar a una polarizacin social mundial sin precedente. La agencia de desarrollo britnico Oxfam informa que apenas el un porciento de la humanidad posee la mitad de la riqueza del mundo y el 20 por ciento controla el 95 por ciento de esa riqueza, mientras el restante 80 porciento tiene que conformarse con apenas el 5 porciento.

Dada esta extrema polarizacin de los ingresos y la riqueza, el mercado global no puede absorber la produccin de la economa global. El colapso financiero de 2008 marco el arranque de una nueva crisis estructural de la sobre-acumulacin, lo que se refiere a que el capital acumulado no puede encontrar salidas rentables para la reinversin de ganancias. Los datos para 2010 indican, por ejemplo, que las compaas estadounidenses contaban en ese ao con $1.8 billones de dlares en efectivo no invertido. Las ganancias corporativas han registrado niveles casi record al mismo tiempo que la inversin corporativa ha declinado.

En la medida que se va acumulando este capital no invertido, crecen enormes presiones para encontrar salidas rentables para el excedente. Los grupos capitalistas, y especialmente el capital financiero transnacional, presionan a los estados a crear nuevas oportunidades para la inversin rentable. Los estados neo-liberales han recurrido a cuatro mecanismos en aos recientes para ayudar a la CCT a descargar el excedente y sostener la acumulacin frente al estancamiento.

Uno es el asalto y el saqueo a los presupuestos pblicos. Las finanzas publicas han sido reconfiguradas mediante la austeridad, los rescates a las corporaciones, los subsidios estatales al capital, el endeudamiento estatal, y el mercado global de bonos, todo lo que resulta en la transferencia directa e indirecta por parte de los gobiernos de la riqueza, desde la clases laborales a la CCT.

Un segundo mecanismo es la expansin del crdito a los consumidores y los gobiernos, sobre todo en los pases ricos, para sostener el consumo. En Estados Unidos, por ejemplo, pas que ha sido el mercado de ultima instancia para la economa global, el endeudamiento de las familias de la clase obrera ha llegado a nivel record para todo el periodo post-Segunda Guerra Mundial. Los hogares norteamericanos tenia una deuda total en 2016 de $13 billones de dlares en prestamos estudiantiles y automovilsticos, en deuda de las tarjetas de crdito, y los hipotecarios. Mientras tanto, el mercado global de bonos un indicador de la deuda gubernamental global ya haba para 2011 rebasado los $100 billones de dlares.

Un tercer mecanismos es la frentica especulacin financiera. La economa global ha sido un gigantesco casino para el capital financiero transnacional, mientras crece cada vez mas la brecha entre la economa productiva y el capital ficticio. El Producto Bruto Mundial, o el valor total de los bienes y servicios producidos a nivel mundial, alcanzo los $75 billones de dlares en 2015, mientras la especulacin solamente en monedas extranjeras llego a $5.3 billones al da en ese ao y el mercado global de derivados se estimo en un alucinante $1.2 trillones.

Estos tres mecanismos pueden resolver el problema momentneamente pero a la larga terminan agravando la crisis de la sobre-acumulacin. La transferencia de la riqueza desde los trabajadores al capital constrie aun mas al mercado, mientras el consumo financiado por el cada vez mas endeudamiento y la especulacin aumenta la brecha entre la economa productiva y el capital ficticio. El resultado es una cada vez mayor inestabilidad subyacente de la economa global. Muchos ahora consideran que otro colapso es casi inevitable.

Sin embargo, hay otro mecanismos que sostiene la economa global: la acumulacin militarizada. He aqu una convergencia de la necesidad que tiene el sistema para el control social y la necesidad que tiene para la acumulacin perpetua. Las desigualdades sin precedente solo pueden ser sostenidas por los sistemas cada vez mas expansivos y ubicuos de control social y represin. Pero muy por aparte de las consideraciones polticas, la CCT ha adquirido un inters creado en la guerra, el conflicto, y la represin como medio en si de la acumulacin, incluyendo la aplicacin de amplias nuevas tecnologas y una mayor fusin de la acumulacin privada con la militarizacin estatal.

Mientras la guerra y la represin organizada por el estado cada vez mas se privatiza, los intereses de un amplio despliegue de grupos capitalistas cambian el clima poltico, social, e ideolgico hacia la generacin y el sostenimiento de los conflictos tal como en el Medio Oriente y en la expansin de los sistemas de guerra, de represin, de vigilancia y de control social. Las as llamadas guerras contra las drogas, contra el terrorismo, contra los inmigrantes; la construccin de muros fronterizos, de centros de detencin de los inmigrantes y crceles; la instalacin de los sistemas de monitoreo y vigilancia en masa, y la extensin de las compaas privadas mercenarias y de seguridad todo eso se convierte en principales fuentes para la acumulacin y generacin de ganancias.

El estado norteamericano se aprovecho de los ataques del 11 de setiembre de 2001 para militarizar la economa global. El gasto militar estadounidense se disparo, alcanzando billones de dlares para librar la guerra contra el terrorismo y las invasiones y ocupaciones de Iraq y Afganistn. La destruccin creativa de las guerras funge para echar lea a las brazas humeantes de una economa global estancada. El presupuesto del Pentgono subi en un 91 porciento en trminos reales entre 1998 y 2011, y aun sin incluir las asignaciones especiales para Iraq, se incremento en un 50 por ciento en trminos reales en este periodo. En la dcada de 2001 a 2011, las ganancias de la industria militar casi se cuadruplicaron. A nivel mundial, el gasto militar creci en un 50 porciento desde 2006 a 2015, de $1.4 billones a $2.03 billones de dlares.

La vanguardia de la acumulacin en la economa real alrededor del mundo cambio de la Tecnologa de la Informtica y la Computacin antes de que se revent en 1999-2000 la burbuja del la bolsa de valores para este sector (conocido como dot-com), al nuevo complejo militar-seguridad-industrial-financiero este mismo complejo a la vez integrado al conglomerado de alta tecnologa. Este complejo ha acumulado enorme poder en los pasillos del poder en Washington y en otros centros polticos alrededor del mundo. Un emergente bloque de poder que rene el complejo financiero global con el complejo militar-seguridad-industrial tendi a cristalizarse a raz del colapso de 2008. Hay una peligrosa conjugacin alrededor de la acumulacin militarizada de los intereses de clase de la CCT con la cuestiones geo-polticas y econmicas. Entre mas llega a dependerse la economa global de la militarizacin y el conflicto, cada vez mayor es el impulso hacia la guerra y cada vez mas altos los riesgos para la humanidad.

El da despus del triunfo electoral de Trump, el precio de las acciones de la empresa Corrections Corporation of America, la principal contratista privada para los centros de detencin de los inmigrantes en Estados Unidos, disparo en un 40 por ciento, dada la promesa electoral de Trump de deportar a los inmigrantes en masa. Los grandes contratistas militares como Raytheon y Lockheed Martin, registran sbitas alzas en sus acciones cada vez que hay un nuevo brote del conflicto en el Medio Oriente. Horas despus de que la marina norteamericana bombardeo a Siria con misiles Tomahawk el pasado 6 de abril, el valor de las acciones de Raytheon subi en un mil millones de dlares. Centenares de firmas privadas alrededor del mundo hicieron ofertas para la construccin del tristemente celebre muro de Trump en la frontera Estadounidense-Mexicana.

Mas all de la retorica populista, el programa econmico de Trump constituye el neo-liberalismo en esteroides. Las reducciones de impuestos corporativos y la acelerada desregulacin vendr a exacerbar la sobre-acumulacin y aumentara la propensin del bloque de poder para los conflictos militares. Los militares activos y retirados que controlan la maquinaria norteamericana de guerra ocupan numerosos puestos en el rgimen de Trump y gozan de cada vez mayor autonoma de accin. Sin embargo, detrs los rgimen de Trump y del Pentgono, la CCT busca sostener la acumulacin mediante la expansin de la militarizacin, el conflicto, y la represin. Solamente un contra-movimiento desde abajo, y a la larga, un programa para redistribuir la riqueza y el poder hacia abajo, pueden contrarrestar el espiral hacia arriba de la conflagracin internacional.

William I. Robinson. Profesor de Sociologa, Universidad de California en Santa Brbara.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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